viernes, 11 de septiembre de 2015

CARTA A LOS OFICIALES GENERALES Y ALMIRANTES, INSTITUCIONALES, EN LA SITUACIÓN DE RETIRO DE LA FF.AA. DE LA REPÚBLICA DE VENEZUELA

Elías Augusto Buchszer[1]
eliasbuchszer@gmail.com

Ante todo, nuestros saludos por mantener una labor encomiable y patriótica, y una digna posición como militares profesionales y que se resisten a entregar nuestro País al comunismo de Cuba y del Foro de Sao Paulo. Gracias a sus convicciones al régimen se la  ha hecho cuesta arriba la destrucción de nuestra Institución la Fuerza Armada Nacional.

En nuestras palabras está incluido el análisis que llevamos a cabo, en la ocasión que los altos Oficiales le retiraron su apoyo a Hugo Chávez durante sucesos de abril de 2002; por cierto hacerlo ya que ningún factor del País se tomó la iniciativa del análisis conveniente y aclaratorio.

Lo importante de este documento es que además de su vigencia en estos doce para treces años, en sus “principios”, están presente conceptos inherentes a la moral y ética de los ciudadanos profesionales de las armas, como lo ordena nuestra Constitución Nacional y que de por sí mismos tienen el peso suficiente, y están enmarcados en el “justo sentido” de la actuación militar de un servidor de la nación, aun cuando estos “NO” estuvieran refrendados por los artículos 328 y 330 de la Constitución.

Pero… también tiene vigencia por el análisis histórico de los diferentes pasos que conforman las verdaderas “Revoluciones”. Podríamos decir que los objetivos de este proceso, mal llamado “revolucionario”, se va cumpliendo con muchas dificultades, por diferentes razones, donde la cobardía de muchos le ha permitido al régimen,  mantener una esperanza de lograr establecer incluso en contra de la voluntad popular,  este régimen castro-comunista del Foro de Sao Paulo.

Nosotros entendemos que hay razones suficientes para enfrentar esta barbaridad del castro comunismo, que hasta ahora,  se presenta como los dueños de Venezuela, por la cobardía, corrupción y traición a la Patria en la que han incurrido los llamados a luchar por el Poder, en una nación libre y democrática.

Especial alerta nos debe significar que por la carencia absoluta, al día de hoy, de la independencia de los Poderes -Judicial y Legislativo- que en una sociedad democrática equilibrarían y por consiguiente frenarían las apetencias, fines y objetivos del Poder Ejecutivo, que ha permitido que tengamos un presidente que hasta ahora no ha presentado como lo ordena la Constitución y la Ley de Procesos Electorales, su Partida de Nacimiento y más grave aún, nunca han presentado el Acta de Defunción del presidente electo en el 2012, el cual nunca ofreció su juramento como Presidente. Todo esto, por cuanto, los que por su condición les corresponde, no lo han hecho, pecando de pusilánimes.

Ante la gravedad de la inmensa crisis de nuestra Nación es un CLAMOR COLECTIVO; el que la Sociedad tenga conciencia de lo que está por venir y sepa, que sólo con la firme resolución de su Fuerza Armada a cerrar filas con la República y la Libertad, actuando con la fuerza de la Constitución y apoyados en un sentido de hermandad nacional, con verdaderos valores éticos y morales y la vivencia de un verdadero patriotismo, será salvada VENEZUELA. Para  ello, contamos con Ustedes.

A todos Ustedes Oficiales dignos de la Fuerza Armada, a quienes van dirigidas estas reflexiones, permítannos echar buena mano de la claridad del idioma y de las apropiadas lecturas del sentido común y…  del dolor y rabia que nos producen ciertos acontecimientos que se desarrollaron y se desarrollan en nuestra Venezuela.

Por cierto, acontecimientos estos, que fueron dejados pasar sin la defensa y críticas a que debieron haber sido enfrentados por los demócratas venezolanos, sencillamente fueron temerosos y no asumieron sus responsabilidades. Por eso debemos recordar, ya que los tiempos y las circunstancias permanecen casi intactos.

¿De qué hablamos: Rebelión, Desobediencia, indisciplina… Cívica o Militar?

Se establece una diferenciación  al analizar estos términos, porque en principio un REBELDE es un desobediente en forma persistente y contumaz, es decir obstinado en su desobediencia.

De no ser así, si es un acto ocasional, esporádico, un civil cometerá un acto de desobediencia, como puede ser la de un hijo ante una orden de su padre; el militar, en la misma circunstancia habrá cometido un acto de indisciplina. En ambos casos se ha producido una falta que debe ser reprimida, mientras que la Rebeldía, que pasa a ser un delito, debe ser castigada. Estas consideraciones fueron obviadas en su momentos y dejada su manejo únicamente en manos de los personeros del régimen.

Así pues, respecto a los Generales y Almirantes en los eventos de abril de 2002… su actitud ¿a qué da lugar? ¿Rebelión? ¿Indisciplina? Las Fuerzas Armadas desde el inicio de los regímenes democráticos y siguiendo pautas de los países con gobiernos similares de mayor tradición, ha sido una institución apolítica, obediente y no deliberante, sin ejercer el sufragio. En la actualidad, los militares en su condición de actividad pueden ejercer ese derecho, tal como lo hacen en una gran mayoría de los países, incluidos buena parte de los iberoamericanos, en donde se es consciente de que el militar, antes que militar, es ciudadano y por lo tanto está en la capacidad de poder usar “políticamente” el arma del voto.

Pero, además, este régimen se ha llenado la boca proclamando que cualquier militar puede omitir opiniones sin, prácticamente, restricción alguna. Bueno ahora sabemos que es sólo si es para ensalzar al régimen castro comunista, de lo contrario, se le aplica todo el peso de la Ley.

En esa oportunidad, eso fue lo que hicieron los Almirantes y Generales: hacer un PRONUNCIAMIENTO, explicando razones públicamente… cayendo, en todo caso, en “indisciplina política”… De ser indisciplina militar, tal falta ameritaría sanción, pero nunca ser castigados por la justicia como rebeldes, porque la rebelión militar sólo puede entenderse cuando el ciudadano militar usa las armas que la Patria le otorgó en custodia, para llevar adelante su rebeldía.

Obviando la absurda tesis de la rebelión militar, en la que el régimen y otros factores políticos de la oposición, han querido establecer similitud a la bien definida rebelión militar del 04 de febrero de 1992, veamos si se produjo indisciplina militarmente hablando.

Si bien es cierto que la obediencia es el primer elemento de la disciplina y que ésta, comprende además de la subordinación, la rigurosa y estricta sujeción a las Ordenanzas y Reglamentos, y otras referentes a estilo y formas, también es el respeto y consideración de los subalternos hacia los superiores y la deferencia y atención que a su vez deben los superiores a sus subalternos.

Disciplina es sumisión a las reglas y a la voluntad del Jefe legal, pero es efecto de las costumbres y de la educación Moral del militar, resultado de la acción de una Mando Justo; en fin, la disciplina es un enlace entre el Derecho y el Deber, y lleva en sí el concepto de fidelidad que obliga a cumplir aquello que se promete, con rectitud de intención y sinceridad  justamente lo que no se hizo en el derrotado golpe de 1992, pues se insurgió con la fuerza de las armas contra un Poder establecido legalmente.

Se vincula el hecho de ser fiel con algo valioso que “se quiere” y en lo que “se cree” y esta vinculación, en el mundo militar, se refrenda con el juramento ante la Bandera como representación de la Patria, prometiendo defenderla a ella y a sus instituciones, pero en ningún caso, a una persona o ideología política.

Pensamos que cuando nuestros colegas se “pronunciaron”, tampoco incurrieron en indisciplina militar, porque el vínculo de sumisión a su jefe legal, a su Comandante en jefe se había roto, pues bien si la función primordial del militar es la salvaguarda de la Patria ante enemigos externos, también es el sostén del “bien común”, de la masa ciudadana de los “compatriotas”, siempre bajo el supuesto de que la autoridad política actúa bajo los principios de la justicia y el respeto a la dignidad de la persona.

Recordemos, en aquellas circunstancias, las órdenes y las acciones del Presidente, Comandante en Jefe fueron contrarias a ese “supuesto” y en esos Almirantes y  Generales prevaleció la Moral, que no concierne al orden jurídico sino a lo que les dictaba su propia conciencia, su honor y su juramento a la Patria.

Y ahora. Los acontecimientos se suceden en rápida transformación, ya que se le ha dicho al País Nacional, que estamos en pleno “proceso revolucionario”, en un cambio que todo el país lo deseaba, aunque cada una de las dos partes que lo conforman, buscan ese camino por diferentes motivos.

Algunos piensan que una revolución se inicia con gentes desnudas y hambrientas y ciertas personas que renuncian a una vida más acomodaticia, arriesgándolo todo. Otros consideran que las Revoluciones no las hacen los hambrientos y acobardados por la vida, sino aquellos que tienen lo bastante, para exigir más.

Nosotros diríamos que en ambas acepciones hay medias verdades y medias mentiras. Las Revoluciones que en el mundo han sido, buscan un cambio en las estructuras políticas, sociales y económicas de un País. Las gentes pobres y desamparadas no tienen poder de reacción suficiente para dar el primer paso, y son un grupo de personas más o menos posesionadas por un ideal filosófico, las que impulsan a las masas a conseguirlo.

Ninguna de las Revoluciones de importancia en la Historia, nacidas de las ideas, es rechazable por sí misma; es claro que las más puras, las que han dejado huella ejemplarizante en el mundo, como la cristiana y la hindú no necesitaron apelar a la violencia. Otras, -aun las que consiguieron logros importantes al introducir en la sociedad nuevos y más justos valores morales o las independencias de pueblos que rompieron su servidumbre- lo lograron a través de caminos violentos.

A nosotros se nos engañó, a los venezolanos, se nos propuso un cambio profundo, una “revolución”, que usando los mismos mecanismos perfectibles de la democracia, plantaría la nueva semilla de un país mejor. Resultó una burla y el sometimiento a los designios del Foro de Sao Paulo, en control remoto desde los castros de Cuba, más bien, profundizando la corrupción que existía en Venezuela y sin poder entenderlo vemos como factores políticos de la oposición se plegaron y han estado cohonestando la tragedia que viven los venezolanos.

Este régimen, usando como llave la gran expresión de la inteligencia humana: la palabra, nos ilusionaron con conceptos de magnanimidad, justicia, dignidad, equidad y …moralidad pública. Se reconoció el error de haber transitado un camino de violencia que sólo obtuvo el fracaso, y se manipulan lo “bolivariano” y los signos cristianos como directrices del arte del buen gobierno.

Pero…que gran mentira, ahora buscan en la canalla y la maldad la imposición de una ideología rechazada por la gran mayoría de los venezolanos, ideología ésta, irreal, utópica y caduca. Usando los mecanismos que le sirvieron a las Revoluciones extremistas, tanto de izquierda como de derecha, sólo que en ellas se iniciaron fomentando la anarquía desde la base y en nuestro triste caso, se incita al desorden y anarquía desde el Poder.

 ¿Cómo se desarrolla hasta ahora el “proceso”? Masas populares encendidas por el odio social. Se trata sin éxito aun, disponer unas Milicias armadas para hacer frente a las Fuerzas del Orden y Penetración política en las Fuerzas Armadas.

No obstante, en el transcurso de estas acciones… la “Revolución” ha comenzado a “devorar” a sus hijos, normalmente a los más idealistas -profunda escisión social- Destrucción de las Instituciones. Aplastamiento de la Grande y Mediana Industria. Panorama este, nada alentador.

Fases siguientes:

Opción A, si la parte contraria de la sociedad incluida una fracción de las FF.AA., reacciona violentamente… Nos podría llevar a una Guerra Civil.

Opción B, si la parte contraria de la sociedad, incluida una fracción de las FF.AA., reacciona usando las vías legales y democráticas… derrota de la “Revolución”.

Opción C, si la parte contraria de la sociedad no se une en una misma línea de acción y las FF.AA., denigran de sus valores… Podría ser una victoria de la “Revolución”. Sería el Reinado del “verdadero Absolutismo” Me pregunto y le pregunto a toda nuestra Unión ¿Vamos a permitir esta aberración?

¿Vamos a permitir, la implantación de un “Orden Revolucionario” que de inmediato actuaría drásticamente contra cualquier conato populista o clasista que se salga del cauce por ellos marcados?

¿Vamos a permitir la desaparición y restructuración de unas nuevas FF.AA., pretorianas, basada en unas Milicias o cualquier grupo paramilitar, dotándolas de un estilo y disciplina mucho más ordenancista, la instauración de un nuevo “orden cerrado”?

¿Vamos a permitir la apología del Líder y promesa de fidelidad a Él y a la Revolución?

Al final de estas reflexiones, y ante el panorama que se presenta, ningún ciudadano digno y mucho menos un General y Almirante con dignidad, debe permanecer indiferente, o en silencio frente a esta real amenaza del mal gobierno, porque simple y llanamente se encuentra comprometida la Patria y su Soberanía.




[1] ex jefe de la Armada de de la República de Venezuela.