jueves, 24 de septiembre de 2015

SI HUBIERA UN POCO DE INTERÉS POR LA PATRIA


Lo de Tucumán ya no tiene parangón. Lo digo desde la vergüenza y la caradurez de los políticos. Nadie se salva en nuestro país. Miren a Niembro, Boudou, Lázaro Báez, Milani, Sueños Compartidos, etc. La lista es extensa y todos se asemejan. Nadie tiene puesto el salvavidas. Todos se ahogan en la corrupción. Pero ¿cómo luchar? Muchas voces piden a la ciudadanía qué despierte. Piensan que la sociedad está dormida o anestesiada. No es así, estamos atentos y conscientes. ¿Cómo luchar? Con una guerra civil, ¿Esa es la respuesta? Es de locos pensar que sea así. Ellos quieren y persiguen una estúpida guerra fratricida para volverse víctimas y que sus proclamas se hagan realidad. Nos gobiernan las mafias, tienen armas y droga. ¿Cómo se hace? Con marchas. Llenamos las calles muchas veces. No les dan importancia. Nos matan con la indiferencia y la invisibilidad. Oh, sí. Les da buen resultado. Nos humillan, se burlan.


Hablan de los pueblos originarios y su defensa y los tienen tirados en plena CABA. Ni Milagro Sala respeta a sus hermanos. Ella tampoco orina agua bendita. Bien que los usa, extorsiona y somete. Sacaron a Colón con argumentos estúpidos y a la comunidad italiana y sus protestas las pasaron por donde la Presidenta quiere pasemos las tapas de los diarios.

Están los ignorantes y los creyentes. ¿Cómo luchamos? Muchos protestamos, escribimos y decimos nuestras ideas. Nos combaten por las redes. Quieren aniquilar nuestros argumentos acosándonos. Nos persiguen, aun habiendo pasado días de la publicación de una carta. Quieren intimidarnos. A mí me pasa, a otros también. Somos ciudadanos comprometidos, vamos y hemos ido a toda marcha convocada. A las de protesta social y a las de Justicia. A la de Nisman. ¿Y qué? Nos mojamos, nos inundamos, colaboramos con nuestros compatriotas. ¿Qué más se puede hacer?


Pero los argentinos somos resistentes a todo. Somos Duracell, duramos más. Más obstáculos, mayor ingenio. Desarrollamos nuestras capacidades al máximo y despertamos la admiración de quien nos mira. No hay fuerza armadas que nos prestigien, ni policía que nos defienda.


Nos hacen falta líderes, pero honestos, ¡Probos! Líderes que nos organicen desde el honor y el amor a la Patria. Líderes que busquen la gloria de hacer historia. Hermanos, ¿qué hacemos? Tenemos la gran herramienta, el voto y no dejemos que lo roben. Meditemos cómo votar y pensemos en un gran patriota como Belgrano, quien dijo: “Me hierve la sangre, al observar tanto obstáculo, tantas dificultades que se vencerían rápidamente si hubiera un poco de interés por la Patria”.

Mirta L. Rivero