miércoles, 20 de enero de 2016

ADHESIÓN A CARTA ABIERTA DEL SR. OTERO AL PRESIDENTE DE LA REPUBLICA


Excmo. Sr. Presidente de la Nación
Ingeniero Mauricio Macri

Me permito hacer llegar a V.E. estas breves líneas con la ilusión de que tal vez, conforme casos anteriores, lleguen a su conocimiento.

Soy un anónimo y humilde ciudadano, uno más de los millones de argentinos que, esperanzados, depositamos en V.E. nuestras esperanzas de llegar a ver algún día un país mejor para nuestros hijos y nietos.

Y en honor a sus múltiples responsabilidades y escaso tiempo para atendernos seré lo más breve posible. Varias son las razones que nos han movido a confiar en V.E., su trayectoria, sus propuestas, su honestidad, etc. etc. pero hay una que, por lo inesperada, realmente llegó a nuestros más profundos sentimientos y fue la posición asumida respecto a los presos políticos de Venezuela.

Comprendo que eran tiempos de campaña y que una arenga de ese tipo pudo haber sido una recomendación digna de todo elogio, pero debe V.E. comprender que ante la firmeza de su reclamo no tuvimos dudas de que ese y no otro era su sentimiento y su posición respecto a la injusta prisión de todos los que la sufrían, incluidos nuestros presos políticos, víctimas de juicios circenses instruidos por jueces prevaricadores, testigos mendaces, con fiscales indolentes.

Pero poco duró la ilusión. Apenas un suspiro. No hace falta detallarle la ideología ni las reacciones de quien fuera ungido como Secretario de Derechos Humanos de la Nación, es decir del funcionario encargado de llevar adelante la Política de Estado respecto de los derechos humanos. (Curro que creímos acabaría conforme sus promesas). No puedo suponer que V.E. lo ignore. Muy clara fue su absurda reacción de repudio ante las legítimas medidas de Tribunales que, conforme a derecho, resolvieron excarcelar a militares que habían cumplido cabalmente su condena en un caso y que excedían el tiempo en prisión sin sentencia, en otro.

Las reprochables palabras del Sr. Avruj en el sentido que se trataba de “UNA MALA NOTICIA” aún resuenan en la indignación ciudadana. Se trata de un funcionario público quien, cual simple militante, expresó su repulsión por la aplicación de un DERECHO HUMANO, se trata de un funcionario público que ignora la garantía constitucional de “presunción de inocencia” y pese a que no había sentencia tilda de “represores” a ancianos encarcelados por denuncias de hechos de hace cuatro décadas.

Bueno, pero todo esto V.E. ya lo sabía, tal vez fuimos nosotros los que una vez más confiamos en alguien y en sus promesas de campaña, Dios quiera que no nos hayamos equivocado, por lo tanto agradezco su atención si es que la tuve y saludo al Sr. Presidente con mi consideración más distinguida.

Juan Manuel Otero