miércoles, 6 de enero de 2016

SALARIOS DE LAS FF.AA.


Un nuevo gobierno, al que se vislumbra como respetuoso del sistema republicano, ha comenzado a andar, y con él renace la esperanza de vivir en un país que valore, actualice y utilice adecuadamente a sus instituciones, y entre ellas, como último recurso para la supervivencia del Estado, a sus Fuerzas Armadas. La política llevada a cabo por el anterior gobierno tuvo como finalidad “civilizar” a las FF.AA., imponiéndole normas e instrumentos propios de la sociedad civil que terminaron aniquilando su función principal (la defensa del país), minando su disciplina, la formación del carácter, el adecuado entrenamiento, el orgullo de pertenecer (ya no se ven soldados de uniforme), etc.

Urge tomar medidas para que se reafirme la especificidad de la función militar. La degradación de nuestras FF.AA. se ha llevado también al plano material, y eso surge con la simple comparación con otros funcionarios civiles cuyas remuneraciones aumentaron mucho más que la del militar, en quien la sujeción profesional es mayor. Solo tres empleos del Estado requieren aprobación del Senado, los oficiales superiores, los jueces y los embajadores, y sin embargo, las diferencias salariales de los últimos con los primeros son abismales.

Jorge Augusto Cardoso
DNI 7.784.561