martes, 16 de febrero de 2016

OLIVERA ROVERE


El domingo pasado se cumplió un año del fallecimiento de ese noble, caballeresco y valiente soldado que fue el general Jorge Carlos Olivera Rovere. Quienes tuvimos el privilegio de ser considerados sus amigos jamás olvidaremos la rectitud de su conducta, de su proceder ante las horas aciagas que tuvo que atravesar la patria que tanto amó y a la que sirvió ejemplarmente, haciendo honor al juramento que prestó en sus años juveniles, cuando egresó del Colegio Militar de la Nación. Siempre fiel a sus creencias, constituyó una familia ejemplar con su compañera de toda la vida, llegando a ver hasta la cuarta generación, formada por mujeres y varones de sólidos fundamentos cristianos y directamente comprometidos con el amor al país. Ya en el invierno de su vida, afrontó con dignidad sin par injustas situaciones y falsas acusaciones sin una queja, considerando esos más que difíciles momentos como un nuevo acto de servicio dentro del Ejército Argentino. Arquetipo de hombre de armas, ya sobre el final de su vida su palabra y su consejo fueron -y serán- luz para las nuevas generaciones, al rescatar la verdad histórica sobre los terribles momentos que vivió la Argentina. Quienes lo conocimos, agradecemos su amistad y guardaremos siempre en el corazón el imborrable recuerdo de haber tratado con un hombre de bien. Señor general, amigo Jorge, descansa en paz.

Juan Esteban Aberg Cobo
DNI 4.295.239