miércoles, 16 de marzo de 2016

FABRICACIONES MILITARES, BASTIÓN DE LA CÁMPORA, DESIDIA, ROBOS Y PÉRDIDAS, QUE UD. MERECE CONOCER


Por Red Amparo

“Una cosa es que los delincuentes y los narcotraficantes consigan armas, otra cosa es que se las dieran algunos funcionarios corruptos del Gobierno”. Juan Aníbal Gómez Presidente de Red Amparo

Para llegar al grave faltante de material actual de la Fábrica de Armas Fray Luis Beltrán, en Santa Fé, que se levanta sobre el kilómetro 323 de la ruta nacional 11, y tiene 450 empleados, recorre una larga historia de corrupción mantenida en secreto, sobre todo desde la Intervención por miembros de La Cámpora,   interventor bajo la gestión de Cristina Kirchner, Santiago Rodríguez, un militante de La Cámpora de pura cepa, ahora involucrado junto a su mujer Bárbara Grané -apodada “la emperatriz”- en otras denuncias por despilfarro de fondos públicos. Al mismo tiempo, cabrá responsabilidad a los respectivos ministros de Defensa, el último Agustín Rossi. en connivencia como convivencia con un sector de altos mandos del Ejército, en tiempos de Milani, y que actualmente sigue.  Este descontrol remite a corrupción. No registrar todo lo que hay y que exista semejante faltante es sumamente peligroso, si tenemos en cuenta el crecimiento del delito y de las bandas de Narcos en la Argentina”, dijo Martínez.
 
Ahora bien, la gestión camporista de Fabricaciones Militares fue un verdadero desastre. Y mucho hay para explicar en la Justicia sobre la administración de las cuatro Fábricas que integran este complejo militar del Ejército y que alberga a Fray Luis Beltrán, a la Fábrica de Río Tercero, la de Villa María y la de Azul y el Centro de Servicios Mineros Jáchal.

Sólo para enumerar algunos de los hechos denunciados. En diciembre de 2014 la justicia santafesina abrió una investigación por la desaparición de 26.000 proyectiles de calibre 9 milímetros robados del Batallón de Arsenales 603 precisamente en Fray Luis Beltrán. Y hace un año, desapareció un misil Tow2 del Escuadrón de Caballería Blindado 1 de la ciudad de La Plata.
                                                                                       

Una auditoría ordenada por el actual ministro de Defensa, Julio Martínez, sobre la fábrica Luis Beltrán, que pertenece al complejo de Fabricaciones Militares, encontró millones de fulminantes para municiones desaparecidos, y por otro lado, miles de municiones no registradas. Pero, además, se encontraron en depósitos, en condición deplorable y hasta en cajas de telgopor, elementos bélicos no registrados y sin advertir el peligro que representan. Entre ellos, lanzacohetes, espoletas, granadas lacrimógenas y productos químicos.

La denuncia que ingresará a Tribunales en esta semana, se desprende que los auditores contabilizaron que en Fray Luis Beltran faltaban a febrero de este año, 9.133.620 fulminantes para pistolas 9 milímetros y 1.790.800 fulminantes para fusiles FAL de 7,62 milímetros y fusiles Mauser de 7,65 milimetros.

Además se encontraron sin registran 180.498 proyectiles de munición 9 milímetros y dentro de esta búsqueda unos 84.000 cartuchos fabricados en 2014, pero en cajas con fecha de 2015. Encontraron además 757.682 proyectiles sin anotar para FAL de 7,62 milímetros y Mauser de 7,65 milímetros. Y había 299.00 fulminantes para gases lacrimógenos y bengalas no anotados.  Además, el estado de abandono en que se encontraron algunos depósitos y el tipo de elementos no sea menos que espeluznante. “Los hallazgos superan absolutamente todo lo imaginado previamente”, señalan desde el equipo de auditores.

No menos grave es el hallazgo contable de material que no fue anotado en los libros de contabilidad. Ello da que pensar, como señaló otra fuente técnica del Ministerio, que “no fue un simple descontrol, sino la existencia de un canal paralelo de fabricación y comercialización de proyectiles, cuya dimensión aún no se ha podido establecer.

Se encontraron más de 700.000 cartuchos en depósitos que no estaban a la vista y menos aún preparados para albergarlos. Se hallaron proyectiles y vainas encapsuladas, cartuchos, vainas, piezas de portacebos, cebos y reforzadores a granel en embalajes totalmente inestables. Había piezas de reforzadores y buster, trenes de fuego de granadas, espoletas de cohete Instalaza, espoletas de cohetes Mara, pólvora negra, cargas suplementarias de mortero, granadas lacrimógenas, cilindros humosos, un lanzador de cohete servido Mara, cartuchos lagrimógenos, proyectiles para mortero.

Donde se audita aparece corrupción. Fuentes ligadas al Ministro de Defensa de la Nación, el radical Julio Martínez, confirmaron, obviamente pidiendo reserva de identidad, que un hecho sucedido muy recientemente provocó tirantez entre el Comandante en Jefe del Ejército y el Ministro. Los cinco auditores que habían sido enviados a la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán para investigar situaciones que presumían oscuras fueron intoxicados en oportunidad de comer en el interior de la misma. Llamativamente, compartieron la mesa con otros funcionarios de esa dependencia militar y ninguno de ellos sufrió la fuerte indisposición que los habría obligado a dirigirse a un hospital en donde se confirmó, en el mejor de los casos, una fuerte y selectiva intoxicación.

Además y como para que no quedaran dudas, ya en el hospital o cerca de éste, una persona se les acercó y les sugirió, no muy amablemente, que desistieran de auditar esa dependencia militar si no querían repetir circunstancias similares o peores a la que los había depositado en el nosocomio.

Lejos de amedrentarse, los auditores informaron todo lo sucedido y la respuesta del Ministro de Defensa fue tajante y respaldatoria. Ordenó que efectivos de otra fuerza militar se dirigieran a la dependencia del Ejército y acompañaran la tarea de los auditores.

Obviamente esta situación no cayó muy bien en las autoridades militares superiores, que se lo habrían hecho saber al ministro. Según las fuentes, el ministro, lejos de amilanarse, ratificó el procedimiento, confirmó la presencia de los militares pertenecientes a otra fuerza y ratificó a los cinco auditores.
                                                       

Las sospechas son muchas y transitan en diferentes frentes. Personal nombrado políticamente por el anterior gobierno y que no cumplen funciones específicas y desaparición de grandes cantidades de armas, explosivos y municiones. Esta situación no es nueva, pero con anterioridad había sido obviada, a pesar de que en su momento el otrora Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, había denunciado el faltante de armas y explosivos de esa fábrica y del arsenal ubicado en la misma localidad de Fray Luis Beltrán. Curiosamente, luego de que se hiciese pública la denuncia del funcionario, la investigación entró en un cono que algunos llamaron de silencio y otros lo caracterizaron de sospechosamente cómplice.

Tiempo después, más precisamente el 20 de febrero del 2015, el diputado nacional de la UCR Julio Martínez, hoy en día a cargo del Ministerio de Defensa, había denunciado que: “Preocupa que parte (del arsenal sustraído) alimente a organizaciones criminales vinculadas al narcotráfico”… “el aparente descontrol sobre los arsenales en poder de nuestras Fuerzas Armadas no es ajeno al aumento de la venta ilegal de armas”. Finalmente señaló… la “escandalosa desaparición de armamento que se viene sucediendo a lo largo de estos últimos 10 años” y responsabilizó a “La Cámpora, como interventora de Fabricaciones Militares” y a “Milani, como jefe del Ejército”.

También llamó la atención que luego del hecho, hubiese habido sindicalistas de ATE que se expresaron en contra de la Auditoría.   En resumen, el tema es gravísimo porque tiene el potencial de comenzar a desentrañar negocios oscuros, tráfico de armas, uso político de ese tráfico de armas y hasta podría rozar o complicar a ex Ministros y a las autoridades del RENAR durante el pasado gobierno.


En los 20 años, que Red Amparo, viene luchando contra toda Organización Criminal, y el Narcotráfico, donde la Injusticia fue el pago a tanto dolor, ahora debemos aceptar esta Impunidad..??, donde el Gobierno por desidia corrupta, nutrió a las Fuerzas Criminales que matan a nuestros Hijos, Madres, Padres, Abuelos, como habitantes de una País, que jamás queremos verlo en un Futuro tan incierto, sólo recordemos que en 12 años del Gobierno K, la SENSACION DE INSEGURIDAD (Anibal Fernandez), sepultó a 30.600 Almas..., 7 Víctimas por día..., por este motivo les dejamos esta frase: “Una cosa es que los delincuentes y los narcotraficantes consigan armas, otra cosa es que se las dieran algunos funcionarios corruptos del Gobierno”.

Juan Anibal Gómez