miércoles, 2 de marzo de 2016

HUELGA DE HAMBRE


Al momento de subirse a la Web este escrito, habré comenzado la única resistencia que puedo ejercer, lamentablemente en forma pasiva, a través de una HUELGA DE HAMBRE. Soy plenamente consciente de las graves consecuencias de ella, dada mi edad. Por eso le pido perdón a mi esposa, la mujer de mi vida y a mi familia toda, a quienes involuntariamente he arrastrado a la tristeza y la zozobra. Doy gracias a aquellos amigos que me apoyan y a todos los que sin serlo, igual dijeron presente. Este acto, que quizás no tenga trascendencia, gracias a la manipulación de los medios periodísticos y no ser masivo, es para reivindicar la dignidad humana que siempre guiaron todos mis actos. Está por encima de todo razonamiento o conveniencia personal. Es lo que aún en los momentos más difíciles, me permitió no hacer lo que yo sabía que estaba mal, y lo que siempre me mantuvo de pie. Hoy en el ocaso de la vida, me da la fuerza para  negarme a ponerme  de rodillas, ante tan perverso y gigantesco Goliat.

Así, considerándome un buen ciudadano y un policía correcto, que sirvió y protegió, digo:  ¡BASTA!

De escuchar a gobernantes y funcionarios burócratas que ante el exterminio que se está llevando a cabo, se hacen los ciegos, sordos y mudos al igual que los legisladores, los hipócritas miembros de la iglesia y los temerosos.

De que se me considere solo “una cosa”, a la que se puede someter, torturar, y castigar ilegalmente.

De mentiras y burdas “inferencias“ judiciales.

De jueces militantes unos,  y pusilánimes otros que se guían solo por sus beneficios personales, actuando como simples marionetas, de oscuros intereses. Así hasta llegan a detener a unos por otros, que siguen gozando de libertad sin merecerlo.

De jueces cobardes que ante la presión de “ideologizadas agrupaciones de derechos humanos”, se  apartan de toda actuación justa e imparcial, como sería su obligación.

De Habeas Corpus, que no me protegen de nada. Me ocurrió con el presentado el 19/11/2015 ante el Juez de Lomas de Zamora, Dr. ALBERTO PATRICIO SANTA MARINA. Desistí del mismo por sugerencia del defensor SQUINGO y personal del juzgado mencionado,  a cambio de la mediación judicial. Tanto con el Servicio Penitenciario Federal, como con el ex juez subrogante y militante ALEJO RAMOS PADILLA (el tercero que dispuso sobre mi persona). Este último, hizo caso omiso a la mediación. Los primeros en lo referente a la salud, al día de hoy, pese al largo tiempo transcurrido todavía sigue pendiente la vista de una TAC de fecha 04-12-2015,  por parte de un HEPATÓLOGO. En este aspecto debo reconocer que yo equivocadamente le informé con fecha 09/12/15, al citado juez que se había dado cumplimiento a lo ordenado por él. No tuve en cuenta que faltaba este último paso. Luego teniendo turno para el día 15/02/2016, no llegó la correspondiente autorización de traslado del Juzgado UNO de Bahía Blanca a cuya disposición me encuentro. Total como ya expresé uno es “una cosa”.

De tener defensores particulares u oficiales que no pueden hacerse escuchar y que por ello hasta casi ignoran el comportamiento o actuación de sus defendidos, en los hechos que  les imputan. Para ellos,  una solicitud de estos últimos, es normal que sea respondida o no,  en  meses o años, y que mientras tanto uno esté en prisión... por supuesto.

De defensores oficiales como el Dr. HERNÁN ARIEL SQUINGO de la defensoría Oficial DOS de Lomas de Zamora, quien aparte de “sus consejos“, sostuvo que yo y otros, tenemos buena asistencia médica en el mentiroso Hospital Penitenciario Central. A él, le sugiero que continúe en la justicia, pero como fiscal, puesto apropiado a sus apreciaciones y  razonamientos.

De  destinatarios de todos los poderes e instituciones de la Nación, que no contestaron ninguna de las más de 1270 cartas certificadas que con mi familia, enviamos, haciendo saber lo que arbitrariamente, me y nos ocurre sin merecerlo,   en esta Argentina del Siglo XXI.

La QUINTA  juez a cuya disposición estuvo mi vida y mi destino, en los últimos tiempos, Dra. MARIA GABRIELA MARRÓN,  subrogó por menos de 60 días el juzgado federal UNO, de Bahía Blanca. Ella, el 25 de Febrero pasado,   tenía a la firma  mi prisión domiciliaria en su escritorio.  No la negó, pero tampoco la concedió,  porque: “las agrupaciones de derechos humanos se le vendrían encima“. No importó si era una actuación legítima o no. Si me correspondía o no.


Si un acto legal mínimo, que representa menos que un mendrugo de pan para un hambriento de justicia, infunde miedo. Qué ecuanimidad puedo esperar de premiosos de este tipo? Y algo mucho peor: cuándo?

Ahora dispone de mí, una SEXTA juez que subroga por otros 60 días, asistiendo a Bahía Blanca UN DÍA POR SEMANA. Se trata de la Dra. MIRTA SUSANA FILIPUZZI de los tribunales federales de la ciudad de Viedma. Realmente una cruel burla, no? O tantos jueces diferentes, en tan poco tiempo,   será producto del CAMBIEMOS?

A TODOS AQUELLOS BURÓCRATAS INÚTILES, QUE PUDIERON HACER ALGO A FAVOR DE LA VERDAD Y LA JUSTICIA Y  NO LO HICIERON, LOS MALDIGO UNA Y MIL VECES.

Manejaron y robaron mis tiempos y los de mi familia. Permitieron que ilegalmente lo hicieran simples marionetas prevaricadoras.  Ahora mi tiempo y mi destino lo manejo yo, mi mente,  y mi fisiología.

A PARTIR DE HOY 2 DE MARZO DE 2016, A LAS 12 HORAS, COMIENZO UNA HUELGA DE HAMBRE EN EL PABELLÓN 19, DE ESTA UNIDAD PENITENCIARIA 31, DE LA QUE NO QUIERO SER TRASLADADO. MUCHO MENOS AL MENTIROSO HOSPITAL PENITENCIARIO CENTRAL. LO CONSIDERARÍA UN OCULTAMIENTO DE MI ACCIÓN, Y UN VERDADERO CASTIGO,  POR PASAR DE UN RÉGIMEN DE SEGURIDAD MEDIA, COMO LA DE HOY, A UNO DE MÁXIMA SEGURIDAD.  DURANTE  LA HUELGA SUSPENDERÉ TODA ALIMENTACIÓN O MEDICACIÓN.  SOLO INGERIRÉ AGUA. YO Y EL DESTINO,  TENEMOS LA ÚLTIMA PALABRA.
                                                                     
CLAUDIO KUSSMAN