domingo, 1 de mayo de 2016

“OPERACIÓN MERCURIO” UN DESGRACIADO HECHO YA OLVIDADO POR LA SOCIEDAD

Ayer, 30 de abril de 2016, se cumplieron 43 años del asesinato del señor Alte. Don Hermes José Quijada.

Ese mismo día del año 1973, el entonces señor Alte. Hermes José Quijada era asesinado por el ERP. Casi un año antes, el mismo oficial Almirante tuvo que informar al país acerca de los episodios guerrilleros acaecidos en Rawson y Trelew entre el 15 y el 22 de agosto de 1972. Esto constituyó su sentencia de muerte por parte de los terroristas.


Aproximadamente a las 09:00 horas de ese lunes 30 de abril de 1973, el Almirante salía de su domicilio de Arenales al 1900, en su automóvil. Lo acompañaba su chofer. Ambos estaban armados, como defensa frente a las constantes amenazas contra su vida que recibía el marino en aquellos aciagos tiempos, como consecuencia de haber tenido que informar al público sobre los hechos citados en el párrafo precedente.

Víctor José Fernández Palmeiro

El automóvil tomó la calle Arenales y, al alcanzar la esquina de Junín, dobló hacia la izquierda en dirección hacia Rivadavia. Cuando llegó a la intersección con la calle Cangallo, el semáforo lo detuvo. En ese momento una motocicleta, que venía siguiendo al coche donde viajaba el Alte. Quijada, se colocó al lado del vehículo. De dicha moto descendió el terrorista del ERP Víctor José Fernández Palmeiro, quien se corrió a la ventanilla derecha del auto y disparó varios tiros contra la cabeza y el cuerpo del marino quien, ante el sorpresivo y fugaz ataque, quedó sin reacción y no pudo defenderse usando el arma que portaba. Quijada fue así herido de muerte, si bien su fallecimiento se produjo apenas un poco después en el Hospital Naval Buenos Aires.

Luego del atentado, Fernández Palmeiro se subió rápidamente a la moto, donde lo esperaba un acompañante, y los dos escaparon por Cangallo. En su huida, el chofer del Alte. Quijada, el Cabo Primero Rufino Ocampo, que había recibido también heridas pero sólo en una mano, tomó con su otra mano ilesa la pistola que llevaba como defensa y disparó contra los ocupantes de la moto. Las balas alcanzaron al terrorista  Fernández Palmeiro, quien murió unas horas más tarde

A raíz de su valiente reacción, el Cabo Ocampo fue promovido al grado inmediato superior.

¡Que la patria no olvide a las víctimas del terrorismo!