miércoles, 13 de julio de 2016

CARTA ABIERTA AL SEÑOR MINISTRO DE DEFENSA DE LA REPÚBLICA ARGENTINA


Ingeniero Agrónomo Julio Martínez

Creo menester hacer ciertas consideraciones respecto de sus últimas declaraciones y si bien es comprensible su alegría porque por fin algún periodista lo entrevista, creo que Ud. no debe olvidar que es un integrante menor del gabinete, y cuando digo menor quiero expresar que Ud. es un personaje poco tenido en cuenta por un gobierno al que la Defensa Nacional parece interesarle nada. Por ello debería ser más cauto en sus declaraciones respecto del desfile de homenaje a los Veteranos de Malvinas.

Una parada militar, Sr. Ministro, es un acto solemne en el que formaciones especiales de tropas desfilan con motivos de determinados sucesos: aniversarios patrios, jura de la bandera, rendición de honores u otros eventos determinados en el protocolo ceremonial de las Fuerzas Armadas. Una parada militar es un evento en el que sí Ud. como ministro de defensa debe tener injerencia. En el otro caso -un desfile de homenaje que se le debía a los ex combatientes y que el pueblo argentino hace años que reclama su derecho a hacerlo sin importarle las ideas o actitudes de cada uno de los Veteranos de Guerra- su obligación es callarse la boca so pena de convertir sus palabras en un papelón.

Su impericia para entender lo que ha sucedido política y militarmente en la Argentina en los últimos cuarenta años es vastísima, por ello me gustaría que reflexione, ¿a quién le importa lo que Ud. piense sobre quién debe o no desfilar?. En el caso puntual de su primera “metida de pata” al referirse al Teniente Coronel Rico, Ud. olvidó que es un veterano de Malvinas y eso es suficiente para que él reciba el homenaje del pueblo argentino, que lo recibió in situ, con nombre y apellido. Que a Ud. como radical lo enerve que Rico sea aplaudido es otra cosa pero para eso siempre hay un blíster de clonazepam.

Su segunda “metida de pata”, producto de su desconocimiento -hoy por hoy simple torpeza pero que con el correr del tiempo puede convertirse en ineptitud- no le ha permitido enterarse que las organizaciones que nuclean a los ex combatientes solo agrupan a ex conscriptos veteranos de guerra y este es el caso de los veteranos del Operativo Independencia que desfilaron en Tucumán. Estos veteranos son ex conscriptos, Sr. Ministro, que en 1975 cumplían una ley de la Nación, la del Servicio Militar Obligatorio, que prestaban servicios en la Quinta Brigada de Infantería de Monte -la mayoría oriundos de Salta, Jujuy y Tucumán- y a los que un gobierno constitucional los mandó a combatir al terrorismo subversivo en el monte tucumano.


Es probable que en su ignorancia Ud. no sepa que estos soldados combatieron como los mejores, que sus actos de heroísmo son comunes a los que otros argentinos realizaron en Malvinas.

Seguramente Ud. no sabe que un 28 de mayo de 1975 en Manchalá, doce de esos Soldados -algunos de los cuales desfilaron en Tucumán- se enzarzaron en combate contra una fuerza de 119 subversivos y que al caer la tarde de ese día, si no hubieran llegado refuerzos, solo les quedaban cinco tiros por cabeza y la bayoneta. Pero Ud., sin que la cara se le caiga de vergüenza, dice que le pareció muy mal que también el 9 de julio en Tucumán “hayan estado los del Operativo Independencia” y con el semblante de una quinceañera a la que se le ha colado en su fiesta una patota brava agrega: “pero nadie los invitó”.

En los últimos doce años los argentinos hemos soportado en el Ministerio de Defensa a la lacra de la política; si Ud. no decide ser honesto y dejar la politiquería de lo “políticamente correcto” de lado no solo con los hombres de armas sino con los que verdaderamente han combatido le sugeriría que vuelva al tractor y a las semillas pues sería muy triste -ya que pese a su desinformación y sus “metidas de pata” nada me hace aún dudar de su honradez- que en este cargo Ud. estuviera a la altura de una Garré o de un Rossi

Jose Luis Milia