miércoles, 17 de agosto de 2016

MUERTE PRÓXIMA, INJUSTA, PREDECIBLE, Y EVITABLE


Aunque la noticia ya tiene 48 horas en los periódicos, nos cuesta creer que al preso Comisario Etchecolaz, más que octogenario y enfermo, se le haya negado el beneficio de prisión domiciliaria que se concede a mayores de 70 años, y como respuesta a su huelga de hambre se lo haya internado en  un hospital con autorización a los médicos de proceder si fuera necesario a su alimentación forzada.

Más que la desnutrición  quizás, el estrés y discriminación al que está siendo sometido permiten presagiar un fin próximo y dramático.                                                                                                         En efecto, en su resolución el responsable Juez Kreplak refiere que “no reune las condiciones clínicas ni psicológicas requeridas para acceder al beneficio”, siendo que la edad mayor a 70 años es suficiente por la ley para concedérselo, y que no hay -que tengamos conocimiento-  presos en las cárceles de más de 80 años acusados de delitos que no sean los llamados de "lesa humanidad" por el régimen kirchnerista, lo que supone a  mi juicio una discriminación y especial ensañamiento con este grupo humano en particular.                
¿Estaré en la Rusia de Stalín, o en la Alemania de Hitler? O mi pobre Argentina  ha  llegado más bajo que lo que nunca jamás imaginé?


Santiago Floresa
santiagofloresa@gmail.com