lunes, 15 de agosto de 2016

PAPELÓN, CONTROVERSIA Y FUE UNA GUERRA


PAPELÓN

Como ciudadano común e ignorante del derecho estoy anonadado por el papelón protagonizado por el juez Martínez de Giorgi con la señora Hebe de Bonafini. ¿No tiene nada que hacer al respecto el Consejo de la Magistratura? Me gustaría saber.

Bernardo Busso
DNI 4.147.014


CONTROVERSIA

Nadie puede negar que hubo miles de casos de muertes, desapariciones forzadas y torturas durante el gobierno del Proceso (1976-1983), pero no se entiende que hoy en día exista controversia sobre su número. Aquí no habría mucho que discutir, porque bastaría confeccionar un listado de todas las personas involucradas en esta cuenta consignando básicamente tres datos de cada una: apellido/nombres, tipo/número de documento y fecha de su desaparición (al menos, el año). Este listado tendría que ser dado a publicidad, para dar la oportunidad a todas aquellas personas o instituciones que tuviesen objeciones al respecto las hagan llegar para considerar las correcciones por agregados o por exclusiones que correspondan.

Héctor Luis Giuliano
DNI 4.406.405


FUE UNA GUERRA

Presidente Macri, actúe como un estadista; respalde sus palabras en los considerandos de la sentencia dictada por la Cámara Federal en la causa 13/84, que sus consejeros ignoran o silencian. Al condenar a los comandantes, dijeron los jueces en el capítuolo sexto:

a.1) La situación preexistente al 24 de marzo de 1976. "...También está fuera de discusión que a partir de la década de 1970 el terrorismo se agudizó en forma gravísima, lo que se manifestó a través de los métodos empleados por los insurgentes; por su cantidad; por su estructura militar; por su capacidad ofensiva; por su poder de fuego; por los recursos económicos con que contaban provenientes de la comisión de robos, secuestros extorsivos y variada gama de delitos económicos; por su infraestructura operativa y de comunicaciones; la organización celular que adoptaron como modo de lograr la impunidad; por el uso de la sorpresa en los atentados irracionalmente indiscriminados; la capacidad para interceptar medios masivos de comunicación; tomar dependencias policiales y asaltar unidades militares". Los jueces sostuvieron luego que la subversión terrorista puso una condición sin la cual los hechos juzgados "posiblemente no se hubieran producido", admitiéndose que esos episodios "constituyeron una agresión contra la sociedad argentina y el Estado, emprendida sin derecho, y que éste debía reaccionar para evitar que su crecimiento pusiera en peligro la estabilidad de las instituciones".

Finalmente, por los antecedentes, la documentación secuestrada y las características que asumió el fenómeno terrorista en la Argentina, concluyeron que "dentro de los criterios clasificatorios que se acaban de expresar, éste se correspondió con el concepto de guerra revolucionaria" y que al grado de desarrollo por ella alcanzado, el informe del Ejército "concluye en que llegó a la creación de zonas dominadas."

Tener el coraje de hacer primar la historia sobre la memoria, no implica dejar de condenar lo que sea condenable. Exije sí pensar también en las víctimas de la guerrilla, aquéllas que menosprecian quienes le aconsejan decir sólo lo políticamente correcto.

Arturo Larrabure