viernes, 5 de agosto de 2016

PRESOS POLÍTICOS


Quisiera manifestar mi total apoyo al informe de los distinguidos colegas referido a la situación jurídica de los presos políticos del siglo XXI ("Manifiesto: la Justicia y los juicios de lesa humanidad"). Como abogado defensor de muchos de ellos convalido con la experiencia lo que la doctrina afirma en ese documento. La justicia federal ha sido manipulada para llevar adelante estos procesos llamados de "lesa humanidad", alimentados por los espurios intereses del binomio Kirchner y de quienes sembraron el odio ayer y hoy se enriquecen con la venganza contra quienes evitaron una dictadura comunista que auguraban construir sobre la tumba de un millón de argentinos muertos. Los presos políticos carecen de toda posibilidad de ser juzgados conforme las leyes de la república, pues los procesos kafkianos a los que se encuentran sometidos son farsas administradas por quienes tienen la designación de jueces, pero olvidaron el derecho y perdieron la dignidad aceptando planteos inverosímiles y condenando sin pruebas en clara violación de los arts. 18, 19 y 75 inc. 22 CN. Prisiones preventivas perpetuas, acusaciones sin pruebas, mendacidades comprobadas de testigos a quienes se reverencia y protege, fiscales militantes políticos, querellas solventadas por el mismo Estado y la participación acusadora de la Secretaría de DD.HH., que, en clara violación de la división de poderes, continúa actuando como comisariato político ocultando los "curros" que, en plena campaña, el actual presidente de la Nación dijo que se terminarían. Sin embargo, las mismas actividades se mantienen incólumes con un asombroso gatopardismo. Juicios a los que se lleva a los alumnos de secundaria para continuar con el adoctrinamiento edulcorado de los delincuentes subversivos de ayer contándoles una distorsionada historia de la década del 70 mientras los actuales "jóvenes idealistas" gozan de las prebendas como legisladores, ex funcionarios o prósperos comerciantes que en la actualidad continúan lucrando con el Estado.

Por ello espero que el Presidente preste oídos al manifiesto de los distinguidos juristas que lo suscriben buscando la anhelada paz de la inmensa y silenciosa mayoría de los argentinos, o continúa en la senda del odio y la mercantilización de los derechos humanos que pregona una minoría.

Guillermo Jesús Fanego
DNI 10.691.837