sábado, 6 de agosto de 2016

SEÑORAS DE TUCUMÁN EN EL JUICIO ORAL DEL OPERATIVO INDEPENDENCIA

De acuerdo a testimonios ofrecidos por asistentes a la audiencia del día 4 de Agosto de 2016, en el megajuicio Operativo Independencia, tuvo un desarrollo distinto a días anteriores.


Un grupo de señoras de Tucumán, que no son familiares de los Presos Políticos, manifestaron su repudio al accionar terrorista de la guerrilla en los años ’70. Estas señoras levantaron carteles y afiches que repudiaban el asesinato del Capitán Viola y su pequeña hija Cristina -cuyos asesinos paradójicamente son parte de la querella contra los Soldados que defendieron a la Patria de la agresión marxista internacional-, el atentado con explosivos al avión Hércules C-130 de la Fuerza Aérea Argentina que transportaba efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina, el secuestro del coronel Larrabure (que sería torturado y asesinado tras largo cautiverio), también se preguntaban ¿Por qué no citan a declarar a María Estela Martínez de Perón (a) Isabelita y muchas más acciones terroristas que nos recordaban la violencia de la guerrilla en esa provincia.
 
juez Gabriel Eduardo Casas

No pasó desapercibida lo manifestado por estas señoras, a tal punto que durante un cuarto intermedio el presidente del Tribunal Federal Penal de Tucumán -juez Gabriel Eduardo Casas- se acercó a leer uno por uno los carteles que ellas portaban.

Fiscal Pablo Camuña

El titular de la Unidad Fiscal de Investigación de las Violaciones a los Derechos Humanos en Tucumán, Pablo Camuña, militante de justicia legítima, viendo el brillante interrogatorio que el abogado defensor Facundo Maggio hacía a los testigos, varias veces solicitó que se suspendiera la audiencia y se pasara a un cuarto intermedio para continuar otro día. Esa maniobra no fue atendida por el tribunal, que no hizo lugar al pedido e indicó al defensor que finalizara su trabajo.

Abogado defensor Facundo Maggio 

Algo está cambiando en la Justicia, es la primera vez en un juicio de los mal llamados de lesa humanidad, que la defensa puede ejercer libremente su obligación y derecho de los imputados a tener un juicio justo y sin discriminación ante la ley.