sábado, 3 de septiembre de 2016

RECORDATORIO


Durante su campaña, el presidente Macri dijo que iba a "terminar con el curro de los derechos humanos". A ocho meses, no cumplió: el aparato montado durante doce años está intacto: la Secretaría de Derechos Humanos continúa querellando en todos los juicios de "lesa humanidad" de todo el país; la provincia de Buenos Aires se ha sumado como querellante; la Universidad Nacional de La Plata continúa siéndolo; etc. Enorme costo superfluo, innecesario e ilegítimo para un Estado pobre, representado suficientemente en las causas penales por el Ministerio Público Fiscal. El secretario de Derechos Humanos -obviamente no ajeno al Gobierno- sostuvo en La Nación del 27 de agosto que no basta tener 70 años para ser merecedor de prisión domiciliaria, sino que también es necesario el deterioro en la salud. Inadmisible desconocimiento de la ley por un funcionario de semejante jerarquía, quien debería renunciar o escribir cien veces el texto de la ley en la materia, para aprender que establece que una sola de esas circunstancias es suficiente, dejando de lado la interpretación distorsionada por ideologías fanatizadas que acomodaron la letra legal a su gusto, disfrazándola y haciéndole decir lo que no dice.

Enrique Munilla
DNI 4.433.538