martes, 4 de octubre de 2016

COLOMBIA - ¿ARGENTINA?

María Fernanda Cabal Molina (Cali, 1964) es politóloga y política colombiana. En las elecciones legislativas de 2014 fue electa Representante a la Cámara por Bogotá con el aval del Centro Democrático, en este cargo se posesionó el 20 de julio de 2014 y  lo ocupa actualmente.


Es politóloga egresada de la Universidad de los Andes, universidad en la que antes de graduarse trabajó como directora del Programa Democracia del Departamento de Ciencia Política. En septiembre del 2003 fundó la agencia de viajes para estudiantes Student Travel Center y se desempeñó como presidenta de la Fundación Colombia Ganadera, donde creó un programa de acompañamiento a víctimas del terrorismo en Colombia.

En el año 2006 fue nombrada por Mario Iguarán como Directora de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación. Entre sus logros se destaca el fortalecimiento de los lazos de cooperación con todos los países aliados, labor que fue reconocida por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

En el video verán su clara posición por el NO en el reciente plebiscito realizado  en Colombia para aprobar la paz con la paz acordada por el presidente Santos con las FARC en Cuba.

Sin establecer un paralelismo con el drama colombiano que lleva 54 años de sangrienta guerra y el sufrido por la Argentina en los años ’70, es evidente que la descripción efectuada por ella es muy parecida al camino que sufrieron nuestras Fuerzas Armadas y de Seguridad que combatieron el terrorismo.

El rechazo al plebiscito que hizo la sociedad colombiana manifiesta su deseo de no aceptar una paz a cualquier precio, allí el ex presidente Alvaro Uribe fue el líder que encabezó esa rebelión a los deseos de Santos. En evidente contraposición en Argentina faltó el líder, en la transición de la entrega del poder del último gobierno de facto al gobierno de Raúl Alfonsín, en el regreso a la democracia. Las Fuerzas Armadas entregaron el poder sin un líder que guiara un acuerdo de pacificación, se hallaban debilitadas por sus errores políticos estratégicos, especialmente la Guerra de Malvinas de 1982.