martes, 9 de mayo de 2017

DESIGUALDAD SUPREMA: LOS REPRESORES TENDRÁN EL 2 X 1, PERO LOS TERRORISTAS TUVIERON UN 0 X 0 = CERO SANCIÓN


Por Mariano Obarrio

El fallo de la Corte del 2 x 1 generó opiniones ideologizadas y otras políticamente correctas. La ley del 2 x 1 fue aberrante para todos los delitos: asesinato, secuestro, violación o crímenes de lesa humanidad. Pero si rigió entre 1994 y 2001 y los defensores de los represores la invocaron, la Corte Suprema habrá encontrado razones jurídicas para resolver su aplicabilidad.

Los motivos son los principios de igualdad ante la ley y de ultractividad de la ley más benigna. Se juzga un hecho ocurrido cuando esa ley regía y por lo tanto le caben al condenado los mismos beneficios del 2 x 1 de los que gozaron violadores o asesinos. Más allá de que todos hemos condenado el 2 x 1 y por eso fue derogado.

La ley del 2 x 1 ocurrió por los abusos de las prisiones preventivas que perjudicaban a detenidos sin condena. El objetivo se desnaturalizó y se transformó en sinónimo de impunidad y de exceso de garantismo.


Los terroristas de Estado y los terroristas revolucionarios habían sido condenados en 1985/86 y cumplieron prisión hasta que Carlos Menem indultó a todos en los años 90. Todos salieron en libertad. Cuando asumió Néstor Kirchner se reabrieron juicios hacia un solo lado: los represores que cometieron crímenes de lesa humanidad.

Pero nunca se reabrieron los juicios a los terroristas que también cometieron crímenes de lesa humanidad, que también deberían ser juzgados como imprescriptibles al igual que los represores. Si los terroristas internacionales que volaron la AMIA, la embajada de Israel, las Torres Gemelas, los de ISIS, Al Qaeda, ETA o IRA cometieron crímenes de lesa humanidad reconocidos por los principales tribunales internacionales, y por lo tanto son imprescriptibles, también entonces los cometieron los terroristas que volaron la sede central de Policía, el departamento de Sanidad, los regimientos de Azul o de Formosa, o el departamento del almirante Lambruschini.


Todos esos crímenes fueron hechos sangrientos que buscaban fines políticos: doblegar a una sociedad, en plena democracia algunos, sometiéndola al terror y al autoritarismo de las armas y de la muerte. Y en última instancia tomar el poder. Se hablaba de que “el poder estaba en la boca del fusil”. Y que “cuanto peor, mejor”.

Se reivindicaban los atentados y se secuestraba y mataba a mansalva a sindicalistas, militares, policías, empresarios, sociedad civil, mujeres, hombres y niños.


¿No eran crímenes aberrantes? Claramente. Pero los terroristas no tuvieron juzgamiento después de los 90, caminan libres, hacen política, dan lecciones de democracia, y cobraron indemnizaciones y pensiones. No tuvieron el beneficio del 2 x 1, sino del 0 x 0, que en las mátematicas siempre dará igual a CERO. Condena CERO.

Por lo tanto, la Justicia argentina -también la política y el periodismo- tiene una deuda pendiente: revisar los crímenes de los cuales fueron víctimas del terrorismo miles de ciudadanos argentinos, juzgarlos y condenarlos. Y en algunos casos, también tendrán el beneficio del 2 x 1, de acuerdo al último fallo de la Corte. Ese será el verdadero paso para llegar a la verdadera igualdad ante la ley. A la Justicia y la reconciliación. Sin discursos vacíos, tuertos ni políticamente correctos.