miércoles, 2 de agosto de 2017

DERECHOS HUMANOS


Primero respaldaron a Julio De Vido, que seguirá en su banca. Después debatirán si a Milagro Sala, con cargos por corrupción, le dan prisión domiciliaria... parece el juego de la oca y retrocedemos 20 casilleros. A Milagro Sala no le corresponde domiciliaria, ni por salud ni por edad (53 años). La CIDH no debería ocuparse de políticos presos, tendría que ocupar su tiempo en los verdaderos presos políticos: militares, gendarmes, policías, jueces, sacerdotes y civiles hoy presos por los mal llamados juicios de "lesa humanidad", mayores de edad (promedio 76 años), enfermos de verdad, sin juicios, sin condena en la mayoría de los casos, en cárceles comunes, con prisiones preventivas que exceden los diez años cuando no deberían pasar más de dos. Lo dice la ley... que por lo visto también es selectiva. Para los presos de "lesa" (verdaderos presos políticos) no hay derechos humanos. Ni "derechos" ni "humanos".

María Guadalupe Jones