martes, 20 de febrero de 2018

INFORME SOBRE EL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA

Noli, Ramos Padilla y Pérez Villalobos y sus participaciones en las muertes de Liendo Roca y Fiorini


El día de ayer, lunes 19 de febrero de 2018, se reunió el Plenario del Consejo de la Magistratura.



Uno de los dictámenes que firmó la mayoría de los Consejeros (N° 19/18) recomendaba desestimar el juicio político contra los jueces María Alicia Noli, Juan María Ramos Padilla y José María Perez Villalobos.
Este juicio político acusaba, entre otras cosas, de maltrato (a imputados y defensores), abuso de autoridad y prevaricato.
El maltrato a los imputados devino en la muerte de los presos políticos Arturo Liendo Roca y Cayetano Fiorini. Muertes evitables y predecibles porque los informes médicos daban cuenta de la imposibilidad de transitar un juicio en ambos casos, por cuestiones de salud.
Pese a la gravedad de los cargos, el Consejo, casi por unanimidad, había recomendado no hacer juicio político.
Antes de la audiencia Plenaria, algunas agrupaciones como Abogados por la Justicia y la Concordia, Puentes para la Legalidad y familiares de los fallecidos presentaron escritos advirtiendo la gravedad de desestimar las denuncias, particularmente porque los tres jueces son llamados a declaración indagatoria por estos mismos cargos, la que tendrá lugar el 26 de marzo de este año. Se acompañó a los escritos el dictamen del fiscal solicitando tal indagatoria.
A pesar de haber presentado por escrito la solicitud de que no se desestimen las denuncias, muchos nos quedamos a la sesión para asegurarnos el resultado que fue positivo, el Consejo de la Magistratura volvió sobre sus pasos, decidió no desechar por ahora las denuncias y volver el caso a estudio.
Si bien es una victoria momentánea, debemos estar atentos y vigilantes porque, si en esta ocasión no tuvo éxito el plan de encubrimiento de los jueces prevaricadores, fue porque lo descubrimos a tiempo. Sólo esperarán que nos descuidemos.

La República se construye todos los días con pequeños actos como estos. No bajemos los brazos.


Por la Dra.
Andrea Palomas Alarcón