domingo, 25 de febrero de 2018

RESPUESTA NECESARIA


En un enfrentamiento armado ocurrido el 19 de enero de 1977 en la ciudad de Santa Fe, fueron abatidos cuatro dirigentes del Ejército Montonero. Rolando Martínez, mi padre, era entonces chofer y agente del Comando Radioeléctrico de la policía provincial, el más bajo del escalafón. Hoy, 41 años después del tiroteo, mi padre, quien tiene 77, lleva más de dos años sometido a prisión preventiva domiciliaria, por el "asesinato" de los cuatro guerrilleros, eso no obstante no haber participado en los hechos por los que se lo acusa, ya que tomó servicio a las 19:45 y el enfrenamiento terminó horas antes, según consta en el expediente judicial. Así mi papá ha pasado a integrar la larga lista de los acusados como "violadores de derechos humanos", "delincuentes de lesa humanidad", "genocidas" y "represores". Mi padre es un hombre bueno que hace más de 45 años vive en el mismo lugar, tiene tres hijas y siete nietos, cobra una jubilación mínima y aquel mismo año, 1977, dejó de trabajar en la policía provincial, por una enfermedad que aún hoy padece. ¿Alguien podrá explicarme cómo un ser humano que no participó jamás de ningún enfrentamiento armado y entró a trabajar horas más tarde de los sucesos de la causa en la que está acusado puede estar preso y calificado de esa manera? ¿Cómo puede ser que un agente chofer, sin un mínimo poder de decisión para ordenar un ataque, matanza, secuestro o tortura hoy esté pasando sus últimos años de vida en cautiverio, acusado de cuatro "asesinatos" que no cometió?

Como mi papá, hay muchos verdaderos "presos políticos" a los que "alguien" nombró o se acordó de caras, imágenes, voces, olores, sensaciones, o su nombre apareció en un libro tomando servicio después de más de 40 años, que terminaron acusados en alguno de los cientos de los juicios por "delitos de lesa humanidad", pasando a ser nuevos eslabones, en su caso uno muy débil, en la cadena de una venganza, y para ellos no hay derechos humanos.

Quizás definir legalmente si mi papá es un ser humano sería una respuesta a mis preguntas, porque ha sido tratado como si no lo fuera.

Gabriela Martínez


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.