sábado, 17 de marzo de 2018

APOLOGÍA


El viernes 9 de este mes, en su programa de TV de A24, el periodista Eduardo Feinmann moderó un debate entre la presidenta del Celtyv, la doctora Victoria Villarruel, y el diputado por el Frente de Izquierda Gabriel Solano. Cuando Feinmann le preguntó a este último si consideraba un acto terrorista poner una bomba en un colegio, él respondió: "Depende de quién la ponga". Las víctimas del terrorismo subversivo no podemos menos que repudiar este y otros conceptos expresados por el legislador. Tampoco podemos permitirle que diga que a nosotros nos bancan los genocidas o que no calificamos como víctimas porque no fue el Estado quien mató salvajemente a nuestros seres queridos. A las víctimas de la izquierda violenta del 70 no nos banca nadie económicamente, y emocionalmente nos bancan la tragedia vivida en nuestras familias y la sangre derramada de nuestros inocentes. El calificativo más leve que se me ocurre es necio, y me quedo cortísima. Hipócrita, apologista de la violencia, irrespetuoso. Con admirable templanza, Villarruel nos representó de manera brillante desde nuestro lugar de víctimas que, a diferencia de gente como Solano, recordamos y repudiamos la historia de la década del 70 enterita, con terrorismo de Estado y terrorismo subversivo incluidos. Quiero ver si reaccionan y cómo reaccionan los comunicadores y los referentes de derechos humanos ante las barbaridades que dijo públicamente este diputado.

Claudia Muscat[1]
DNI 12.622.699



NOTA: Las imágenes, referencias y destacados no corresponden a la nota original.