martes, 19 de junio de 2018

MONSEÑOR ANGELELLI



No puedo salir del asombro al saber que monseñor Enrique Angelelli será beatificado. Se reconoció su “martirio” por haber sido “presuntamente” asesinado en 1976, en la Rioja, por el gobierno militar, cuando hasta ahora no hay pruebas concretas de tal asesinato. Monseñor Giaquinta, que presidió la Comisión Episcopal que investigó la muerte, concluyó que no había ningún elemento que probara la existencia del atentado. Pero este no es el punto. El punto es que si Angelelli fue asesinado, los motivos fueron políticos, por su vinculación con los Montoneros, a los cuales apoyaba, y no por sus creencias religiosas. Me pregunto, como católico, ¿dónde está el martirio de Angelelli? Si es que lo mataron, ¿fue por defender la fe en Cristo y difundir sus convicciones religiosas, o por ser activista y montonero? ¿Acaso no sabemos lo que contó Lilia Genta sobre el relato del padre Melchiore cuando Angeleli le pide armas para “armar” a sus muchachos? Un obispo que ofició misa con el cartel de Montoneros a su espalda; y desde el púlpito se pronunció a favor de la subversión, se encuentra ante las puertas de la Santidad. ¿No hay algo raro en todo esto? ¿Cómo es posible que estemos tan confundidos? No hay ningún clamor popular ni de índole religioso para la beatificación. ¿Por qué lo hacen? ¿Buscan un modelo intraeclesial? ¿El modelo subversivo, violento, tercermundista, apóstata y marxista es el modelo que los jóvenes deben alcanzar? Es una irresponsabilidad que se tomen modelos equivocados para su beatificación, porque es muy peligroso.

Ramiro Castellanos
Perú 1.157Yerba Buena


NOTA: Las imágenes, referencias y destacados no corresponden a la nota original.