lunes, 30 de julio de 2018

UNA MEDIDA PARA MEDITAR


Con respecto al Decreto que habilita a enviar personal militar a distintos lugares del país para intervenir en la lucha contra el narcoterrorismo, asumo que dicho personal irá con su armamento correspondiente y que si las circunstancias se presentan, estarán obligados a utilizarlas. En ese caso, me atrevo a sugerirle a los Señores Jefes de los Estados Mayores de las FFAA que, antes de cumplir la orden y desplazar personal con armas, hagan una visita junto con el Presidente de la Nación y el Ministro de Defensa, a los Institutos Penales de Ezeiza, Campo de Mayo y todos los otros lugares del país donde los jóvenes oficiales y suboficiales de la década del 70, hoy todos ellos septuagenarios y octogenarios están purgando haber cumplido órdenes semejantes dictadas por una LEY, (no un Decreto) emanada por un gobierno constitucional para aniquilar a las bandas de delincuentes terroristas.

Hablen con ellos. Algunas respuestas encontrarán. Por último me formulo algunas preguntas:

a) Quién les dará al personal la seguridad jurídica sobre el accionar de quienes se vean obligados a entrar en acción sin Inteligencia previa tanto sobre la zona de operaciones como del posible enemigo a enfrentar y sin el «paragua» de un Código de Justicia Militar (reemplazado hoy por un «Reglamento de disciplina»)?

b) Querrán las actuales Autoridades Políticas y Militares sentir mañana sobre sus espaldas la responsabilidad de haber sido causantes de la pérdida de libertad de quienes son hoy sus subordinados?

Considero que esto es, por lo menos, para meditarlo.

Héctor de Pirro
Capitán de Navío (RE)

FUENTE: Tiempo Militar Año XXV - Número 334.