miércoles, 6 de febrero de 2013

SEÑORES JUECES: FUE UNA GUERRA



En relación al debate suscitado en El Tribuno (Salta) acerca de “si fue o no fue una guerra” lo ocurrido en la Argentina durante los años setenta, los que suscriben, ciudadanos de cincuenta años para arriba, porque la vivimos, no necesitamos que un fiscal, juez o quien fuere nos cuente que fue lo que sucedió. Fue una guerra, por donde se la mire; sin embargo, no son pocos los que opinan, difunden y hacen bandera con lo contrario. Ahora bien, una cosa es que sean ciudadanos comunes los que dicen tal cosa y otra muy distinta es que sean los jueces y fiscales federales los que admiten semejante distorsión de los hechos. Ello así, porque la adulteración de la Historia no es gratis; tiene consecuencias directas sobre la libertad, el honor y los bienes de los individuos afectados por dicha acción.

Para los jueces y fiscales federales que llevan adelante los juicios de “lesa humanidad”, en contra de lo evidente, los militares, policías y civiles acusados no fueron enviados por el poder político (el gobierno peronista) a combatir en una guerra. Para estos magistrados lo que sucedió es que sin mediar razón alguna y de un día para el otro, todos los militares (menos el general Balza) se transformaron en locos genocidas. Por eso, en sus acusaciones y sentencias, no dicen NADA de la guerra declarada y el daño producido al gobierno constitucional y a la sociedad toda por la guerrilla marxista. Tan es así, que los que asesinaron a Aramburu, Rucci, Alonso; Vandor; Salustro; Viola y cientos más son tratados como héroes por la justicia. Más aún, su testimonio es “palabra santa” y resulta suficiente para condenar sin pruebas al que ponga al frente.


Señores fiscales y jueces federales, ustedes, más que el gobierno nacional y provincial, son los principales responsables de esta persecución ignominiosa a argentinos inocentes. Ustedes lo saben. Nosotros, que también lo sabemos, nos encargaremos que lo sepan nuestros hijos, nuestros nietos y los nietos de nuestros nietos. En la Argentina no hay Jueces; lo que hay es un conjunto de individuos a los que la gente, por pura costumbre, les dice: jueces.

Mario Cabanillas DNI: 11.282.776
Marcelo Gómez  DNI es 11.039.115
Carlos Luque Colombres  DNI: 7.989.954
Rodrigo Alejandro Caro Figueroa  DNI 14.022.309.
Carlos Alberto Villanueva 10.232.899
Carlos D. Solá DNI 11.944.685
Jorge P. Mones Ruiz DNI 8.019.504
Siguen las firmas