En un nuevo atentado contra la libertad de expresión
y la tolerancia, las páginas de Facebook del Celtyv fueron objeto de un hackeo
24 de noviembre de 2021
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Victoria Villarruel - presidenta de CELTYV |
El prestigioso Centro de
Estudios Legales sobre el Terrorismo y sus Víctimas (Celtyv) ha denunciado que
un grupo de personas hackeó las páginas de Facebook de la entidad que representa
a las familias afectadas.
No pueden caber dudas de que el atentado ha sido
causa inmediata de los resultados de las elecciones últimas. No hay dialéctica
que pueda cambiarlos en su legalidad y sentido más rotundo y auténtico, por
insistentes que sean las distorsiones que pretendan instalarse desde distintos
sectores del oficialismo. La presidenta de Celtyv, Victoria Villarruel, ha sido
elegida diputada nacional al haber ocupado la segunda posición en la lista
encabezada por Javier Milei, y ello es motivo de incomodidad para quienes han
medrado con la interpretación de la historia, ajustándola a la medida de sus
intereses políticos e ideológicos.
En Victoria Villarruel y su equipo de colaboradores
se han concentrado desde hace tiempo las energías y el valor cívico ausentes en
otras expresiones de la política y la cultura para replicar con absoluta
claridad, palabra por palabra, argumento por argumento, una narración
distorsionada que, bajo el aliento explícito del kirchnerismo, se pretende
hacer prevalecer sobre el capítulo más desgarrador de la historia contemporánea
argentina.
Ha sido tan intenso el trajín del movimiento
derrotado en las urnas dos semanas atrás para instalar una versión
inequívocamente arbitraria de los acontecimientos de hace casi medio siglo, que
en la provincia de Buenos Aires está prohibido a funcionarios y empleados negar
que fueron 30.000 los desaparecidos en aquella época del país. Tan en vigor
está esa norma que durante la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal,
incluso ella se negó a vetarla como hubiera correspondido. Los propios
artífices de tan abultada cifra han reconocido con los años su falsedad,
agregando que no tenía más que un valor cabalístico a fin de impresionar y
movilizar los apoyos a la audiencia europea a la que se dirigían en busca de
una solidaridad activa.
Que la presidenta de Celtyv haya sido elegida
diputada es motivo de incomodidad para quienes buscan negar los crímenes del
terrorismo
La imaginación de quienes provocaron con sus
crímenes una represión del Estado de magnitud y dureza sin precedentes apeló
así a una ficción frenética. No han conseguido, sin embargo, echar abajo el
crédito de la comisión investigadora inspirada por el presidente Raúl Alfonsín
y encabezada en la Conadep por Ernesto Sábato, que en 1984 incluyó 8961
denuncias de desaparición de personas entre 1.969 y 1.983. Por su parte, el
informe de la Secretaría de Derechos Humanos de 2.006 detalla un total de 8.368
para el mismo período, entre desaparecidos y víctimas de ejecuciones sumarias.
En 2015, el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo (Ruvte) actualizó el
listado y presentó en orden alfabético 7.018 víctimas de desapariciones forzadas
y 1.613 de asesinatos, mientras el Parque de la Memoria registra 8.751 casos.
Otra rotunda rectificación del mito de los 30.000 desaparecidos.
Al frente de Celtyv, Victoria Villarruel ha luchado
por la verdad, la justicia y la reparación negadas por un redituable fraude
empeñado en ocultar los crímenes gravísimos del terrorismo alentado por
gobiernos extranjeros, como el de Cuba. Mujeres como ella han alzado la voz por
las víctimas olvidadas, unas 17.000 personas de las cuales 1.094 fueron
asesinadas en algunos de los 20.000 atentados producidos por el terrorismo.
Militantes de izquierda, como era de esperar,
manifestaron sus quejas cuando Claudio Abruj, secretario de Derechos Humanos
durante la presidencia de Mauricio Macri, recibió en audiencia a la ahora
diputada electa por la ciudad de Buenos Aires. Otro tanto hicieron, con
llamativo descaro, los aplaudidores de asesinos de la ralea de Ortega y de
Maduro cuando en el Instituto Hannah Arendt se realizó, con el patrocinio de
Celtyv, un acto de homenaje al coronel Arturo Larrabure, víctima, después de
haber sido secuestrado, de un largo martirio, hasta su muerte.
Victoria Villarruel se sobrepuso a las acusaciones
infamantes y a las intimidaciones de todo tipo en su contra abogando por el
dictado de una convención internacional que condene y defina universalmente y en
forma inequívoca qué es terrorismo. Ya no está sola como en otros tiempos. El
relato de quienes han procurado amañar la historia reciente de la Argentina se
cae a pedazos, como el caudal de votos que en otra época lo asistió. Solo
permanecen algunos sorprendentes rezagos como Rafael Bielsa, embajador
argentino en Chile, quien contra todas las convenciones diplomáticas se ha
inmiscuido en la política trasandina y ha denunciado –es una forma de decir– el
intercambio amistoso de mensajes entre José Kast, el candidato más votado en la
primera vuelta del domingo, y Milei.
Solo queda por desear que las plataformas a través
de las cuales esta valiente mujer dialoga con la sociedad sean inmediatamente
restablecidos y que tan lamentable episodio, no solo sea repudiado por quienes
defendemos la libertad de expresión sino que también haga resonar en la
sociedad aún con más vigor su lucha por la verdad, la Justicia y la memoria
completa.
FUENTE:
https://www.lanacion.com.ar/editoriales/otros-ataques-repudiables-nid24112021/