viernes, 24 de enero de 2014

ACTO DEL 25° ANIVERSARIO DEL COMBATE DE LA TABLADA... UNA DEUDA NACIONAL


Ayer partimos hacia La Tablada, no queríamos llegar tarde, a la hora establecida para la convocatoria ya se hallaban presentes unas quinientas personas: veteranos del Combate de La Tablada, veteranos de Malvinas, militares, policías bonaerenses, vecinos y amigos. El calor sofocante… pero no importaba, el motivo de la convocatoria era superior.

De a poco, el Puesto N° 1 de los ex cuarteles del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 y del y del Escuadrón de Exploración de Caballería Blindado 1, llegaban más personas portando banderas y en silencio se incorporaban al acto que aún no había empezado.

La emoción que teníamos todos no erizaba la piel… después de 25 años de ignorar la gesta por parte del estado nacional, el pueblo rendiría su homenaje a los caídos en la defensa y recuperación de los cuarteles, a los miembros del Ejército Argentino y de la Policía bonaerense que intervinieron en el combate.


El predio que ocuparan las unidades del Ejército mencionadas, hoy se encuentra ocupado en parte por edificios de compañías internacionales y la mayor parte es un baldío abandonado lleno de altos pastizales que ocultan la vista de las antiguas instalaciones militares. Seguro refugio de alimañas de todo tipo… da pena. En una de las paredes del ex puesto de acceso, se lee un grafiti que reza: “LA TABLADA… SEPULCRO DE LA SUBVERSIÓN” y más abajo un cartel que dice: “Avda. Mayor Horacio Fernández Cutiellos”, un claro homenaje a quién fuera el Segundo Jefe del Regimiento y en comunicación con su jefe le dice: "Yo voy a morir defendiendo el cuartel, ustedes recupérenlo". Y así fue.


El desarrollo de la ceremonia fue sencillo, desordenado y tremendamente emocionante: Se entonó el Himno Nacional, bendición y plegarias por un sacerdote, se entregaron plaquetas recordatorias a los Veteranos del Combate de La Tablada, banderas a los deudos del personal caído en combate, no faltaron las ofrendas florales, hicieron uso de la palabra veteranos del combate y el cierre estuvo a cargo del señor Gonzalo Fernández Cutiellos con un emotivo y claro discurso sobre lo que se conmemoraba, la última locura del terrorismo para alzarse con el poder mediante la violencia y la mentira. No faltaron los aplausos, los presentes al pasarse lista oficial de los ausentes, los viva la Patria, viva el Ejército Argentino y los viva la Policía bonaerense. Fue un baño de sano y añorado patriotismo a la verdad histórica.

jueves, 23 de enero de 2014

"SOMOS MUCHOS LOS QUE NO LOS OLVIDAMOS"

Jueves 23 de enero de 2014 | 08:02

El teniente coronel Emilio Guillermo Nani rindió un tributo a quienes murieron en el "sanguinario ataque contra los cuarteles de La Tablada", a 25 años del episodio; la carta, en LA NACION


Hoy se cumplen 25 años del último intento del terrorismo internacional por hacerse del poder en nuestro país. El 23 de enero de 1989 el Ejército Revolucionario del Pueblo, devenido en Movimiento Todos por la Patria, liderado por Enrique Haroldo Gorriarán Merlo, utilizando la misma metodología empleada en otros hechos similares perpetrados durante la década del 70, lanzó un sanguinario ataque contra los cuarteles de La Tablada. Este nuevo crimen contra la Nación argentina y su pueblo, planificado y financiado por los gobiernos de Daniel Ortega, de Nicaragua, y Fidel Castro, de Cuba, una vez más puso en evidencia el desprecio del terrorismo marxista hacia toda forma de convivencia, cosa que seguramente volverá a ser silenciada, como viene sucediendo año tras año con tantos otros hechos similares que no han merecido el menor recuerdo ni homenaje por parte de quienes tienen la responsabilidad de mantener viva la memoria de aquellos que regaron con su sangre el suelo del país en defensa de las instituciones de la patria. Hoy vemos con estupor cómo se premia y reivindica a quienes ensangrentaron el territorio nacional con sus atentados y se hunde en el olvido a los miles de argentinos secuestrados, torturados y asesinados por supuestos "jóvenes idealistas" y, en forma injusta, ilegal e ilegítima, se priva de la libertad a más de 1900 miembros de las fuerzas armadas, de seguridad, policiales y civiles que, con su sacrificio y el de sus familias, cumpliendo con los reclamos de una sociedad olvidadiza y desagradecida, liberaron a la Nación del flagelo del terrorismo. Mientras esta situación se siga manteniendo vigente, todo anhelo por hallar la paz y la concordia que tanto estamos necesitando será imposible de lograr.

Como hace tiempo que no se escuchan voces oficiales ofrendando el justo y necesario homenaje a los caídos en defensa de Dios, de la patria y de nuestra propia sobrevivencia, por este medio quiero rendir tributo a quienes murieron por nosotros y por nuestro estilo de vida: teniente coronel Horacio Fernández Cutiellos, teniente primero Ricardo Alberto Rolón, suboficial principal Ricardo Raúl Esquivel, sargento primero Ramón Wladimiro Orue, sargento José Gustavo Albornoz, soldados Domingo Julio Grillo, Héctor Cardozo, Roberto Tadeo Taddía, Leonardo Martín Díaz y comisario inspector Emilio García García y sargento primero José Manuel Soria, de la policía de la provincia de Buenos Aires, gracias por el ejemplo que nos dieron, gracias por defendernos, por haber dado todo sin pedir nada a cambio.

Somos muchos los que no los olvidamos.

Teniente coronel (R) Emilio Guillermo Nani
LE 4.526.260

25° ANIVERSARIO DEL ATAQUE TERRORISTA EN LA TABLADA



Buenos Aires, 23 de enero de 2014

Estimados Amigos, Camaradas y Conciudadanos:

Ref.: Adhesión

Nuestra asociación civil –en trámite– adhiere con verdadero patriotismo al homenaje en recuerdo de los caídos, del personal militar y policial que participó de la valiente defensa y recuperación de los cuarteles del Regimiento de Infantería Mecanizado 3 "General Belgrano" y el Destacamento de Exploración de Caballería Blindada 1 "Coronel Suárez", ante el violento ataque terrorista  del autodenominado Movimiento Todos por la Patria, perpetrado durante el gobierno constitucional del entonces Presidente de la Nación Argentina, Dr. Raúl Alfonsín.

Repudiamos al grupo de mercenarios, liderados por Enrique Gorriarán Merlo, que pretendieron copar a una unidad militar similar a los tantos ataques del terrorismo durante la hoy negada Guerra Revolucionaria de los años ’70.

Solemnemente honramos a los caídos por la violencia terrorista:
  • Mayor Horacio Fernández Cutiellos (h)
  • Teniente Ricardo Alberto Rolón
  • Sargento ayudante Ricardo Raúl Esquivel
  • Sargento Ramón Waldimiro Orué
  • Cabo Primero José Gustavo Albornoz
  • Soldado clase 1969 Héctor Cardozo
  • Soldado clase 1969 Martín l. Díaz
  • Soldado clase 1969 Roberto Taddía
  • Soldado clase 1969 Julio D. Grill
  • Comisario Inspector Emilio García García de la Policía Prov. Bs. As.
  • Sargento 1° José Munel Soria de la Policía Prov. Bs. As.

En caso de haber omitido la mención de alguna víctima del ataque  terrorista, presentamos sinceras disculpas… en los archivos consultados no hemos encontrado más nombres.

La reaparición de la violencia política mereció y merece la repulsa de toda la sociedad argentina, que solo desea vivir en paz y construir un mejor país.

La última aventura terrorista para alzarse con el poder de la Nación, una vez más fue vencida por el accionar de las Fuerzas Legales de la Patria… conquistar la democracia tuvo un costo demasiado alto, no podemos permitir que la misma sea jugada gratuitamente.

Sinceramente,

Arturo Cirilo Larrabure              Gonzalo Fernández Cutiellos
Socio Fundador                                   Socio Fundador


Horacio Ricardo Palma               Roberto José Rosales
Socio Fundador                         Socio Fundador

miércoles, 22 de enero de 2014

“EL PRIMER PASO PARA EL CAMINO DE LA RECONCILIACIÓN”

“El primer paso para el camino de la reconciliación”

22/01/14

Los denominados juicios de lesa humanidad que se vienen desarrollando en todo el país, además de estar cargados de una notable parcialidad y sesgo a favor de los querellantes, tienen una característica singularísima: las penalidades son más severas cuanto menor es la jerarquía. Algo insólito y contrario a cualquier razonamiento por primitivo que sea.

Esta conducta favorece a quienes elaboraron la idea rectora, objetivos políticos y estrategias en materia de “lucha contra la subversión”.

Hoy en día, prácticamente, ningún general se encuentra alojado en una cárcel común. Hay dos que todavía permanecen en tal situación y están pidiendo, casi desesperadamente, que se les otorgue el arresto domiciliario.

Hagamos un simple ejercicio intelectual. Tomemos una expectativa de vida de unos 85 años (algo totalmente teórico); una condena de 25 años significa para un general o coronel (todos mayores de 80 años), solamente 5 años de prisión morigerada, mientras que para un teniente o cabo (todos de alrededor de 60 años), tal condena se traduce en 25 de cárcel efectiva. Estos últimos no tenían poder de decisión ni preparaban planes, sólo conocían las más pequeñas fracciones sin evaluar las órdenes impartidas por sus jefes, capitanes, mayores y tenientes coroneles. Así se dan casos en que un simple teniente se ha visto condenado a prisión perpetua, mientras que el jefe, segundo jefe o jefe de subunidad ni siquiera han sido imputados. Se impone la conclusión de que si tuvieran un mínimo de dignidad deberían presentarse ante los tribunales por su propia voluntad.

Considero que la asunción de sus responsabilidades por parte de los oficiales superiores y jefes sería el primer paso para llegar a la verdad e iniciar el camino de la reconciliación.

Rafael Mariano Braga
marianobraga50@yahoo.com.ar

QUÉ POCO LES DEBEMOS

20/01/2014                                                               
Por Mauricio Ortín
                              
Qué poco les deben, a los intelectuales de su país y del mundo, los perseguidos políticos argentinos por el gobierno nacional (oficialismo y oposición). La izquierda revolucionaria, allí donde logró conquistar el poder, se ha caracterizado por perseguir y aniquilar a todo sospechoso de amenazar la estabilidad del sistema totalitario impuesto. Los procedimientos utilizados para este fin oscilan desde el asesinato directo, brutal y público hasta el homicidio precedido por una farsa llamada “juicio”. Así, por ejemplo, el mayor asesino de la historia, el comunista José Stalin, se deshizo de casi todos sus compañeros bolcheviques con el simple expediente de acusarlos por el crimen de “desviacionismo burgués” y de conspirar contra la revolución comunista. Este tipo de sutilezas se reservaba solo para los miembros del partido comunista y el gobierno (a los personas ordinarias se los asesinaba sin trámite alguno). Para la versión latina de la “justicia izquierdista” con el “juicio”, y posterior condena a muerte, al General Arnaldo Ochoa, a Tony de la Guardia y otros militares cubanos por parte de la dictadura de Fidel Castro, alcanzaría; sin embargo, la “justicia” argentina también ha hecho sus méritos en ese sentido. Ello, porque resulta indisimulable la influencia nefasta del “derecho” penal comunista en procesos judiciales por crímenes de lesa humanidad. Comenzando por la iniquidad que implica el que la figura de crimen de lesa humanidad sea aplicable a todos salvo a los que pertenecieron a la izquierda. 


Haber participado en asesinatos, secuestros y robos no constituye un crimen de lesa humanidad si el que lo perpetró puede demostrar que perteneció a las bandas Montoneros o ERP. Más aún, sus testimonios  son tenidos por los jueces como “palabra santa” y principal prueba de cargo para condenar a militares, policías, curas, empresarios y funcionarios públicos que actuaron en los ’70. Estos últimos no tienen posibilidad de redención alguna ya que llevan, en la frente, la marca cainita de pertenecer a la “maldita” derecha (para la izquierda, Caín, necesariamente, fue el primer derechista de la humanidad.)


La presencia del sesgo ideológico marxista que domina el proceso judicial se manifiesta, por ejemplo, en el contexto histórico de los hechos que hacen los jueces y fiscales. En esos escritos, jóvenes idealistas son ferozmente reprimidos por fuerzas policiales o militares. Poco o nada se dice de los motivos de los brutales asesinatos cometidos por los “idealistas”.

En relación a la validez de los testimonios, habría que considerar que los subversivos manifestaron en su momento (antes de que comenzara la represión peronista de la triple A), en estricto cumplimiento su ideario marxista, su intención de eliminar físicamente al empresariado (la burguesía) y a su “brazo armado”, las Fuerzas Armadas. Si se tiene en cuenta, además, que nunca demostraron arrepentimiento por sus intenciones y actos, luego, necesariamente se debe concluir que sus testimonios no están dirigidos a buscar justicia sino al primigenio afán de eliminar a sus enemigos de clase. De allí que, parafraseando a Clausewitz  y a Lenin, se podría afirmar lo que surge  como obvio: “que los procesos judiciales argentinos por crímenes de lesa humanidad son la continuación de la guerra -de clases- por otros medios”. Circunstancia ésta que, a su vez, podría o debería ser considerada “crimen –imprescriptible- de lesa humanidad” por otros jueces y fiscales.


Los optimistas sostienen que la Justicia aunque tarde, finalmente, llega. Ese día, los perseguidos sobrevivientes y sus familiares y amigos sabrán decirle, a los políticos, a los sacerdotes –incluido el papa Francisco- y a los intelectuales de su país y del mundo: ¡Qué poco les debemos!

NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.

UN PAÍS CON INMUNODEFICIENCIA ADQUIRIDA

"En 30 o 40 años, la Argentina será 
uno de los grandes países del mundo 
o va a desaparecer del mapa.”
Nicolás Sarkozy

Hace setenta años se enseñoreó de la Argentina el populismo. Salvo algunas cortas pero quizás no tan honrosas excepciones su omnipresencia incidió de manera importante pero desafortunada tanto en gobiernos militares como en gobiernos civiles y el accionar de estos en función de sus premisas han dejado como saldo esta Argentina postrada.


Para todos ellos no había nada más fácil que el populismo y su política de la alegre repartija. Era la más cómoda de las actitudes. Se callaban por un momento, al menos, los reclamos y era más que fácil sacarle la renta a los que producen ya que estos en Argentina son de una insondable mansedumbre y agachan la cabeza frente a cualquier prepotente con chapa de funcionario esperando que la tormenta no sea tan dura ni la sequía tan larga.


Nuestros pícaros mantenidos -los políticos que supimos conseguir- creen y creo lo hacen sinceramente de puro brutos que son, que la leche y la carne se producen en la heladera o que a un tornillo lo hacen en la ferretería. Eso les ha dado a lo largo de estos años la “autoridad” de decidir cuánto debe o no debe ganar el que produce y a partir de este concepto viene el “apriete”; cuando éste llega, como su ignorancia o su tendencia al robo los impele a que se les vaya la mano en la rascada de bolsillos a los productores, al poco tiempo solo les queda la “maquinita” de imprimir billetes  o si prefiere, de cortar boludos que son aquellos que, inflación mediante, terminan siempre pagando el pato de la boda. Que los pagadores de la fiesta sean los que ellos decían que venían a “salvar” es solo una contingencia menor.


Pero también es cierto, y esto hay que decirlo con todas las letras, que la fiebre populista por rascarle la bolsa al que produce ha sucedido, casi siempre, con el beneplácito del argentino común que en general desconfía de aquel que con su capital da trabajo -sea del campo o un industrial genuino-  obtiene una renta sobre el mismo y sostiene el orden económico, pero al que considera, por su alegre tendencia a hacer socialismo con el dinero ajeno, que es justo arrancarle una buena parte de su utilidad a partir de elucubraciones maniqueas invocando una justicia que ni ellos ni los políticos conocen ni cumplen.


Esto son los que -voto mediante- han manejado y seguramente, manejarán la República una vez terminada esta trágica payasada de la “década ganada”. En verdad si fueran solo cobardes, cualidad liminar de un político, tan solo serían deleznables; pero a su populismo de haraganes le suman su adhesión a algo que ni siquiera saben que es, ya que, vulgares imitadores de lo peor que de afuera nos viene, se autodenominan “progres” reduciendo la palabra progresismo a la actitud pueril de una transgresión de confesionario. Para estos iletrados ser progresista se reduce a descolgar un crucifijo, apoyar el matrimonio gay, el aborto y dentro de unos años, ¿por que no si se pone de moda?, a la pedofilia.


Estos populistas están desde siempre convencidos que capacitarse o especializarse a los efectos de saber usar sus conocimientos para el bien público es hacer una especie de colimba donde lo tienen a puro “salto de rana” intelectual. Se han quedado con “Robin Hood” como libro de cabecera, creen, aunque no lo dicen, que al “arroz con leche” lo compuso Beethoven, y que el sempiterno general hace años que se ha reencarnado en un caballo pinto que nadie puede montar. Son los que al reparto de beneficios y canonjías para los amigos lo llaman “bien común”, a la compra de votos mediante subsidios “devolver la dignidad al trabajador” y “solidaridad” a ver a quien se le echa la culpa de cualquier desastre que por culpa de ellos se haya producido. Todos estos que bailan al son de los “arreglos” en el congreso y se imaginan poniéndose la banda son los que se rasgan las vestiduras por la Constitución y se hacen los distraídos toda vez, y ya van mil doscientas veces, que permiten que al artículo 18 de la Constitución sea usado como papel higiénico por unos payasos que se creen jueces.


Por necios, son incapaces de generar ideas constructivas y si alguien cree que respetarán en el futuro al argentino que produce es mejor que se desengañe ya. Ellos, de ganarse el premio en la tómbola de una elección van a seguir con impuestos distorsivos, desde el IVA al impuesto al cheque sin olvidarnos de las retenciones y cuando se les caiga la estantería como sistemáticamente se les ha caído en estos treinta años siempre tendrán la desfachatez de echarle la culpa al resto, a aquellos que pese a todo siguen trabajando en el país.

Pero también es necesario decir, como consecuencia de la chatura intelectual de la que hacen gala, que acá ni siquiera hay liberales o socialistas en serio. Solo tienen la preocupación por su quinta y nada más. Y así le ha ido a la Argentina.


Entonces, paremos la chata y veamos quienes son los que se anotan para suplantar a este régimen de fulleros diplomados, ¿Alfonsín, Carrió, Binner, Massa, Scioli, Macri?, no seamos ilusos, para hacer que la Argentina renazca hacen falta cojones y todos estos han sido parejamente capados. ¿Creen que alguno de estos inútiles se animaría a enfrentarse a Moyano?, ¿Se imagina a alguno de ellos diciendo que los subsidios serán por seis meses prorrogables a otros seis y el que no trabaja no tendrá postre?, ¿los ven rebajando las retenciones agropecuarias pero exigiendo a los productores ciento cincuenta millones de toneladas por año?


No, no nos encandilemos con la urgencia de salir de este manicomio en el que también ellos ayudaron a meternos, ¿o nos olvidamos que ellos, la oposición, se orinaba a chorritos por los mangantes de la corte suprema, o que Gils Carbó subió con su voto en el congreso


Que nadie se llame a confusión, acá nadie, al menos yo, está pidiendo la entronización de un régimen liberal o sus espurias modificaciones que sirvieron -veinte años atrás- para dejarnos sin salud ni escuela pública, sin política energética, sin trenes, sin caminos y sin defensa. Pero hoy, sepámoslo, la Argentina toda está contagiada de populismo y su sistema inmunológico se ha ido al carajo.

JOSÉ LUIS MILIA

NOTA: Las imágenes y no corresponden a la nota original.

LA FALSIFICACIÓN DE LA HISTORIA EN AMÉRICA LATINA Y LAS MENTIRAS DE LA IZQUIERDA

Por Ricardo Angoso

Domingo, 19 de Enero de 2014

Asistimos en los últimos tiempos, sobre todo tras la llegada al poder de la izquierda en Argentina, Chile y Uruguay, a una revisión histórica sin precedentes acerca de lo que ocurrió en todo el continente en las décadas de los sesenta,  setenta y ochenta. Eran los años de plomo y muerte, de bombas indiscriminadas contra civiles inocentes y atentados por la espalda contra los miembros de los cuerpos de seguridad y las Fuerzas Armadas. Las bandas de carácter marxista, siguiendo el ejemplo de la Revolución Cubana (1959), abrazaron la lucha armada y vieron en la violencia revolucionaria, nacida del odio hacia la cultura occidental y los valores democráticos, la panacea salvadora a todos los males que supuestamente asolaban al continente.



En Argentina, por ejemplo, hubo numerosos grupos de carácter terrorista, aunque el mayor protagonismo se lo llevaron los crueles y temibles Montoneros, nacidos al calor y tolerante benignidad del movimiento peronista de entonces. Cometieron decenas de atentados y acciones terribles, causaron centenares de muertos y heridos y dejaron un dolor injustificable que aún hoy sangra en la sociedad argentina. Al que fuera presidente del país, el general Pedro Eugenio Aramburu, los Montoneros le secuestraron, en 1970, luego le sometieron a una parodia de "juicio popular" en una inmunda "cárcel del pueblo" y después le asesinaron de un tiro en la nuca. Una vergüenza propia de cobardes y gente sin principios.


Más triste fue el caso del coronel Argentino del Valle Larrabure, al que también secuestró un grupo subversivo marxista, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), en el año 1975. Fue mantenido en una mazmorra en las peores condiciones de vida durante un año y una semana, para a renglón seguido, después de haber padecido toda suerte de tormentos, ser torturado y asesinado por los "héroes revolucionarios". Más tarde, el gobierno del funesto Héctor Cámpora puso en libertad a los asesinos de Larrabure y el caso, como otros tantos, quedó en la más absoluta impunidad.


Son dos casos nada más de los miles de hechos criminales perpetrados por las bandas marxistas que más tarde fueron derrotadas por el gobierno militar del Proceso de Reorganización Nacional (1976-1983), periodo hoy ignominiosamente olvidado y condenado por una sociedad que prefiere no conocer la historia reciente de su país en aras de aceptar la vulgata marxista. El "pago" que ha dado la sociedad argentina a aquellos  militares que arriesgaron sus vidas para traer al país la paz y la democracia ha sido la cárcel, el lento exterminio de un puñado de hombres valientes y heroicos que dieron su vida por la patria. Ya han muerto 224 militares en las mazmorras kirchneristas y otro millar  se pudre sin que nadie se acuerde de ellos.

LOS CASOS DE CHILE Y URUGUAY

También en Chile se han tergiversado los hechos ocurridos a partir del año 1970, en que Salvador Allende ganó unas elecciones presidenciales por un exigió resultado (36%), y se trata de presentar el país de entonces como una realidad idílica y paradisíaca. En definitiva, se intenta  convencer al mundo que la "vía chilena al socialismo" se desarrolló de una forma pacífica y democrática. Basta de mentiras. Los tres años de Allende fueron un desastre completo, se hundió la economía nacional, los atentados terroristas de los grupos de extrema izquierda se sucedieron casi a diario y si no es por la intervención del 11 de septiembre de 1973 Chile hubiera acabado en una guerra civil, en una matanza indiscriminada para dar rienda suelta a los más bajos instintos de una izquierda que quería tan solo el "poder total".


Allende, apoyado por Fidel Castro y todos los partidos comunistas del mundo, incluida la Unión Soviética, tenía muy claro el guión: convertir al moderno y desarrollado Chile en un país de la órbita comunista cayera quien cayese. Uno de los principales grupos que apoyaban a Allende era el Movimiento de la Izquierda Revolucionaria (MIR), una organización terrorista que incluso siguió cometiendo atentados atroces durante el desgobierno socialista.


También Allende amnistió, en un gesto abyecto y que demostraba su miseria política, a los terroristas  de la Vanguardia Organizada del Pueblo (VOP), grupo implicado en el asesinato en atentado, en 1971, del ex ministro del Interior Edmundo Pérez Zujovic. Se calcula que entre octubre de 1970 y agosto de 1973, según el escritor Noberto Fuentes, entraron en Chile unos 4.000 fusiles de asalto AK-47 procedentes de Cuba y que fueron transportados en aviones civiles de Cubana de Aviación para ser entregados a los terroristas chilenos. Tan solo tras la salida de Allende de la presidencia, el país recuperó la normalidad y se encaminó por la senda del crecimiento y la prosperidad, herencia que después recibieron los civiles y que pagaron con la misma moneda que en Argentina: el encarcelamiento de numerosos militares y policías que habían estado en primera línea de frente contra la subversión y habían derrotado al terrorismo. Así hace las cosas esta derecha, como Sebastián Piñera, que ahora se niega a indultar a estos militares y hace la vista gorda ante los terroristas marxistas que se refugian en Cuba.

Historias muy parecidas se sucedieron en el Uruguay, donde los militares contribuyeron a la derrota de la subversión y evitaron que la Nación cayera en un modelo político parecido y fiel copia a la isla-prisión de Cuba. Los militares fueron llamados por el poder civil, en una intervención cívico-militar acaecida en el año 1973, para poner fin a la emergencia terrorista, facilitar la supervivencia de las instituciones políticas y evitar el caos. Luego, en 1985, entregaron el poder, como hicieron los militares argentinos dos años antes, de una forma civilizada y respetuosa a los civiles.

Juan María Bordaberry

Pero nadie ya recuerda esos hechos y, al igual que en Argentina, la gente olvida que en la década de los 70 los Tupamaros habían convertido a la capital uruguaya, Montevideo, en un infierno y que pretendían hacerse con el poder por la fuerza para fundar un régimen comunista. Los militares que entonces se empeñaron en la lucha contra los terroristas marxistas hoy están en la cárcel y algunos civiles, como el ex presidente Juan María Bordaberry, que contribuyeron notablemente  al desarrollo de políticas tendentes a la supervivencia de la democracia, murió en el olvido, el oprobio y el repudio tan propio de esta época de manipulación, falsificación histórica y adulteramiento descarado de los hechos.


En Uruguay, al igual que en Argentina y Chile, los militares se convirtieron en el chivo expiatorio de toda una época para una izquierda rencorosa y vengativa que ha escrito la historia a su manera. Hoy un colectivo formado por 34 militares, ya muy mayores y en pésimas condiciones de cautiverio, se muere en las cárceles uruguayas. Las Fuerzas Armadas de estos países fueron capaces de ganar la guerra a la subversión marxista durante la Guerra Fría, pero no fueron capaces de ganar la batalla política. Tampoco han sido reivindicados por unos demócratas que prefieren mirar para otro lado antes que defender unos principios y valores firmes en pro de la libertad, la concordia y la democracia. La cobardía se impone, pero también la manipulación histórica. Vivimos en un mundo al revés.


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

MANIFIESTO Y CONVOCATORIA POR EL FILME “LOS BRAVOS DE MANCHALÁ” (“la verdad os hará libres”)


“Un patriota siempre tiene que estar dispuesto a defender a su país del gobierno”, reza un célebre y sabio dicho. Sucede, no pocas veces en la historia de los pueblos, más allá de que los gobiernos hayan sido elegidos por el voto, que el poder que detenta no representa cabalmente a los ciudadanos e incluso atenta contra el bienestar de éstos. Un sempiterno vicio del sistema democrático a combatir es la natural propensión a establecer como dogma que los políticos en el poder son “los representantes del pueblo”, lo que trae aparejado la consecuente formación de una casta política que solo  representa sus propios intereses. En tales circunstancias, toda la acción que desarrolla esta casta, está dirigida por el espanto que le provoca la pérdida de los privilegios conseguidos. Así, el oficialismo urde y difunde una historia falsa con el fin de consolidar el relato en el cual se auto adjudica el papel de salvador de la patria.

La oposición, en tanto, para no quedar afuera del mismo esquema prebendario (aunque como actor de reparto) se cuida de no contrariarlo. La principal víctima de esta componenda es: la verdad; y, con ella, la justicia y la libertad de los argentinos.


Por ello, para probarnos que otra Argentina es posible y porque no estamos en la vida de simples espectadores, los que suscribimos la presente hemos decidido comenzar nuestra empresa de recuperación moral atacando un hecho, para nosotros emblemático de la decadencia moral que nos afecta: La brutal indiferencia -cuando no, complicidad con el oficialismo- de las autoridades públicas (la excepciones de rigor, no llegan a diez) frente a la demolición, en la ciudad de Salta, del monumento “Al Combate de Manchalá” y lo que éste conmemoraba.


En dicho combate, un puñado de soldados salteños que habían sido atacados por sorpresa derrotó y puso en fuga a ciento diecisiete subversivos del ERP –entre ellos algunos extranjeros- entrenados en Cuba. La mentira oficial, tal como la resolución 037/12 del Concejo Deliberante de la ciudad de Salta afirma, pretende desvirtuar la gesta endilgando el mote de genocidas a los valientes que participaron en ella.


Semejante afrenta a la verdad, a la justicia y al honor no ha merecido ni una sola palabra del gobernador de la provincia, Juan Manuel Urtubey, ni del Intendente de la capital salteña Miguel Isa. Tampoco, un solo legislador nacional de la oposición (se recalca: ni uno solo) ha tenido siquiera la dignidad de emitir su opinión en contrario. Lo mismo vale para los gobernadores e intendentes de todas las provincias y ciudades argentinas.


La defección, indiferencia y/ o complicidad de la clase política y de una gran parte de la sociedad ante el agravio a “los bravos de Manchalá” no debería asombrar a nadie, pues la misma y deleznable conducta ha tenido para con los militares y civiles presos por haber combatido al terrorismo genocida. ¡Acaso no es una locura que se decrete tres días de duelo nacional por el montonero asesino, Juan Gelman, mientras se tira abajo el monumento al “Combate de Manchalá”! ¿Carrió, Macri, Massa, Duhalde, Menem, Alfonsín, De la Sota, Binner dijeron algo al respecto?


Pues bien y yendo al grano; los que suscribimos y los que adhieran a la presente hemos decidido desagraviar a “los bravos de Manchalá” patrocinando un documental que contará la verdad histórica de aquel combate en tierras tucumanas. El comprometido y talentoso director de cine, Sandro Rojas Filártiga, ha sido convocado con ese objetivo. El producto de su arte será la lección más contundente que la verdad le dará a nuestra clase política. Se lo debemos a los “bravos” pero también se lo debemos a nuestros hijos y nietos que merecen y necesitan de la verdad para gozar y soñar en libertad en un país digno.


El financiamiento del documental correrá exclusivamente por aquellos que quieran comprometerse con la verdad. No se aceptará, más aún, se rechazará cualquier ofrecimiento de ayuda o subsidio estatal. Se abrirá una cuenta, que será estrictamente controlada por una comisión de notables, para recibir los aportes. El costo aproximado del documental es de trescientos mil pesos ($ 300.000). Los aportes, sin importar el monto (para nosotros todos son valiosos) serán personales y no grupales, queremos así subrayar el compromiso personal de quienes participen, porque somos ciudadanos y no rebaños y cada cual debe hacerse cargo de sus acciones, de su destino y de la elección de la sociedad en que quiere vivir.
Hace dos mil años, El Maestro, dijo «… y conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». En eso estamos...

Adrian Rubén  Segura, Roberto Mamani, Roberto José Rosales, Horacio R. Palma, Gonzalo Fernández Cutiellos, Arturo Cirilo Larrabure, Mauricio Ortín, Luisa María Arias , Alejandro Patron Costas (h), Mario Cabanillas , Luis Julio Genta, Ramiro Cornejo Cabanillas,   Guillermo Solá, Jorge P. Mones Ruiz , Maria Cecilia Arias, Luis M. Cabanillas, Mariano Segundo Gradín, Federico Javier Gatto D'Andrea , María Laura Gatto D'Andrea , Jorge Daurat, Mario J. Pochat, Carlos Damián Solá, J.C. Alfonso Correas , Lic. Víctor La Pietra , Carlos Amieva, Guillermo Basombrío, siguen las firmas.-


INSTRUCTIVO
PARA DEPÓSITO EN APOYO AL DOCUMENTAL   “LOS BRAVOS DE MANCHALÁ”

Ustedes deciden, le pasamos los datos para hacer donaciones en efectivo o cheque. Todo ayuda, por favor siempre enviar un Mail a mariocabanillas8@gmail.com y otro a belisape@gmail.com  con el monto depositado.
  
Depósito o transferencia:
  • Entidad Bancaria: Banco Patagonia
  • Titular: Sandro J. Rojas Filartiga (Cineasta, Director y Productor)
  • DNI:  20.203.584
  • CAJA DE AHORRO en PESOS: 131-131004734 000
  • CBU: 03401312 08131004734005 
Se puede depositar en una cuenta de la SOCIEDAD MILITAR SEGURO DE VIDA
Depositar en la cuenta:

·  Caja  de  ahorro  mutual   N°  326246/1114
·  Titular: Roberto  Mamaní (Veterano herido en el Combate de Manchalá)

Dirección de la SOCIEDAD MILITAR SEGURO DE VIDA:

CASA CENTRAL Av. Córdoba 1674
(C1055AAT) Buenos Aires

Sitio Web de la SMSV: (ingresar en Filiales y Delegaciones)


AGRADECEMOS el esfuerzo  realizado por ustedes en la búsqueda de la VERDAD HISTORICA

lunes, 20 de enero de 2014

FALLECIMIENTO DE OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

A través del aviso de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que el día domingo 12 de enero de 2014, del Cabo 1ro. (R) Carlos Orlando GENEROSO (Servicio Penitenciario Federal), injustamente detenido como Preso Político.

Con él, son ya 224 (doscientos veinticuatro) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales y Penitenciarias; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros de Promoción y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo subversivo que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, terror y violencia. En todos sus reclamos contra el avallasamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas, lamentablemente casi son diarias. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 203 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Sinceramente,


Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

DEBIDO PROCESO?????

Hoy en Argentina hay más de 1.100 presos políticos, de los cuales ya han muerto 224 por falta de atención de su salud, en diferentes etapas del cautiverio y/o en procesos pseudo judiciales a los que son sometidos. La edad promedio de los presos políticos es de 69,7 años, muchos de los cuales pasan los 70 y otros tantos los 80 años. Están encarcelados en prisiones con una población cuya edad promedio no supera los 30 años, ni las prisiones ni el personal que las administra, están preparados para el trato con una población del doble de edad promedio de la que tienen.

Hay procesados que han superado los 10 años de prisión preventiva.

Lo que sigue es un muestrario de los extremos a los que ha llegado la persecución a las que los presos son sometidos. Por alguna extraña razón esto no se refleja en los informes de organizaciones como Amnesty International, Human Rights Watch, FIDH, CELS y otras que, supuestamente se dedican a detectar y denunciar todas las violaciones de derechos humanos.

La Justicia Federal cubre de vergüenza a toda la Nación. Algún día tiene que salir publicado cuánto ganan los jueces para atropellar la justicia y las personas de esta forma.

Incapacidad sobreviniente

Art. 77. - Si durante el proceso sobreviniere la incapacidad mental del imputado, el tribunal suspenderá la tramitación de la causa y, si su estado lo tornare peligroso para sí o para los terceros, ordenará la internación de aquél en un establecimiento adecuado, cuyo director le informará trimestralmente sobre el estado del enfermo.

La suspensión del trámite del proceso impedirá la declaración indagatoria o el juicio, según el momento que se ordene, sin perjuicio de que se averigüe el hecho o se prosiga aquél contra los demás imputados.