19 de abril de 2021
Por Mario Novack
La operación Playa Vaca desentraña movimientos de la Armada y las autoridades argentinas de entonces, con un gobierno de facto que había derrocado al presidente Arturo Illia el 28 de junio de ese año.
19 de abril de 2021
Por Mario Novack
La operación Playa Vaca desentraña movimientos de la Armada y las autoridades argentinas de entonces, con un gobierno de facto que había derrocado al presidente Arturo Illia el 28 de junio de ese año.
------------------------------
La Unión de Promociones expresa su más profundo pesar por el fallecimiento de otros 4 (CUATRO) Presos Políticos que se encontraban en distintas situaciones procesales, a saber: |
La “gravedad de la situación epidemiológica” por el “crecimiento exponencial” de casos de coronavirus, y la necesidad de adoptar medidas para disminuir la circulación y el uso del transporte público fueron los argumentos esgrimidos en el decreto de necesidad y urgencia (DNU) dictado por el gobierno nacional para explicar la decisión de suspender por 15 días las clases presenciales en el Área Metropolitana Buenos Aires[1] (AMBA) durante dos semanas.
por Enrique Guillermo Avogadro (Nota N° 781)
“Si no hay justicia para el pueblo,
que no haya paz para el gobierno”.
Emiliano Zapata
¿Cuánto puede tener que ver con el tiro en
el pie que el Gobierno se acaba de pegar el violento fracaso de su absurda
política exterior? Contra todos los pronósticos del Grupo de Puebla, su
favorito -un delfín de Rafael Correa- perdió en Ecuador, y el MAS de Evo
Morales recibió cuatro fuertes cachetazos en los departamentos más importantes
de Bolivia. El ballotage de Perú, en que competirán un candidato de izquierda y
una de derecha tampoco promete demasiadas alegrías a las aspiraciones de
Albertín y el Instituto Patria, que se ven cada vez más aislados en su
pretensión de recrear la “Patria Grande”
en América del Sur.
Ya nadie tiene dudas que este penoso Presidente Pinocho ha sido reiteradamente violado -¿no lo consintió acaso?- por la PresidenteVice y una manada de funcionarios (en general, revistan en las segundas líneas de todos los ministerios) que aplican viejas recetas ya fracasadas, por el Gobernador de la Provincia de Buenos Aires y por Roberto Baradel, líder de los kirchneristas “trabajadores de la educación”. Disfrazado de tirano que asume la suma del poder público, se lo percibe como un payaso patotero.
Evidentemente, el virus con el que dice haberse contagiado -sin explicar dónde ni cuándo habría sucedido, mientras públicamente ignoró barbijos y distancias- ha deteriorado, si cabe, aún más sus facultades físicas y mentales, y lo probó cuando reprochó al sistema de salud, médicos y enfermeros, por “relajarse” al haber atendido a enfermos con otras patologías, lo cual ha llevado a que disminuyan las camas de terapia intensiva destinadas a Covid. El pánico había llevado a los prestadores públicos y privados a postergar todos los tratamientos, incluidos muchos graves, para reservarlas; para este cretino, ¿es peor morirse por el virus que por un cáncer o una cardiopatía, por ejemplo?, ¿no hubiera debido explicar por qué no se hacen los testeos y qué pasó con las vacunas pagadas y no recibidas?
Por el terror inducido, la cuarentena más prolongada del mundo fue aceptada porque, dijo, ese lapso se aprovecharía para importar vacunas y optimizar el sistema de salud; ahora, cuando la ideología, la corrupción y la improvisación cubren todo lo vinculado a la pandemia y cuando, como es obvio, tampoco se han mejorado los hospitales y los sanatorios -y muchos han cerrado- ni siquiera pidió perdón. No hizo autocrítica alguna y tampoco hizo referencia al comité de “científicos” -¡desaparecidos en democracia!- en cuyos demostradamente irresponsables consejos se apoyó para fundir 30.000 empresas y perder 1,5 millón de puestos de trabajo.
Mientras los casinos continúan abiertos y todos los días se hacen manifestaciones multitudinarias sin ninguna medida de cuidado personal, en la medida más infundada y contraria a todas las recomendaciones mundiales educativas y epidemiológicas, ordenó cerrar nuevamente las escuelas, pese a que todas las experiencias indican que no son ámbito de contagio; lo hizo sólo para obedecer la presión de Cristina Fernández y de Axel Kiciloff, desesperado por la absoluta ineficacia y torpeza que caracterizan su propia gestión, como se comprueba día a día en las aglomeraciones de los centros suburbanos de comercio informal y en el transporte público. Ese cierre tiene varias aristas, todas complicadas para cualquier aspiración electoral: las clases más humildes dependen de ellas para la alimentación de sus hijos; quienes tienen trabajo se verán impedidos de cumplir porque deberán cuidarlos; los alumnos se perjudicarán otra vez por la irreversible deserción escolar que tanto se notó el año pasado; y muchos volverán a la calle y a la droga. A la lista de ministros que nos preguntamos por qué no renuncian (Martín Guzmán y Felipe Solá) se agregaron Nicolás Trotta y Carla Vizzotti, desmentidos en horas sobre la presencialidad en las escuelas.
Sin hesitar, a pesar de la formación jurídica que dice tener, Albertín violó tanto la Constitución Nacional cuanto las de la Ciudad Autónoma y la Provincia, y derogó, de hecho, el Estado de Derecho. ¿De dónde sacó el “imperio” necesario para decidir que esa entidad teórica denominada AMBA será militarizada?, ¿cree que puede crear delitos por decreto? Si el Congreso está funcionando, ¿ignora que las restricciones a las libertades individuales sólo pueden ser aplicadas por las leyes que reglamenten el ejercicio de los derechos individuales que la Constitución establece?
Me parece que cunde la desesperación en el oficialismo. Sin ella, no se explica esta declaración de guerra total que, claramente, golpea a sus propios votantes y favorece a la unificación de la oposición en la resistencia a la opresión. El Gobierno perdió totalmente el rumbo, tal como se ve en sus permanentes contradicciones internas, los crecientes índices de inflación, en la catástrofe económica, sanitaria y social, y también ha hipotecado la confianza de la ciudadanía hasta un punto de no retorno. La otra y única posibilidad es que sus verdaderos ideólogos, a los que no hay que comprar por idiotas, hayan decidido avanzar hacia un destino final de empobrecimiento generalizado, en que todos vivamos del Estado.
De todas maneras, la sociedad civil desobedecerá y resistirá a esta absurda tiranía corrupta, bicéfala, ideologizada y claramente fracasada y, para expresarlo con claridad, saldrá nuevamente a las calles hoy mismo, a las 1700 hs., tal como hace desde el miércoles a la noche ante la residencia de Olivos para perturbar el sueño de este inconsciente émulo de Alberto Olmedo cuando desempeñaba su papel de general-dictador de Costa Pobre.
Bs.As., 17 Abr 21
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Site: www.avogadro.com.ar
Blog: http://egavogadro.blogspot.com
Facebook: Enrique Guillermo Avogadro
Twitter: @egavogadro
"No nos va a temblar el pulso a la hora
de cerrar las exportaciones de carne"
Paula Español. Secretaria de Comercio Interior
la ignorancia sincera y la estupidez concienzuda.
Martin Luther King
Según el Diccionario Médico editado por la Universidad de Navarra, la imbecilidad es un "Término médico clásico, actualmente en desuso, utilizado para designar una forma grave de retraso mental, situada entre la debilidad mental y la idiotez." y, aunque el término esté en desuso, nadie duda que la estupidez sea una afección psiquiátrica.
Argentina es, quizás, uno de los pocos
países del mundo donde una de las causa de esta dolencia está íntimamente
ligada a la ideología, aunque es obvio que la ignorancia ayuda al desarrollo de
esta afección y la agrava y como la política argentina está llena de imbéciles
crónicos, el principal problema del país reside en el hecho que muchos de ellos
llegan a la función pública llenos de ilusiones y delirios, lo que a veces los
convierten en personas nobles rayanas en la idiotez, aunque las más de las
veces los vuelve viles hasta alcanzar la amoralidad más abyecta.
![]() |
"no nos va a temblar el pulso si hay que cerrar las exportaciones de carnes" |
Es probable que la señora Español no haya
estado en el país en 2006, o no se haya enterado que ese año, otro imbécil
crónico -el difunto ex presidente Kirchner- lanzó y puso en práctica una
amenaza similar.
La mayoría de los argentinos recuerdan ese
desatino presidencial y quizás sea bueno recordárselo a la Sra. Español, aunque
más no sea para que sea consecuente con la burrada a cometer y, quizás - aunque
es difícil esperar un milagro en un país alejado de Dios- ella se dé cuenta
cuan desastrosa puede ser la gestión de un necio cuando lo mueven la ideología,
ignorancia y el rencor.
La historia es harto conocida, en 2005, con
un stock ganadero de 54,1 millones de cabezas, la Argentina producía 3,13
millones de ton. de carne de las cuales se exportaban 754.500 ton. (1) -un 24%
de la producción- las que generaban un ingreso de divisas de 1.390 millones de
USD; de este porcentaje exportable, 28.000 ton correspondían a la cuota Hilton
(2). Este incremento en la cuota Hilton se había logrado gracias a haber
conseguido acuerdos beneficiosos con la comunidad europea, acuerdos que hacían
que el novillo pesado de 440/460 kgs de peso vivo- que no se come en la zona
metropolitana que es la que importa cuando un populista habla de cuidar
"algo" de los argentinos- se pagara de un 4 a un 7% más a aquellos
productores que entraban en la categoría de productores exportadores previo
cumplir con una serie de requisitos exigidos por la comunidad europea.
Es cierto que el precio promedio de la
carne de exportación referida a la cuota Hilton había aumentado en el primer
trimestre de 2006 respecto del promedio del año 2005 un 22,6%, pero las
exportaciones comunes solo habían registrado un aumento de 13,4% en el primer
trimestre de 2006. Todo esto se tradujo en un aumento del precio del kilo vivo
a fines de febrero de 2006 de un 11,47% (3).
Fue para esta fecha, 8 de marzo de 2006, en
que los duendes que tutelaban el módico cerebro del presidente argentino -siempre
proclive a llenarse la cabeza con las viejas supersticiones peronistas del ’46-
le hicieron saber que el aumento de la carne no podía deberse a una cuestión de
mercado sino a una conspiración mezquina de la “oligarquía ganadera". No
hacía falta buscar culpables, estos ya estaban para el tiro al blanco, eran los
"diez o veinte patrones" -fetiches de un peronismo esclerotizado- que
añoraban los frigoríficos ingleses, que eran dueños de vastas extensiones en
las que para juntar una hacienda que engordaba sin esfuerzos, solo bastaba
cerrar una aguada; hombres ruines que manejaban a sus peones a látigo puro y
que juntaban a pala la plata que, como el maná del Señor, les caía del cielo.
Si bien esa pavada aún sonaba como revolucionaria, la realidad de la producción
ganadera era totalmente diferente. No obstante, a este ser primario, criado en
una comarca con más ovejas que seres humanos y único propietario de una
vastísima ignorancia eso no le importaba; lo que valía para él, lo mismo que
para cualquier ignorante que aún la sigue repitiendo, era la fábula ideológica
en la que había creído a ojos cerrados, y ante eso lo único que le impuso su
sinrazón fue, con inocultable satisfacción personal, cerrar las exportaciones
de carne.
De ahí, que la caída de la producción de
carne y las exportaciones estén indisolublemente unidas a la arbitrariedad
ideológica oficial. Nunca se respetaron en esos doce años reglas de juego
claras ya que las armas con que contaba el gobierno: ROES, retenciones, encaje,
manejo discrecional de las exportaciones y un atraso cambiario que a hoy ha
hecho prácticamente imposible cualquier actividad productiva o exportadora,
estaban destinadas a herir de muerte a la ganadería argentina. Pero la
ignorancia conceptual que el presidente tenía sobre la realidad de la actividad
ganadera significó, en definitiva, un aumento de la faena de hembras (48-50%
entre 2007 y 2011) (4), con la consiguiente reducción del stock y por lo tanto
la disminución de la faena total, terminando, a causa de todos estos disparates
con un precio de la carne que no cesó de aumentar. Así, lo que se quería
evitar, el aumento del valor de la hacienda en pie y el consiguiente aumento de
la carne al mostrador, terminó en un fiasco total.
No obstante, al gobierno no le importaba el
resultado final de esta serie ininterrumpida de atropellos siempre que pudiera
lograrse lo que no se consiguió, la baja del precio de la carne, en especial
los cortes populares. De esta manera el país cayó como exportador de carne del
3er. lugar al 11º en 2014, por detrás de Paraguay, Uruguay y Belarus (5), y la
consecuencia directa de esto fue el cierre de 131 frigoríficos que dejaron en
la calle a 22.000 trabajadores que terminaron siendo los principales perdedores
de este desatino ideológico junto a los pequeños productores ganaderos,
aquellos que su rodeo no superaba las 300 cabezas.
En 2006 eran, los pequeños productores, el
72,1% de los establecimientos dedicados a la ganadería; en el año 2011, según
Senasa (6), 27.000 productores
abandonaron la actividad ganadera como consecuencia de la política urdida por
un estúpido crónico.
Este abandono de la actividad, ya fuera de
los campos de invernada que se pasaron a la soja o de los pequeños productores
estrangulados por la condiciones económicas impuestas por el gobierno trajo
como consecuencia una liquidación de stock que hizo que en los primeros tiempos
en que se tomaron las medidas el precio de la carne bajara, pero el stock
ganadero que en el año 2006 había subido a 56 millones de cabezas, cuatro años
después solo alcanzaba la cifra de 48,9 millones de cabezas, es decir, una
pérdida de 18,8% de los activos ganaderos (7) .
Pero lo que mejor define la mentira del
relato oficial y el fracaso de su "política ganadera" ha sido el
resultado del ridículo slogan enunciado por el ex presidente en 2008 en Chubut
que imponía “defender la mesa de los argentinos”. Solo unos pocos números dan
una dimensión exacta de la falacia declamada ese día por el ex presidente que,
aún para esa fecha, seguía siendo el mandamás de la Argentina; en ese año y
alrededor de ese día, la carnaza y el espinazo para puchero, ambos cortes
baratos y populares, costaban: 6,80 $ y 2,40 $ el kilo respectivamente (8), en
2014 estos cortes habían subido a 26,90$/kg
la carne con hueso y a 68,90 $/kg la carnaza (9), En 7,5 años, el aumento
promedio de ambos cortes fue un 967%, es decir un 35,3% anual desde que se
llamó a defender "la mesa de los argentinos" o a "no joder con
la comida del pueblo"
Esta política sumada a la inflación hizo
que, mientras el precio del kilo vivo solo aumentó un 530% (27% anual), los
cortes populares casi duplicaron el aumento del kilo en pie. En 2008 un
trabajador con el sueldo mínimo (SMVM = 1.200 $) podía comprar 200 kilos de carnaza,
en julio de 2015 (SMVM = 5.588 $) solo podía conseguir 81 kilos del mismo
corte. Esa diferencia se debe a la inflación pero también al aumento del kilo
vivo generado por políticas estúpidas.
Solo queda hacer una pequeña acotación, el
lomo, pedazo de carne caro, al que un pobre accede solo si lo saca de la basura
de ciertos barrios o de un restaurante, aumentó en ese período un 702%, es
decir un 62,25% menos de lo que aumentaron los cortes populares.
En verdad, la defensa de “la mesa de los
pobres” jamás estuvo en peores manos que en las de un funcionario que creía que
la economía se podía manejar desde la imbecilidad ideológica. Si algo hay
triste en esta historia, es que el débil y estúpido gobierno argentino está
presto, de la mano de la Sra. Español, a cometer el mismo desatino
NOTA: Las imágenes no corresponden al artículo original.
---------------------------------------------------------
(1).-
Fuente: SAGPyA, Anuario Bovino 2007.
(2).-
Cortes de carne de animales bovinos de edad comprendida entre 22 y 24 meses de
calidad especiales a buenos cuyo peso no exceda los 460 kgs de peso de faena.
Los cortes que componen la cuota Hilton son: bife angosto, cuadril, lomo, nalga
de adentro, nalga de afuera (corte conformado por cuadrada y peceto), bola de
lomo y bife ancho.
(3).- www.rosgannet.com.ar (anuario).
(4).- www.econoagro.com www.fyo.com/informe/analisis-de-coyuntura-ganadera
(Coyuntura gan.)
(5).-
Fuente: USDA Livestock and Poultry: World Markets and Trade. Octubre 2014
(6).-
Senasa.- Informe RENSPA, 2013
(7).- www.rosgannet.com.ar (anuario).
(8).-
Propaganda de Supermercado Coto en Clarín. Precios válidos para el 12/03/2008.
(9).-
Coto digital para el jueves 27/08/2015.
Non nobis, Domine, non nobis. Sed Nomini tuo da
gloriam.