lunes, 12 de noviembre de 2012

CECILIA PANDO ME SORPRENDISTE



Por medio de la presente, quiero agradecer a dos importantes personajes, que pueden definirse laboralmente como políticos y “lingüistas profesionales” (cobran por mover la lengua). Me refiero al Doctor Aníbal Fernández y al Señor Luis D´Elía, a quienes les agradezco me hayan informado con tanta precisión y esmero de los amigos y el poder de convocatoria con que cuenta mi hija.

Recuerdo al señor D´Elía salir disparado de un café de Plaza de Mayo cuando observó que entraba al lugar  Cecilia Pando.

Ignoro si tanto apresuramiento se debió a que sintió temor o pudor de decirle personalmente lo que pensaba de ella, ya que acostumbra a enviarle mensajes  a través de los medios de comunicación.

Me inclino por lo primero,  conociendo a Luis D´Elía, como reconocido devoto de San Recule.

Segundo porque considero que D`Elía no podría explicarle como hizo el dinero para vivir holgadamente, tener radio propia, una importante y lujosa residencia, moverse en algunas combis con custodia y cómo le consiguió trabajo en el Estado a todos sus hijos, eso sí,  pagados con el dinero de los jubilados.

Agradezco tanto a Fernández como a D`Elía que me enteraran, a través de los medios de comunicación, que mi hija Cecilia, junto con el Pro y la Sociedad Rural, organizó y llevó a cabo, con absoluto éxito,  la marcha multitudinaria no solo en la Capital Federal, sino en localidades del  conurbano y en varias provincias.


Realmente mi hija Cecilia me ha sorprendido, ya que la hacía una docente sin trabajo, madre de 7 hijos, con el único y olvidado mérito público de ser la única ciudadana que tuvo el atrevimiento de decirle al fallecido presidente de la Nación Néstor Kirchner, dentro de la “Rosada” y con público presente, que lo que estaba diciendo no se ajustaba a la verdad (mentiroso), teniendo Néstor que refugiarse -por vergüenza- en los aplausos de la claque de alcahuetes que lo rodeaban y que hoy siguen rodeando a su esposa Cristina.(ver los archivos sino fueron borrados por la SI).

Cecilia realmente me ha sorprendido. Pensar que con los amigos que la rodean,  como los del Pro y la Sociedad Rural, continúa alquilando, tiene un Chevrolet Ipanema modelo 96 que duerme en la calle y que se cae a pedazos, y encima al marido lo despidieron de varios trabajos por portación de cónyuge. Cabe aclarar que un par de sus hijos trabajan… pero, esto también es sorprendente, NO trabajan para el Gobierno de la Ciudad, ni para  la Sociedad Rural o campito de alguno de sus socios… A ellos tampoco les paga Clarín.

Realmente la felicito, acaso nunca lo hice,  porque está demostrando dignamente lo que le hemos inculcado en la familia, de no dejarse llevar nunca por la indigna tentación rastrera  de hacer unos mangos, a cuesta de los dineros públicos… Tengo la absoluta convicción de que los Fernández  y  los D`Elia no podrían decir lo mismo.

Su Padre, Vicente Pando
Jubilado DNI 7973490