jueves, 17 de enero de 2013

¿MARADONA ES CRISTINISTA?, ¿Y QUE?



Maradona es un producto del país y todos nosotros deberíamos saber que cada vez que “El Diego” abre la boca, hay muchos en el mundo que creen que es el país el que habla por él.


Afirmar esto, dirán algunos, es injusto. ¡Claro que es injusto!, pero es a lo que ha llegado un País intelectualmente pauperizado, desorientado en la búsqueda de sus objetivos y en permanente degradación cultural desde hace años. Degradación cultural que hace eclosión en 1983 cuando un grupo de pseudo educadores y políticos logreros so pretexto que había que borrar todo recuerdo “autoritario” del régimen militar toman por asalto la educación, compran un plan educativo ya fracasado en otros países y convierten a la escuela pública y por extensión al País en el sueño dorado de cualquier anarquista, un estado que le ense­ña a sus jóve­nes que lími­tes y res­pon­sa­bi­li­dad son malas pala­bras. De ese País salió Mara­dona. Y en ese País vivi­mos los “escan­da­li­za­dos” por sus dichos.


Maradona es un producto nuestro, producto señero, si los hay, de una vernácula y barata filosofía utilizada por todos los políticos sin excepción y que exalta impúdicamente a “Su Majestad El Pobre” pero que contra todo lo que proclama no alcanza a  todos los pobres, ya que aquel que “yuga” día a día para mejorar su calidad de vida, para dar un futuro mejor a sus hijos está excluido, o por dignidad se excluye, de la categoría de “pobres” a ayudar.

El quía exaltado por esta cosmología cambalachera es el vago, el perezoso, el fugitivo diario de cualquier posibilidad de trabajo y al que un día le enseñaron que papá estado tiene la obligación de sacarle su dinero a quienes mediante su trabajo han adquirido estabilidad y bienes materiales  para que, con la “administración de los políticos”, se le pueda proveer a ellos el asado, el vino y ahora, ¿Por qué no?, el paco suyo de cada día.


Este Frankestein de cabotaje creado con absoluta irresponsabilidad por todos nosotros no es otra cosa que un ser humano que a su intuición sumaba un atributo físico espectacular. Era el que mejor le pegaba en el mundo a la pelota. Relación intuición y talento físico que le permitía anticipar jugadas y llegar a ser el maravilloso jugador de fútbol que fue pero que, salvando las distancias puede ser comparado al talento equivalente de -porque éste también tiene atributos parecidos- Dolfina Toro, el mejor caballo del abierto 2012, para seguir jugadas veloces y difíciles. 


Pero nosotros, huérfanos desde hace mucho de premios Nobel- Milstein fue el último- también pretendíamos que “El Diego” se convirtiera en un ministro de RR.EE. paralelo o en un filósofo de ocasión a quien muchos imbéciles- si él con su letra de 4° grado hubiera escrito un evangelio- lo hubieran seguido fanáticamente.


Después de haber creado este Golem[1] empezamos a preocuparnos. ¿Preocuparnos por qué?, ¿porque alaba al “Che” o a Fidel?, ¿Por qué, inmune al disenso manda a cometer fellatio[2] a quien no piensa como él?, ¿Porque él que siempre fue desfachatadamente oficialista hoy es cristinista?. En nuestra terca capacidad para crear monstruos nos hemos negado a bajarlo del pedestal al que lo subimos. Nos negamos a aceptar que “El Diego” ni es un filósofo ni siquiera un pensador. Es, solo, un muchacho con limitaciones producto de la falta de educación y al que los excesos que él cometió y que muchos festejaron y perdonaron lo redujeron a un ser que gracias a Dios aún puede enhebrar algunas frases.


Mejor volvamos a nosotros porque Maradona no es -hace años que no lo es, salvo para nuestra necesidad de creer que somos algo en el mundo- referente de nada.

Pensemos, todos aquellos que cada vez que el “10” recupera fama por un exabrupto elevamos nuestra voz contra él y preguntémonos, ¿Hemos puesto el mismo énfasis para criticar el incremento de los subsidios que crean tipos limados que aunque nunca llegan a ser los “mejores del mundo” solo sirven para robarles el voto?, ¿tenemos la misma indignación frente al uso indiscriminados de los recursos públicos?, ¿alguien ha levantado la voz porque en la Universidad del Chaco grupos de chicos, que si tienen problemas económicos estos no son ni siquiera comparables a los de muchos de sus comprovincianos más pobres, viven a pura joda en las dependencias de la universidad; Universidad que pagamos todos pero que fundamentalmente pagan, IVA mediante, las familias más empobrecidas con hijos que jamás accederán a esa educación?

 Y así podría seguir haciendo cientos de preguntas y enumerando cuantas y tantas causas -corrupción desenfrenada, crecimiento desmesurado de la pobreza, políticas sanitarias inexistentes, escuela pública destruida, falta de seguridad, indefensión nacional, inseguridad jurídica– en las que, aceptémoslo, nuestros ánimos no se encrespan como con los dichos de Maradona. Si fuéramos capaces de indignarnos por más tiempo que los minutos que “El Diego” nos enerva con sus dichos, haría tiempo que le hubiéramos parado los pies a esta camorra de sabandijas que alguna vez votamos y que día a día nos hacen saber por cadena nacional que “la tenemos adentro”.


Dentro de unos años y si existimos aún como Nación, lo que cada día que pasa me genera más dudas, deberemos rendir cuentas a nuestros hijos y nietos por nuestra cobardía al haber permitido que las instituciones de la República quedaran en manos de mercachifles, cortabolsas y meretrices y que nosotros, a caballo del cuento que había que defender la democracia, no nos animamos a echarlos a patadas. Pero siempre nos quedará decirles que, por una cuestión de buenas maneras, dedicamos días y días a discutir las “opiniones” o exabruptos de un inimputable.

JOSE LUIS MILIA
josemilia_686@hotmail.com

NOTA:  Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

REFERENCIAS:

[1] Un golem es, en el folclore medieval y la mitología judía, un ser animado fabricado a partir de materia inanimada normalmente barro, cerámica y materiales similares. En hebreo moderno, la palabra «golem» significa «tonto» o incluso «estúpido». El nombre parece derivar de la palabra gelem, que significa «materia en bruto». Scholem, en su obra "La Cábala y su Simbolismo", escribe que el Golem es una figura que cada treinta y tres años aparece en la ventana de un cuarto sin acceso en el gueto de Praga.

La palabra golem también se usa en la Biblia (Salmos 139:16) y en la literatura talmúdica para referirse a una sustancia embrionaria o incompleta. Similarmente, los golems se usan primordialmente en la actualidad en metáforas, bien como seres descerebrados o como entidades al servicio del hombre bajo condiciones controladas pero enemigos de éste en otras. De forma parecida, es un insulto coloquial en idish o yidish, sinónimo de patoso o retrasado.

[2] Fellatio (también conocido como fellation , y coloquialmente Mamadas o chupando es un acto de la estimulación oral del pene por una pareja sexual o por uno mismo ( autofelación ).