sábado, 4 de febrero de 2017

“MI CADETE” GIL …


Para que lo lea "mi Cadete" Gil... (aunque hace un tiempo te agregaste Lavedra). Te acordás mi cadete Gil Lavedra?, vos estabas en cuarto año del Liceo Militar General San Martín y yo en primero. Vos con el uniforme marrón terroso y un silbato en la boca haciéndonos ejecutar movimientos vivos durante horas para tu regocijo y de algún otro. Pero también nos hablabas, nos enaltecías a San Martín, Belgrano, nos hablabas sobre la importancia de la Lealtad, del respeto, de las convicciones, de la Traición, etc. Un maestro que dejó en nuestros corazones y mente un referente de hombre que en mi caso continúa con la misma mística que me inyectaste en aquellos años 1965/66. Siempre nos contabas que traías de la cuna y del barrio tu hombría de bien y que aceraste tus convicciones, personalidad y espíritu en tu vida Liceísta. Nos contabas del orgullo de pertenecer a la Institución que te vió partir como nada para luego después de muchos años volver al lugar caro y reconocerte e investirte con el Grado Militar que ostentás actualmente de Sub Teniente del arma de Infantería. Pero algo pasó en tu corazón "mi Cadete".... no sé, algo te cambió, no sos la misma persona, te escuchaba hablar por la tele y no podía creer que eras la misma persona... un otrora orgulloso Oficial (res) del Ejército Argentino era actualmente un oficial de un Ejército Revolucionario. Pegaste un disparo a mi corazón. Nunca creí que una persona pudiera traicionar a sus discípulos de la manera que te escuchaba... no eras vos "mi cadete"... pero sí, aunque con unos kilos más y dentadura nueva eras vos... con la mentira y la agresividad resentida de un perdedor de la vida que no pudo sostener sus convicciones vaya uno a saber porque... Pero te digo algo "mi Cadete": sigo preso de tus hermosas enseñanzas y orgulloso del legado común que nos cobijó y al que enaltecías. Te tengo lástima "mi Cadete" porque tiraste al chiquero la HONRA que te lograste en noble derrotero y teniendo como testigos a tus Cadetes de San Martín. Ganaste algunos títulos pero perdiste al hombre "mi Cadete"  y de eso somos también testigos todos, antes y ahora... Ya no podés cantar "...los Cadetes con porte marcial,al impulso viril del Liceo Militar"... Perdiste.


Autor Carlos Tomás Olmos