lunes, 31 de octubre de 2011

Otra vez la persecución a militares

Dice el refrán: “mal de muchos, consuelo de tontos”, la palabra consuelo significa: descanso y alivio de la pena, molestia o fatiga que aflige (causa molestia o tristeza, preocupa) y oprime el ánimo. Este refrán se usa cuando existe algo malo que afecta a muchas personas y aunque alguna de ellas pueda sentir que el mal es menor porque lo está sufriendo mucha gente, en realidad no estará mejor porque el resto estén como ella.

La organización UNOAMÉRICA, a través de su representante en nuestro país, no hace saber que en Perú existe otra persecución a militares. Por los medios de comunicación nos enteramos que en Uruguay, piensan hacer lo mismo. No es consuelo para nuestro país que lo malo que nos ocurre, también se repita en otras latitudes, no podemos sentirnos mejor. Sólo un tonto se consolaría porque el resto está igual que él, ya que el hecho de que en nuestro continente existan  muchos soldados con problemas por haber combatido el terrorismo, no soluciona nuestros problemas… solo nos produce una profunda decepción de ver como se comportan –en realidad- las llamadas organizaciones de defensa de los derechos humanos.


¿Ahora se vé mucho más claro? Esperamos que si!

Otra vez la persecución a militares

                                                                             
Por  el Dr. Sergio Tapia Tapia (x)


           La noticia causó peculiar alboroto, por coincidir con la estadía del Ministro de Justicia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), en Washington.

            Los datos son insuficientes aún, para dar una opinión integral sobre este problema de indudable interés nacional, causado por un centro de decisiones en el exterior. Porque, los Informes de la CIDH en los que se pronuncia sobre presuntas violaciones de derechos humanos, son de carácter reservado, y con expresa prohibición al Estado de difundir su contenido (artículo 44.2 del Reglamento de la CIDH).
 

          Sin embargo, de las declaraciones del Ministro de Justicia, desde Washington, se sabe que la CIDH emitió un Informe sobre el caso “Chavín de Huántar” (rescate de rehenes en la embajada de Japón en Lima, en abril de 1997), que fue recibido durante el gobierno de Alan García; que en este gobierno de Ollanta Humala se ha solicitado a la CIDH dos prórrogas para poder estudiar la problemática que se plantea.
Los Informes de la CIDH contienen la visión de los dos grupos de sus integrantes: los 7 comisionados y una veintena de asesores burocráticos; de distintas nacionalidades pero con un común denominador: su público compromiso ideológico socialista, y haber militado en ONGs que se han caracterizado por ser profundamente anti-militares. Por lo tanto, en los últimos tres decenios la opinión de la CIDH, en materia de lucha contra el terrorismo comunista, ha tenido la lamentable tendencia de aplicar el llamado “derecho penal del enemigo” político. Censurando a las fuerzas armadas de los países hispano-luso-americanos, con todo el poder internacional posible, para destruirlas. Estos recursos están vedados por la ética de la función pública, nacional e internacional, y están censurados por el derecho penal universalmente. Sin embargo, todo depende de quién lo hace, y contra quién se hace. Así de sencillo.


            Qué tan grave puede ser lo que les espera a los militares de la operación de rescate de rehenes “más exitosa” del mundo. Pues, que las recomendaciones de la CIDH los relacionen con la violación de los derechos humanos de los terroristas. Pero, esto no es todo lo que puede pasar.
  
         Además, la CIDH puede entablar una demanda contra el Estado, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, de San José de Costa Rica (Corte IDH). Y, así las “recomendaciones” puedan ser transformadas en “obligaciones imperativas” para el Estado.
       
    Finalmente, hay que reparar en que todo el equipo que el actual gobierno ha designado para atender las “recomendaciones” de la CIDH y defender los intereses nacionales ante la Corte IDH, provienen de las canteras de quienes en los últimos 25 años ó lucran ó se regocijan ideológicamente denunciando al Estado peruano, por las operaciones antisubversivas de nuestras fuerzas armadas. Lo que pone en duda la imparcialidad que tendrán en este embrollo, sobre todo cuando los interesados, o sea los mismos comandos militares y sus abogados, no participan ni en las sesiones ante la CIDH, ni en las audiencias ante la Corte IDH.

(x)  Director Jurídico de UnoAmérica en Perú

domingo, 30 de octubre de 2011

Curiosidades argentinas y chilenas

28-10-2011

Aplaudiendo la condena por la ESMA... ¡¡Galvarino Apablaza!!

La Argentina sigue siendo un país de grandes curiosidades, de blancos y oscuros pronunciados. Mientras se dictaban las penas a los ex marinos imputados en la Causa ESMA se pudo observar que, entre los numerosos activistas de izquierda que vivaban las condenas, se encontraba el "comandante Salvador”, Sergio Galvarino Apablaza...


Por Juan Bautista Yofre
  
Es oportuno recordar al personaje para tener presente la contradicción:

(Urgente24). Fue un día de un calor sofocante de junio de 1974 cuando Volodia Teitelbaum, titular del Partido Comunista de Chile (PCCh), descendió en el aeropuerto de La Habana. Era la máxima autoridad partidaria porque Luís Corvalán se encontraba preso del gobierno de Augusto Pinochet en la isla Dawson (luego fue canjeado en Zurich por el disidente soviético, Vladímir Bukovski dentro de los términos de la “Guerra Fría”). Teitelboim vivía en Moscú y lo esperaban en el aeropuerto José Martí los dirigentes chilenos del PC, Rodrigo Rojas, Orel Vician y Julieta Campusano, todos encargados de recibir a sus compatriotas que se refugiaban en “la perla del Caribe”.


La principal actividad del alto dirigente comunista fue su cita en el Palacio de la Revolución, al que solo concurrió con Rodrigo Rojas. Allí era esperado por Fidel Castro Ruz, en ese entonces a punto de cumplir 48 años, su hermano Raúl, Ministro de Defensa; Manuel Piñeiro Lozada, “Comandante Barbarroja”, el jefe del Departamento América y responsable de la exportación de la revolución cubana a América Latina y Carlos Rafael Rodríguez, vice primer ministro y máximo exponente del viejo partido comunista cubano.


Los chilenos entraron a la reunión y lo primero que escucharon del líder cubano fue un reproche: “El gran error del gobierno de (Salvador) Allende fue no contar con una fuerza militar que lo defendiera”. Sabía lo que decía porque hasta el final los comunistas se habían inclinado por “la vía legal” dentro del gobierno de la Unidad Popular, a diferencia de los socialistas, el partido de Allende, encabezados por el senador Carlos Altamirano, en ese junio del ’74 refugiado en Alemania Oriental. A renglón seguido, Castro dijo que no veía una salida a través de la “vía armada” para enfrentar a la Junta Militar, por lo tanto ahora ofrecía que las academias militares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba formaran a los jóvenes militantes comunistas como futuros oficiales de “un nuevo ejército democrático de Chile”. Teitelboim y Rojas aceptaron la sorpresiva oferta y antes de  abandonar la sala de reunión escucharon de Castro la siguiente frase: “Este acuerdo lo voy a guardar yo en mi caja fuerte, porque es el acta de nacimiento del nuevo ejército democrático de Chile”.


De esta manera los jóvenes chilenos dejaban de graduarse como guerrilleros en “Punto Cero” (por donde pasaron miles de latinoamericanos que sembraron de terrorismo América  Latina) para pasar a ser oficiales graduados en la Escuela Militar “Camilo Cienfuegos”. Esa camada de jóvenes chilenos constituiría el “Frente Patriótico Manuel Rodríguez” (FPMR), brazo armado del Partido Comunista de Chile. Por otra parte, para el comandante Castro era su revancha con la historia: él había disentido con Allende en cuanto a que no se podía hacer una revolución “socialista” a través de las urnas.

Entre los tantos chilenos que se presentaron a las escuelas militares de elite y vistieron uniformes verde oliva se destacó Juan Gutiérrez Fishmann, “El Chele”, que tenía la ventaja de ser el yerno de Raúl Castro y que se halla prófugo de la justicia chilena por su actuación en el secuestro de Cristián Edwards y el asesinato de Jaime Guzmán. Otro era “Salvador”, Sergio Galvarino Apablaza, quien llegaría a ser el jefe de la organización terrorista.


La primera experiencia de guerra de algunos de los noveles oficiales chilenos fue en 1978, cuando Castro los mandó a reforzar la ofensiva contra “Tachito” Somoza en Nicaragua, junto con otros latinoamericanos en donde no faltaron argentinos del PRT-ERP y Montoneros. También pasaron por tierras africanas y El Salvador.

Dos años más tarde, septiembre de 1980, Luís Corvalán que ya residía en la Unión Soviética anunció por Radio Moscú la ofensiva militar contra Pinochet, y entre julio y septiembre de 1983 cuatro “comandantes” del FPMR, formados como oficiales en las academias de Cuba entraron en Chile, luego de ser despedidos solemnemente por el propio Fidel Castro. Guiados por éstos oficiales oleadas de futuros combatientes fueron entrando a Chile hasta llegar a un número cercano a 400. Había dos tipos de niveles: los oficiales y los “mandos medios” instruidos en “Punto Cero” y otros centros PETI (Preparación Especial de Tropas Irregulares).

Para los estudiosos de la cuestión, recién en 1985 el FPMR estaría en un 100 por 100 para operar militarmente en todo Chile, pero las primeras acciones se realizaron en 1983 cuando asesinaron al carabinero José Miguel Jonquera, cuando custodiaba un camión de caudales y el asesinato del intendente de Santiago, Carol Urzúa, operativo que habría comandado el “comandante Ramiro”, Mauricio Hernández Norambuena. En sus primeros cuatro años de vida, el Frente realizaría alrededor de siete mil atentados. También en esos  años se destacaría el “comandante” Raúl Pellegrin, “José Miguel”. Todo esto sucedía mientras en octubre de 1985 la dirigencia política de derecha, centro e izquierda política firmaron el “Acuerdo Nacional para la Transición a la Plena Democraciacon el aval de la Iglesia Católica y sin la participación del Partido Comunista.

El 24 de mayo de 1986, de la mano de la Inteligencia castrista y por el jefe de la División de Tropas Especiales del Ministerio del Interior, comandadas por el general cubano Alejandro Ronda Marrero (y el chileno Guillermo Teillier, “Sebastián Larraín” jefe de la Comisión Militar del PCCh) se logró introducir en Chile 80 toneladas de armamentos por la caleta Carrizal Bajo en las costas de la Tercera Región, pero la Central Nacional de Inteligencia (CNI), el 6 de agosto de 1986, incautó gran parte del material de guerra: 3.115 fusiles, 300 lanzacohetes, unas dos mil granadas y decenas de ametralladoras pesadas más explosivos. A pesar de la importante pérdida algunas reservas se salvaron y otras ingresaron desde la Argentina por el Sur de Chile. Para el PCCh y el FPMR, 1986 había sido declarado como el “Año Decisivo” para derrocar a Augusto Pinochet a través de la “Sublevación Nacional”.


El 7 de septiembre del mismo año se realizó la fallida “Operación Siglo XX”, comandada por José Joaquín Valenzuela Levi, el "comandante Ernesto" (entrenado en Cuba y Bulgaria) y Cecilia Magni, la "comandante Tamara", contra el propio Augusto Pinochet cuando se dirigía desde su residencia en El Melocotón hacia Santiago. Murieron 5 escoltas del Presidente y Pinochet fue herido en sus manos.

Como resultado del fracaso de “Siglo XX” y otros errores militares se produjo un quiebre dentro del FPMR del que fue meticulosamente informado Fidel Castro en julio de 1987. En esa ocasión el jefe cubano dijo que “no vamos a dejar solos a esos muchachos” cuando el  comunismo chileno decidió desmovilizar su brazo armado. Al poco tiempo nación el FPMR Autónomo (o Frente Autónomo) que siguió realizando operaciones militares, como los atentados al coronel Carreño (septiembre de 1987) y al fiscal Torres (mayo de 1988). Es el año en que declara la “Guerra Patriótica Nacional”. En el lanzamiento de la nueva campaña (octubre de 1988), el líder del grupo, Raúl Pellegrín Friedmann, perdió la vida tras la toma del poblado de “Los Queñes”. Su muerte, sumada a la de Cecilia Magni que le acompañaba, significó un duro golpe para los militantes que integraban el Frente Autónomo. Su reemplazo al mando del FPMR fue asumido por Sergio Galvarino Apablaza, el "comandante Salvador", quien fue secundado en la comandancia por Juan Gutiérrez Fischmann y Mauricio Hernández Norambuena.

Con la llegada de la democracia a Chile en marzo de 1990, el FPMR redujo la intensidad de sus acciones. Luego del asesinato del constitucionalista y senador Jaime Guzmán Errázuriz (1 de abril de 1991) y del secuestro de Cristián Edwards -hijo del empresario Agustín Edwards, propietario del diario “El Mercurio” (9 de septiembre de 1991), cesó sus operaciones militares hasta 1996. En todas las instancias de la investigación se comprobó que Cuba estuvo siempre detrás de todas las “operaciones militares”.

De acuerdo con la versión más conocida, los autores materiales del asesinato del Senador Nacional Jaime Guzmán, fundador de la Unión Democrática Independiente (UDI), fueron los militantes del Frente Patriotico Manuel Rodriguez (FPMR), Ricardo Palma Salamanca, “El Negro” y Raúl Escobar Poblete, mientras que los autores intelectuales eran Galvarino Apablaza, Mauricio Hernández Norambuena y “El Chele” Juan Gutiérrez Fischmann. La operación se preparó en Cuba, según fuentes de Inteligencia, desde fines de los años 1980.

El 30 de diciembre de 1991, en una espectacular operación que incluyó el uso de un helicóptero, el FPMR logró que se escaparan Ricardo Palma Salamanca, Pablo Muñoz Hoffmann, Mauricio Hernández Norambuena, “comandante Ramiro” y Patricio Ortiz Montenegro, frentistas que se encontraban recluidos en la Cárcel de Alta Seguridad de Santiago acusados de diversas acciones militares. En esa ocasión, el comando de rescate liderado por Raúl Escobar Poblete utilizó fusiles M-16 ingresados en 1986 por Carrizal Bajo.

En 1997, el hombre del Departamento América en la embajada de Cuba en Chile era José Luís Ojalvo. Tenía un frondoso currículo: en 1966 había trabajado con el “Che” Guevara cuando éste recaló en Checoslovaquia preparando la invasión a Bolivia (pero cuyo destino final era la Argentina) y estuvo destinado en varios países. A mediados de 1997, la inteligencia chilena interceptó unas veinte comunicaciones realizadas desde Cuba hacia su oficina por tres de los cuatro frentistas que se habían fugado de la Cárcel de Alta Seguridad. Dos de ellos (Hernández Norambuena y Ricardo Palma Salamanca) habían sido condenados a prisión perpetua por el asesinato de Guzmán. El juez que investigó la evasión mandó exhortos a La Habana pero nunca fueron respondidos, como tampoco se dijo nada de “El Chele” yerno de Raúl Castro. Cuando el embajador de Cuba en Santiago se enteró de la “filtración” telefónica, Ojalvo fue trasladado a Cuba y poco más tarde “murió”.

sábado, 29 de octubre de 2011

Sentencias Testimoniales y Jueces con "obediencia debida"

Si a la Editorial I de La Nación del día de la fecha le sumamos el linchamiento jurídico que fue el “veredicto” del Tribunal Oral federal Nº 5 dictaminara en relación a la Causa ESMA, no solo coincidimos con su contenido; además agregamos que existen jueces sometidos a la “obediencia debida” del poder de turno. Basta con leer las extensas denuncias que ha efectuado la Asociación de Abogados por la Concordia y la Justicia.


Sábado 29 de octubre de 2011 | Publicado en edición impresa
Editorial I
Sentencias testimoniales

El incumplimiento de los fallos judiciales por parte del Gobierno es otra forma de someter a la Justicia.

Es notorio el deterioro que viene experimentando nuestro país en términos de calidad institucional. Un claro ejemplo es la nociva relación que el gobierno nacional mantiene con el Poder Judicial, al que condiciona de distintas formas ya denunciadas en estas columnas, tales como designaciones de jueces por razones políticas, la manipulación del Consejo de la Magistratura, y la presión sobre jueces sin estabilidad, como los subrogantes.

Pero es preocupante otra modalidad instalada, que avasalla el equilibrio de poderes y desprestigia a la Justicia: el incumplimiento de las sentencias dictadas por los jueces.

La lista es tan amplia que reviste una gravedad inusitada y asfixia a la República. No hay un verdadero Estado de Derecho si el Poder Ejecutivo se arroga descaradamente el derecho de ignorar los fallos de la Justicia.

La falta de cumplimiento de órdenes judiciales ha sido una constante en todos estos años. Aníbal Fernández, Nilda Garré y otros funcionarios las han desobedecido en reiteradas oportunidades, burlándose de su obligatoriedad. El fallo que ordenaba desalojar edificios tomados por familias de la villa 1-11-14 en el sur de la ciudad; el que intimaba a evitar los piquetes frente a una planta impresora de diarios; el que requería poner en funciones a la lista Celeste del gremio de Aeronavegantes, o el que exigía impedir el ingreso de materiales para la construcción en la villa 31 son sólo algunas muestras de los incumplimientos crónicos de las autoridades gubernamentales.

Pareciera que los fallos de la Justicia son de carácter optativo para el Gobierno y que su cumplimiento dependiera del humor o de la predisposición del funcionario de turno, en lugar de considerarlos lo que en realidad son: órdenes incuestionables de otro poder de la República. Los fallos judiciales se notifican para ser cumplidos y no para que sean objeto de debate, opiniones y excusas de todo tipo.

Este panorama desolador resulta más grave aún cuando se trata de incumplimientos de las sentencias dictadas por la Corte Suprema de Justicia. El caso del ex procurador general de Santa Cruz Eduardo Sosa constituyó una fiel muestra de esa permanente desobediencia a los mandatos judiciales. La Corte, luego de un largo peregrinaje judicial, ordenó al gobierno de Santa Cruz restituirlo como procurador general, cargo del que había sido arbitrariamente separado en 1995, cuando Néstor Kirchner era gobernador. Desde 2001 la Justicia viene fallando a favor del funcionario desplazado y desde hace dos años la propia Corte ha denunciado que el gobernador Daniel Peralta no cumple con el mandato del máximo tribunal, sin que haya habido consecuencias para el autor del ilícito penal.

Asimismo, en marzo de 2010 la Editorial Perfil obtuvo un fallo de la Corte que sostuvo que el Gobierno no puede distribuir arbitrariamente la pauta publicitaria en los medios de comunicación, privilegiando a algunos en detrimento de otros, y ordenó distribuirla respetando un equilibrio razonable. Sin embargo, a pesar de ello, el Gobierno ignoró el fallo al asignarle a Perfil publicidades mínimas en sólo algunas de las revistas, y, fiel a su proceder provocador, los avisos contenían mensajes que atacaban a la propia editorial.

Los incumplimientos por parte de la Anses de los fallos de la Corte que ordenan ajustar haberes mal liquidados a los jubilados son otra muestra de la perversidad oficial. El Gobierno obliga a iniciar juicio a quienes están más desprotegidos por su edad avanzada, y luego de muchos años de litigar incumple en forma sistemática la decisión del máximo tribunal. Se trata de una verdadera ofensa a los jubilados, a los que el oficialismo dice defender, mientras se desvía el dinero de la Anses, dinero que pertenece a los jubilados, y se lo destina a financiar planes sociales, ofrecer créditos baratos para empresas o cubrir desajustes fiscales.

El Gobierno también incumple otra sentencia dictada por la Corte sobre libertad sindical, al impedir a través del Ministerio de Trabajo la formación de nuevos sindicatos con personería gremial.

Muchos otros fallos dictados por nuestro máximo tribunal referidos a temáticas muy diversas, como los que ordenan combatir la contaminación y sanear la cuenca Matanza-Riachuelo, incorporar al sueldo del personal de las Fuerzas Armadas los adicionales otorgados o reintegrar recursos de la coparticipación federal a algunas provincias, son ignorados olímpicamente.

Ante esta triste realidad, la Corte permanece pasiva, desprestigiándose así el Poder Judicial en detrimento del equilibrio de poderes.

La Corte es un pilar fundamental de la República, es la garantía que tienen los ciudadanos de que sus derechos y libertades serán respetados. Por ello, debe condenar enérgicamente estas desobediencias exigiendo el cumplimiento inmediato de las sentencias.

Hace unos días Aníbal Fernández expresó: "Si hay alguien que ha honrado las instituciones, ha sido la jefa del Estado". Incumplimientos como los descriptos por parte de funcionarios que se encuentran en la órbita presidencial desautorizan completamente, una vez más, la hueca afirmación del jefe de Gabinete.

viernes, 28 de octubre de 2011

Fuerza señor Coronel Tepedino


El 25 de octubre de 2011 le concedieron la prisión domiciliaria al señor Coronel (R.E.) Don Carlos Alberto Tepedino, quién se encontraba  preso en Marcos Paz como Preso Político. Hace muchos meses que sufre una profunda depresión.

Regresó a su casa deshidratado, con incontinencia, totalmente rígido. Hoy está internado porque la hija pensó que se moría.

Tiene 85 años y estuvo en Marcos Paz desde abril de 2010, hasta hace tres días. ¡Lo devolvieron casi muerto! ¡Evidentemente las personas    de las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad y Civiles detenidos como Presos Políticos no tienen absolutamente ningún derecho humano!


Desde este espacio agradecemos al camarada del Ejército Argentino que nos informó esta nueva infamia contra otro anciano soldado injustamente detenido, más allá de todo lo que establece nuestra Constitución nacional, y apoyamos al señor Coronel Tepedino y su hija Adriana en esta desigual lucha contra el sistema del poder de turno.

Una prueba más que la venganza impiadosa se cumple a través de sentencias de muerte encubiertas.

jueves, 27 de octubre de 2011

Aniversario

Jordán B. Genta




1974 - 27 de octubre – 2011

Su sangre cayó “sobre el asfalto y el lirio” para que Cristo reinase en su patria carnal. Creo que un día así será. ¿Cuándo? No lo sé.

En tanto, este nuevo aniversario de su martirio se da justo el día después del mayor festival del odio, el juicio de la ESMA: el circo antes, durante y después.

Por eso quisiera hacerles un pedido a los hijos y nietos de los presos políticos. Es muy difícil superar los sentimientos encontrados y confusos: dolor y odio. Lo sé por experiencia. Desde esta experiencia similar (momentos de extrema pobreza, prisión y, luego, lo único definitivo, la muerte) puedo decirles que cuesta mucho; pero en honor a las víctimas de ayer y de hoy, debemos intentarlo.

El mayor triunfo de los enemigos sería que nosotros nos asemejemos a ellos. No se trata de bajar los brazos ni de ceder en esta lucha desigual.

Se trata de no dejarse ganar por el odio.
¡Viva Cristo Rey!
¡Viva la Patria!

María Lilia Genta

miércoles, 26 de octubre de 2011

El veredicto del TOF5 en la causa ESMA

A partir de las 18:00 horas del día de la fecha -26 de octubre- estaba anunciada la lectura de las sentencias del Tribunal Oral Federal Nº 5, en la causa ESMA donde se juzgó a miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad.

El Tribunal Oral Federal Nº 5 de la Capital -integrado por los jueces Daniel Obligado, Germán Castelli y Ricardo Farías- dio a conocer este miércoles el veredicto en el juicio oral por crímenes de lesa humanidad cometidos en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA) durante el último gobierno militar.

El presidente del tribunal Juez Daniel Obligado justificó la demora en pronunciar el veredicto debido a problemas técnicos para arribar a su redacción final. Él mismo procedió a efectuar la lectura del mismo después de las 20:15 horas.

En la primera parte procedió a enumerar todas las nulidades a los pedidos de las defensas basándose en una innumerable serie de artículos, incisos y textos, todos ellos pertenecientes al Código Penal de la Nación. Posteriormente procedió a dar lectura al veredicto que sintéticamente aplicó las siguientes sentencias: 

  • Prisión Perpetua:
    • José Antonio Montes.
    • Raúl Scheller.
    • Adolfo Miguel Donda.
    • Antonio Pernías.
    • Alfredo Astiz.
    • Ricardo Cavallo.
    • Jorge Radice.
    • Julio César Coronel.
    • Néstor Savio.
    • Alberto González.
    • Ernesto Weber
  • 25 años de prisión:
    • Manuel García Tallada.
    • Juan Carlos Fotea.
  • 20 años de prisión:
    • Carlos Capdevilla.
  • 18 años de prisión:
    • Juan Antonio Azic.
  • Absolución:
    • Capitán de Fragata (R.E.) Juan Carlos Rolón.
    • Capitán de Corbeta (R.E.) Pablo García Velasco.
A los dos únicos imputados absueltos, les fue ordenada la libertad la que no se llevará a cabo por continuar imputados en otras causas en investigación.


Palabras finales del señor Capitán de Corbeta (R.E.) DonPablo Eduardo García Velasco ante el TOF5



No se entiende como después que el mismo fiscal demostrara ante el TOF5 que el señor Capitán de Corbeta (R.E.) Don Pablo Eduardo García Velasco NO ERA, NI ES “Dante”, que todavía algunos medios de comunicación continúen mencionándolo por ese alias. Para la defensa del mencionado oficial era fundamental, ya que el imputado se encuentra encarcelado por una evidente confusión de identidad, portación de apellido y rostro.

Fecha: 26 de octubre de 2011


Señor Presidente, Señores Jueces:

Reitero y ratifico una vez mas mi inocencia y rechazo todos y cada uno de los hechos que se me enrostran, en la causa que se ha analizado en este proceso, toda vez que para la época de ocurrencia de los mismos yo estaba destinado y cumpliendo funciones en un destino diferente a la ESMA y fuera del predio de la misma. Esta expresión la he repetido constantemente desde mi primera Declaración ante Tribunal Militar y Consejo Supremo de las FF AA. los que realizaron las comprobaciones correspondientes por lo que nunca fui incriminado por ellos.

Posteriormente en sede judicial los reiteré desde la primera indagatoria.

También los he manifestado reiteradamente en sucesivas presenta-ciones y he ofrecido pruebas documentales, testimoniales y periciales. A pesar de ello la instrucción no se sintió conmovida y mantuvo el procesamiento y desde la primera indagatorio me privó de libertad, de esto hace mas de seis años y medio.

Con la sola lectura del Auto de Elevación a juicio oral por parte de la Instrucción, se puede determinar la inconsistencia del mismo.

Con el avance del debate se confirmaron todos los elementos de la defensa, siendo el mismo representante fiscal el que demostró que no soy “Dante”, pieza fundamental para mi defensa, ahorrándome ese trabajo, hasta por las implicancias que el mismo tendría en mi ámbito familiar.

Siempre he estado en consonancia con mi defensa técnica, planteada por mi abogado defensor el Dr. Alfredo Solari.


Y para terminar, no puedo dejar de rendir un especial y sentido homenaje a quien dejara su vida peleando por la justicia en nuestra defensa, el Dr. Alfredo Solari, quien con un esfuerzo sobrehumano terminó el Alegato de mi defensa junto a la de otros imputados en esta causa y renunciara al finalizar del mismo, cuando ya las fuerzas no lo acompañaron más, falleciendo pocos días después.

Doctor Alfredo Solari, muchas gracias por tu trabajo, dedicación y sobre todo esfuerzo y sacrificio final.

Paz a su descanso y honor a su memoria.

Esto es cuanto tengo para decir.

Muchas gracias señor presidente.

Pablo Eduardo García Velasco
Capitán de Corbeta (R.E.)