lunes, 10 de septiembre de 2012

El terror de una perversa moral

Ella delira. Se le mezcla su enferma soberbia de la voluptuosidad del poder, con las sombras más temibles de bultos que se menean…

10 de Septiembre de 2012

Ella delira. Se le mezcla su enferma soberbia de la voluptuosidad del poder, con las sombras más temibles de bultos que se menean…



Su selectividad moral, a quien esto escribe lo hace estallar de repugnancia. Es claramente una perversa moral.

Pocos deben saber. En la Argentina, con cierta exactitud, cuál es el único terror verdadero de esta contorsionista de la farsa bajo cuyo yugo hemos caído.

Casi nadie sabe cuál es, objetivamente, el esquema principal de causales de sus ataques de pánico recurrentes.
Cuál es, en su íntima convicción, casi el único factor del que no se siente segura en absoluto y del que, inversamente, presiente una especie de proximidad inexorable cuya fórmula real para esquivarlo… no existe a su alcance.

No es su salud… por cierto en vías de secreto deterioro.

No es el creciente poder de algún gremialista o de la coalición de gobernadores que ha empezado a levantarle la voz en todo sitio sobre los temas rigurosos, que jamás se le cuestionaban y que siempre se le respetaban: el enfoque instrumental de las políticas públicas.

No es tampoco su entorno, plagado de traidores, de hipócritas y de advenedizos, a quienes ella conoce con detalle quirúrgico.

Ni siquiera es alguno de sus famosos “grandes” enemigos políticos antiguos o actuales a ninguno de los cuales considera suficientemente muerto en lo político como él hubiera deseado.

Tampoco es ninguno de los fantasmas externos ni Washington, ni el FMI, ni el G-20, ni sus vecinos odiados Dilma Rousseff y Piñera.

No, nada de eso.       

El terror íntimo y verdadero de ella es nada más ni nada menos que “el problema social en ciernes”, sus líneas de tensión en límite de maduración para poner a desbordar todo, sin control por vía del chispazo más ingenuo e inocente que pueda ser concebido.

Es una temible masa crítica de marginales, pobres e indigentes cuyo porcentual se anuncia en descenso mes a mes, pero que ella sabe íntimamente que no es cierto.

Sueña con eso.

Pero en su ánimo personal no se instala una preocupación genuina proyectada a resolver los problemas sociales desde su raíz. No hay en ella un enfoque generoso y dativo para ese déficit que resulta tan sensible a los correctivos desde el pináculo del poder.

No. Su miedo es absoluto egoísmo y deseo de poner a salvo su pellejo.

Miedo a tener que caer, sin remedio, en un escenario de caos generalizado que surja por vía de esos fenómenos de contagio sucesivo de factores desencadenantes que son absolutamente impredecibles.

Se horroriza al extremo, al imaginarse que puede tener que vérselas con la decisión de seguir dejando que se queme y se destruya todo con su trágica liturgia montonera de “policías decorativas”.
 
O acaso, frente a un problema de escala, tener que tomar la decisión de poner un límite verdaderamente contundente.  


He dicho aquí, en forma reiterada, que todos los grupos de choque que ha preparado y que sigue ensanchando, están para protegerla aún en el peor de los escenarios de culpa que quiera crucificarla algún día. Están para poner coto -a como dé lugar- a cualquier desvío aún en los confines de la comarca… en Humahuaca o en Tierra del Fuego.

Y todo eso entra mucho más en la lógica de una criminalidad como práctica política. Apoyada mucho en el palio su incapacidad estructural para ejercer la conducción pública, que en el enfoque elogioso de alguna filantropía dogmática puesta al servicio de proteger las vidas humanas.

Si algún grupo logra generalizar el caos, incentivando a todos los “guetos” de marginalidad que conocemos aquí con el nombre de bolsones de pobreza, entonces va a ser difícil parar el problema.

Quizás, por esa simple razón, constituye el “único terror”, por cuanto ninguna otra cosa es esperable en materia de presiones desde la mansedumbre social argentina.

Ella subirá la apuesta hasta que las ruinas de Pompeya y Herculano, en cenizas, puedan ser fotografiadas por los diarios.

Y la subirá. Pagando después los daños con la Caja del Estado, dejando que todo siga por el camino de la divina providencia. De la casualidad.

Esa es la liturgia que nace del terror de esta indecente.

De esta perversa moral, que por lo que se ve, además de Once o de los demás muertos de su dinastía, es ahora responsable plena por la muerte de un compatriota… en Humahuaca.

Una muerte, a manos de gente que responde en forma exclusiva a la Caja y a la voluntad vesánica de Balcarce 50.


LA VERDADERA NATURALEZA


Queridos amigos:

A través del uso intensivo de la palabra, difundida por injustificables y prolongadas trasmisiones en “cadena nacional”, la señora presidente irrita y amenaza mientras, detrás de ella, el viceministro Kicillof pontifica y dogmatiza, el senador Aníbal Fernández humilla y agrede  y el ministro Randazzo intenta explicar lo inexplicable. Todavía persiste una insondable diferencia entre el país ideal descripto por los funcionarios y el país real, que llora cotidianamente por los  robos,  los accidentes y los asesinatos, en medio de una inflación que devora en pocas semanas los aumentos  nominales y las esperanzas de progreso. Pero ahora, al menos, hay una coincidencia entre el discurso avasallante  y los actos de igual naturaleza que debe soportar la sociedad.

Después que la misma presidente homenajeara en forma pública al fundador de las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP) poco podía sorprender que esta semana se festejara el día del militante montonero con la participación de múltiples agrupaciones afines al oficialismo. Dado que los Montoneros fueron una banda terrorista que cometió cientos de atentados, secuestros y asesinatos, durante la vigencia de gobiernos civiles y militares, su exaltación constituye, sin atenuantes, una auténtica apología del delito.  Ya queda de lado la ficción de hablar de los “jóvenes idealistas” para reconocer la connivencia y complacencia con la acción revolucionaria de la agrupación armada, violenta, subversiva y criminal. Los montoneros pretendieron obtener el poder total por la fuerza de las armas  y en ese terreno, fueron vencidos en toda la línea. Hoy, las consignas minoritarias de quienes pretendieron imponer una “patria socialista”, vuelven de la mano de un gobierno elegido democráticamente pero que avanza sin descanso sobre la división de poderes y los demás fundamentos de la república representativa y federal. 

La señora presidente expresó públicamente a sus funcionarios que no deben temer a los jueces sino solamente a Dios y agregó: “y a mi también, un poquito”. Pero no son solo los jueces y el poder judicial los que van perdiendo potestad. Los legisladores oficialistas carecen de la posibilidad de legislar y han quedado reducidos en sus funciones a convalidar los proyectos del ejecutivo, y los opositores, desde la conversión de Borocotó hasta el presente, están sometidos a las presiones y la manipulación  permanente de un poder que intenta controlarlo todo.

En una primera etapa, el gobierno arremetió contra ciertos sectores a quienes consideraba corporaciones funcionales a la “oligarquía”, tales como las fuerzas armadas, los eclesiásticos y el campo. Probado su poder, los opositores al “modelo” sintieron el peso del ataque que en forma de acusaciones judiciales borró las posibilidades electorales del candidato Enrique Olivera,  estuvo a punto de destruir a Francisco de Narváez y hoy está próximo a llevar  a juicio a Mauricio Macri. Más cercanamente y desde una posición dominante, el sector que detenta el poder en el gobierno puso bajo fuego a los posibles candidatos de su propio Frente, que como en el caso de los gobernadores Daniel Scioli y José Manuel De  la Sota cometieron la osadía de verse como presidenciables. La última etapa corresponde a la purga interna contra todo aquel que pretenda conservar la cuota de poder que su cargo conlleva, sea el Secretario de la CGT o el Gobernador de Santa Cruz. Este último, recibió esta semana el más duro embate de que se tenga noticia contra  un hombre de la propia fuerza. No solo se le dificultó la posibilidad de conseguir préstamos para pagar los salarios en la Provincia llevándola al borde del caos social, sino que se le lanzó la insólita acusación de espiar a la mismísima presidente, dislate de una magnitud tal que revela por sí mismo la voluntad destructiva y “destituyente” de quien lo formula. El problema de esta ampliación permanente del grupo de “enemigos”, que incluye a los miembros del partido justicialista que es el que le da fuerza territorial al  núcleo duro del poder, va limitando y concentrando el gobierno de  la república en tan pocas personas que algunas de ellas, como es el caso de Kicillof, ya son acusadas formalmente de incompatibilidad de funciones. Pronto, el número de enemigos será tal que el aislamiento interno del gobierno podrá compararse a la soledad internacional que sufre la Argentina en la comunidad de las naciones.

El Ministro De Vido se permitió decirles a los gobernadores que no deberían endeudarse para pagar aumentos de sueldos sino para hacer obras. Esta afirmación es acertada pero no puede sostenerse si el gobierno nacional es responsable  de una inflación superior al veinte por ciento que obliga a aumentos nominales permanentes mientras la nación se queda con los fondos coparticipables. Solo lo que retiene el estado nacional  por los fondos jubilatorios, que ya no se justifican al haber nacionalizado las AFJP, suma 4991 millones de pesos anuales en una provincia grande como Buenos Aires y 471 millones en una más pequeña como La Rioja. En vez de consejos el gobierno nacional debería repartir  justicia y defender el federalismo real dando a cada provincia lo que le corresponde. Algunas como Córdoba,  Corrientes y Santa Fe ya lo exigen judicialmente. Otras, todavía tienen  el miedo que reclama la señora presidente.

Pero no es solo  en el ámbito político en que el poder central avanza incesantemente. La acción socializante se manifiesta en el crecimiento del control de la economía, el embate contra la propiedad privada, la intromisión en los medios de comunicación y la limitación de las libertades individuales, como la de viajar al  extranjero por ejemplo. A las pruebas me remito. A la expropiación de YPF y el control del mercado hidrocarburífero siguió la semana pasada el control del área de la electricidad y esta semana el anuncio de que el Estado se queda con el 22 por ciento del espectro de la telefonía móvil. Por supuesto que nada de esto es gratis. En el caso de la telefonía el Estado tendrá que aportar alrededor de 2000 millones de dólares en lugar de percibir los 300 millones que estaban previstos en la licitación. En el caso de  YPF aun estamos tratando de encontrar quien financie los enormes costos de la explotación de los yacimientos no convencionales. Pero toda racionalidad parece perder importancia ante la sacralización de  la ideologización de un modelo que hasta hace poco era indefinible y que ahora va tomando la forma de un viejo y superado sistema de control centralizado de la economía que ya fracasó desde la Unión Soviética hasta Cuba. Y este viejo esperpento parece  ser lo que   el gobierno  tiene reservado para enamorar  a los jóvenes  a quienes pretende hacer votar desde los 16 años. ¡Tremendo contrasentido!

Ese proyecto de voto juvenil merece un análisis específico. En ciencias políticas nos enseñan que las políticas públicas surgen de la agenda social que es la que incluye los temas que preocupan a la sociedad, de la agenda pública que es la que tratan los medios y de la agenda política que es la que interesa al gobierno de turno. Un gobierno digno se aboca principalmente a la agenda social, uno acomodaticio a la agenda pública  y uno egoísta se centra en la agenda política. Pues bien, allí estamos. El debate sobre el voto juvenil es un debate innecesario porque no surge de reclamo social alguno sino exclusivamente de la especulación política del gobierno que aspira a adoctrinar a sectores de la juventud a partir de la acción de La Cámpora en los colegios  e impulsar la concurrencia  a las urnas de esos grupos en forma voluntaria. Aunque el modelo que se ofrece es obsoleto y poco atractivo, el despliegue de medios y recursos  lo hace viable  y la obediencia legislativa oficialista  lo hará posible. No  dejamos de notar que los sectores políticos socialistas apoyan este proyecto del gobierno y otros de similar tenor porque en el fondo también responden a su plataforma. No parecen o no quieren advertir que el apoyo  se da en el marco de un proceso de avance sobre las instituciones al que consciente o inconscientemente favorecen. Una vez más dejan  que la ideología predomine sobre los intereses sociales y nacionales.

Un referente del conurbano nos comentaba que todas las agrupaciones que responden al gobierno (La Cámpora, Kolina, etc, etc,) llegan a la población con una abundancia de recursos y de medios que deja desairados a todas las corrientes opositoras que solo poseen la fuerza de la palabra  y de la esperanza. Sin embargo, hay un factor que comienza a abrir los ojos  y oídos de los ciudadanos. Es el fracaso de las políticas gubernamentales producto de sus propias limitaciones para solucionar los verdaderos problemas sociales. Los trenes que descarrilan, se atrasan y se incendian muestran las consecuencias de la corrupción y la falta de preocupación por el mantenimiento. Los millones de hectáreas inundadas en la provincia de Buenos Aires nos hablan  del descuido de la obra pública. Las marchas contra la inseguridad que reúnen a miles de ciudadanos, como la que se produjo esta semana en Lanús, no pueden ser ocultadas. Como tampoco pueden  esconderse los ataques a la propiedad privada  y la acción de las bandas armadas cuando tienen como consecuencia la pérdida de vidas como sucedió en Humahuaca. Hay una correspondencia inescindible entre la ideología del “modelo” revolucionario en curso, el avance de la delincuencia  y los ataques contra la propiedad privada. Poner al delincuente  y al violento como víctima social con derecho a la agresión impune es parte de una visión enfermiza, antisocial y plenamente asumida por este gobierno.

Siento en este punto la necesidad de brindar un reconocimiento a dos periodistas amigos, Francisco Borello y Luis Quiroga, quienes desde los medios alternativos a su alcance hace años que venían advirtiendo acerca del carácter socializante  y chavista del modelo gubernamental a despecho de ser muchas veces ignorados o acusados de alarmistas. Hoy ya caben pocas dudas de cual es la tendencia de un gobierno que apela al temor y  la concentración del poder hasta el punto de amenazar a la propia Constitución Nacional. Afortunadamente esta exposición de la verdadera naturaleza del gobierno, del modelo ideológico que lo impulsa  y de la personalidad autoritaria y dominante de quien lo conduce, ha llegado a tiempo para hacer despertar a las conciencias que serán puestas a prueba en las elecciones del año 2013, en que ya nadie podrá pretextar ignorancia  ni declararse prescindente a la hora de elegir entre la sumisión y la libertad.

Un abrazo para todos.

Juan Carlos Neves, Presidente de Nueva Unión Ciudadana

Oprobioso homenaje


Domingo 09 de septiembre de 2012 | Publicado en edición impresa
Editorial II

Una muestra de enorme cinismo dan nuestras autoridades al homenajear a terroristas mientras integran organismos internacionales que los condenan.


Mientras el gobierno kirchnerista participa en el exterior de diversos organismos internacionales relacionados con la defensa de los derechos humanos, en el país, las mismas autoridades sostienen un discurso diametralmente distinto del que brindan en el exterior.

Esta hipocresía de elaborar diferentes mensajes según quien sea el interlocutor reconoció esta semana un nuevo hito. La República Argentina participa como miembro de la Junta Consultiva del recientemente creado Centro de las Naciones Unidas contra el Terrorismo, fundado en septiembre de 2011 para "apoyar la aplicación de la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo y fomentar la cooperación internacional".

Sin embargo, parece que el kirchnerismo tiene una visión distinta y, por ello, anteayer, conmemoró con la presencia de militantes el Día del Montonero, en recuerdo de los terroristas montoneros Gustavo Ramus y Fernando Abal Medina, tío del actual jefe de Gabinete, ambos muertos en un enfrentamiento en Hurlingham, en 1970.

Cuando la Argentina solicitó integrar la Junta Consultiva, manifestó conocer y adherir a los principios emanados de la Estrategia Global de las Naciones Unidas contra el Terrorismo, cuyo plan de acción del año 2006 deja sumamente en claro que no existen excusas que permitan la comisión de atentados terroristas, por ser el objeto del terrorismo la destrucción de los derechos humanos, las libertades fundamentales y la democracia, además de amenazar la integridad territorial y la seguridad de los Estados.

Por ello, resulta grave para el Estado de Derecho que desde organizaciones que reciben subsidios estatales o responden políticamente al kirchnerismo se convocara al homenaje a dos de los fundadores de una de las organizaciones que más atentados terroristas cometió en nuestro país durante la década de 1970.


Más grave aún es que entre quienes hayan convocado al acto del viernes pasado estuvieran la Agrupación Kolina, de la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner; Nuevo Encuentro, del diputado kirchnerista Martín Sabbatella; Tupac Amaru, de la jujeña Milagro Sala; el Movimiento Evita, del ex piquetero y actual subsecretario de Agricultura Familiar, Emilio Pérsico, y Negros de Mierda, la agrupación en la que milita el jefe del Servicio Penitenciario Federal, Víctor Hortel.


La Argentina, ¿puede continuar sosteniendo su compromiso de luchar contra el terrorismo, cuando desde las más altas esferas se recuerda a quienes militaron en esos grupos, insultando la memoria de miles de víctimas inocentes que padecieron los asesinatos, secuestros, bombas, heridas y agresiones que Montoneros cometió contra la población civil y no combatiente?

Más violatorio aún de los derechos humanos es que el jefe del Servicio Penitenciario Federal haya participado de la convocatoria a ese homenaje, puesto que bajo su ala se encuentran los agentes del Estado acusados de delitos de lesa humanidad en su combate contra esos mismos montoneros.


Surge, por lo tanto, una pregunta obligada: ¿puede desempeñar su función con imparcialidad quien adhiere al homenaje a dos terroristas, puesto que debe ser custodio de quienes los combatieron? Es difícil creerlo. Por ello, la Argentina asiste, una vez más, a un espectáculo dantesco y de un gran cinismo.

domingo, 9 de septiembre de 2012

CARTA ABIERTA A LA SEÑORA PRESIDENTE


Mendoza, 29 julio de 2012.

Señora Presidente:

                 Pertenezco a la generación de “educandos” de aquella ESCUELA PÚBLICA ARGENTINA que fuera ejemplo para el mundo y de la cual seguramente Ud. pudo abrevar gratuitamente en su niñez y adolescencia.

                Allí nos enseñaron, aunque Ud. no lo crea, a respetar profundamente la INVESTIDURA PRESIDENCIAL, fuera quien fuese el que detentara la máxima dignidad en el gobierno de la Nación.


                Hoy, ese respeto ha desaparecido en mí, como consecuencia de que en usted ya ha desaparecido. Arrancada a jirones con sus actitudes esa investidura y deja al descubierto sólo a una mujer, vestida de negro, soberbia; pequeña; temeraria; cobarde; fría, custodiada y MENTIROSA…y a esa mujer me dirijo, como a una más de mi “género”. Dos mujeres: usted y yo. Una joven y una vieja, una rica y una pobre, una fea y una linda ¿?, una “con la suma del poder público” y la otra, simple ciudadana. Dos mujeres a las cuales ni siquiera en su caso las une el mandato evangélico: “AMAOS LOS UNOS A LOS OTROS”.

               Los jirones de su INVESTIDURA PRESIDENCIAL los ha ido dejando a través de sus reiteradas apariciones en eso que ha dado en llamar “CADENA DEL MIEDO Y LA SUMISIÓN” y que yo llamo “CADENA DE LA VERGÜENZA NACIONAL”.

             Cuando ante los micrófonos y las cámaras desgarra su investidura con alusiones vulgares de pésimo gusto, cuando hace sonrojar a sus ministros, que esbozan sonrisas bobas, ya sea por su nombre, el “bonete”, o su aspecto imberbe, cuando grita destemplada a un camarógrafo, cuando entona ridículos estribillos “Teresa, poné la mesa” y “cómo me gustan tus milanesas…”, cuando chechea a personajes, cuando ridiculiza a sus obsecuentes aplaudidores, cuando se contonea con la “scola”, cuando escarnece a funcionarios extranjeros, aquella dignidad con que la distinguiera un 54%, se estrella en mil pedazos en las pantallas de TV, aunque a usted le importe “un pito”.


               Pero esas serían nimiedades al lado de sus grandes anuncios, en que todos y todas quedamos involucrados y expectantes. Cree erróneamente que es la maestra ciruela de los 40 millones de todos y todas, que poblamos esta tierra de bendición que Dios nos diera y es así como temas urgentísimos: la Salud, la Educación, la Inseguridad, quedan relegados ante promesas y cifras y porcentajes incomprensibles, de imposible cumplimiento y peor implementación. Inventa vuelos a MALVINAS, pide la exhumación de cadáveres de “tumbas de guerra”, disparates internacionales que afectan la heroica grandeza de una. La Economía ultrajada por la corruptela al más alto nivel. Danza de dólares y pesos que afecta a un “abuelo amarrete” pero hace sonreír a quienes, desde la prebenda de dudoso origen, pretenden emular a los poderosos de la tierra, poniendo de manifiesto, lamentablemente aquel viejo dicho: “LO QUE NATURA NON DA…”

                   Y es así como, por la “CADENA DE LA VERGÜENZA NACIONAL”, corrige, desmiente, miente, exagera, denosta, escracha, confunde, se victimiza, abruma, aburre, induce al odio y la venganza, promete y se refugia en los aplausos oportunistas de sus incondicionales seguidores para regocijo de una oposición opaca a la que va sacando de su ostracismo con un “elefante rosa”.

                   Tal vez olvida usted que esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL que detenta es el fruto de una DEMOCRACIA recuperada con la sagrada vida de argentinos, que siguiendo su BANDERA, en el dolor de la guerra, en el cumplimiento del deber, en su entrada sublime a la GLORIA, en su postrer beso a la CRUZ, gritaron desde el 2 de abril del 1982, en aquel pedazo irredento, bello, frío, lejano, indómito de MALVINAS: ¡¡¡VIVA LA PATRIA!!!


                  Para todos los argentinos, entre los cuales está usted, a quien se le otorgó la custodia de esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL, para respetarla y hacerla respetar. Y entre los que estoy yo, que desgraciadamente ya perdió completamente el respeto a esa INVESTIDURA PRESIDENCIAL…

                 Ruego a la STMA. VIRGEN DE LUJÁN, PATRONA DE LA ARGENTINA, recuperemos, usted y yo y todos y todas, ese respeto perdido en las tinieblas de la incomprensión y que en un pasado no muy lejano fuera paradigma de un futuro mejor “para todos los hombres del mundo”…

                 A esa “mujer desnuda, mendaz, vestida de negro”, vaya mi reflexión.

                Sra. Presidenta: le recuerdo que ambas somos madres, pero hasta en eso somos distintas, yo en mi caso soy madre de un héroe de guerra muerto en Malvinas en cumplimiento de su deber y cuya viuda cobra una pensión de $ 3.000 que nunca tuvo casa propia para criar a sus hijos huérfanos, en su caso Ud. es madre de un parasito drogadicto, que no ha estudiado ni trabajado, que ilícitamente utiliza el avión presidencial, cuyo único y dudoso mérito es el de haber heredado una inmensa fortuna en dólares, propiedades, sociedades anónimas de su padre, la cual fue generada a través de múltiples actos de corrupción en los cual Ud. también intervino.

                 Le informo que tampoco le tengo miedo, no existe dolor más grande que el de haber enterrado a un hijo, ¿qué peor daño me puede hacer Ud.?, y no pierda tiempo con sus esbirros de la AFIP conmigo, mi único ingreso es mi bien ganada jubilación de maestra con la que vivo dignamente

MARÍA DELICIA REARTE VDA. de GIACHINO
DNI 1.605.228
MADRE DEL SR. CAPITAN (P.M.) D. PEDRO EDGARDO GIACHINO
muerto en Malvinas el 2 de abril de 1982

¡Estoy más que harto y no quiero seguir soportándolo!

Para cuando nuevamente nos agreda desde su púlpito, salga a parlotear y mentirnos por la “Condena Nacional” o desde su exclusivo programa diario “Aló PresidentA”, sugerimos aplicar lo que nos dice Peter Finch en esta magnífica actuación:
Es una escena de una película que todos vimos o tendríamos que ver: "Network, un mundo implacable", ganadora de 4 Oscars en 1976. Protagonizada por  Faye Dunaway, William Holden, Peter Finch, Robert Duval y un largo reparto. 
Dirigida por Sidney Lumet.

LOS dones DE LA DOÑA

Temor de Ella…


"Cuando la gente le teme al gobierno, hay tiranía; cuando el gobierno le teme a la gente, hay libertad"

Yo creo que un día… el tren de ilusiones en el que viaja el Modelo del régimen que nos gobierna, va a chocar de frente con la realidad de todos los días. Y creo que será en la estación del no aprendemos más.

Cada vez más, el relato oficial se aleja de la realidad.

Cada vez más, la realidad desmiente al país de las maravillas de un gobierno autista.

Cada vez más, el régimen necesita de más relato.

Cada vez más, el modelo necesita convencer con la propaganda, con el repiquetear del conglomerado de medios y con todo ese poder económico del aparato estatal que no para de crecer en el gasto.

Desde las Cadenas Nacionales de la buena onda, la presidenta intenta corregir la realidad con datos de ilusión… y termina atrapada en su propia trampa.


Gasta tiempo y esfuerzo y dinero mucho en responder por Cadena Nacional una a una las críticas que se le hacen desde la Argentina real. Ya lo hacía Castello en un programa televisivo de muchísimo éxito, lo explico pues hay chicos de 16 años que tal vez voten en las próximas elecciones y no lo sepan… el programa se llamaba La Noticia Rebelde, y tenía una sección titulada: Pasando Revista.

Allí, los conductores, sentados alrededor de una mesa llena de revistas, tomaban distintas noticias y procedían a criticarlas divertidamente. Claro que en un programa cómico de tele, la idea resultaba entretenida… en cambio, dentro del marco institucional y la seriedad que reviste la investidura presidencial, escuchar y ver cada día un hora a la presidenta pasar revista de los distintos medios que critican al gobierno y sus políticas, o lo que es peor aún, escuchar a la presidenta advertir, y ventilar datos personales de personas conocidas que se han quejado por alguna medida del gobierno, es un tanto difícil de digerir.

“Ese cineasta que dice….” “Ese periodista que el domingo escribió…” “El empresario éste que salió a decir….” La mandamás del régimen que nos gobierna ha entrado en una variable que se aleja y mucho de lo que todos creemos debe ser un sistema en libertad.

Si hasta el gurú de los famosos en esto de la espiritualidad, el ahora archifamoso Ravi Shankar, más parecido a un mediocampista iraní que a un gurú de la meditación, se dio cuenta en carne propia que en Argentina no se puede respirar en libertad. Mientras daba cursos de respiración para meditar mejor, la Afip le pisaba los talones solo porque lo había contratado Macri. De hecho, cuando hace unos años vino a dar charlas a los cercanos del gobierno k… don Schankar pasó sin sobresaltos su estadía.

En una de las últimas cadenas nacionales, en el día de la industria, Cristina grabó el discurso y lo hizo pasar en horario central. Sí, a la misma hora que la mayoría de la gente prende la tele para ver Graduados o Tinelli o algún programa por el estilo, la presidente apareció de prepo y habló más de una hora. En esa hora aprovechó para atacar a Clarín (un clásico) y para atacar al titular de la Multinacional Argentina más grande: Techint.
Es que Paolo Rocca había osado unos días antes, decir que no era tan optimista con respecto al futuro industrial de Argentina, debido a que hace mucho tiempo que no hay grandes inversiones energéticas.

“Solo hay que temerle a Dios, y un poquito a ”…  dijo muy suelta de cuerpo Cristina en Cadena Nacional, que mientras hablaba de las bondades de nuestra industria, lucía un imponente reloj suizo, lujosas joyas españolas y zapatos franceses Louboutin, sí, los de suela colorada.

El Modelo es así, unas reglas para los representantes del gobierno, y otras muy distintas para todos los mortales de la plebe criticona. Si hasta don Echegaray, un ex  marino e hijo de un marino que en los 70 caminaba cómplice los pasillos de la ESMA, hoy titular de la AFIP que nos controla hasta los cajones de la mesa de luz, pudo comprar un lujosa mansión en Punta del Este, un ratito antes de recomendarnos a todos los mortales de la plebe… que nos acostumbremos a veranear en el país.

“Solo hay que temerle a Dios, y un poquito a ”… y en los tiempos que corren, no son frases para pasar por alto. Hace una semana el gobierno reprimió una protesta social con la gendarmería. El operativo de represión estuvo a cargo de Sergio Berni, un militar que en los 90 hizo inteligencia para los Kirchner durante una protesta de mineros en Rio Turbio. La gendarmería detuvo en la panamericana a 60 personas y la llevó a Campo de Mayo… en un gobierno que gusta mucho de la simbología setentista… fue todo un mensaje.

“Solo hay que temerle a Dios, y un poquito a ”… dijo la presidenta, y unas horas después, su viceministro de economía, el de las patillas tipo retro, dijo en el programa ultraoficialista que pagamos desde la TV pública: “Lo que habría que hacer es bajar el precio de la chapa y fundir al señor Paolo Rocca, cosa que podría pasar si dejamos entrar a la andanada de chapa del exterior que a precio de dumping está tratando de invadir estos mercados”. Siempre hay uno más papista que el Papa, decía mi abuelita, que murió convencida de que Evita era en verdad la abanderada de los pobres, esta semana el premio “Más Cristinista que Cristina” se lo llevó don Kicillof.

Preocupa el espiral sobre el que ha entrado a girar el Modelo, que ya ni siquiera los más oficialistas se animan a tildarlo ni de “nacional” ni de “popular”.

Preocupa el nivel de violencia verbal que baja desde la máxima investidura, mientras una cohorte de alcahuetes aplaudidores de tiempo completo se prestan para escenografía, y darle así a los discursos incoherentes, un cierto grado de seriedad.


Funcionarios, Gobernadores, Ministros, Diputados y Senadores que nadie sabe bien cuándo trabajan pues está siempre sentados en primera fila cada dos días en cada Cadena Nacional.

“Solo hay que temerle a Dios, y un poquito a … Para los Católicos, el Temor de Dios es un uno de los dones del Espíritu Santo, es el Don que nos inspira a los Cristianos la reverencia de Dios y el temor de ofenderlo. Nos aleja del mal, y nos moviliza a hacer el bien. Curiosamente, es el don que a los Cristianos nos salva del orgullo.

Bien, parece que ahora El Modelo acude a una nueva religiosidad: El Cristinismo. Y nos invita a temerle a Ella… por ahora, un poquito. Los dones de la doña.

Buscando, encontré la frase que reproduje arriba: “Cuando la gente le teme al gobierno, hay tiranía; cuando el gobierno le teme a la gente, hay libertad". Para quienes no lo sepan, el gorila que la escribió se llamó Thomas Jefferson. Espero que no salga ahora algún kirchnerista a denunciar que Magnetto le decía Tomasito a don Jefferson.

En fin, yo creo que un día, cada vez más cercano… el tren de ilusiones en el que viaja el Modelo del régimen que nos gobierna, va a chocar de frente con la realidad de todos los días. Y creo que será en la estación del no aprendemos más.
Un amigo mío que falleció hace 4 años, escribió esta frase antes de pegarse un tiro: “Cuando nosotros dejemos de ser cobardes, los Kirchner dejarán de hacerse los valientes”… un visionario Horacito Zaratiegui

Horacio Ricardo Palma
El Dia de Gualeguay
Gualeguay
Entre Rios