sábado, 5 de mayo de 2018

INADMISIBLE ATENTADO A LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN EN LA FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO BUENOS AIRES 2018



Los organizadores de la Feria Internacional Del Libro 2018 al censurar la exhibición del documental Será Venganza!! Atentaron contra ¡LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN!


Vaya paradoja lo hicieron en el mismo día que se conmemorarba el DÍA INTERNACIONAL DE LA LIBERTAD DE PRENSA!


Es hora de acabar con la impunidad de los terroristas de la organizaciones políticos-militares-subversivas... Cómo testigos de la época recordamos perfectamente sus innumerables crímenes que dejaron miles de víctimas inocentes. Asesinatos, secuestros, robos, atentados con bombas, tomas de ciudades como Garín y La Calera.


La mayoría de la sociedad argentina deseaba y exigía que se terminara la violencia de esa guerra desatada unilateralmente por el terrorismo y durante un gobierno democráticamente elegido con el mayor porcentaje de votos de toda la historia argentina. Tarea que les fue impuesta a las Fuerzas Armadas al ser superadas las Fuerzas de Seguridad Policiales de todo el país.

En forma paralela a la violencia terrorista corría la corrupción de los funcionarios y aumentaban la pobreza de la población... Imperaba el caos y un desgobierno total, en ese entonces gobernaba el partido Justicialista.

Algunas víctimas  de atentado contra la Policía Federal Argentina el 2 de julio de 1976,  en el comedor de comedor de la Superintendencia de Seguridad Federal (también conocida como Coordinación Federal)

La sociedad reclamó a sus Fuerzas Armadas que se hicieran cargo del poder estatal y restauraran el orden.

El grave error de estado fue que a falta de una doctrina militar propia para combatir en ese tipo de guerra, agravado por la falta de un organismo jurídico adecuado a las circunstancias[1]... decidiera combatir al terrorismo con sus mismas tácticas.

Las necesidad imperiosa de terminar la guerra en el menor tiempo posible a los fines de salvar muchas vidas inocentes, obligó a copiar los mismos métodos del enemigo y ese fue un error fatal que hoy están pagando los Soldados de la Patria más jóvenes y de menor jerarquía en la pirámide de mando estructural de cada fuerza.


Restablecida la democracia se juzgó y condenó a los miembros de las distintas Juntas Militares que gobernaron el país desde 1976 a 1983. Ningún comandante fue condenado por genocida o delito de lesa humanidad.

Hoy los soldados, militares, gendarme, prefectos, policías y miembros de otros organismos del estado están presos y algunos han sido condenados, por haber cumplidos las órdenes emanadas de los altos niveles de conducción del estado.

Calificados gratuitamente como "genocidas", “represores” y condenados por delitos inexistentes en la oportunidad del conflicto armado interno mencionado como tal por el tribunal que juzgara a las Juntas Militares

Hemos visto el documental censurado y en ningún momento aparece una sola escena en la cual se haga apología del delito, se pida algún indulto o amnistía... Solo se pide que se cumpla la ley y que sea igual para todos.

En nuestra modesta opinión y ante la gravedad de los hechos jurídicos denunciados por Sera Venganza!! Correspondería disponer la ejecución de una "auditoría jurídica", basada en nuestra constitución y tratados internacionales incorporados a la misma, y se revise todo lo actuado en esos juicios "mal llamados de lesa humanidad y si de su resultado se comprueba que el estado ha incumplido su obligación de garantizar un juicio justo… se anule todo lo actuado.

Será Justicia!



[1] La Cámara Federal en lo Penal creada para el juzgamiento de casos de terrorismo en todo el ámbito de la Nación, fue disuelta en 1973 por orden del presidente de la Nación Héctor J. Cámpora (a) el Tío. Y después del asesinato del ex integrante de esa cámara juez Jorge Vicente Quiroga, vilmente asesinado por activistas del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) el 28 de abril de 1974., no había jueces voluntarios de integrar un tribunal para el mismo fin que tenía la CaFePeNa.

lunes, 30 de abril de 2018

NI MEMORIA, NI VERDAD, NI JUSTICIA


Un documental refleja cómo el “relato” sobre los '70 amañó leyes y magistrados para condenar a militares y civiles. El filme de Andrés Paternostro expone los atropellos que se cometen contra los detenidos y cómo se vulneran sus derechos humanos. Un ex juez, abogados, médicos y familiares muestran el uso de la historia con fines ideológicos.

Agustín De Beitia
@agustindebeitia


















El uso interesado de la memoria histórica terminó decidiendo quiénes eran buenos y malos.

El cineasta Andrés Paternostro pensó primero abordar la década del 70 desde un ángulo menos transitado: la realidad de los conscriptos de aquella época. “Me interesaba indagar por qué la "juventud maravillosa" decidió tomarlos como blanco, si no tenían mucho que ver con la dictadura”, cuenta hoy en una entrevista con La Prensa. En eso estaba cuando un amigo lo acercó al Centro de Estudios en Historia, Política y Derechos Humanos de Salta, quienes buscaban un director para un documental sobre aquellos años.

La propuesta de ese centro, creado en 2004 por un grupo de salteños de profesiones, edades y pensamientos dispares, y que trabaja para dar a conocer la verdad histórica, le alumbró otro camino: reflejar cómo se están vulnerando los derechos humanos de los condenados por hechos de entonces, muchos de ellas de avanzada edad, y sobre todo ilegalmente. En plena época kirchnerista, con la cuestión de los derechos humanos al tope de la agenda, a Paternostro le cautivó la idea. “Enseguida me puse a investigar y armar el guión”, comenta.

El resultado es un documental titulado Será venganza!!!, que se presentará en la Feria del Libro el próximo jueves 3 de mayo, a las 20.30, en la sala Jorge Luis Borges, y al que este diario tuvo acceso por adelantado.

- La estructura del guión está muy bien pensada. ¿Cómo lo planeó?

- Había pensado otro nombre para el documental. Iba a ser Memoria, verdad, injusticia. Por eso lo estructuré en tres capítulos. El primero recuerda el surgimiento de las guerrillas en la Argentina y lo que pasó después del 76, para romper esa idea que tienen sobre todo los más jóvenes de que esto empezó con la dictadura. El segundo capítulo, “verdad”, está dedicado a recordar cómo Néstor Kirchner, para legitimar su poder, se llevó puesta a la Justicia, y con ello se armaron todos los juicios a las Fuerzas Armadas, se reabrieron juicios, se volvió a juzgar a personas que ya habían sido declaradas inocentes... Y el último, “injusticia”, está dedicado a las historias de los familiares que vivieron todo ese proceso. El título, después, fue otro.

- ¿Busca entonces dirigirse al público joven y a quienes no están tan embebidos del tema?­

- Claro. Durante mucho tiempo escuchamos eso que se llamó “el relato”. Hay mucha gente, en particular los jóvenes, que se quedaron con una parte de la historia. Me pareció oportuno plantear que aquello que nos dijeron no fue tan así, sin exculpar a nadie.

- Esos tres capítulos van desmontando el relato...

- Esa es la idea.

RELATOS

- El uso interesado de la memoria histórica terminó decidiendo quiénes eran buenos y malos. En el documental, el doctor Guillermo Fanego recuerda cómo Alfonsín exceptuó de todo proceso a peronistas y ministros radicales del gobierno militar, y cómo su ministro del Interior, Antonio Trócoli, prometió un “Nunca más” sobre la guerrilla que finalmente nunca se hizo. Esto es muy revelador sobre cómo se fue recortando la realidad.

- Lo que ocurre es que una vez recuperada la democracia, todos los partidos políticos buscaron volver a tener protagonismo, olvidándose de lo que había pasado en los siete años previos. Como si ellos no hubiesen tenido nada que ver. Como si hubiera sido la obra de unos locos que salieron a matar gente. Hubiera sido necesario reflexionar sobre lo que nos pasó, sobre por qué llegamos a tener ese grado de violencia, a esa dictadura que fue una cosa tremenda para el país, como también había sido tremenda la violencia anterior.

- Esa restricción de culpables terminó garantizando la impunidad de los guerrilleros. Y no sólo la impunidad sino que, como muestra el documental, con el tiempo se llegó a una mayor osadía: a la reivindicación.

- Es tremendo. En el documental, al final hay un acto que tuvo lugar el año pasado, donde se reivindica en la Plaza de Mayo a las organizaciones guerrilleras. Parece que no aprendimos nada en estos años.

- En cambio, hay personas que merecen otra suerte. El ex juez de la Corte Suprema Adolfo Vázquez, el consitucionalista Gregorio Badeni y otros repasan ante las cámaras todas las reformas legales y jurídicas que se hicieron para garantizar sus condenas.­

- Para mí, lo increíble es que todo esto no se hizo para legitimar el poco poder que tenía Néstor Kirchner cuando asume en el 2003. Sino que además se transformó en un gran negocio. No sólo por las indemnizaciones que se pagaron a las víctimas, algo que ahora sale a la luz porque empiezan a aparecer los desaparecidos. Sino porque hay un gran negocio en la Justicia. Porque no se unifican las causas y hay personas que son juzgadas una y otra vez. Y todo eso es dinero. El doctor Vázquez cuenta cómo lo apretaron a él y cuántos jueces tuvieron que renunciar o fueron extorsionados. Ya el hecho de que haya gente inocente que sufre es muy grave. Pero más grave aún es que, como país, nos estamos suicidando. Porque no hay garantías. Se puede crear una ley, hacerla retroactiva, poner jueces amigos...

- Hay un caso conmovedor, el de la familia del coronel Delmé, que alega que ni siquiera estaba en el país cuando ocurrieron los hechos que se le imputan. No le permitieron presentar documentos para corroborarlo, como su pasaporte, y lo condenaron igual. Su familia habla de juicios estalinistas. Y eso es lo que parece...

- Fijate que durante mucho tiempo escuchamos la frase “Juicio y castigo”. Habrás visto la gorra con esa frase. Lo lógico, en realidad, sería abrir un juicio para ver si corresponde el castigo. Acá no hay distinción entre inocentes y culpables. Hay una frase pronunciada por Cabandié durante una entrevista, que incluí en el documental, que dice algo así como: “Para nosotros, vengarnos es ser felices”. Una vez que alguien cae en el circuito de los juicios es muy difícil que salga. Yo, a medida que iba haciendo entrevistas, llegué a pensar: Me estoy metiendo en algo que es siniestro.

INTOCABLES

- Muchos consideran que los detenidos son culpables, sin distinción, y otros prefieren no hablar, no meterse. Y en el camino ya murieron más de 400 en prisión. ¿Su situación no le importa a nadie?

- Parece que es mejor dejar todo así hasta que se mueran todos. Yo no defiendo a los que cometieron atrocidades. Defiendo que haya juicios justos.

- El documental tiene un contenido histórico pero también tiene una faceta actual, que es la alteración que se hizo de las leyes y la justicia con fines ideológicos. Cambios en la Corte, limpieza de jueces, fiscales y defensores oficiales, cambios en la Constitución, leyes retroactivas... La lista es enorme. Todos asistimos a esas reformas pero verlas todas juntas impacta. Lo que han logrado los organismos de derechos humanos es alucinante.­

- Ganaron la guerra cultural, en la que vienen trabajando desde 1978 o 1979. Han hecho un trabajo extraordinario. Yo trato de no hablar de estos temas entre amigos porque la gente no sabe lo que pasó o confunde.

- Es el triunfo del relato.

- Sí. Todos nos llenamos la boca con los derechos humanos. A mí me hubiera gustado que los organismos de derechos humanos se hubiese preocupado por la situación de estas personas. Sería la prueba de que su preocupación es legítima. Pero está tan claro que no se van a ocupar...



NOTA: Los destacados no corresponden a la nota original.

¿QUIÉN ES VERÓNICA MAGARIO?



Video producido y editado por la FUERZAS DE LOS DIGNOS.

Verónica María Magario (26 de mayo de 1969) es una técnica química y política argentina que pertenece al Frente para la Victoria (FPV)[i]. Desde el 12 de diciembre de 2015 es la intendenta del partido de La Matanza.


[i] Ahora se presenta como Unidad Ciudadana.

domingo, 29 de abril de 2018

¡LOS REYES MAGOS SON LOS PADRES!



"Que las verdades no tengan complejos,
que las mentiras parezcan mentiras".
Joaquín Sabina

Los argentinos en general, y quienes vivimos en la ciudad de Buenos Aires y sus alrededores en particular, seguimos sufriendo y discutiendo los nuevos valores de la energía en todas sus formas, que golpean sin piedad los presupuestos familiares, afectados por una inflación que no cede con la velocidad prometida. Con la natural hipocresía que siempre caracteriza a los opositores a cualquier gobierno, nuestros políticos en el llano aprovechan la coyuntura para sumarse al coro de quejosos, tratando de llevar agua a sus propios molinos, sin explicar nunca a qué solución recurrirían si se encontraran en el poder.

El peronismo, en su penúltimo disfraz (el duhaldismo), después de contribuir con su innegable capacidad de movilización a derrocar a Fernando de la Rúa, rápidamente pudo salir de la crisis por algunas razones que, de tan elementales, no debiera ser necesario recordar. La caída de la convertibilidad, causada por el desenfreno de su anterior máscara (el menemismo) para perpetuarse en el poder, llevó a que el país tuviera una enorme capacidad ociosa, tanto en materia de energía -exportábamos los excedentes de gas a Chile, Brasil y Uruguay y de electricidad a los dos últimos- cuanto industrial, y a ello se sumó la fuerte devaluación que orquestó el Ministro Jorge Remes Lenicov; al ponerse nuevamente en marcha la economía, se llamó a elecciones generales, en las cuales el Partido Justicialista dirimió su interna.

Con la deserción de quien saliera primero, llegó una nueva mutación del peronismo (el kirchnerismo) a la Casa Rosada, ahora de la mano de un matrimonio que creyó haber encontrado la fórmula mágica para permanecer en ella por décadas, con el simple método de alternar en el sillón de Rivadavia las posaderas de los cónyuges y, desde allí robar todo lo posible, sin parar mientes en los costos que tuviera el saqueo para el país entero.

Como el pater familæ venía escaso de votos propios, salió a la conquista de la clase media y media-alta urbana, siempre reacia a sumarse a los fieles del gigantesco mito inventado para sostener esa fenomenal y aceitada maquinaria electoral que Juan Domingo Perón amasó sesenta años antes. Y lo hizo con un caramelo irresistible: regaló la energía que entonces sobraba; el precio de tamaño disparate fue la creación de la cultura del despilfarro, a la cual muchísimos se acostumbraron rápidamente.

Evidentemente, no se puede negar que tuvo un éxito fulminante ya que, desde el magro 6% propio que lo acompañó en 2003, su cónyuge supérstite se alzó nada menos que con el 54% en 2011. Tal fue el suceso que acompañó al desaforado populismo, que la votaron incluso los vilipendiados productores rurales, pese a que ella misma les había declarado la guerra en 2008.

Pero, como bien se dice en la economía, no hay almuerzo gratis, y llegó la hora de pagar la cuenta de una fiesta que todos los argentinos vivimos con la cortedad de miras que se ha transformado en nuestro raro distintivo nacional. Mientras Brasil, por ejemplo y a pesar de todos los nubarrones actuales que cubren sus cielos, tiene un Ministerio de Planeamiento que establece planes a tres décadas adelante, que se ajustan finamente cada año, nuestro nac&pop Julio de Vido dedicó sus mejores esfuerzos a destruir el futuro para robar en todas las formas posibles mientras durara el efímero presente que, cuando se esfumó hoy lo tiene tras las rejas.

Pero la cultura del despilfarro, con sólidas bases en tarifas de energía que eran absolutamente ridículas (la luz eléctrica costaba mensualmente el equivalía a una pizza chica, y el gas, a un café) además de socialmente injustas, perduró hasta que el déficit fiscal se transformó en una bestia tan ardua de domeñar que requiere, para evitar una crisis gigantesca, pedir prestado la friolera de US$ 30 mil millones por año. El kirchnerismo, que no podía hacerlo porque los mercados internacionales no le atendían el teléfono a la Argentina desde que una mutación peronista anterior (el rodriguezsaaísmo) se diera el lujo de decretar el default más grande de la historia en una asamblea legislativa que aplaudió de pie tamaño suicidio, le daba a la máquina de fabricar pesos las 24 horas del día, fuera en la Casa de la Moneda, en Ciccone Calcográfica o en Brasil.

La natural contrapartida del regalo indiscriminado de la energía fue la pérdida del autoabastecimiento, la indispensable inversión del sentido de gasoductos y líneas de alta tensión (comenzaron a traer lo que antes llevaban) y un subproducto ideal para la voracidad delictiva de los muchachos encaramados en el poder: la importación de gas licuado, con monstruosos sobreprecios y negocios non sanctos de toda índole. Y la inevitable consecuencia fue la monumental pérdida de divisas que todo ello trajo aparejada, que derivó en la famosa inflación, aún incontrolada.

El equipo que se hizo con el triunfo electoral en 2015 cometió, y aún lo hace graves torpezas: al inicio, no informó seria y detalladamente a la sociedad la magnitud de la venenosa herencia recibida (su informe "El estado del Estado" no fue difundido como debía) y continúa explicando muy mal -cuando lo hace- las medidas que se ve obligado a adoptar. No aprendió con la reforma previsional, y tampoco parece haberlo hecho con el tema de las tarifas.

Porque debió recordar que, enfrente, no sólo tiene a verdaderos buitres ("vamo a volver, vamo a volver") que viven el llano como una maldición, sino a una sociedad muy especial que, mientras llora por los aumentos de tarifas de los servicios, no deja de consumir comunicaciones móviles y televisión paga y viaja batiendo records de turismo local y externo.

Pero la pregunta que todos debemos hacernos, entre muchas otras, es: ¿quién debe pagar la energía que consumimos? ¿Los Reyes Magos? Recordemos que todos los subsidios que el Estado otorga salen de nuestros impuestos, es decir, todos -incluidos los que intentan economizar luz y gas- pagan por ese despilfarro al que tantos años de falsa bonanza nos acostumbraron. Y también hagámoslo pensando en la cantidad enorme que, por carecer de medios para afrontar los aumentos, continúan recibiendo subsidios a través de la tarifa social.

¿A qué se debe que el Gobierno no lo explique con claridad?, que no se tome el trabajo de utilizar, por una vez, la cadena nacional de la que tanto abusara la predecesora para dar a conocer cuántos y a quiénes se está subsidiando, identificando el lugar de residencia de los mismos y, sobre todo, exhibiendo cuadros comparativos del precio de la luz y del gas en cada provincia y ciudad. Tal vez, contra toda esperanza, consiga que la vergüenza por los enormes privilegios de los que hemos gozado hasta ahora en desmedro de muchos de nuestros conciudadanos, nos haga llamar a silencio.

Para terminar, un brevísimo comentario acerca de lo sucedido en la inauguración de la Feria del Libro, cuando cien jóvenes imbéciles, que se oponen inexplicadamente a que los institutos de formación docente capitalinos se transformen en una universidad (como lo hacen los gremios de los "trabajadores de la educación en la Provincia de Buenos Aires frente a los premios por presentismo), con vistas a aumentar la calidad de la enseñanza, impidieron patoterilmente hablar a los ministros de Cultura de la Nación (Pablo Avelluto) y de la Ciudad (Enrique Avogadro). Simplemente, que agradezcan haberse encontrado con ellos y no conmigo; otro hubiera sido el cantar entonces.

Bs.As., 28 Abr 18

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

lunes, 23 de abril de 2018

SERÁ VENGANZA!


ESTRENO DEL DOCUMENTAL SERÁ VENGANZA!



CORTO 10' SERÁ VENGANZA!


¡POR FAVOR COLABORAR A HACER UNA AMPLIA DIFUSIÓN! ¡GRACIAS!

domingo, 22 de abril de 2018

¿CUÁNDO PEDIRÁN PERDÓN AL PUEBLO ARGENTINO?



Así cómo el Instituto Balseiro reconoció su error al homenajear a un supuesto desaparecido que nunca lo fue, nos preguntamos:

¿Cuándo el estado, las organizaciones político-terroristas –que sembraron el odio y la violencia desde 1955 a la fecha– y las supuestas ONG(s) de DDHH reconocerán su mentira de los 30.000 desaparecidos?

¿Cuándo reconocerán que sobran placas en el Parque de la Memoria? 

¿Cuándo reconocerán que se pagaron y cobraron indemnizaciones en nombre de falsos desaparecidos, de caídos en combate, de fusilados por sus propias organizaciones, etc.?


¿Cuándo pedirán perdón por todo el dolor, daños y víctimas que causaron?

¿Cuándo pedirán perdón al pueblo argentino? 

¿Será que en el fondo no desean la concordia entre los hermanos que se enfrentaron en una guerra interna, cómo la definió el tribunal que juzgó a las Juntas Militares?




LA "DESAPARICIÓN" DE GENTILE: HISTORIAS DETRÁS DE UN ERROR CONSTRUIDO CON LOS AÑOS


El relato sobre lo que pasó con el científico del Balseiro fue edificado a base de versiones; un homenaje permitió descubrir la verdad

Por Fabiola Czubaj

Los preparativos a comienzo de año para la colocación de tres baldosas con nombres frente a la sede de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) reactivaron una búsqueda que años antes no había dado resultados. ¿Habría que incluir 21 o 22 nombres para el homenaje?, se preguntaron los organizadores.

La respuesta pulverizó un relato construido de versiones. En cuatro días, las pistas condujeron a la reaparición del físico Antonio Gentile, que vive desde hace décadas en los Estados Unidos. Hasta ese momento, la comunidad del Instituto Balseiro de Bariloche, donde se había graduado hace 59 años, lo consideraba "desaparecido".

Algunos de los indicios, según pudo reconstruir LA NACION, se habían intentado usar para corroborar su desaparición en los 70.

Fue en 2012, cuando para la colocación de una placa homenaje a los egresados detenidos-desaparecidos o asesinados entre 1976 y 1983, a pesar de que Gentile no figuraba en el listado de la Conadep, igual se optó por incluir su nombre junto a Susana Grynberg, Eduardo Pasquini y Manuel Tarchitzky.

Durante el acto en el Pabellón Guido Beck del instituto, el 23 de marzo de ese año, la física María Teresa Causa dijo: "Se sabe que desapareció buscando a un familiar, pero no se conocen las circunstancias que rodearon a su secuestro".

Desde entonces, se sucedieron otros homenajes a los "cuatro" desaparecidos del Balseiro, como el acto en 2015 por el 60° Aniversario de su creación. Recién ese año, según indicaron a LA NACION desde la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, se formalizó en Río Negro la denuncia de su desaparición.

Pero este año, la Comisión de Derechos Humanos del Personal de la CNEA (Cdhpcnea), el Ente Público Espacio para la Memoria y la Promoción de la Defensa de los Derechos Humanos y la Comisión por la Memoria Belgrano/Núñez decidieron que para el acto por el 24 de Marzo se instalarían baldosas con nombres en la sede central de la CNEA, frente a la ex-ESMA. Reunieron los datos de todos los trabajadores y estudiantes de energía atómica desaparecidos o asesinados. Eran 22, pero solo 21 tenían una fecha para escribir junto al nombre..
Faltaba Gentile.

Entre las pistas disponibles había un teléfono en los Estados Unidos. El 1° de febrero pasado, dejaron un mensaje. El 5 de febrero, él respondió. El hombre, de 85 años, dijo que había abandonado la física por un emprendimiento comercial, según trascendió. Aclaró, también, que no tenía una hermana desaparecida.

"Algunas de las cosas que se contaban de él habían ocurrido en realidad 10 años antes de las fechas en las que se decía que habían ocurrido. Pero ante versiones tan fervientes de personas tan renombradas se creó un relato. Esas versiones se trataron de chequear, pero sin resultado. Fue una equivocación", confió en diálogo con LA NACION un científico que colaboró en esa búsqueda de referencias para dar con Gentile.

El lunes pasado, luego de que el diario Clarín publicara sobre su reaparición, el Balseiro emitió un comunicado. Aclaró que "la institución nunca realizó denuncias ante organismos de Derechos Humanos" y que "retiró el nombre de Gentile de las placas que se habían incluido en distintos homenajes".

Solo tres personas habrían recibido los pocos llamados de Gentile, que el miércoles pasado volvió a comunicarse. Por escrito, él y su familia expresaron que "se sienten agraviados" y solicitaron que se cierren los expedientes abiertos, según pudo saber LA NACION.

Una voz y un código del pasado

Hace dos meses, para confirmar que la voz del otro lado de la línea era quien decía ser, se le pidió a un excompañero de cuarto en el Balseiro que se comunicara con él. Y lo reconoció de inmediato por su forma de hablar. El tercer llamado que terminaría por confirmar la reaparición ocurrió el 20 de febrero y fue a la oficina de Carlos Balseiro, director del instituto en Bariloche. Como publicó LA NACION, conversaron sobre recuerdos de hace 59 años en esa ciudad rionegrina.

Hizo pedidos (que se retirara su nombre de cualquier placa de homenaje y listas de desaparecidos) e insistió en que no se difundieran sus datos para preservar su privacidad.

Pero también respondió preguntas que solo podía conocer quien hubiese estudiado ahí. Una fue, por ejemplo, cómo se llamaba la encargada de la limpieza del pabellón 4, donde se alojaban los alumnos y que, actualmente, lleva el nombre de esa "signorina".

Cuando murió esa italiana de carácter fuerte, que no dudaba en llamarles la atención a los estudiantes, en su cuarto se encontraron boletas de la lavandería que pagaba con su sueldo por la demora que tenían los pagos a los proveedores.

El 5 del mes pasado, la comunidad del Balseiro se enteró de la reaparición. El director difundió el siguiente mensaje a los docentes: "Dada la información recientemente recabada sobre el Dr. Antonio M. Gentile, exalumno de la segunda promoción del Instituto, la dirección se complace en comunicar que Antonio se encuentra bien, tiene 85 años y vive en el exterior con su familia. Esta dirección ha podido comunicarse con él permitiendo así confirmar esta muy buena noticia tanto para sus compañeros de promoción como para toda la comunidad del Instituto Balseiro que durante tantos años lo ha recordado preocupada por su ausencia".

Cuando el 17 de marzo se construyeron las baldosas que se instalaron hace 10 días en la vereda de la sede central de la CNEA, solo se incluyeron 21 nombres. Si Gentile no se hubiese comunicado, ¿se habría incorporado su nombre? "Sin mejores datos, no", respondió Enrique Pasqualini, cofundador de la Cdhpcnea.

"No pudimos encontrar ningún registro de que su caso estuviese denunciado en la Conadep ni en el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo de Estado (Rutve) -precisó-. Tratamos de corroborar la información que teníamos y evitar inconvenientes. Pudimos detectar que Gentile, una física de la Plata, no estaba vinculada con Antonio porque su hermana es mayor y no es física. Ahí ya había un error. También, él se había desvinculado hacía más de 40 años de la investigación científica y de sus colegas. Todo esto se prestó a gestar un relato, que se aclaró hace más de un mes. Nos llama la atención que justo cuando hacemos esta colocación de baldosas surja un hecho, que si bien es llamativo, es una noticia antigua porque tiene más de dos meses y se está subsanando".

Y agregó: "Como dije en un programa de radio, se armó un relato que no fue cierto. Es muy difícil poder interpretarlo porque fue armado por varias personas, amigos, y es un hecho no fortuito. Pero lo importante es la noticia de que Antonio Gentile está vivo, como dicen los comunicados del Instituto Balseiro".

El grupo de los 12

María Elena Porta es parte del grupo de los 12 egresados de la segunda promoción del entonces Instituto de Física, que fundó José Antonio Balseiro en 1955. Compartió estudios durante tres años con Gentile, a quien, casi seis décadas después, recordó como "una buena persona".

Ella se casó con Francisco de la Cruz, de la misma promoción, entre agosto de 1956 y junio de 1959. "Con posterioridad -contó a LA NACION-, no tuve oportunidad de tener contacto con Antonio dado que mis actividades me llevaron por caminos diversos". Solo supo que se había dedicado a la física teórica y que vivía en los Estados Unidos.

"¡Lamenté mucho la noticia de su desaparición! -agregó-. Tampoco sé cómo se originó la versión y siento una gran alegría de saber que esas noticias fueron erróneas". Sobre el trabajo académico, ella solo sabía que él había estado haciendo su tesis de doctorado en la Universidad de Yeshiva de Nueva York (publicada en 1971) y "que fue un trabajo en física nuclear teórico muy alejado de los temas" en que ella trabajó.

A la misma promoción pertenecen Beatriz Cetrángolo, Elia Obiol, Angel Ferrari, Manuel Mondino, Jorge Agudín, Alberto Bonfiglioli, Peter Thieberger, José Miguel Cotignola, Walter Mulhall y Oscar Vilches. Profesor emérito de la Facultad de Física de la Universidad de Washington y especialista en física de sólidos, Vilches no se volvió a contactar con Gentile desde que egresaron del Balseiro. "Todo lo que he sabido durante estos 59 años es que había desaparecido mientras buscaba a su hermana desaparecida -señaló-. No sabía que había estado en Viena [en 1960, con una beca del Organismo Internacional de Energía Atómica de Naciones Unidas] y Nueva York, y me enteré por las publicaciones recientes de que había hecho su tesis de doctorado en Nueva York."


NOTA: Los destacados no corresponden a la nota original.

LA CAUSA LARRABURE Y EL MANTO DE IMPUNIDAD


El camino hacia la necesaria reconciliación de nuestra sociedad continuará lamentablemente bloqueado si la Justicia no aplica las Convenciones de Ginebra


La Cámara Federal de Rosario debe resolver próximamente si el horrible asesinato del coronel Argentino del Valle Larrabure, ocurrido en agosto de 1975, conforma o no un crimen de lesa humanidad. Por unanimidad, los miembros del Cuerpo Médico Forense de la Corte Suprema de Justicia determinaron que el coronel Larrabure fue estrangulado tras un largo cautiverio en manos del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), en condiciones absolutamente infrahumanas que debió soportar a lo largo de 372 interminables días.


La circunstancia apuntada derivó en la reciente publicación de una solicitada titulada "No hay equiparación posible", en la que un buen número de intelectuales y representantes de entidades de derechos humanos sostiene que los delitos cometidos tanto por el ERP como por Montoneros están prescriptos y que solo serían crímenes de lesa humanidad los cometidos por el Estado o sus agentes. De esta manera -de espaldas al Estatuto de Roma- se intentó clausurar un debate abierto y, peor aún, imponer una suerte de patrullaje ideológico, tanto moral como jurídico. Otros intelectuales de prestigio, como el historiador Luis Alberto Romero, han señalado que no se puede creer ni en verdades definitivas ni en imposiciones autoritarias respecto de todos los asesinatos cometidos en la trágica década de 1970. Romero se ha preguntado asimismo acerca de qué es lo que lleva a una persona a trasponer de pronto la línea moral expresada en el mandamiento "no matarás", así como por qué los argentinos no fueron más explícitos en su repudio y, en algunos casos, hasta intentaron justificar lo injustificable.

En el caso Larrabure, la parte actora sostiene que la norma por aplicar es necesariamente la del artículo 3 de las Convenciones de Ginebra de 1949 que, transformadas en derecho interno argentino en 1957, prohíben de modo expreso torturar y asesinar a los prisioneros de guerra. Esa norma debió, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, ser respetada por igual tanto por quienes atacaron como por quienes defendieron el Regimiento de La Tablada, en 1989. Con las Convenciones de Ginebra de 1949 en mente, el Tribunal Oral de La Plata ordenó recientemente, en el caso "Castillo", investigar los crímenes que pudieron haber sido cometidos por Montoneros contra los miembros de la llamada Concentración Nacional Universitaria. Lo hizo atento a que las Convenciones de Ginebra son ciertamente aplicables al conflicto armado interno de los 70, en el que intervinieron no solo el Estado argentino, sino también ejércitos irregulares, con uniformes, grados y reglamentaciones propias.

Parecería que ha comenzado a aplicarse la ley, según corresponde. A todos, por igual. Así se resquebraja el manto de impunidad que hasta ahora ha beneficiado a quienes derramaron sangre desde la guerrilla.


Es hora de ser rigurosos frente a la ley. El ERP admitió y consintió expresamente, en el que fuera un claro acto propio, la aplicación de las Convenciones de Ginebra de 1949. Esto surge con meridiana nitidez de la carta que fue forzado a escribir el teniente coronel Jorge Ibarzábal, en enero de 1974, publicada en su momento en el Nº 29 de Estrella Roja, órgano oficial de la organización terrorista, que dice: "Fui trasladado a la cárcel del pueblo en calidad de prisionero de guerra de un ejército enemigo y sujeto a las normas establecidas en Ginebra para estos casos".

Meses después, el mencionado militar fue cobardemente asesinado, en cumplimiento de la política anticipada en el Nº 40 de Estrella Roja. Allí se advirtió: "Mientras el ejército opresor no tome guerrilleros prisioneros, el ERP no tomará oficiales prisioneros y a cada asesinato responderá con una ejecución de oficiales indiscriminada. Es la única forma de obligar a una oficialidad cebada en el asesinato y la tortura a respetar las leyes de la guerra". De ese modo, anunció que la organización dejaba de respetar y aplicar las Convenciones de Ginebra de 1949.

Mientras la Justicia argentina no reconozca la aplicabilidad de las Convenciones de Ginebra de 1949 a todos quienes, de uno y otro lado, las violaron en los 70, la actual impunidad de algunos no desaparecerá y el camino hacia la necesaria reconciliación de nuestra sociedad continuará lamentablemente bloqueado.

La carta de otra víctima




NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.