miércoles, 14 de diciembre de 2011

¿Puede un delincuente ser propietario de un diario?

De fuente muy confiable hemos recibido esta información, presuntamente escrita por la periodista Lic. Liliana Hendel, hemos podido verificar que la misma figura en varios sitios de Internet. Como el pasquín Página 12 se he auto erigido en crítico, denunciante y juez de muchos actores sociales… solo esperamos que si la información es cierta, ya se encuentre radicada la denuncia penal correspondiente –esperamos que no caiga por “sorteo” del juzgado del juez siempre de turno- o en su defecto que algún fiscal actúe de oficio. Nos parece incompatible con la ética periodística que un “estafador” sea el propietario de un diario oficialista.

SERGIO SZPOLSKY
 Es el dueño de "Página 12" diario Kirchnerista.

Aunque todos lo sabemos, no viene nada mal REFRESCAR  nuestra memoria, de tanto en tanto.

La elasticidad ética de los dirigentes argentinos y de quienes informamos a la sociedad desde los medios de comunicación no deja de asombrarme.

Hoy me encontré con un referente de la comunidad judía de Argentina y me dio datos acerca de Sergio Szpolski que yo  personalmente desconocía.

Szpolski fue tesorero de la AMIA  y sacó de los fondos destinados para indemnizaciones a las víctimas del atentado y reconstrucción del edificio, tres millones de dólares sin autorización, los puso en el exterior del país en una cuenta personal y los hizo esfumar.

El no tenía autorización a tocar ese dinero y por supuesto jamás los devolvió.

Se le inició un juicio por parte del Tribunal de Etica de las instituciones judías y por PRIMERA VEZ, como no pasaba desde poco menos de un siglo (desde la expulsión de los proxenetas de la Zwi Migdal) se lo EXPULSO de la comunidad.

Es decir, Szpolski, el empresario que maneja varios medios de comunicación K, bien provisionados por la publicidad oficial, creados por él después de estos hechos o comprados por él con posterioridad a su expulsión, anda por la vida como si nada.

Cientos de periodistas trabajan para este delincuente, que difícilmente pueda igualársele en inescrupulosidad. Estamos hablando de alguien que se robó el dinero para las victimas del atentado, 85 muertos, 300 heridos y para la reconstrucción del edificio destruido.

Según relata Diego Melamed en su libro "Los judíos y el menemismo", Szpolski le dijo: "¿Te das cuenta de porque me robé la plata de los muertos de la AMIA?. Tengo una sangre fría que ME ASOMBRA".

Diego es socio de FOPEA (Foro de Periodismo Argentino) y conoce bien la interna de la comunidad.

De hecho lo acabo de llamar para consultarlo. La verdad es que yo sabía de sus estafas con el banco Patricios y otras trapisondas pero esto realmente no lo sabía y es mucho mas terrible, ni bien me enteré hoy  pude constatar que además de cierto, es INFORMACION DISPONIBLE  en la Web, me imagino que cualquiera que va a trabajar con alguien, como se dice ahora , lo googlea y sabe de quien se trata , por las dudas ya está dicho.

Como salen nuevos emprendimientos de Szpolski no quería dejar pasar la oportunidad de informar acerca de este personaje.

Lic. Liliana Hendel
Psicóloga - Periodista
011 154935 9057

martes, 13 de diciembre de 2011

No pudimos resistir la tentación.

Estamos ausentes de nuestra sede habitual, ayer visitamos a los Presos Políticos en el penal de Marcos Paz, se encuentran con la moral alta a pesar de veredictos y condenas de los jueces prevaricadores y sometidos a obediencia debida por el poder de turno. No piensan bajar los brazos y continuaran en la defensa de sus Derechos Humanos y Jurídicos.

No pensábamos levantar ninguna nota… pero cuando leímos el excelente artículo de Malú Kikuchi en el Informador Público no pudimos resistir la tentación de compartirlo con ustedes.


12.12.2011 | Política | Por: Malú Kikuchi
¿PERDIMOS EN CASEROS?

Por Malú Kikuchi para el Informador Público

El 22/11/11, en la Unión Industrial, la presidente de la Nación dijo: “Ellos ganaron (el norte de los EEUU en la guerra de secesión) y fueron la potencia industrial más fuerte del mundo, nosotros perdimos en Caseros (por eso no somos una potencia industrial)”.

No es fácil y sobre todo no es mi intención, conocer los meandros cerebrales de la presidente. Se sabe, porque lo ha hecho público demasiadas veces, de su simpatía por Rosas y sus políticas. Se supone que la ley de aduanas de 1835, estableciendo como filtro férreo de importaciones y exportaciones a la aduana del puerto de Buenos Aires, está en línea directa con las órdenes que le imparte desde hace años, a Guillermo Moreno.

Y que éste cumple con eficiencia y convencimiento.

Después de todo y simplificando mucho, la historia Argentina se reduce a la historia de la aduana del puerto de Buenos Aires. Aduana que impide o permite el libre comercio de las provincias, o sea la vida o la muerte de las mismas, comercialmente hablando. Porque a pesar de Caseros, Argentina sigue siendo un país unitario. Dios atiende en Buenos Aires.

Se sabe de la preocupación industrialista de la presidente, aunque Argentina ha crecido a tasas chinas estos últimos años gracias a los productos agropecuarios, en particular a la soja y a las exageradas retenciones de la 125. Se sabe que la presidente declama su federalismo, pero la coparticipación sigue en poder del estado central. Todo eso se sabe. Pero la gente la vota, lo que implica que un 54,11% está de acuerdo con todo lo anterior.

Las preferencias políticas de la presidente no son cuestionables, lo cuestionable es que no se sienta presidente de todos los argentinos, aunque sean los unitarios del siglo XIX. Después de Caseros, todos limaron diferencias y se pusieron de acuerdo para construir una nación. Lo hicieron. Constituyeron una gran nación que asombró al mundo. Un faro que atrajo a los abuelos de la presidente y a tantos otros abuelos, hombres de buena voluntad que quisieron habitar el suelo argentino. Y lo hicieron crecer.

¿Perdimos en Caseros? Dejando de lado que el que perdió fue Rosas, dejando de lado 17 años de gobierno, que aunque son muchos, mantuvieron la unidad del país y terminaron con la anarquía, a costa de suprimir libertades de manera feroz, probablemente no había otra forma en esos tiempos, la presidente olvida, o deja de lado, lo más importante que le sucedió al país después de Caseros, y gracias a Caseros: la Constitución Nacional.


No importa si Rosas o Urquiza, si caudillos o personajes liberales y extranjerizantes ¿?, rescatando que algunos caudillos eran tan liberales como Adam Smith (Estanislao López), no importa si se rescata la Argentina tucumanesa (Daniel Larriqueta) hispánica y católica, por sobre la Argentina portuaria y libre pensadora, nada de eso tiene importancia, somos Nación a partir de la Constitución Nacional.


Argentina fue el último país de América del Sur en tener CN, recién el 1°/5/1853, porque GANAMOS en Caseros. Rosas sostenía, a pesar de haber sido electo y reelecto para darnos una CN, que el país no estaba preparado para que ello sucediera (carta de la “Hacienda de Figueroa” a Facundo Quiroga, 1834). ¡Cómo puede una presidente constitucional olvidar que sin Constitución, no hay Nación!


No sé si no somos una potencia industrial por haber dejado de lado el proteccionismo anterior a Caseros (aunque lo hemos practicado con asiduidad a lo largo de nuestra historia contemporánea, y seguimos sin serlo), pero aunque fuera cierto, sin Caseros no hay CN, sin CN, no hay Argentina.


Cuando las provincias, previas a la Nación, firman el Acuerdo de San Nicolás de los Arroyos (31/5/1852), decidiendo constituirse en Nación, es decir que definitivamente se proponen nacer a un proyecto común y dejar de ser un territorio que comparte algunas cosas, dan el paso previo a SER. Y fuimos.


Señora Presidente, lamento contradecirla, ganamos en Caseros. No ganaron los unitarios, Urquiza era federal; no ganaron los liberales extranjerizantes, ni perdieron los populistas nacionales; no ganaron los doctores de levita, ni perdieron los gauchos; ganamos los argentinos una Constitución ejemplar, progresista, defensora de las libertades individuales, que nos permitió ser ciudadanos de un magnífico y generoso país, abierto al resto del mundo. Ganamos una Constitución que le ha permitido a Usted ser presidente por segunda vez de esta Argentina nuestra. De todos.


Si entre sus múltiples obligaciones, le sobra un minuto, disculpe la arrogancia del consejo, piense en nuestra CN, cúmplala y hágala cumplir. De ser así, su 2° presidencia puede entrar en la historia por la puerta grande y ojalá que así sea, para que todos tengamos una mejor calidad de vida. Por favor, no se enoje por la reiteración, piénselo, en Caseros, ganamos. La CN es la prueba contundente que ganamos. Los argentinos ganamos. Esto, la incluye.
P.D.: Sabemos que el artículo 87 de la CN le es familiar y lo ejerce con patriótica devoción (“El poder Ejecutivo de la Nación será ejercido por un ciudadano, con el título de “presidente de la Nación Argentina””, o sea que el Ejecutivo es UNIPERSONAL), ¿sería demasiado pedirle que en nombre de la república, respetara igualmente todos los otros artículos que componen nuestra CN?
¡Suerte Señora en este 2° mandato! Suerte y eficiencia, idoneidad, transparencia, inteligencia y patriotismo. Su suerte, es la nuestra. Además de Dios, la patria y él (Néstor), puede que alguna vez los argentinos demandemos, si no cumple con lo que juró!
* Web de la autora: http://www.lacajadepandoraonline.com/

domingo, 11 de diciembre de 2011

Del país de País de las Maravillas al País del Nunca Jamás

Como Alicia en el país de las maravillas, la presidente Cristina Fernández Vda. de Kirchner, ayer en el acto de su segundo juramento para desempeñarse en tan alto cargo nos regaló un discurso de un país distinto al de la realidad. Lleno de alusiones satíricas a los amigos y opositores del cristinismo, describió una historia fundamentalmente creada a través de juegos con la lógica, estadísticas del INDEC  de la mentira y la irrealidad. Para ser justos con la presidente llegamos a pensar que tal vez lo equivocados somos nosotros, quienes percibimos que vivimos en una país distinto al que diariamente nos cuenta la dama, haciendo abuso de la “cadena nacional” y que pagamos todos los argentinos.


Pero ese estilo que le es propio para contar la irrealidad ha llegado a tener popularidad en los más variados ambientes, desde niños, jóvenes de La Cámpora, empresarios,  peronistas y hasta psiconautas. Sus muletillas son el "modelo",  “nacional y popular” y todas las referencias hacia ese ser etéreo –como si fuera un ángel- que es “él”, quién ha cobrado importancia injustificada para ser reconocido fuera del mundo de Alicia.

Arrancó y luego lo reiteró en varias partes del discurso ante la Asamblea Legislativa sobre uno de sus temas favoritos “los derechos humanos”, derechos que son valorados por la inmensa mayoría del país real, pero que en ese país de la maravillas solo se aplican a los ex terroristas del pasado y que son los responsables de la sangrienta guerra que aún enluta a la nación. Cristina valoró el esfuerzo de los tres poderes -¿independientes?- al poner fin a las leyes de obediencia debida, punto final e indultos otorgados por un presidente de su mismo partido. Requirió al poder judicial el avance de los juicios contra los detenidos como Presos Políticos para que en 2015, cuando llegue el próximo presidente, se pueda dar vuelta la página definitivamente.

Señora presidente desde estas humildes páginas le recordamos que usted es la presidente de todos los argentinos, no solo de los que piensan igual que usted. Tiene la enorme responsabilidad de gobernarnos a todos y para cerrar definitivamente ese proceso injusto, discriminatorio y vengativo que ha colocado a un sector de la sociedad en un calvario, le pedimos que deje atrás su odio y piense que todos necesitamos justicia… hoy otro sector ha sido privilegiado con la impunidad –nos referimos a los ex terroristas que desataron la guerra- y Argentina es el único país del mundo que condena a sus soldados victoriosos en una guerra que les fue encomendada por las más altas autoridad políticas de entonces. Pensamos que ya es hora de finalizar con la desigualdad ante la ley y se piense más en el futuro país que debemos legar a las próximas generaciones. Señora Presidente por favor “usted dé vuelta la página”, no le deje a otro presidente esa responsabilidad… del país de las maravillas no nos haga viajar al país del nunca jamás, donde siempre los “niños buenos” están enemistados con el “Capitán Garfio” y nunca crecen… es hora de crecer históricamente y usted se ha ganado esa valiosa oportunidad, no la desperdicie.


Así leyeron la noticia en España


"Que Dios, la Patria y él [Néstor] me lo demanden"

SOLEDAD GALLEGO-DÍAZ Buenos Aires 10 DIC 2011 - 23:50 CET

Florencia Kirchner, hija de la presidenta argentina Cristina Fernández, acomoda 
la banda presidencial de su madre. / Natacha Pisarenko (AP)

La presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, de 58 años, ha jurado hoy su segundo mandato, aclamada por un Parlamento en el que ha recuperado la mayoría y por varios miles de seguidores que la vitorearon en su paseo desde el palacio del Congreso, donde tuvo lugar la ceremonia, hasta la Casa Rosada, sede de la presidencia, ante la que se desarrolló una fiesta rockera y popular. En su discurso ante las Cámaras anunció una “sintonía fina” del proyecto kirchnerista, un programa “nacional, popular y democrático”, aseguró, que seguirá implementando y advirtió a los dirigentes sindicales que una cosa es el derecho de huelga, garantizado, y otra, “el chantaje y la extorsión”, una mención directa al enfrentamiento con el actual secretario general de la CGT, Hugo Moyano, que exige mayores subidas salariales y reparto de beneficios empresariales.

Cristina Fernández cambió la fórmula tradicional de juramento para incluir una alusión a su marido, el ex presidente Néstor Kirchner, fallecido hace un año: “Si así no lo hiciera, que Dios, la Patria y él me lo demanden”. Sin embargo, aceptó, en contra de la opinión de muchos kirchneristas, que el vicepresidente saliente, Julio Cobos, con quien mantiene una acérrima enemistad y con quien no se habla desde hace más de tres años, ejerciera el papel institucional que requería la ocasión y que diera paso a su sucesor, Amado Boudou, ex ministro de Economía y nuevo vicepresidente. La banda presidencial le fue entregada por su hija, Florencia Kirchner, que asistió al acto junto con su hermano, Máximo.

En el hemiciclo del Congreso se encontraban presentes, entre otros, el príncipe Felipe de Borbón y los presidentes de Brasil, Dilma Rousseff; Chile, Sebastián Piñera; Uruguay, José Mujica; Bolivia, Evo Morales, y Paraguay, Fernando Lugo. No pudieron asistir los presidentes de Venezuela, Hugo Chávez, a quien Cristina Fernández envió un cariñoso saludo, ni de Colombia, Juan Manuel Santos.

La primera parte del discurso de la presidenta, de más de una hora de duración y frecuentes giros coloquiales, contuvo numerosas menciones al trabajo iniciado por su marido, ocho años atrás, y un exhaustivo repaso a las mejoras experimentadas por Argentina en este periodo, “el tramo de mayor crecimiento económico del país en sus 200 años de historia”, precisó. La presidenta anunció la creación de una Secretaría de Comercio Exterior que actuará de forma articulada, “como dos caras de la misma moneda” (y quizás con la misma dirección) con la Secretaria de Comercio Interior, cuyo titular es el muy polémico Guillermo Moreno, presente en palco del público.

Cristina Fernández, que sigue vistiendo de riguroso luto, en contraste con el inmaculado blanco con el que tomó posesión en su primer mandato, en 2007, aseguró que la situación económica del país es buena y criticó las “cinco corridas monetarias” (salida masiva de dólares) que había tenido que sufrir su gobierno por culpa de grupos que quieren obligar a devaluar el peso. “Yo no soy la presidenta de las corporaciones, sino de 40 millones de argentinos y defiendo los intereses del país entero”, espetó. Pidió a “todos los sectores” económicos que “no escupan contra el cielo” y que valoren las buenas condiciones en las que se desarrollan sus respectivas actividades, con notables beneficios.

La presidenta, que encara su segundo y último mandato, según la Constitución argentina, dedicó una atención especial avarios objetivos alcanzado en su primera etapa, como la Ley de Medios Audiovisuales, que traduce su formidable enfrentamiento con el principal grupo mediático del país, Clarín, y que valoró muy especialmente. Agradeció el esfuerzo y apoyo prestado por los legisladores, no solo de su grupo si no de otros partidos, “ante las presiones y amenazas a las que fueron sometidos”. La ley no ha sido todavía aplicada en su integridad porque algunos artículos han sido recurridos ante la justicia.

Terminado el acto formal de la jura, la presidenta se desplazó a la Casa Rosada, donde estaban previstas entrevistas individuales con algunos de sus colegas latinoamericanos y con el príncipe Felipe. Cristina Fernández tomó a su vez juramente a los ministros de su gabinete, incluidos las tres únicas incorporaciones respecto al Gobierno anterior a las elecciones: el nuevo jefe de Gabinete, José Manuel Abal Medina;y los ministros de Economía, Hernán Lorenzino y el titular de Agricultura,Norberto Yahuar.

Cristina Fernández inicia su segundo mandato con una concentración de poder mayor incluso que en su primera etapa.La presidenta obtuvo un 54% de apoyo popular, tiene mayoría en ambas Cámaras y,lo que es todavía más importante, tiene enfrente a una oposición dividida y fragmentada que obtuvo unos mínimos resultados electorales. Su inmediato seguidor, el socialista Hermes Binner, quedó situado a casi 40 puntos de diferencia. Binner, ex gobernador de Santa Fe, no es diputado, por lo que tampoco podrá simbolizar la oposición parlamentaria.

Lo que no ha mejorado respecto a su primera etapa es el panorama económico, que exigirá, según la mayoría de los expertos, algunas reformas, la “sintonía fina”, de la que habló la presidenta. Antes incluso de tomar posesión, Cristina Fernández aprobó la supresión de subsidios al consumo de electricidad, agua y gas en amplias capas de las clases medias y estrictas medidas de control de ldólar, para evitar la devaluación del peso y proteger las reservas de la divisa verde en el Banco Central. El reto al que se enfrenta la presidenta es como mantener altas tasas de crecimiento (que hasta ahora se han basado en exportaciones de materias primas y en un elevado consumo interno, subvencionado en parte).

Carta que no publicó La Nación... ¿políticamente incorrecta?

CARTA DEL
GENERAL AUGUSTO ALEMANZOR
SOBRE NUESTRO FUTURO MILITAR

              El deseo de aclarar ideas, para tratar de ubicarme como ciudadano y como militar, en este confuso país que vivimos, me ha llevado a la redacción del texto que adjunto. Síntesis de temas trascendentes, cuyo tratamiento habrá que profundizar en el futuro.

REVALORIZAR EXISTENCIA FUERZAS ARMADAS

El próximo 10 de diciembre 2011 comienza un nuevo período de gobierno, circunstancia oportuna para ratificar el propósito de revalorizar la existencia de las Fuerzas Armadas, hecho que de concretarse, abriría la esperanza de una futura reconciliación nacional.
Motiva este requerimiento, la necesidad de neutralizar y revertir el actual proceso de degradación institucional, segregación social y retracción económica en el que están sumergidas,  desde  hace más de un cuarto de siglo, pero agravado con notoria virulencia en los últimos ocho años. El propósito de revalorizarlas impone definir y establecer el posicionamiento institucional, digno y justo, que legítimamente les correspondería en el marco de la República, en coherencia con la misión de proveer a la defensa común en nombre y representación del Estado-Nación, según lo determina la Constitución.   

Hacer realidad este propósito, normalizaría la vigencia del sistema representativo y republicano, porque se les restituiría a las Fuerzas Armadas el equilibrio de su trayectoria institucional, desarticulado el 10 de diciembre de 1983, oportunidad en la que de súper factor de poder político, pasaron a la deshonrosa realidad actual, ambas situaciones irregulares por anticonstitucionales.

La instrumentación autoritaria y arbitraria que se hizo de la subordinación, fue la bisagra que posibilitó este cambio deliberadamente agresivo, desnaturalizando con ello el  espíritu conciliador con el que los constituyente de 1853 concibieron esta norma, transgiversada en la realidad con el Decreto 158/83, por el que se dispuso el juzgamiento de las Fuerzas Armadas como instituciones, sentándolas en el banquillo de los acusados, como responsables de todos los males que aquejaban al país.

La pasividad e indiferencia de la sociedad en general y de los dirigentes políticos en particular, por los efectos y consecuencias negativas que generó este Decreto, posibilitó que el proceso de degradación del brazo armado nacional, se transformara en la matriz conductora de la ofensiva ideológica dirigida a instalar un nuevo modelo de país, que sustentado en el odio y la venganza, utiliza el resentimiento como instrumento de acción para promover un revisionismo histórico sectario.

El centro de gravedad de esta ofensiva está dirigido a quebrar la moral del componente humano, médula espinal que nutre y consolida la estructura espiritual de las Fuerzas Armadas. Prueba irrefutable de este accionar lo constituye el desamparo jurídico y denigrante tratamiento, al que están actualmente sometidos un número alarmante de sus integrantes, tendenciosamente juzgados por una supuesta participación profesional en el marco institucional, cumpliendo la misión impuesta por un gobierno constitucional.

Hasta tanto no se cierre esta herida, abierta por la virulenta segregación a la que están sometidas las instituciones militares, la vigencia del estado de derecho será una ilusión y una meta inalcanzable, las perspectivas de una sólida integración nacional, síntomas graves de un país enfermo, que condicionan el futuro de la Argentina como Nación.

Buenos Aires, 23 de noviembre 2011

AUGUSTO ALEMANZOR
General deBrigada (R.E.)
D.N.I. 6734117

viernes, 9 de diciembre de 2011

LAS OTRAS VÍCTIMAS DE LA INJUSTICIA DE LAS “ABERRACIONES JURÍDICAS”

El análisis que intentaremos hacer no será desde el punto de vista legal, ni médico psicológico o psiquiatra, ya que no somos profesionales de ninguna de esas áreas y nos resulta imposible recoger en estas breves líneas todo el cuerpo legislativo y médico de un tema nuevo al que denominaremos “las otras víctimas de la injusticia”, en concordancia con especialistas en las áreas mencionadas. Lo haremos desde el simple punto de vista de hombres comunes, que hemos visto sufrir a los Presos Políticos, a las Víctimas del Terrorismo, sus familias y entornos personales.

En primer lugar queremos destacar que esta nota se escribe con todo el respeto y dolor que merecen todas las víctimas/bajas de las Guerras Revolucionaria y Contrarrevolucionaria que azotaron a nuestro país, a todas sus familias y allegados.

Cualquier guerra es un acto violento, doloroso y desafortunado. Que siempre deja una secuela post-traumática en el seno de la sociedad que la sufre y especialmente en los directamente involucrados, su entornos familiares y personales.


En nuestro caso en particular se trató de un guerra revolucionaria iniciada por organizaciones terroristas/subversivas que buscaban el poder a través de la violencia; que tuvo como reacción la clara decisión de las más altas autoridades políticas de la época de aniquilarlas a cualquier costo, para preservar la república.

Esta guerra se desarrolló en forma limitada ya que no toda la sociedad argentina estuvo  involucrada en la misma, la gran mayoría del país se salvó de las consecuencias violentas de la guerra, existieron excepciones sobre todo en los atentados con bombas terroristas o en lo excesos propios de la violencia. Pero si es justo recordar que la inmensa mayoría de población reclamaba la paz a sus gobernantes.


Las organizaciones terroristas atacaron a la nación mediante atentados terroristas, secuestros, robos, asesinatos, extorsión y cuanto acto violento estuviera a su alcance para lograr su objetivo de conquistar el poder. Las Fuerzas Armadas y de Seguridad a quienes se les ordenó combatir y aniquilar a las organizaciones terroristas. Lo hicieron con decisión, crudeza y empleando el mismo nivel de violencia que sus oponentes. En más de una ocasión hemos manifestado que a nuestro juicio el peor error que cometieron las fuerzas del estado involucradas en la guerra, es que a falta de una doctrina propia imitaron las acciones del adversario. También es justo destacar que durante la presidencia efímera de Héctor Cámpora, se liberaron y amnistiaron a todos los terroristas que habían sido condenados por la Cámara Federal en lo Penal (que tenía competencia para juzgar, en instancia única y juicio oral, todos los delitos calificados como subversivos) hasta su disolución, el 26 de mayo de 1973. Posteriormente el 28 de abril de 1974 fue cobardemente asesinado el ex camarista Juez Jorge Vicente Quiroga, sus pares ex integrantes de la CaFePena se vieron en la necesidad de partir al exilio y no había jueces voluntarios para integrar nuevamente la Cámara o una similar.


Los soldados cumplieron con el Operativo Independencia, ordenado por la propia presidente María Estela Martínez Vda., de Perón, para librar a la provincia de Tucumán del yugo terrorista. Esta acción es bien conocida y reconocida por los tucumanos, quienes una vez de vuelta en el sistema democrático eligieron varias veces al hoy fallecido señor General de División Don Antonio Domingo Bussi.

Es por todos conocido que el pueblo y políticos argentinos urgían a las Fuerzas Armadas para que dieran el “golpe de estado”… que finalmente se produjo el 24 de marzo de 1976. Este era un viejo recurso de los políticos para sacarse el peso de la responsabilidad de sus espaldas, ellos debieron dar un mejor ejemplo cívico y hacerse cargo de los problemas que azotaban al país a causa de la impericia política que ocupaba el sillón de Rivadavia y muchos sillones más.

Una vez que el poder estuvo en manos de la Junta de Comandantes en Jefe de las Fuerzas Armadas, se constituyó el gobierno del Proceso de Reorganización Nacional, siendo su principal objetivo continuar cumpliendo la orden de aniquilar a las organizaciones terroristas/subversivas. Ese objetivo se logra en menos de tres años y sus responsables militares, políticos y estratégicos fueron juzgados y condenados en el llamado “Juicio a los Juntas” por las trágicas consecuencias producidas. Es necesario destacar que gracias a ese objetivo se pudo retornar a la democracia, luego de la fallida Operación Malvinas.


Lamentablemente las consecuencias de las Guerras Revolucionaria y Contrarrevolucionaria son fatales y aquí aparecen las nuevas figuras de la víctima, el victimario, sus familias y allegados (las otras víctimas). En realidad hay que considerar que en toda circunstancia bélica –y la nuestra lo fue- no se mencionan víctimas entre los combatientes, sus nombre correcto es “bajas de combate”. En Argentina desde 1983 se habla de víctimas y víctimarios gracias al empeño que los sobrevivientes de las Organizaciones Terroristas impusieron como objetivo de la Guerra Psicológica en vengarse de sus vencedores hasta lograr tu destrucción por otros medios… hoy la batalla continúa entre esos viejos adversarios en el Campo Judicial.

Desafortunadamente las Fuerzas Armadas y de Seguridad no estaban debidamente preparadas para este nuevo tipo de guerra, los soldados fueron abandonados por la misma sociedad que los había reconocidos y ovacionados en más de una circunstancia. Se modificó el estado de derecho y se confeccionó uno “a medida” de los reclamos del bando vencido en el campo de las armas, se cometieron verdaderas “aberraciones jurídicas” según opiniones fundamentadas de muchísimos “profesionales del derecho”.


Los días de guerra y post guerra fueron angustiantes y dolorosos para las familias de las “bajas de combate” de ambos bandos. Pero también existían las “víctimas inocentes” que habían caído como fruto del terror, al igual que sus familias y deudos. No podemos y no queremos comparar las pérdidas, el dolor, la angustia, el padecimiento y las secuelas de todas esas familias. Primero el respeto  al dolor de las irreparables pérdidas, pero que pudieron haberse evitadas, si no se hubiera abierto la Caja de Pandora, solamente con que los políticos de entonces hubieran cumplido con su deber histórico.


Si deseamos lograr la Pacificación Nacional Definitiva deberemos transitar el siguiente camino:

  • Reconocimiento por parte de todos los partícipantes del daño ocasionado a la república.
  • Aplicar la ley en su verdadero “estado de derecho” no el de las “aberraciones jurídicas” a medida y en forma discriminatoria. Igualdad ante la ley para todos.
  • Modificar la “historia oficial” y ajustarla a las verdaderas circunstancias de la época.
  • Castigo a quienes, dentro del marco de una guerra, hayan cometidos delitos comunes.
  • Reparación y reconocimiento a todas las víctimas de la violencia, no a las “bajas de combate”.
  • Prevención para que nunca más en la República Argentina los políticos le escapen a sus responsabilidades y evitar de esa manera que la sangre nuevamente manche nuestro suelo patrio.
  • Reconciliación, concordia y perdón entre todos los argentinos. De una vez por todas debemos pensar en el futuro y el país que queremos legar a las generaciones futuras.


No pretendemos polemizar con especialistas legales en estos temas, pero nos  preguntamos: ¿Qué pasa cuando un soldado debe aniquilar a sus adversarios y sobrevive a una guerra?

¿Es un afortunado? No, pues ha producido daños irreparables en sus semejantes y no pudo hacer nada para evitarlo, su régimen de disciplina y formación estaba sujeto a leyes y reglamentos especiales, entre ellos el principio de la “obediencia debida”.

Por la experiencia que nos tocó en el país, podemos afirmar que nadie se ocupa de “las otras víctimas” (víctimas inocentes del terrorismo sus familias y deudos y las familias de los Preso Políticos), excepto sus entornos familiares y  personales en una actitud de ayuda y contención. “La otras víctimas” son condenadas socialmente y previamente por haber sido esposa, hijo, nieto, etc. de uno de ellos, poco importa si es responsable o inocente; solo interesa cerrar cuanto antes el caso y llegar a una pronta decisión judicial para cumplir con la “venganza pactada”.

Los testigos en los llamados juicios por delitos de lesa humanidad, normalmente son los que se conocen como “testigos estrellas” o “falsos testigos”,  los problemas de la prueba consisten en saber qué es la prueba; qué se prueba; quién prueba; cómo se prueba; qué valor tiene la prueba producida. Nada de eso ha sido cumplido en esos juicios de manera fehaciente, produciéndose la carga de la inversión de prueba; los imputados deben demostrar “su inocencia”. La presunción de inocencia es una garantía consagrada en la Declaración Universal de los Derechos Humanos y en tratados internacionales sobre derechos humanos como, por ejemplo, la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica.

Por cuerda separada las Fuerzas Armadas de la Nación han sido prácticamente desmanteladas, desarmadas, desequipadas, deshonradas y el país está en un estado de indefensión casi total. Y se ha llevado a cabo un plan de “quiebre generacional e institucional”, teniendo como excusa desmantelar el “espíritu corporativo” existente, en realidad lo que las Fuerzas Armadas tenían es lo que se conoce como “espíritu de cuerpo”. En realidad el “espíritu militar” es de carácter íntimo, modo de ser de cada uno de los cuerpos u organismos de las  Fuerzas, en virtud del cual se diferencian en lo esencial de sus análogos. Por extensión, la tendencia de los individuos de cada cuerpo a levantar el prestigio del organismo de que forman parte, mejorando sus condiciones morales y materiales, ocultando o disimulando sus errores y defectos, exagerando el valor de sus cualidades recomendables.


Es una hermosa y gran palanca del compañerismo para ligar con lazos de nobles aspiraciones, como todos los principios esenciales, el espíritu de cuerpo del militar es difícil de definir y de explicar. Existe en las sociedades y en los individuos, como existe el patriotismo en los pueblos, como el alma en los hombres. No es una pauta, es una fuerza; no es la brújula que señala el camino del deber, es el fluido magnético que impele a seguir este mismo camino. Cuando el amor a la vida dice al oído del hombre que se separe del peligro, le dice el espíritu militar que se mantenga en su puesto de honor, despreciando la existencia en aras de la patria; cuando la libertad humana le grita que se rebele contra la orden mal dictada, el espíritu militar le obliga a doblegarse y a someterse a quien la ley le señala como un superior; cuando la vanidad humana le induce a oponerse violentamente a la opinión del jefe inepto, el espíritu militar le sujeta a respetar lo que la inteligencia de ningún modo aceptaría; pues el espíritu militar es unas veces valor, otras abnegación, muchas veces entusiasmo por la profesión abrazada, no pocas anhelo de gloria para la colectividad, afán de esplendor para la patria; es, en fin, el conocimiento pleno del deber y la voluntad decidida de llegar hasta el sacrificio para cumplirlo.


Lo que sí han logrado es el "quiebre institucional y generacional", la mayoría del personal en actividad no quiere saber nada con los viejos retirados y sus problemas, podemos asegurar que los han abandonado a su suerte. Se olvidaron de esa vieja norma que dice: "un soldado no abandona a otro soldado en peligro y menos herido en la trinchera".

En síntesis desde 2003 se siguió con un protocolo inédito del proceso judicial, nuestros soldados han sido  condenados por “actuar en banda”, como si las Fuerzas Armadas sean corporaciones mafiosas que solo buscaban favorecerse a sí mismas. La Ley de Obediencia Debida Nº 23.521 fue una disposición legal dictada en Argentina el 4 de junio de 1987, durante el gobierno de Raúl Alfonsín, que estableció una presunción iuris et de iure (es decir, que no admitía prueba en contrario, aunque si habilitaba un recurso de apelación a la Corte Suprema respecto a los alcances de la ley) respecto de que los delitos cometidos por los miembros de las Fuerzas Armadas durante el mal llamado Terrorismo de Estado y el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional no eran punibles, por haber actuado en virtud de la denominada “obediencia debida” (concepto militar según el cual los suboficiales se limitan a obedecer las órdenes emanadas de sus superiores).


Esta norma se dictó luego de los levantamientos “carapintadas”, por iniciativa del gobierno de Alfonsín, para intentar contener el descontento de la oficialidad del Ejército Argentino, eximiendo a los militares por debajo del grado de coronel (en tanto y en cuanto no se hubiesen apropiado de menores y/o de inmuebles de desaparecidos), de la responsabilidad en los delitos cometidos bajo mandato castrense. De ese modo, tuvo lugar el desprocesamiento de muchos de los imputados en causas penales que no habían sido condenados hasta el momento.

Los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández cuando ya estaban cicatrizando las heridas… en vez de echarle azúcar para regenerar el  tejido social herido, le echaron sal para profundizar la herida y el odio; entonces llegamos a estos juicios aberrantes y ya está.

¿Ya está? Absolutamente no. Nuestros soldados fueron agredidos, perseguidos, escarniados, apresados y mantenidos en prisión preventiva más allá de todo tiempo legal, algunos fallecieron en esas circunstancias, el último número que manejamos es de 152 muertos en prisión… seguramente ya debe haberse superado esa estadística.  Ellos están presos y sus familiares están angustiados, deprimidos y ahora también enfermándose, tal vez alguien haya fallecido a consecuencia de lo anterior. Hay familias que se han disgregados otras están más fuertes que una roca… muchos ex camaradas los esquivan y prefieren no hablar del tema, se ocultan, tienen temor. Sin duda existe una secuela post-traumática de orden psicológico… pero a nadie le interesa o se ocupa de “las otras víctimas”.

  
No existe ninguna organización estatal, ni siquiera las Fuerzas mismas que se ocupes de “las otras víctimas”. Solo queda la contención familiar, la de algunas organizaciones amigas que remamos contra la corriente y el trabajo que irremediablemente hace el transcurso del tiempo, hasta que todo decae en olvido. En este caso nunca habrá olvido total, será una herida lacerante, pestilente y abierta del tejido social argentino.


Los Tribunales Federales Orales y Jueces designados continúan cumpliendo las “aberraciones jurídicas” pactadas para completar una venganza impiadosa. Los abogados defensores continúan su batalla como “el Quijote contra los Molinos de Vientos”, efectúan brillantes defensas apoyadas magistralmente por el derecho nacional e internacional… pero olímpicamente ignoradas por los representantes de la justicia tuerta. Pero las secuelas... ahí están, escondidas, infundiendo temor, inseguridad, enfermedades, muertes y otras sensaciones que no sabemos definir muy bien.


Lamentamos profundamente no haber escuchado a ningún político o funcionario del poder de turno sobre estos temas y sus soluciones, lamentamos no escuchar a los ex terroristas pedir perdón a la sociedad por el daño causado. Lamentamos no haber podido sostener una reunión con todas las entidades y organizaciones involucradas en estos procesos y expresarles nuestros sentimientos, respetando el dolor de cada uno de ellos.

La falta de interés por las otras víctimas nos parece que se debe a una condena social previa, qué castiga al familiar, tanto como al imputado o víctima del terrorismo y víctimiza a quienes desataron la violencia en la Argentina, sobran pruebas de quienes fueron… especialmente los responsables políticos y estratégicos.

Solo importa ver arrodilladas a las Fuerzas Armadas y de Seguridad, que los ex terroristas arreglen convenientemente en forma económica sus pecados del siniestro plan ejecutado, que todo pase al olvido lo más pronto posible, poner en práctica la “nueva política” y profundizar el modelo.


Esta nota fue motivada por la triste noticia que la señora esposa de un Preso Político ya condenado a cadena perpetua, ha sido internada en terapia intensiva encontrándose en muy grave estado de salud. Es un llamado de atención para que se tome conciencia que las “aberraciones jurídicas” están produciendo un daño que supera los límites de los tribunales e institutos carcelarios. Invitamos a todos a rogar al señor para que cuide de esta nueva víctima y su familia, que los ayude a salir de este nuevo trance peligroso.

Y eso no es posible, nadie ni nada puede reparar el fallecimiento de un ser querido, hay que llevar el dolor a cuesta por haber perdido una vida en forma inesperada y a consecuencias de secuelas post traumáticas. Y para “las otras víctimas” es lo mismo, deben sobrellevar solas sus calvarios… y nadie se ocupa de ellas, salvo los mencionados anteriormente.

Indudablemente “las otras víctimas” no son contempladas legalmente, asistencialmente, ni socialmente, descargando toda su contención en su propia persona, en la de su familia y su entorno personal. Todo este proceso nos parece tremendamente injusto y pedimos a la sociedad que nos ayude en nuestros reclamos, es imperioso que los políticos “agenden el drama” y presten atención a una minoría social que ha sido discriminada, después de haber sido usada.

Recuerda...

Que siempre existen tres enfoques en cada historia: mi verdad, tu verdad y la Verdad.
Que toma mucho tiempo llegar a ser la persona que deseas ser.
Que es más fácil reaccionar que pensar.
Que podemos hacer mucho más cosas de las que creemos poder hacer.
Que no importan nuestras circunstancias, lo importante es cómo interpretamos nuestras circunstancias.
Que no podemos forzar a una persona a amarnos, únicamente podemos ser alguien que ama. El resto depende de los demás.
Que requiere años desarrollar la confianza y un segundo destruirla.
Que dos personas pueden observar la misma cosa, y ver algo totalmente diferente.
Que las personas honestas tienen mas éxito al paso del tiempo.
Que podemos escribir o hablar de nuestros sentimientos, para aliviar mucho dolor.
Que no importa qué tan lejos he estado de DIOS, siempre me vuelve a recibir.
Que todos somos responsables de nuestros actos.
Que existen personas que me quieren mucho, pero no saben expresarlo.
Que puedo hacer todo o nada con mi mejor amigo y siempre gozar el momento.
Que a veces las personas que menos esperamos, son las primeras en apoyarte en los momentos más difíciles.
Que la madurez tiene que ver más con la experiencia que hemos vivido, y no tanto con los años que hemos cumplido.
Que hay dos días de la semana por los que no debemos de preocuparnos: ayer y mañana. El único momento valioso es AHORA.
Que aunque quiera mucho a la gente, algunas personas no me devolverán ese amor.
Que no debemos competir contra lo mejor de otros, sino competir con lo mejor de mí.
Que puedo hacer algo por impulso y arrepentirme el resto de mi vida.
Que la pasión de un sentimiento desaparece rápidamente.
Que si no controlo mi actitud, mi actitud me controlara a mí.
Que nunca debo decirle a un niño que sus sueños son ridículos, que tal si me cree?
Que es más importante que me perdone a mi mismo a que otros me perdonen.
Que no importa si mi corazón está herido, el mundo sigue girando.
Que la violencia atrae más violencia.
Que decir una verdad a medias es peor que una mentira.
Que las personas que critican a los demás, también me criticarán cuando tengan la oportunidad.
Que es difícil ser positivo cuando estoy cansado.
Que hay mucha diferencia entre la perfección y la excelencia.
Que los políticos hablan igual en todos los idiomas.
Que es mucho mejor expresar mis sentimientos, que guardarlos dentro de mí.
Que al final de la vida me doy cuenta que las únicas cosas que valieron la pena son:
Dios, mi familia, un grupo muy selecto de amigos y unas experiencias que me dieron crecimiento personal.
Para ser exitosos no tenemos que hacer cosas extraordinarias.
Hagamos cosas ordinarias, extraordinariamente bien.
"Si alguna vez no te dan una sonrisa esperada, se generoso y da la tuya, porque nadie tiene tanta necesidad de una sonrisa como aquel que no sabe sonreír"
-Mahatma Gandhi- Shanti om, paz y amor para todos...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Todos somos Cristina


Pensar diferente, hoy tiene muchos nombres en Argentina. Facha, nazi, opresor, represor, yanqui, usurero, antipatriota o cualquier otro que puedan llevar al nivel más bajo a cualquiera. La verdad absoluta en la Argentina, reina de nuevo y brilla cegando a los enemigos de la prosperidad, el entendimiento, la honradez y todas las maldades que permanentemente han atacado el nombre Kirchner. Dios guarde a los que no disfruten del gobierno. Dios no permita nunca que sea del rebaño de Cristina. 

Gecano
España