miércoles, 20 de febrero de 2013

LA FUERZA AÉREA ARGENTINA PIERDE OTRO AVIÓN EN UN ACCIDENTE AÉREO

Hace tiempo que nuestra asociación viene denunciando la falta de mantenimiento y equipamiento antiguo de las Fuerzas Armadas argentinas, ya no solo se hunden los buques, en los últimos días ya son dos los aviones caídos por fallas técnicas y no humanas. No solo no tenemos una política de Defensa Nacional… también corren peligro las vidas de quienes operan medios antiguos, mal mantenidos y salen a volar/navegar –como en este caso- en pésimas con armamento y/o equipos bélicos condiciones de estado.


Hace apenas un par de días que Malú Kiluchi, en una acertada nota, denominó a nuestras FFAA como “debilidades desarmadas”. Es hora que los poderes del estado tomen al todo por las astas y resuelvan definitivamente esas falencias… llevará año reconstituir unas Fuerzas Armadas capaces, preparadas y eficientes para defender nuestros intereses nacionales.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre


LUNES 18 DE FEBRERO DE 2013 10:14
 

Se estrelló el cazabombardero Fightinghawk A4-AR matrícula C-902 de la Fuerza Aérea Argentina, en la pista del  aeropuerto de la provincia de Santiago del Estero, situado  en el norte del país. Los dos pilotos consiguieron eyectarse cuando el aparato volaba a tan sólo 30 metros de altura en la aproximación final a la pista. El sistema del asiento eyector Douglas Escapac 1G3, ingenio técnico de origen estadounidense que equipa a todas las aeronaves de combate, funcionó y salvó la vida a los dos tripulantes, el aparato cayó y hubo una explosión seguida de incendio. La aeronave que resultó destruida pertenecía a la dotación de la V Brigada Aérea basada en Villa Reynolds, San Luis.

El accidente ocurrió  al concluir una misión de vigilancia del espacio aéreo en la frontera con Bolivia y Paraguay, actividad prevista en el Plan Escudo del Norte, operativo conjunto entre los ministerios de Seguridad y Defensa que lanzó el Gobierno en 2011 para combatir vuelos ilegales de narcotráfico, contrabando y trata de personas.


El jefe de escuadrón de los A4-AR el mayor David Machado, quien posee vasta experiencia en vuelo de esas aeronaves y su copiloto, el teniente Esteban Bossi, enfrentaron la peor emergencia en el momento más riesgoso del vuelo; se plantó el motor cuando emprendían el aterrizaje. Las primeras evaluaciones sobre el accidente indican que: el mayor Machado iba a cargo de los controles cuando a punto de aterrizar se paró la turbina, intentó reencenderla pero notó que se prendió la luz de fuego y el indicador de temperatura de motor se fue de límites, una anomalía grave que por lo general puede desencadenar incendio o explosión de la planta propulsora. Rápidamente ordenó la eyección, que se completó con eficacia a pesar de la baja altura de la aeronave, sólo uno de los paracaídas se desplegó con imperfecciones y ocasionó politraumatismos al copiloto.


El juez federal Guillermo Molinari, a cargo de la investigación por daños de material del Estado, indicó que el accidente aéreo sucedió "cuando el avión realizaba maniobras en la zona, a cargo de los pilotos que habían llegado, en un recambio programado de efectivos".

El avión destruido era uno de los cuatro biplazas de un lote de 36 Fightinghawks que adquirió el país en 1994 a los Estados Unidos a un costo de 282 millones de dólares. Fue la última adquisición significativa de material de combate encarada por un Gobierno democrático, que aconteció durante la gestión de Carlos Menem. Estos aviones fueron fabricados en 1979, eran la versión A-4M desarrollada exclusivamente para el cuerpo de Marines de los Estados Unidos. (Luis Piñeiro, corresponsal en Argentina).



NOTA: Las negritas no corresponden a la nota original.

A PROPÓSITO DE LA BATALLA DE SALTA


20 de Febrero de 1813
  
Desde Salta, la linda, nos hacen llegar sus sentimientos por la presencia del sospechado como principal corrupto trepador de la historia argentina, seguramente por capricho presidencial se dispuso que este nefasto personaje –repudiado por el pueblo que no lo eligió-   encabece los actos de la conmemoración del bicentenario de la gloriosa  batalla de Salta.


Enfrentamiento armado librado el 20 de febrero de 1813 en Campo Castañares, hoy zona norte de la Ciudad de Salta, norte de la República Argentina, en el curso de la Guerra de Independencia de la Argentina. El Ejército del Norte, al mando del general Manuel Belgrano –a quién la presidente dispuso degradar de su grado y hacerlo llamar doctor- y de Eustoquio Díaz Vélez como segundo jefe, derrotó por segunda vez a las tropas realistas del brigadier Juan Pío Tristán. La rendición incondicional de los realistas garantizó el control del gobierno rioplatense sobre buena parte de los territorios del antiguo Virreinato del Río de la Plata, aseguró la región y permitió a los patriotas recuperar, provisoriamente, el control del Alto Perú.

La presencia de Boudou sembró enojo


La presencia del vicepresidente Amado Boudou en los actos del Bicentenario de la Batalla de Salta generó reacción en distintos sectores políticos y sociales de Salta. Ayer, más fuerzas se sumaron al rechazo por la presencia del funcionario y coincidieron en argumentar que la indiferencia de éste ante la Justicia y los hechos de corrupción que lo envuelven, ameritan que no participe de un homenaje a los héroes. Boudou es uno de los hombres más investigados por la Justicia. Además, se va a hacer eco de una batalla nuestra, donde lucharon verdaderos héroes”, manifestó Francisco Laicera, presidente de la Juventud Radical de Salta. El responsable de la Juventud Libres del Sur, José Correa, expresó que “la visita de Boudou tiene que estar orientada a resolver problemas y no a participar de un festival. Tenemos altos índices de mortalidad infantil”, dijo.


Uo de los referentes de UCR Línea Salta, Sebastián Posadas, también mostró rechazo a la llegada del vicepresidente. “Vamos a homenajear a nuestros héroes, quienes tuvieron una altísima idoneidad moral. Por eso, que venga Boudou es una ofensa y no porque sea kirchnerista, sino por los actos de corrupción que recaen sobre él, algo que lo distancia mucho de aquellos héroes. Belgrano murió pobre y dio su vida a la Patria. Eso tenemos que recuperar. No creamos que todo está perdido, sostuvo el dirigente.


Todo argentino bien nacido seguramente sentirá vergüenza, pena y desánimo por la indeseada y la desagradable presencia hoy, en Salta -donde se conmemora el Bicentenario de la Batalla librada en el Campo Castañares por el Ejército Argentino bajo el mando del general Manuel Belgrano- del cajetilla más torpe y caradura que se tenga memoria en la vida de la República y que, por esos caprichos de la historia  que solamente suceden en regímenes como el que nos gobierna ahora, ocupa nada menos que la vicepresidencia de la Nación Argentina.


¿Qué celebrará, qué conmemorará, a quién recordará, cómo logrará expresar su espíritu patriótico, de dónde sacará fortaleza, qué virtudes exaltará sin poder ocultar las propias, a quién explicará él su descolocada presencia hoy en Salta, y en fin, cómo se desempeñará este personaje abatido que inevitablemente deberá fingir que vino al suelo salteño a rendir homenajes por un acto de la envergadura moral y de la plenitud del amor por la patria que, por lejos, supera su nivel ético deteriorado y casi vencido?

¿A nuestra vez, deberemos los argentinos, y los salteños, simular que no hemos siquiera atinado a comparar la pureza de la figura de Belgrano con la figura del actual vicepresidente de la Nación? ¿Cómo no establecer, aunque  más no sea inconscientemente o en forma intuitiva, el paralelo entre un héroe y un saltimbanqui?

La memoria de Belgrano y de su gesta no se merece que la presida un impostor.


Apellidos como los de Belgrano, Díaz, Dorrego, Forest, Pico, Warnes, Superí, Perdreil, Saravia, Polledo, La Hera, y el de múltiples soldados patriotas ignotos que con su sangre regaron generosamente al suelo salteño… no merecen mezclarse con el del corrupto que se esconderá detrás de la presencia de más de 1.000 efectivos. Boudou cobardemente olvida que el valeroso pueblo salteño es de hombres mansos y de mucha educación… no será agredido físicamente, pero nadie lo librará del rechazo cívico o condena social merecida.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década Paz y para Siempre


DE SUMO INTERES... JUBILADOS Y LA UNIÓN HACE LA FUERZA

J U B I L A D O S

Te invito a distribuir este mensaje entre todos tus conocidos.
¿Quién no tiene un jubilado al costado de su persona?
¿O enfrente (en el espejo)?
Lee y después obra.... como tu conciencia te indique.....

    
Para jubilados o por jubilarse...

LOS JUBILADOS ACTUALES Y FUTUROS JUBILADOS
PODEMOS Y DEBEMOS HACER EL GRAN CAMBIO
SOMOS 7 MILLONES DE JUBILADOS

CRISTINA SACÓ 11.653.023 VOTOS EN OCTUBRE 2011.
PADRON ELECTORAL: 28.650.000 CIUDADANOS
SOMOS 7 MILLONES DE VOTOS

HAGÁMOSLOS VALER NOSOTROS TENEMOS EL PODER Y MUCHA FUERZA.
SOMOS LOS GRANDES IGNORADOS

LA SOCIEDAD TE DISCRIMINA POR “VIEJO” SE OLVIDAN QUE SOMOS SERES PENSANTES. SALGAMOS DEL OLVIDO.
SOMOS IGNORADOS POR EL GOBIERNO

CRISTINA VETÓ LA LEY DEL 82% MÓVIL
JUBILACIÓN MÍNIMA HOY: $ 1879 (SALARIO MÍN. VITAL $ 2850)
HAGÁMOSLE SABER QUE ES A NOSOTROS A QUIEN DEBE TEMER...
Y NO NOSOTROS A ELLA.
SOMOS IGNORADOS POR LAS CÁMARAS DE LA SEGURIDAD SOCIAL

NUESTROS EXPEDIENTES DUERMEN EL SUEÑO DE LOS JUSTOS.
NUESTROS JUICIOS TARDAN AÑOS. MORIMOS ANTES DE COBRAR.
SOMOS IGNORADOS POR LA ANSeS

USA NUESTRO DINERO PARA CUALQUIER COSA EXCEPTO PARA NOSOTROS
CON ARGENTA TE COBRAN INTERESES DEL 17 AL 23 % (SOBRE TU DINERO)
SOMOS ESTAFADOS, ASALTADOS. AGREDIDOS, ETC...
SOMOS VICTIMAS Y ABANDONADOS POR PARTE DEL ESTADO (se olvidan que votamos)

PERO TAMBIÉN
SOMOS LOS QUE PODEMOS HACER EL GRAN CAMBIO
SOMOS 7 MILLONES DE VOTOS

EJERZAMOS NUESTROS DERECHOS Y VOTEMOS AÚN MÁS ALLÁ DE LOS 70 AÑOS. HAGÁMOSLO UNA OBLIGACIÓN.
SOMOS LOS QUE HEMOS VIVIDO Y TENEMOS MEMORIA

SABEMOS QUE ES LO QUE QUEREMOS PARA NUESTROS HIJOS Y NIETOS
SOMOS QUIENES HAN TRABAJADO TODA SU VIDA

MERECEMOS UNA JUBILACIÓN DIGNA. NO ES REGALO. ES UN DERECHO
SOMOS QUIENES SABEMOS QUE LOS GOBIERNOS PASAN. LO HEMOS VIVIDO.

HEMOS SIDO TESTIGOS QUE TODO PASA. 
SEAMOS LOS ARTÍFICES DEL GRAN CAMBIO PARA LA ARGENTINA DEL FUTURO Y VIVIR EN VERDADERA DEMOCRACIA

TENEMOS 7 MILLONES DE VOTOS PARA DEMOSTRARLO
SI QUIERES CAMBIAR A LA ARGENTINA….VOS PODES.... LOS JUBILADOS JUNTOS PODEMOS…Y DEBEMOS DEMOSTRAR QUE EXISTIMOS VOTANDO PARA EL GRAN CAMBIO.

DEBEMOS RETRANSMITIR EL MENSAJE AL ESTILO CADENA, QUE CADA QUIEN LO PIENSE LO ANALICE Y CREA QUE PUEDE SER FACTOR DE CAMBIO.

VOTEMOS PENSANDO EN QUE QUEREMOS RESCATAR LA ARGENTINA DE NUESTROS VIEJOS. VOTEMOS TAMBIÉN PENSANDO EN HIJOS Y NIETOS QUE TENGAN UNA ARGENTINA MEJOR QUE ESTO QUE HOY TENEMOS.

martes, 19 de febrero de 2013

¡AJO Y AGUA!


Hay un tema -no menor- que el kirchnerismo no ha sabido leer correctamente: “la sociedad está harta de este modelo y de quienes lo representan”, ese hartazgo social se manifiesta en el rechazo cívico o condena social abucheando o escrachando al funcionario considerado corrupto, hasta que se retire del lugar por indeseable. 


El mismo método de agresión social sufrieron los militares y sus familias, recién iniciado el nuevo período de democracia logrado después de sufrir una cruenta guerra.


El mismo oficialismo han abusado del método, por la cadena nacional y redes sociales la presidente se ha dado el lujo de escrachar con nombres y apellido, algo que el mismo general Perón jamás hizo. Ahora la sociedad harta, les está dando su misma medicina, como dice un amigo: ¡AJO Y AGUA!


Sentimos la necesidad de resaltar que de una "sociedad harta" y a la que no le satisfacen sus necesidades o reclamos, a "la anarquía" hay un paso muy corto... formulamos nuestros deseos para que ello no ocurra y el estado brinde la contención necesaria y justa a los reclamos sociales y de justicia.


Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre


ABUCHEARON A TIMERMAN EN UN BAR DE PALERMO

"Andate, no te queremos acá", le gritaron los clientes cuando el canciller ingresó junto a su familia


El canciller Héctor Timerman fue abucheado en un bar de Palermo, al que habría acudido junto a su familia, y debió retirarse ante el clima de tensión generado con los otros clientes del lugar.

El episodio ocurrió en un bar cercano al jardín Botánico llamado "Boulé Bar", donde el canciller habría ingresado con su mujer y sus hijas, como lo hace habitualmente por tratarse de un establecimiento cercano a su casa, y se da en el marco de la polémica desatada por el memorándum de entendimiento con Irán y en una escalada de tensión que también sufrieron el viceministro de Economía, Axel Kicillof, y el periodista Nelson Castro.


Al ingresar, un grupo de clientes comenzó a abuchearlo y a gritarle, hasta que el funcionario y su familia debieron retirarse del lugar. "Andate, no te queremos acá", le gritaron luego de la polémica desatada por la causa AMIA por la que Timerman viene manteniendo fuertes cruces en su defensa del memorándum de entendimiento con Irán, para el avance en la investigación por el atentado de 1994.


Tal fue la tensión que se desató que una de las hijas del funcionario se echó a llorar en medio del lugar.


El episodio, violento, no es el primero que sufre un funcionario del Gobierno. Un ataque verbal similar sufrió el viceministro de Economía, Axel Kicillof, al abordar un barco de Buquebús para regresar a Buenos Aires desde Punta del Este. El funcionario también estaba con su familia y el momento fue de gran tensión, cuando los pasajeros lo insultaban y atribuían las consecuencias del cepo al dólar.

Por otra parte, y durante el mismo fin de semana que sufrió el abucheo Kicillof, el periodista Nélson Castro también sufrió discriminación ideológica, en este clima de crispación que vive la opinión pública, al ser echado de un bar porteño por parte de sus dueños, que, al reconocerlo, le pidieron que se retire del lugar


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

¿ARGENTINA YA NO NECESITA UNA MARINA MILITAR?


Fernando Morales[1] ~ Febrero 19, 2013
 
Más allá de cualquier consideración subjetiva, nadie podrá negar que el nacimiento de la Argentina como nación soberana y el de al menos dos de sus actuales fuerzas armadas (Ejército y Armada) son contemporáneas. En rigor de verdad, ambas fuerzas nacen de la convicción criolla de romper con la corona española y la consecuente necesidad de contar con el instrumento necesario para lograr el cometido.


Hacia fines del siglo XVIII la única disciplina marina que tenía su propio instituto de formación era la de navegación mercante, fruto de un visionario Manuel Belgrano que soñó una marina mercante poderosa para conectar el consulado con el resto de mundo civilizado.


El Ejército y la incipiente Armada libertadora tuvieron, mucho tiempo después de sus grandes victorias bélicas, sus propios institutos de formación profesional.


Pero mucho antes que ello ocurra, la presencia militar en la construcción de la Patria tuvo un papel protagónico y muchas veces (más de las deseables) decisorio a la hora de escribir importantes páginas de la argentinidad.


Luego de las epopeyas libertadoras y de algún conflicto regional con nuestros vecinos, la poderosa estructura militar argentina pasó a fungir como un actor más de los avatares sociales, políticos y económicos del país; bastaría recordar que el máximo líder político de la Nación hasta el presente nunca igualado ha sido precisamente un coronel devenido luego en teniente general.


La actividad de las FFAA en el siglo XX en lo netamente militar tuvo como eje central la ondulante tensión fronteriza con la República de Chile, con su máximo pico en 1978 (conflicto del canal de Beagle), la gesta de Malvinas y las diversas misiones de paz que hasta el presente integran. Asimismo, las fuerzas incursionaron con relativo éxito en tareas de producción para la defensa. Los resultados que pueden resumir esta actividad son: el misil Cóndor, el Tanque Argentino Mediano (TAM) y la fábrica de submarinos Domecq García (sólo por nombrar los tres más emblemáticos).


Adrede se ha dejado de lado la actuación militar durante el llamado “Proceso de Reorganización Nacional”, como los distintos procesos de interrupción del orden democrático sufridos en el país a lo largo del siglo pasado, para fijar la atención del lector en el objetivo central de este comentario.


El advenimiento de la democracia en 1983 encontró al país con unas fuerzas armadas con equipamiento relativamente moderno aunque diezmado en parte por la derrota militar en Malvinas. Para el caso de la Armada, las bajas más significativas sufridas (en lo material) fueron el crucero ARA General Belgrano (un buque veterano de la Segunda Guerra Mundial), el submarino ARA Santa Fe, 13 aeronaves de la aviación naval y un par de buques mercantes bajo pabellón militar sin equipamiento de combate, además de armamento y embarcaciones menores de nuestra infantería de marina. Queda sobreentendido que la pérdida más importante en esta, como en toda guerra, estuvo dada por los 649 militares y civiles que ofrendaron su vida en el Atlántico Sur.


Pero la siempre recordada y festejada llegada de un gobierno legítimamente elegido por el voto popular marcó también el inicio de un sordo conflicto con ribetes ideológicos, filosóficos, políticos y sociológicos muy difíciles de descifrar y que hasta el presente no parece encontrar una solución.


Entre las primeras medidas de “política militar” encaradas por el gobierno de Raúl Alfonsín se dispuso la desactivación del proyecto Cóndor, se cerró la fábrica de tanques TAM y se paralizó la fase final de construcción del primer submarino argentino, el que aún yace en el hoy astillero Almirante Storni con alguna secreta esperanza de ser terminado algún día.

Asimismo la prohibición de participación de las FFAA en tareas de seguridad interior y la unilateral decisión de la Argentina de no tener más hipótesis de conflicto con ningún país vecino o de la región parecen haber dejado sin mucho sentido la necesidad de contar con fuerzas militares regulares.


En el caso concreto de la Armada Argentina, los recientes hechos relacionados con la Fragata Libertad, las corbetas Espora y Spiro, el destructor Santísima Trinidad y el trasporte Canal Beagle han acercado a la sociedad en general detalles no muy conocidos sobre las actividades de esta fuerza militar y al mismo tiempo han despertado muchas dudas en algunos sectores sobre la razón de ser su actual existencia.


Entre las dudas más comunes hemos escuchado:

¿Para qué queremos una marina de guerra si no hemos de pelear con nadie?

La flota de mar no tiene presupuesto para navegar, los aviones no vuelan y los submarinos no se sumergen, todo es un enorme gasto sin sentido ni utilidad.

¿No puede la Prefectura Naval hacerse cargo del control del mar y prescindir de una fuerza naval?

¿Para qué queremos una Fragata Libertad “paseando por el mundo” si nuestra proyección naval a lo sumo es regional?
Y una larga lista de interrogantes tanto o más atendibles que los arriba expresados y que abonarían sin dudar la drástica y tajante decisión de terminar con una actividad innecesaria y onerosa para la Nación.


Tal vez del otro lado exista una sola razón para opinar lo contrario; o más bien 2.800.000 razones en una. Ese número mágico es el equivalente a la superficie en kilómetros cuadrados de nuestro mar continental argentino, cuya riqueza en superficie, lecho y subsuelo es absolutamente nuestra y la que mediante una brillante labor de nuestros diplomáticos de carrera estamos a punto de ampliar en más de un 50% en los próximos años, con lo que nuestra superficie marítima superará a la continental.

Por estos días una publicidad de una fundación dedicada al cuidado del mar repite sin descanso “el mar continental es tan tuyo como las calles de tu barrio”. La pregunta sería entonces: ¿es racional que el Estado nacional dejara de custodiar y de ocuparse de las “calles” de ese barrio llamado Mar Argentino?

Entrando en el año del 30º aniversario de la recuperación de la democracia, pareciera ser que la sociedad argentina -o su dirigencia al menos- no ha sido capaz de diferenciar el rol político que detentaron los militares argentinos, con la razón de ser de las fuerzas armadas como instituciones de la Patria.

No podrá negarse que el grado de deterioro y decrepitud del material naval es más que preocupante y que así como no puede achacarse a un solo gobierno, deberán pasar varias gestiones gubernamentales con voluntad de recuperarlo para que la marina vuelva a ser medianamente operativa.

Pero sin llegar al extremo de formar a nuestros marinos entonando cantos xenófobos hacia nuestros vecinos, resulta perentorio que como primer paso en la reconstrucción de nuestro poder naval nos preguntemos (asumiendo que la necesitamos) qué tipo de marina queremos y cuáles serán sus roles primario y secundarios en la defensa del patrimonio e intereses de la Nación.


A partir de allí, podremos definir cuáles son las unidades de superficie, aéreas y submarinas que necesitamos en base a los intereses a proteger. Qué cantidad de hombres y mujeres la han de integrar, cuál será su despliegue. Como así también si al igual que muchos otros países (Chile entre ellos) se deberá contar con fuerzas de reserva naval que no generen gasto en tiempos de paz pero que sean rápidamente convocadas en caso de necesidad.

Es necesario también marcar claramente una línea divisoria con la labor de la imprescindible Prefectura Naval Argentina, legítima autoridad marítima del país y una fuerza federal de seguridad con un alto nivel de profesionalismo. Los conceptos de defensa y seguridad son diferentes y se deben aplicar tanto al territorio seco como al marítimo.

Nuestro país ya perdió prácticamente su marina mercante de bandera, la que no sólo aseguraba la soberanía en el trasporte de nuestro comercio exterior (5000 millones de dólares se pierden cada año por transportar nuestras exportaciones e importaciones con buques de bandera extranjera), sino que además era un componente fundamental del poder naval de la Nación ya que ninguna fuerza naval militar tiene en su elenco permanente de buques los necesarios para afianzar el abastecimiento de pertrechos, combustible, víveres y personal cuando se encuentra en operaciones, siendo los buques mercantes de bandera los que se transforman en el sostén logístico de las fuerzas navales, tal como ocurrió en Malvinas (cuatro buques civiles fueron hundidos y 16 marinos mercantes murieron en actos de servicio entre abril y junio de 1982).

No cometamos el mismo error con la marina militar. Hasta aquí el óxido, la corrosión y la falta de mantenimiento por restricciones presupuestarias han afectado solo a los “fierros”. La marina conserva -por ahora- su bien más preciado: el amor de su gente por nuestra patria y por su profesión.


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.


[1] Es maquinista naval superior (veterano de guerra de Malvinas), licenciado en Administración Naviera, capitán de fragata (RN) y vicepresidente de la Liga Naval Argentina. Además, cursó la maestría en Dirección de Organizaciones del Instituto Universitario Naval.

CUANDO YA NO IMPORTA NADA... SOLO HAY QUE OBEDECER "RÁPIDO" A LA JEFA


18 / 02 / 2013

AMIA: cuando Rojkés de Alperovich pidió repudiar a D’Elía por reunirse con un acusado.

“LOS DICHOS DE D’ELÍA NO
CONTRIBUYEN EL ESCLARECIMIENTO
DE LA CAUSA”, DIJO EN 2010


Se la vio asintiendo con la cabeza a todas las explicaciones del canciller Héctor Timerman la semana pasada en el Senado, al momento de exponer el memorándum de entendimiento con Irán en el marco de la causa por el atentando a la AMIA de 1994. Sin embargo, la presidenta Provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich, no siempre tuvo esta actitud convaleciente de acordar con Irán.


Según recordó El Parlamentario, “Betty” presentó, en 2010, un proyecto de declaración para rechazar el aval del dirigente kirhcnerista Luis D’Elía a uno de los imputados por la Justicia argentina en la causa del atentado terrorista en la AMIA, el exagregado cultural de la embajada iraní Moshen Rabbani.


Se trató de la iniciativa de declaración S-0289/10, presentada el 11 de marzo de 2010 planteaba que el Senado expresara “su más enérgico repudio por las expresiones de Luis D’Elía, reivindicando a Moshen Rabbani, el que se encuentra prófugo de la Justicia argentina e INTERPOL, sindicado como uno de los culpables del atentado terrorista de la AMIA”.


El proyecto vino después de que el dirigente oficialista admitiera que durante su visita turístico-política a Irán tuvo un encuentro con Rabbani, uno de los acusados por la Justicia de la Argentina de ser el organizador y el cerebro del ataque terrorista de 1994.


Rabbani había sido incluido dentro de la lista de acusados de perpetrar el atentado a la AMIA. En noviembre de 2006, el juez federal que investiga el hecho, Rodolfo Canicoba Corral, consideró que, en línea con lo que había planteado el fiscal Alberto Nisman, que Rabbani fue el organizador y cerebro del ataque. Nisman elaboró un pedido de captura e Interpol dictó una normativa para que el caso Rabbani sea tratado como el de los criminales más peligrosos del mundo.


“Los dichos de D’Elía no sólo no contribuyen el esclarecimiento de la causa, sino que además son una muestra cabal de irracionalidad e irresponsabilidad, de quien agitando viejos fantasmas y en nombre de una pretendida libertad, descalifican a un fiscal de la nación acusándolo de ‘sionista’”, planteó Rojkés en su proyecto de hace tres años.


Sin embargo, la semana pasada, la Presidenta Provisional del Senado sostuvo que el acuerdo de entendimiento entre Argentina e Irán, que la semana pasada recibió dictamen de comisión, es "un paso más que estamos dando junto a la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner, con la firme intención de avanzar en una causa que no tuvo progreso alguno durante mucho tiempo".


A fines de enero, cuando se conoció la noticia del memorándum, D’Elía expresó que “es el mejor regalo que recibí en vida”.

Alexis Montefiore


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponde a la nota original.