miércoles, 24 de diciembre de 2014

RECONCILIACIÓN, DESPUÉS DE LA JUSTICIA

Clarin.com Opinión23/12/14

En el casino de cadetes del Colegio Militar de la Nación un sable brilla en manos de dos coroneles norteamericanos, O. Swain y R. Olson. Cumplen con el honor de cortar la torta del lunch del 50 aniversario de la “Promoción 95”. Ambos, veteranos de Vietnam, se recibieron de oficiales en la Argentina el 22 de diciembre de 1964, junto a 134 camaradas nativos. Medio centenar de egresados, ya de entre 69 a 71 años, con esposas, hijos y nietos, festejan el medio siglo del egreso. Los reúne la asociación “My. J. C. Leonetti”, uno de los dos caídos en lucha contra la guerrilla. A comienzos de 1976, el Cap. Leonetti mandaba la patrulla que abatió parte de la cúpula del ERP, entre ellos estaba M. R. Santucho, muriendo en la acción. El otro, Cap. J. A. Ramallo, murió en Tucumán en mayo de 1976. Luego de misa y debajo del vitraux del patio de honor que impetra “Gloria, Valor y Orden”, familiares de 22 presos de lesa humanidad oyen decir al presidente de la “95”: “No los vamos a abandonar”.

El cadete abanderado, R. Brinzoni, jefe del Ejército con F. de la Rua y E. Duhalde, y su primer escolta, A. Rodríguez Giavarini, volverían a encontrarse cuando el primero se negara a reprimir la revuelta de diciembre de 2001, y el segundo fuera canciller. Apenas ingresados al CMN serán testigos del derrocamiento de Frondizi en marzo del ´62. Ese año y el siguiente son preservados de los enfrentamientos militares entre “azules” y “colorados” por decisión del entonces jefe del cuerpo de cadetes, Tte. Cnl. J. R. Videla, a cuyo mando revistaban dos tenientes futuros protagonistas del conflicto “carapintada”: M. A. Seilneidín y M. A. Balza. Cursando las escuelas de armas, paracaidismo y comando, los flamantes subtenientes de la “95” custodian las elecciones legislativas en marzo del ´65. El 28.6.66 les ordenan desenvainar sus sables -firmados por A. Illia- contra la República. A caballo de las décadas de los ´60 y ´70, luego de la muerte del “Che” en Bolivia, crece la guerrilla y estalla el Cordobazo: serán los tenientes de primera línea en la guerra contrarrevolucionaria. Su hito: el “Operativo Independencia” de 1975. Sin autonomía decisoria en el “partido militar”, el golpe del 24.3.76 los halla ingresando a las escuelas de guerra y técnica, mientras los especialistas en inteligencia hegemonizan el terror de Estado. En 1980, tres capitanes de la ´95 son expulsados de las filas por escasa afinidad ideológica con la dictadura. Algunos combatirán con valor en la penosa guerra de Malvinas. La democracia asciende a coronel y/o general a quienes seguían en carrera en los ´90. Solidarios con miles de camaradas que denuncian ser víctimas de una venganza judicial en lugar de sujetos a justicia verdadera, demandan la “reconciliación” en una sociedad que, afirman, les debe su libertad. La verdad, que no pertenece a un solo lado, es mucho más complicada. Reclama compasión, justicia equitativa y perdón mutuo.

Gustavo Druetta, Sociólogo (CEPEI)