lunes, 28 de mayo de 2018

CADENA DE VENGANZA



En un enfrentamiento armado, el 19 de enero de 1977, en la ciudad de Santa Fe, fueron abatidos cuatro dirigentes del Ejército Montonero. Rolando Martínez, mi papá, era entonces chofer y agente del Comando Radioeléctrico de la policía provincial, el rango más bajo del escalafón. Hoy, 41 años después del tiroteo, mi padre que tiene 77, está sometido a prisión preventiva domiciliaria, la que lleva más de dos años, por el "asesinato" de los cuatro guerrilleros, no obstante no haber participado en los hechos por los que se lo acusa, ya que tomó servicio a las 19.45 y el enfrentamiento terminó horas antes, según consta en el expediente judicial. Así, mi papá ha pasado a integrar la larga lista de los acusados como "violadores de los derechos humanos", "delincuentes de lesa humanidad", "genocidas" y "represores". Mi padre es un hombre bueno que hace más de 45 años vive en el mismo lugar, tiene tres hijas y siete nietos, cobra una jubilación mínima y aquel mismo año, 1977, dejó de trabajar en la policía provincial por una enfermedad que aún hoy padece.

¿Alguien podría explicarme cómo un ser humano que no participó jamás en ningún enfrentamiento armado y empezó a trabajar horas más tarde de los sucesos de la causa en la que está acusado puede estar preso y calificado de esa manera? ¿Cómo puede ser que un agente chofer, sin un mínimo poder de decisión para ordenar un ataque, matanza, secuestro o tortura hoy esté pasando sus últimos días de vida en cautiverio, acusado de cuatro "asesinatos" que no cometió? Como mi papá, hay muchos verdaderos "presos políticos" a los que "alguien" nombró o se acordó de las caras, imágenes, voces, olores, sensaciones, o su nombre apareció en un libro tomando servicio después de más de 40 años, que terminaron acusados en alguno de los cientos de juicios por "delitos de lesa humanidad", pasando a ser nuevos eslabones, en su caso uno muy débil, en la cadena de una venganza, y para ellos no hay derechos humanos.


Quizás definir legalmente si mi papá es un ser humano sería una respuesta a mis preguntas, porque ha sido tratado como si no lo fuera.

Gabriela Martínez
DNI 22.215.336


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.