jueves, 16 de febrero de 2012

MI REGALO DE CUMPLEAÑOS A ELISABET

(CARTA DIRECTA)   por el Lic. Gustavo Adolfo Bunse (16 feb 2012)

Ya casi es Ud. una sexagenaria.   No sugiero que sea vieja. 
Sólo creo que envejece demasiado rápido… y mal

Sé muy bien… de su enorme reluctancia a darle la razón a la realidad y tratar de postergarla… pero esta vez, supongo que no la puede esquivar.

Es difícil Elisabet… es muy difícil… arreglar las demoliciones. 
La piel que se cae…  sin remedio.

Por eso… mi regalo para el domingo de carnaval, día de su cumpleaños 59, es un recurso estético secreto… absolutamente fácil.

Un mecanismo de defensa… que será complejo para Ud. tener en cuenta

No quiero amargarla demasiado Elisabet, pero debo hacerle  algunas consideraciones previas:

Ya debe saber usted…  perdón que se lo recuerde…  que,  en la nueva teoría médica,  que empezó a imponerse hace muy  poquito tiempo,  las enfermedades después de los 55, son -casi todas-  provocadas por las terribles amarguras, con una escala en el sufrimiento, con otra escala en el miedo y con un aterrizaje final en el stress. (es horrible decir estrés)

El stress… va recto a la baja de defensas.  Y las hace pomada.
Pues el stress resulta, nada más y nada menos,… que conciencia plena de una gran amenaza inminente… a la cual uno no va a poder controlar (en general por causa de estar uno rodeado de idiotas)


Perdón que le recuerde a Ud. que se le ha empezado a complicar el país.

Usted lo sabe… porque se nota mucho que empezó a tirar perdigonadas de distracción… como la enternecedora  “pelota de humo” de Malvinas   que…  entre Ud.  y yo  Elisabet…   no se va a arreglar ni con el Mariscal Von Ribbentrop ni con el Conde Gian Galeazo Ciano, ambos inútiles que sin embargo superan en mucho a su Ministro periodista antiperiodismo 

Y frente a esa realidad, ni siquiera es posible expresar hoy la famosa frase mediocre: “Ojala… que todo se arregle”.
Eso trae grietas en la cara, piel caída… y demolición.
 
Las complicaciones que van aterrizando en la comarca… lo hacen en forma consecutiva (usted lo ve)  y de la mano de la dura realidad (esa realidad, le repito… a la que usted jamás le quiso dar la razón).
Y no son… de ningún modo… unicausales.

Desde que usted reasumió Elisabet,… hizo algo terrorífico:
Puso a parir a toda la gente… en un estado de zozobra absolutamente inadmisible.

¿Que rayos se propone con es irresponsabilidad? ¡Ya tiene 59!

Primero regándole por la cabeza amenazas para todos… con el tema de los subsidios… Luego de eso… volviendo loca a la gente para que se desesperen y salgan corriendo… en turbamulta a hacer colas de tres horas para tener una tarjeta… antes de que les caiga un castigo bíblico.
Una tarjeta que sirve sólo a sus oscuros intereses distractivos.

Todo… así. Todo el mundo corriendo detrás de alguna nueva noticia de alarma que a usted se le antoja vomitar sobre nuestras cabezas.


¿Poner a parir a toda la ciudadanía… solamente porque usted… para ganar las elecciones, puso de prepo en el freezer los precios de los  servicios públicos y las tarifas?

¿Poner a parir a las corridas a todos… de golpe… como si fuera una sorpresa… y encima con aumentos maniobrados que golpean de un modo tan salvaje… que violan la constitución de cabo a rabo?

Usted no puede hacer eso Elisabet!!! …    
Pretender que, sorpresivamente le crean que recién ahora se da cuenta del retraso o de la baratura de los precios… es como pretender que su maniobra fallida y vergonzosa de “Antonito” fue un error no intencional. 

 ¿Uno llega tan inconsciente y volado a los 59?

Su caradurismo, Elisabet… es verdaderamente enciclopédico. 
Pero debe Ud. saber que… justo por esas cosas… viene el stress.

El domingo de carnaval, como dije… usted cumple 59. Y aquí está mi regalo.  Es un consejo:  
Debe Ud. conseguir un disfraz desde ese domingo de carnaval.


Cuando el pueblo advierta que usted está mirando por TV las colas de la gente para evitarse problemas graves que usted… y sólo usted… ha ocasionado… acaso tenga que buscar un disfraz muy rápido.

Se le complicó todo Elisabet.   Ahora le viene el stress.   Ya lo verá.    

Y no es el atisbo de inflación que usted se empeña en mantener en modo totalmente mentiroso e inadmisible… burlesco si me permite… mediante un Instituto fraudulento que usted controla con delincuentes comunes a su cargo.   

Ya sabe que no es un atisbo. Es una amenaza que usted no va a poder controlar…. por cuanto ya se le deslizó como un virus… y al tratar hoy de controlarla en modo torpe, a usted… le va a llegar el stress.


No es tampoco la pobreza ó la indigencia cuyos índices fabricados por usted misma…en ese antro, se distancian cada día más de la verdad.
Pero es una amenaza que usted sabe bien, no va a poder controlar.


Los 59 años que Ud. cumple el domingo de carnaval… la deben haber tentado ya… de comprarse algún disfraz de tranquilidad… preparando una sonrisa ortopédica para el día jueves 1º de marzo… fecha en la que va a  ir a mentirles a todos… a un Congreso con el sueldo duplicado por no hacer un bledo… y con los balcones pletóricos de sus patotas de La Cámpora.

¿Pero sabe que? aún con ese Congreso de raquíticos morales, con esa cáfila de buenos para nada, no puede todavía reformar la Constitución.


Y eso es una amenaza que,  usted… no puede controlar.
¡Ojo que las defensas con sólo esto, ya las tiene Ud. por el piso! 

No. No es todo eso… Elisabet. Hay más.

No es tampoco la intranquilidad social de las clases bajas que en un chispazo de hastío puedan verse tentados a ampliar su perímetro… por esta contaminación de precios que ya… a usted… la han enterrado viva.

Y no es tampoco el rebrote de la protesta social en los piquetes o en los paros que se tratan de conjurar cada media hora en despachos del Ministerio de Trabajo, con amenazas, con promesas…  o con cheques.
Eso… no lo va a poder controlar Elisabet.  

Por sólo eso… va usted  a tener stress… y le van a bajar las defensas.


Pero vea usted…aún no llega lo peor. 
El problema (que en verdad usted misma  ha diseñado)  es otro:

El problema es… toda la estructura del Estado.

Es un “todo” que usted horadó en el país. Y es la nada… que yace impávida por lo erróneo… por lo mediocre… por lo efímero y por lo improvisado que usted misma ha diseñado casi con malicia.     

Por el entierro de cadáveres… que aún patalean.

Es la base del Estado… que nadie ve… pero que allí se estremece y se advierte como empieza a tambalear seriamente…sin que nadie atine a preocuparse por la carcoma  de todas las instituciones republicanas.

Es la vergüenza metafísica… irradiada por usted desde el poder a través de su repugnancia por el capital, por la inversión y por el lucro ó la rentabilidad empresaria.  

Esa ha sido su apuesta temeraria…: mantener la incertidumbre.

Y ahora… por lanzar sobre la gente… este estado insólito de zozobra plagado de amenazas de aumentos de precios y de exigencias para zafar de un blanqueo que era obligación totalmente suya hacer antes de las elecciones.  Hizo esto para ganar, pero déjeme decir que no es gratis.


Es también la catalepsia increíble… en la que se halla… por su exclusiva culpa… la seguridad jurídica y es también la extinción del estado de derecho propiciada, estimulada y fogoneada por usted desde el propio seno del Gobierno.

En su cumpleaños 59 de carnaval: 
Búsquese un disfraz de tranquilidad…  para que le tape el miedo.

Usted misma propició mil factores, diseñados con paciencia… por sus propios delincuentes… artesanos todos ellos, de la dinamitación de la República.    Sepultureros de seres vivos.

El estancamiento y la parálisis de la multitud de reformas estructurales pendientes e imprescindibles que está fomentando su conducción, tan embelesada como un narcisista en el espejo.


Anestesiada por los vapores de un poder acumulado… que todavía le permite someter a propios y extraños.

Más que eso: La educación pública subsumida y postrada, la vergüenza por el esfuerzo profesional  propio y el horror por la sospecha de pensar diferente.
La cultura de la dádiva en lugar del  valor por la excelencia y el mérito.

Es algo esencial, “de fondo”, que ya no puede quedarse enmascarado eternamente.   Y mucho ojo.   

… que él…va a sacar una mano de la tumba y le va a agarrar un tobillo.


No se distraiga.   Los vapores del poder… bajan las defensas.

Vea que hay una especie de septicemia que se propaga sin pausa con el incentivo permanente de vuestros mercenarios para que todo dependa solamente de sus designios y se sufrague con la “caja”.

Es el desquicio que usted hace del sistema... para que le brinde espacio y andamiento… convirtiendo todo en una danza obscena… que lo único que logra es profundizar la repugnancia por toda la dirigencia política.

Resulta entonces, que las condiciones básicas para que el escenario de corto plazo se complique todavía mucho más, están dadas en todos los órdenes del Estado.

Así que…  hágame caso: vaya buscándose un disfraz.


Porque usted… Elisabet… puede evitar muchas cosas.

Pero lo que no puede evitar… son las consecuencias de su propia irresponsabilidad.

Y la velocidad con que eso tenga lugar, no depende en absoluto de nada que pueda hacer la ciudadanía, toda vez que se han puesto a andar las cosas hacia direcciones impredecibles que van a devenir sólo del rumbo de la mediocridad que usted misma nos impone.

Antes bien, ese es el único rumbo que conocen hoy… quienes están conduciendo con usted… la sepultura de la Nación Argentina.

En medio de ese torbellino, casi como un tábano sin cabeza… allí está usted… yaciendo con su llanto conmovedor girando como una zombie… yendo a rodar a cualquier atril sin ningún plan y también sin el menor objetivo serio,… creyendo que hay que “agredir para agradar”  y  “burlar para sobrar”.

Creyendo que si muestra un “Antonio”… los idiotas no se dan cuenta…

Tómese al menos el trabajo de diseñar las patrañas con más primor.
Nos miente en la cara y ¿ni siquiera se esmera en ser un poco creativa? 

Pare con la falsedad un poco… Cada una le deja una grieta en la cara.

Una grieta indeleble… porque tiene Ud. que auto diseñarse un gesto hipócrita en el espejo para poner una cara que su espíritu no reconoce como propia.   Una cara trucha.


Y mañosamente,  usted hace varios intentos extravagantes de explicar a quienes van a oírla… arrodillados… cuál era exactamente el conjunto de parches implementados para resolver la imprevisión terrible de los actuales escenarios.

Y allí naufraga… pero la aplauden igual.

Es tan brutal su hipocresía… que deja a todos en estado de perplejidad.

Pero póngale atención al stress…

Porque eso… la va a enviar al hospital de nuevo… y créame que no va a poder dejarnos tan fácil a todos… observando con impavidez como usted entierra nuestras instituciones aún con vida… cerrando la puerta y tirando la llave alegremente.  No.

Creo que Ud. va a tener que pasar antes por ventanilla.

 Cuídese Elisabet… y  haga el favor de ponerse un disfraz…


… De ese modo,  pasará inadvertida cuando le pegue al gorro frigio.
 
…  Y además… no va a ser tan tenebroso…  para todos nosotros…ese domingo 19 de carnaval… en el que usted cumple los 59.


Lic. Gustavo Adolfo Bunse

2 comentarios:

  1. Cualquier parecido con la realidad, es pura coincidencia.

    ResponderEliminar
  2. Elsabet solo es descripta por sus cualidades malas y/o buenas, es el retrato de una persona a la que no se menciona por su nombre... pero se la identifica fácilmente. Lo de ella es muy evidente.

    ResponderEliminar