jueves, 6 de marzo de 2014

ANTE LA INJUSTICIA... EL CAMINO ¿SERÁ RECURRIR A LAS CORTES INTERNACIONALES?

Emilio Álvarez Icaza

Señor
Emilio Álvarez Icaza
Secretario Ejecutivo
Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)

Remito en expte: P-1399-2006 la publicación del día de la fecha del periódico más prestigioso de la República Argentina en la que se denuncian los hechos por mí reclamados ante esa CIDH, verificando la justicia de mi petición.

Saludo a usted muy respetuosamente.

Eduardo Ramos Campagnolo


Lunes 03 de marzo de 2014 | Publicado en edición impresa

Editorial I

JUICIOS TEÑIDOS DE GRAVES SOSPECHAS

Es necesario que en las causas judiciales vinculadas con la trágica década del 70 prive la objetividad de los jueces por encima del odio y el afán de venganza
   
Luis Alberto Romero

En una nota publicada recientemente en LA NACIÓN, el historiador Luis Alberto Romero se hace eco de una grave preocupación que crece cada vez más. Una que, en su momento, exteriorizó también el constitucionalista Ricardo Gil Lavedra cuando nos advirtió con relación a la posibilidad de que, respecto de los juicios vinculados a delitos de lesa humanidad, no se hubieran respetado principios esenciales del debido proceso legal, como el de la exigencia de prueba fehaciente o el del beneficio de la duda y la presunción de inocencia. Se trataría de un hecho gravísimo que, además, debería en algún momento generar las responsabilidades consiguientes.

Ricardo Gil Lavedra

A todo eso se suma la designación arbitraria de jueces y fiscales en esas delicadas causas, al igual que la existencia de denuncias de manipulación de pruebas testimoniales y de otra naturaleza. No menos grave resulta la realmente escandalosa actuación de fiscales carentes de independencia e imparcialidad, en tanto que habrían actuado previamente como abogados de querellantes en las mismas causas en las que luego ellos mismos intervienen como fiscales, lo que es ciertamente inaceptable.

Tribunal Oral en lo Criminal Federal de San Luis

Luis Alberto Romero ha sostenido por ello, con mucha razón, que una condena judicial es legítima tan sólo cuando realmente existen y se han aportado pruebas que deban tenerse por fehacientes, más allá de toda duda razonable. Pareciera obvio, pero hace falta aclararlo, porque no siempre se actúa con ello en vista. De lo que se deriva que la eventual impunidad de algunos cuya culpa no pudo ser probada es en rigor un precio a pagar para sostener los principios esenciales sobre los que, en una democracia, se edifica siempre la administración de justicia.

Es necesario señalar que sí, de pronto, existieran manipulaciones o maniobras irregulares en la sustanciación de las pruebas en ese tipo de causas, la responsabilidad de quienes las llevasen a cabo particularmente si ellos fueran o hubieran sido funcionarios del Estado sería inmensa, toda vez que habrían traicionado a la justicia, reemplazándola por la sed de revancha o venganza, lo que conformaría toda una enormidad, de ser efectivamente comprobado.

l juez federal Alberto Osvaldo Recondo

Una reciente sentencia del juez federal de La Plata Alberto Recondo, que contiene una seria advertencia que va en la misma línea de la formulada por los autores antes aludidos, merece ser destacada. Hablamos de un juez que ha sido designado por el actual gobierno en 2012, que actuó como magistrado subrogante en una causa que se tramita ante el Juzgado N° 1, Secretaría N° 3, atento a que el titular del respectivo tribunal estaba de licencia, vinculada con el ex ministro de Gobierno de la provincia de Buenos Aires entre 1976 y 1979, Jaime L. Smart.

Jaime L. Smart

Cabe recordar que hay numerosos casos no éste en particular en los que la recurrencia constante a la utilización de jueces subrogantes parecería haberse transformado es una práctica extendida, a la que obviamente debiera ponerse coto. Particularmente, en aquellos supuestos en los que el procedimiento legal para designar a los jueces definitivos se ha llevado a cabo y completarlo depende tan sólo del Poder Ejecutivo mediante el dictado del consiguiente decreto, puesto que entonces la designación de subrogantes podría, en verdad, esconder motivos realmente subalternos e inaceptables, por lejanos y ajenos a la administración de justicia.

Para el citado juez Recondo "si cuando nos movemos por el resbaladizo terreno que constituyen los delitos de lesa humanidad no nos aseguramos de que no nuble nuestro juicio el horror que ellos inspiraran... o la preocupación de cómo se juzguen en los diarios de mañana, creo que corremos el riesgo de deslizarnos hacia un derecho penal que deje de lado sus principios cada vez que nos enfrentemos a una situación similar". Esa rigurosa frase pertenece a una meditada decisión del referido juez en la que dispuso liberar, por falta de mérito, a Jaime L. Smart, por entender simplemente que no había pruebas suficientes para incriminarlo como partícipe responsable de los delitos de los que era acusado en la causa referida. De lo contrario, entendió el magistrado, se violaría el principio de legalidad.

Sobre los delitos de la trágica década del 70, el juez Recondo nos recuerda que, frente a ellos, lo que se necesita es hacer justicia, por oposición a moverse en función de la venganza. Dicho de otra manera, objetividad y seriedad en el actuar y no mero afán persecutorio.

Debe añadirse a todo ello una preocupación creciente en este mismo capítulo de la actividad judicial: la que guarda relación con el abuso arbitrario del instituto de la prisión preventiva, así como con la negativa sistemática a permitir el recurso a la prisión domiciliaria para procesados que ya son evidentemente ancianos o están enfermos. Actitudes que, como sociedad y por todo lo que ellas implican, no podemos consentir.

La advertencia que contienen las opiniones antes mencionadas, así como la decisión comentada del juez Recondo, apuntan por cierto a que parecería haber llegado la hora de asumir la necesidad de revisar y eventualmente corregir algunas conductas procesales que realmente lucen injustificables y hasta aberrantes. Es menester, en cambio, aferrarnos al respeto por la ley y la verdad. Por nuestra propia dignidad y de cara al juicio de la historia.


NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.




TESTIMONIO FALSO (SIN PONERSE COLORADO)

Audiencia del Jueves 27 de febrero de 2014

San Luis. El Tribunal Oral Federal que juzga en San Luis a 29 acusados por supuestos delitos de lesa humanidad cometidos en la provincia durante el gobierno de facto de las FFAA de 1976-1983, tomó hoy declaración al “testigo” el señor Roberto Francisco López, quien en el año 76 se desempeñaba como Jefe de Personal de la fábrica de cerámica “San José”, manifestando con total sinceridad (o descaro, amparándose en las prescripciones actuales para todos aquellos que pertenecían a las organizaciones terroristas, que en la fábrica había no menos de noventa  (90) personas que pertenecían a Montoneros y que él mismo se encargó de quemar sus fichas (legajos) cuando la policía o el Ejército empezó a incursionar en la fábrica haciendo averiguaciones.


Aún hay 3 personas de las cuales se desconoce su paradero, una de ellas, llamado Nolasco Leyes, cuya ausencia fue falseada por el testigo ya que narró que fue “secuestrado” por el Ejército que, según su testimonio se lo llevaron desnudo, una noche que él había terminado su trabajo, mientras se estaba duchando en la fábrica. La verdadera historia es que habiendo sido apresado por la policía cuando llegaba a su casa, escapó luego, saltando desde un camión en que era trasladado desde la Policía a la Penitenciaría (tal lo demostrado y narrado en el sumario de la época y corroborado por la declaración de un compañero de trabajo quien testimonió que Nolasco Leyes salió del trabajo en su bicicleta la noche en que López asegura que fue secuestrado).

Pero lo más interesante de este caso y digno de resaltar con mayor énfasis, es que el mismo testigo narró con toda naturalidad y total descaro (amparado por la prescriptibilidad de los delitos para los terroristas, por no ser considerados sus delitos o crímenes de lesa humanidad), es que en esa época, el abogado sindicalista sanjuanino de apellido Bernasconi, entraba y salía de la fábrica como “Pancho por su casa” o “como si fuera el dueño de la fábrica”, con la finalidad de “arengar”, casi siempre a la hora del almuerzo, a los obreros de la fábrica.

En una oportunidad en que el testigo López se retiraba de la fábrica, ingresaba el abogado Bernasconi manejando un automóvil Ford Falcon, acompañado por una persona y sobre el asiento de atrás, atrevidamente a la vista, observó que había una ametralladora.

En su testimonio el testigo omitió decir que la persona que lo acompañaba, al abogado Bernasconi, en esa oportunidad era nada más y nada menos que el “ahora” abogado de la querella, Norberto Foresti, quien más tarde caería preso por 8 años teniendo luego la opción de salir del país, eligiendo un país limítrofe como aguantadero provisorio.

Norberto Foresti

Con los años, el ahora abogado de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos de San Luis, es el que acusa a los imputados todos los días en su rol de querellante.



Carta a los Lectores

LA NACIÓN – 27 de febrero de 2014

PRESOS POLÍTICOS

En su artículo de anteayer, titulado "Cuando la política desvirtúa la justicia", Luis Alberto Romero aborda uno de los temas de mayor vigencia: que por la justicia imperante no se trata de si el acusado es culpable o no, porque los juicios están "armados", contrariamente a lo que en materia judicial se llama "a derecho". Concurro frecuentemente a visitar amigos presos políticos a la cárcel de San Luis y lo que digo lo compruebo cada vez que acudo allí. Romero menciona la frase del secretario de Justicia, Julián Álvarez, ("Quisiera que los jueces hagan política a través de sus sentencias") y cita a un alumno suyo que, al referirse al juicio de su padre, preso político, señala: "No vi nada nuevo, jueces que opinaban; defensores hostigados; fiscales y abogados que indicaban a los testigos lo que debían decir; cambios notables respecto de sus testimonios; tribunas vociferantes. Todo ponderando, explícita o implícitamente, la gesta de las organizaciones armadas de los años setenta".

¿Es ésta la década ganada en materia de justicia?

Adrián Canteros


Carta a los Lectores

LA NACIÓN 04 de marzo de 2014

JUICIOS CALCADOS

El Editorial I de hoy - 03 de marzo - "Juicios teñidos de graves sospechas", parece haberse "calcado"  de lo que sucede en todos los juicios de lesa humanidad.

Soy concurrente al juicio de San Luis y concordante con vuestra columna editorial, nos encontramos: 1) Todos los Jueces son "subrogantes"; 2) La Fiscal General es Subrogante; 3) Esta misma Fiscal, se desempeñó como Fiscal Federal hasta el día anterior a la iniciación del juicio, es decir que la persona que imputó a los Presos Políticos en la etapa de Instrucción, es la misma persona que hoy, descaradamente, oficia de acusadora en el debate del Tribunal Oral; 3) Tanto los Jueces como la Fiscal fueron recusados desde el primer día siendo rechazada la demanda por el mismo tribunal; 4) El abogado querellante perteneció a una organización armada en los años '70 al que se le dio la opción de salir del país, refugiándose en Brasil; 4) Todas las acusaciones a los imputados se basan en declaraciones "testimoniales" de las "victimas" sin que la Fiscalía y el Juez Federal las hayan investigado. Es la palabra de la víctima contra la palabra del imputado sin "la exigencia de la prueba fehaciente o del beneficio de la duda y la presunción de inocencia", tal como sentencia vuestra Editorial. Ustedes mismos afirman que "el historiador Luis Alberto Romero, ha sostenido por ello, con mucha razón, que una condena judicial es legítima tan sólo cuando realmente existen y se han aportado pruebas que deban tenerse por fehacientes, más allá de toda duda razonable". 

Adrián Canteros


miércoles, 26 de febrero de 2014

UNA LECCIÓN MAGISTRAL


Una  mañana cuando nuestro nuevo profesor de "Introducción al Derecho" entró en la clase lo primero que hizo fue preguntarle el nombre a un alumno que estaba sentado en la primera fila:

- ¿Cómo te llamas?
- Me llamo Juan, señor.
- ¡Vete de mi clase y no quiero que vuelvas nunca más!  Gritó el desagradable profesor.

Juan estaba desconcertado. Cuando reaccionó se levantó torpemente, recogió sus cosas y salió de la  clase. Todos estábamos asustados e indignados pero nadie dijo nada.

- Está bien. ¡Ahora sí! ¿Para qué sirven las leyes?...

Seguíamos asustados pero poco a poco comenzamos a responder a su pregunta: "Para que haya un orden en nuestra  sociedad". "¡No!" contestaba el profesor. "Para cumplirlas" "¡No!"   "Para que la gente mala pague por sus actos". "¡¡No!! ¡¿Pero es que nadie sabrá responder esta pregunta?!"...

"Para que haya justicia", dijo tímidamente una chica. "¡Por fin!  Eso es... para que haya justicia.   Y ahora ¿para qué sirve la  justicia?" Todos empezábamos a estar molestos por esa actitud tan grosera.  Sin  embargo, seguíamos respondiendo:
- "Para salvaguardar los derechos humanos"
- "Bien, ¿qué más?", decía el profesor.
- "Para discriminar lo que está bien de lo que está mal"...
- Seguir...
- "Para premiar a quien hace el bien."
- Ok, no está mal pero... respondan  a esta pregunta  ¿actué correctamente al expulsar de la clase a Juan?.... Todos nos quedamos callados, nadie  respondía.  
- Quiero una respuesta decidida y unánime.
- ¡¡No!!- dijimos todos a la vez.
- ¿Podría decirse que cometí una injusticia?
- ¡Sí!
- ¿Por qué nadie hizo nada al respecto?  ¿Para qué queremos leyes y reglas si no disponemos de la valentía  para llevarlas a la práctica?  Cada uno de ustedes tiene la obligación de actuar cuando presencia una injusticia. Todos. ¡No vuelvan a quedarse callados nunca más! Vete a buscar  Juan,  dijo mirándome fijamente.

Aquel día recibí la lección más práctica de mi clase de Derecho. Cuando no defendemos nuestros derechos perdemos la dignidad, y la dignidad no se negocia.          



ARGEN/ZUELA Y VENE/TINA

"Cuando la injusticia se convierte en ley,
la rebelión se convierte en un deber"
Thomas Jefferson

El Pajarico Chitico, despreciando toda institucionalidad y a contramano de lo que dispone la propia Constitución sancionada por Hugo Chávez, mantuvo su cargo como Vicepresidente después de la muerte de aquél, fue a Cuba a firmar un trascendental acuerdo con la dictadura castrista y, finalmente, se consagró Presidente en una fraudulenta elección. A partir de allí, se hizo de los poderes judicial y legislativo, de la mayoría de los cargos en los distintos estados y alcaidías, y comenzó una exitosa campaña para silenciar a la oposición y a la prensa libre.

Pero la torpeza del régimen y su gigantesca corrupción desplomó la producción de petróleo y gas y hoy sus aún monumentales ventas a los Estados Unidos no le permiten importar los alimentos y los medicamentos necesarios para satisfacer las más elementales necesidades de su pueblo; con la inflación más alta del mundo, Venezuela soporta una diferencia cambiaria sideral entre sus mercados oficial y blue. Ante la protesta social, encabezada por los estudiantes, militarizó totalmente a la administración pública y creó distintas organizaciones armadas que asuelan los barrios y comunas atemorizando y hasta matando a los opositores.

Así, el régimen no parece tener otro destino que parecerse, cada vez más a Cuba, cuyos vetustos líderes necesitan, como de la sangre misma, del enorme oleoducto virtual mediante el cual Caracas le suministra gas y petróleo por más de US$ 10.000 millones anuales. Sin ese masivo apoyo, los Castro verían naufragar definitivamente su "paraíso"; es por ello que, en defensa propia, contribuyen con más de sesenta mil "asesores" armados a sostener a esta tristísima Venezuela actual, muchos de los cuales integran las fuerzas armadas y los grupos parapoliciales que asesinan a mansalva.

El pueblo venezolano, mucho más aguerrido y comprometido que el argentino, está poniendo toda su carne, literalmente, al asador del chavismo, y ya la luctuosa cuenta llega a los once muertos y más de setecientos heridos; a la violencia y a la inseguridad cotidianas -en Caracas se producen más homicidios que en Bagdad-, ahora se suma la represión a la protesta que, con seguridad, seguirá engrosando ese penoso balance.

El otro aspecto que, pese a esperable, no deja de llamar la atención es el silencio en que se han sumido los organismos de falsos derechos humanos argentinos frente a la masacre de la población civil, sobre todo de estudiantes, y a los dichos del pandillero D'Elía. Demuestran así, una vez más, cuán sesgada es su posición, dependiendo de su afinidad o lejanía del régimen que los viola.

Pese a la preocupación que embarga a los argentinos por una eventual réplica local de esa forma terrible de chavismo, y a los ingentes esfuerzos que hace el kirchnerismo duro para lograrlo, debemos recordar por qué no resulta posible transpolar aquí algo similar. En primer término, porque la ciudadanía argentina no está dispuesta a ocupar diaria y masivamente las calles, sea a favor o en contra del Gobierno; segundo, porque la crisis económica aún no reviste punto de comparación y, finalmente, por esa organización militar y paramilitar que allí respalda al régimen. Debemos agradecer que, cuando disponía de poder para hacerlo, don Néstor prefirió enriquecerse y ahora su viuda, rodeada de incapaces y de ladrones, carece de los medios para triunfar.

Y aquí es donde entra una necesaria mirada sobre el Ejército y el rol de su jefe, el Espión Milani. Quien ha tenido la paciencia de seguir estas notas, sabe cuántos parecidos encuentro entre el jefe actual y Massera, ese degradado y criminal almirante que, en pos de un proyecto político personal, hizo cuanto consideró necesario -el asesinato para robar, inclusive- para crecer y concretarlo. Doña Cristina, por defender su ascenso al grado de Tte. General, ha pagado en meses recientes un costo sideral al ignorar las graves acusaciones de enriquecimiento ilícito y de violador de los derechos humanos que, en el caso de otros militares contemporáneos a éste, los han llevado a la cárcel y a la muerte.

Sin embargo, parece no percibir que ella misma es un escalón más en la elevación del Espión a la cúspide a la cual cree ser llamado por su destino, otro de los que antes fueron Garré, Puricelli, el Perro Verbitsky y hasta la propia Madre Bonafini. Debiera la Presidente recordar qué papel jugó Massera en las postrimerías de la presidencia de Isabelita Perón y, sobre todo, una de las últimas frases de Salvador ChichoAllende, poco antes del golpe de 1973 en Chile: "Llámenlo a Arturito (por Pinochet), que es un leal amigo nuestro".

Volviendo, en especial, a la muerte de otro bombero víctima del incendio del depósito de Iron Mountain, la ciudadanía debe exigir el rápido e inobjetable esclarecimiento de las circunstancias que rodearon su inicio. Debemos saber ya mismo cómo comenzó y, sobre todo, qué se quemó. No debemos permitir que la Justicia, como sucede con el crimen de Once, cuyo segundo aniversario fue conmemorado ayer con críticas gravísimas a la propia Cristina, permita que los responsables, si los hubo en el caso de Barracas, sigan libres y disfrutando de sus fortunas tan manchadas de sangre.

Como seguramente recordará, hace meses que denuncio que el Gobierno, sobre la base de las mentirosas estadísticas del INDEC, pagará a los tenedores de bonos atados al crecimiento del PBI, entre US$ 3 y 4.000 millones; si todos los bancos internacionales, los analistas independientes y las agencias que la Argentina no crecería, ¿qué otros pudieron comprar esos bonos que no fueran aquéllos que sabían que podían manipular los datos oficiales? Para mí absoluta consternación, ese pago fue confirmado el jueves, por lo cual se transformará en el último saqueo a lo que, alguna vez, fue una nación.

El llamado a la movilización cívica del 13 de marzo (#13M, en Twitter) continúa con fuerza, pero aún no se ha logrado la esencial unificación de las consignas; si no consiguiéramos tal cosa, sólo será una manifestación más, que doña Cristina (cliquear: http://vimeo.com/10675039 ) mirará por televisión, que no producirá efecto alguno y agudizará la frustración. Por ello, renuevo mi pedido en ese sentido a los distintos convocantes, pues ya queda muy poco tiempo para la fecha señalada. Para sostener mis dichos, basta con ver qué sucedió en Ucrania, donde las manifestaciones populares obligaron al Parlamento a destituir al Presidente y llamar a elecciones.
Esta semana nos dirá mucho acerca de qué pasará en las negociaciones paritarias. Sus resultados serán determinantes para el futuro inmediato, ya que las aisladas medidas adoptadas por el Banco Central para detener la sangría de reservas, sólo podrán extender sus efectos hasta junio y si, para entonces, el Gobierno no hubiera explicitado un plan antiinflacionario creíble (que, necesariamente, deberá incluir el reemplazo de quienes tienen a su cargo la economía), el temporal regresará con más fuerza aún.

Bs.As., 23 Feb 14


Enrique Guillermo Avogadro
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CARTA DE LECTORES


PRESOS POLÍTICOS
En su artículo de anteayer, titulado "Cuando la política desvirtúa la justicia", Luis Alberto Romero aborda uno de los temas de mayor vigencia: que por la justicia imperante no se trata de si el acusado es culpable o no, porque los juicios están "armados", contrariamente a lo que en materia judicial se llama "a derecho". Concurro frecuentemente a visitar amigos presos políticos a la cárcel de San Luis y lo que digo lo compruebo cada vez que acudo allí. Romero menciona la frase del secretario de Justicia, Julián Álvarez, ("Quisiera que los jueces hagan política a través de sus sentencias") y cita a un alumno suyo que, al referirse al juicio de su padre, preso político, señala: "No vi nada nuevo, jueces que opinaban; defensores hostigados; fiscales y abogados que indicaban a los testigos lo que debían decir; cambios notables respecto de sus testimonios; tribunas vociferantes. Todo ponderando, explícita o implícitamente, la gesta de las organizaciones armadas de los años setenta".

¿Es ésta la década ganada en materia de justicia?

Adrián Canteros
DNI 22.631.951

PRESTIGIO DEL EJÉRCITO
Señores del glorioso Ejército de mi patria, creo que están yendo por mal camino al trabajar junto con la Asociación Madres de Plaza de Mayo. Luego de que se descubrieron el mal manejo de los fondos y delitos en la mencionada asociación, sería prudente que no arriesgaran el ganado prestigio, la honorabilidad y la hombría de bien de sus integrantes, al menos no hasta que la Justicia se expida en profundidad sobre este lamentable caso.

Rafael E. Madero

DNI 8.558.733

LOS JUICIOS A MILITARES Y LAS HERIDAS SIN CERRAR
En los juicios de lesa humanidad, verdadero resultado de idas y vueltas de una Justicia títere al servicio del poder político, se recrean hechos de hace casi 40 años con una parcialidad manifiesta que ha llevado a invertir la carga de las pruebas. Militares y policías que deben demostrar su inocencia por el sólo hecho de serlo.

Fiscales y querellantes presionan y amenazan arbitrariamente a jueces timoratos con la pérdida de cargos obtenidos por el camino de la política y no del mérito. Son juicios animados e impulsados por fuerzas no positivas que no cierran heridas en la sociedad, sino que de ese modo las profundizan.

Malena Gandolfo

REVANCHISMO
Soy hijo de un preso político detenido en Marcos Paz. Mi padre (Gustavo Demarchi) fue fiscal federal en Mar del Plata durante el gobierno de Isabel Perón y ejerció dicho cargo en épocas difíciles. Está procesado en una causa política por hechos de 1975, armada por actores políticos en un claro revanchismo, a tal punto de que le ordenó la detención un juez subrogante sin acuerdo del Senado y deudor de mi padre. Asimismo, el fiscal interviniente tampoco cuenta con acuerdo del Senado y quienes fueron acusados por él son hoy testigos de cargo sin que ni siquiera se los considere comprendidos en las generales de la ley.

Coincido con las cartas de Aníbal Guevara Bianchi y Lorena Belén Moore (a quienes no conozco). Los derechos humanos son hoy en nuestro país una excusa para satisfacer intereses personales u ocultar negocios. Son esgrimidos por muchos ex terroristas, quienes usan su poder con la aquiescencia de un Poder Judicial al servicio del régimen imperante. La historia pondrá las cosas en su lugar, pero lamentablemente será tarde para volver atrás los años perdidos en injustas detenciones.

Juan Manuel Demarchi
DNI 21.904.002

MILITARES PRESOS
Estoy totalmente de acuerdo con la nota de Aníbal Guevara Bianchi. Somos muchos los hijos, nietos de militares juzgados con total falta de legalidad, condenados antes del juicio, mayores de 70 años maltratados en cárceles comunes. La prueba común a todos ellos es "no pudo no haber sabido". Hay testigos que reconocen a los militares por sus zapatos, por el perfume o porque usaba bigote, por ejemplo. Está prohibido preguntar al testigo o a la presunta víctima de apremios si perteneció a alguna organización armada que luchaba contra el Estado en aquellos tiempos. Se les niega el arresto domiciliario a los mayores de 70 años, aun a los que tienen prisión preventiva, como si la prisión preventiva fuera un castigo.

Denuncio a todos los jueces y fiscales cobardes que hacen lugar a todas estas irregularidades.

Ricardo Alberto Mikulan

PRISIÓN DOMICILIARIA
A un jefe narco se le da el privilegio de ser liberado antes del término de su condena por ser buen alumno. El abuelo de mis hijos, el doctor Jaime L. Smart, está preso condenado injustamente por delitos de lesa humanidad, y a pesar de su excelente conducta como presidiario, no se le concede la presión domiciliaria, no obstante tener 78 años. Así como existe Fútbol para Todos, no sería mala idea implementar "Derechos Humanos para Todos".

Dolores Aftalión

DOBLE DISCURSO
Soy hija de otra víctima del doble discurso; a menudo recibo amenazas por mi posición en desacuerdo con el Gobierno. Mi padre es jubilado de la policía y hace diez años que está detenido, preso, abandonado... en una cárcel, descuidado y abatido simplemente por haber pertenecido a determinado grupo llamado hoy "represores", "genocidas", "torturadores". Mi padre es víctima, al igual que los papás de otros hermanos del corazón, de la injusticia del doble discurso. Los testimonios contradictorios sí tuvieron peso en su juicio; la falta de pruebas no fue trascendente para los jueces; al igual que muchos más, tiene cadena perpetua. Yo cada vez entiendo menos: ¿acaso no se mide todo con la misma vara?

Fernanda Bustamante

PERSECUCIÓN

Respecto del tributo realizado por el teniente coronel Nani en su carta del jueves pasado hacia quienes murieron por nosotros y por nuestro estilo de vida durante el copamiento de La Tablada, me gustaría también ofrecer un sentido homenaje a los más de 200 militares, civiles y miembros de otras fuerzas que sufrieron la misma suerte en estos últimos 10 años, personas sometidas a procesos judiciales irregulares que trascienden la cuestión política para pasar a derribar los cimientos propios de todo Estado constitucional de Derecho. Estas personas, al igual que todos los que lucharon contra la subversión, pusieron en peligro sus vidas y las de sus familias. Muchos murieron por defendernos o habernos defendido, sin pedir nada a cambio. Por eso la sociedad debe darles el reconocimiento que merecen y bogar para que se deje de perseguir y acusar sin sustento real a nuestros soldados.

Una especial mención hacia mi padre, José Javier, quien, como todos los privados ilegítimamente de su libertad, debieron y deben soportar sobre sus espaldas el peso de un Estado opresor que paciente e inexorablemente los lleva a la muerte.

Catalina de la Torre
DNI 28.873.369

RECONOCIMIENTO
El editorial de anteayer, titulado "Sin reconocimiento durante 25 años" nos recuerda la discrecionalidad y la parcialidad con que se ejerce la defensa de los derechos humanos en nuestro país. Como bien se indica allí, las familias de los policías, conscriptos y militares que el 23 de enero de 1989 dieron su vida para defender a la República y resistir el ataque terrorista al Regimiento de Infantería Mecanizada 3 de La Tablada, no han sido indemnizadas ni debidamente reconocidas. Pero como no todos nos olvidamos de ellos, el 10 de septiembre de 2013 presenté juntamente con los diputados Cornelia Schmidt-Liermann (Pro) y Carlos Brown (Frente Peronista) un proyecto de ley para disponer la reparación económica de aquellas familias y la colocación dentro del Congreso Nacional de un monumento conmemorativo en honor a los patriotas que murieron defendiendo la Constitución. El expediente recibió el número 6360-D-2013 y hasta el día de hoy sigue esperando su tratamiento y correspondiente aprobación.

Julián Obiglio
DNI 25.257.416

LA TABLADA
Una horda de terroristas integrantes del llamado Movimiento Todos por la Patria (MTP), el 23 de enero de 1989, entró a sangre y fuego tomando por asalto el Regimiento de Infantería Mecanizada Nº 3 de La Tablada. Gloria eterna para todos los que ofrendaron su vida, junto a mi reconocimiento y agradecimiento para todos los integrantes de las Fuerzas Armadas y de seguridad, que derrochando arrojo y valentía, defendieron el estado democrático. Ellos expresaron, para siempre, el deseo de todos los argentinos que apostamos a vivir en paz y concordia.

Marta Escobar
DNI 6.030.071






¿CON ESTOS?

"A partir de nuestra confluencia ideológica
socialdemócrata vamos a ir a buscar los votos
de una mayoría en la Argentina que hay que construir
a través de la diversidad y la pluralidad, con generosidad y amplitud", 
Ernesto Sanz
  

La realidad política argentina es inexorable en sus conclusiones. Ella nos dice que, más allá de sus torpezas intrínsecas, ningún gobierno radical ha terminado su mandato. Yrigoyen e Illia fueron echados por los militares; luego, más civilizada la Argentina fueron los peronistas quienes se encargaron de la faena sucia e hicieron que Alfonsín y de la Rúa se fueran en olor de estúpida impericia. A mÍ, y a mucho que hemos vivido los últimos treinta años en la República, se me hace cuento imaginar que un presidente radical, socialista o algo así termine su mandato, ese mandato del que- perejiles irredentos- abrigamos la esperanza que comenzará en 2015. Nada ni nadie nos puede asegurar que esto, al menos la parte que les corresponde al peronismo, no volverá a suceder.


Algún iluso puede mencionar a la Constitución como carta educativa o creer en la bonhomía de los dirigentes peronistas. Las pruebas están al canto, todo lo que sucedió en estos diez años tienen como impronta aquella verdad gritada por el general que decía: “al enemigo, ni justicia”. Que su esencia se haya exacerbado con el criptomontonerismo de los que se encaramaron hace diez años al poder, no significa que no pueda ser utilizada de nuevo -por otros peronistas- como elemento para disciplinar a cuanto díscolo ande suelto por el país.


Como contrapartida a este futuro posible que es algo más que serio pero que con voluntad suicida la “dirigencia política” sigue soslayando, asistimos por parte de una parte de la oposición a un sainete de circo criollo donde una trouppe de ganapanes de la política: Morales, Solanas Pacheco, Cobos, Binner y Alfonsín chico entre otros, creyendo que están en la inmediatez de un acto eleccionario tipo Canadá o Australia dicen muy sueltos de cuerpo que frente al futuro eleccionario su bondad política tiene un límite: Macri.


Macri es como el tuerto en el país de los ciegos. Entre tantos inútiles que solo pueden mostrar sus gestiones inexistentes como resultado de su obsecuencia y del afán por la bolsa de sus mandamases, la gestión de Macri resplandece. Que su brillo sea igual al  de una copa de latón oxidada en manos del presidente de una asamblea de pordioseros no le resta méritos en la Argentina de hoy. Más, si el que lo critica es  Binner. Es como darle a la copa una mano de lustra metales; porque, que este pobre tipo al que el matrimonio presidencial le debe  unos cuantos favores salga a censurar al “Mauri” tiene la misma entidad que suponer que los cascos azules en Haití se comportan como las monjas de Santa Teresa de Calcuta. Al menos, hasta el día de hoy, los “narcos” no se matan en el centro de la CABA como sucede en Rosario ni sé que se haya denunciado a la “Metropolitana” por liberar alguna entrada a la ciudad como ha sucedido reiteradamente con la policía de Santa Fé en la ruta nacional 34.

Pero dejemos esto, tampoco Macri es santo de mi devoción ni me interesa más allá de lo anecdótico que es más bien pobre. Al fin y al cabo ya lo dijimos, tampoco la CABA es Montreal o Melbourne. Lo que si preocupa es la mentalidad de enano de estos bobos que poniendo caras de vestales ultrajadas dicen "tenemos algunas diferencias ideológicas" con el PRO, cuando estamos a más de año y medio de las elecciones y se olvidan que llegar a ellas será una vía dura y dolorosa porque, ¿hay alguien que pensando con seriedad y evaluando las condiciones en que se encuentra el país pueda excluir la posibilidad de violencia extrema y guerra civil?

José "Pepe" Estenssoro


Mientras tanto estos chambones -la “oposición” toda- lo que deberían hacer es juntarse, no para “ganar” una elección sino para ponerse de acuerdo sobre cómo será el país que vendrá luego de esta debacle. Porque los argentinos queremos saber qué es lo que se va a hacer con los pillos que han saqueado durante diez años el país; que se va a hacer con el Banco central, si seguirá siendo la caja de mantenimiento de políticas económicas espurias o se lo pondrá en manos de gente idónea; si de una vez por todas las organizaciones obreras se democratizarán o seguirán los barones del sindicalismo trabando extorsivamente cualquier idea de producción y desarrollo; si vamos a tener ferrocarriles y rutas en serio o seguiremos moviéndonos como en Sri Lanka; si YPF será la empresa con futuro que armó Pepe Estenssoro en los noventa o seguirá en manos de charlatanes y logreros; si en cuestiones de seguridad seguiremos de la mano de Zaffaroni o de una vez por todas los ciudadanos honestos podremos caminar con seguridad por las calles de Argentina; si el narcotráfico será tratado como un terrorista que atenta contra la sociedad o seguiremos viendo como la droga se lleva los sueños de muchísimas familias; si se darán las condiciones para que el campo sea por enésima vez el motor de la recuperación nacional o solo servirá para que haga el papel de malo en otro estúpido y malintencionado relato.

Si eso no queda claro en el futuro inmediato las esperanzas de una recuperación nacional son nulas. Para eso es para lo que hay que juntarse, lo demás vendrá solo si hay capacidad y honestidad.

JOSE LUIS MILIA

NOTA: Las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.