domingo, 9 de marzo de 2014

PERSECUCIÓN: LE APUNTAN A VICENTE MASSOT

DESDE EL DIARIO A LOS TRIBUNALES

El director del diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, fue citado para el lunes 17 de marzo como imputado por la desaparición de dos obreros gráficos que trabajaban en ese matutino durante la última dictadura.


Por Adriana Meyer

El capítulo sobre los civiles enjuiciados por delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura está a punto de sumar a uno más que emblématico. El director del diario La Nueva Provincia, de Bahía Blanca, Vicente Massot, fue citado a declarar el lunes 17 de marzo como imputado por la desaparición de dos obreros gráficos de ese matutino. Esta decisión es consecuencia de un fallo de la Cámara Federal bahiense emitido en noviembre, en sintonía con la imputación que le hizo la fiscalía al considerar que el hombre fuerte de la prensa en esa localidad integró una “asociación ilícita con el objetivo criminal de eliminar un grupo nacional”, en conjunto con las Fuerzas Armadas.

Massot, quien llegó a ser viceministro de Defensa del gobierno de Carlos Menem, fue citado por el juez federal subrogante de Bahía Blanca, Alvaro Sebastián Coleffi, y podría quedar detenido porque “todas las condiciones procesales están dadas para que el juez lo ordene, si lo considera pertinente”, según señaló el sitio web de la Procuración.

Massot está acusado de haber integrado esa asociación ilícita, a la cual habría contribuido desde el multimedio actuando “de acuerdo a las normativas y directivas castrenses y en cumplimiento de tales”. En ese contexto, el empresario fue imputado como coautor del homicidio de los obreros gráficos Enrique Heinrich y Miguel Angel Loyola, “instigándolo, determinándolo, prestando aportes indispensables para su concreción material y encubriendo a sus autores inmediatos”. También se le imputa haber efectuado “aportes esenciales”, que “consistieron en el ocultamiento deliberado de la verdad”, en los secuestros, torturas y homicidios de 35 personas.

La Cámara Federal bahiense había ordenado el 14 de noviembre al juez Coleffi que fijara audiencia para que Massot pudiera tomar conocimiento de las graves acusaciones que pesan en su contra por formar parte del aparato de inteligencia militar que asoló Bahía Blanca durante la dictadura y por su presunta responsabilidad en la desaparición de obreros gráficos del diario. El tribunal de alzada le había señalado al juez de primera instancia que no hay nada que le impida que “si considera necesario interrogar al imputado, le asigne forma de indagatoria” a la declaración. Así lo decidieron los camaristas Pablo Candisano Mera y Angel Argañaraz, sobre la base de una presentación realizada por el propio Massot para acceder al expediente cuando todavía no había sido imputado.

En esa causa habían pedido su indagatoria los fiscales José Nebbia y Miguel Palazzani, a partir de pruebas sobre la complicidad de Massot en el secuestro y homicidio de los dos trabajadores de La Nueva Provincia. También buscan profundizar sobre el verdadero rol que cumplió ese diario cuando publicaba notas sobre los asesinatos de militantes que eran disfrazados de “enfrentamientos con la subversión”, y fotografías de soldados y militares heridos. Los fiscales también querían interrogar al ex secretario de redacción, Mario Gabrielli, pero falleció en julio. Nebbia y Palazzani sostuvieron que “el diario, la radio (LU2) y el canal (9) de TV, “que conforman el grupo mediático junto con las Fuerzas Armadas, cumplieron en la asociación ilícita roles prefijados por reglamentaciones y planes militares, desde la interminable serie de editoriales, presentaciones de falsas noticias, propaganda negra, manipulación mediática y todas las acciones psicológicas posibles puestas al servicio del exterminio”.

Todo había comenzado cuando el tribunal que condenó al primer grupo de represores bahienses en 2012 ordenó en su sentencia investigar cuál fue el grado de participación de La Nueva Provincia en el terrorismo de Estado. El general Acdel Vilas, segundo comandante del Cuerpo V, aludió al diario como un “valioso auxiliar de la conducción”, recordaron los jueces Jorge Ferro, Martín Bava y José Triputti. Y señalaron que la actuación de Massot “no se halla alejada de toda la ilegalidad que existía en la época”.

El sitio fiscales.gob aclaró que Massot no fue convocado a declarar sino que se le fijó audiencia en los términos del artículo 279 del Código Procesal Penal de la Nación, que estipula que cualquier persona “contra la cual se hubiera iniciado o esté por iniciarse un proceso, podrá presentarse ante el juez competente a fin de declarar”. El mismo artículo prescribe que “la presentación espontánea no impedirá que se ordene la detención, cuando corresponda”.


SOBRE EL PEDIDO DE PERDON

Desde la aparición del pseudoarrepentido Héctor Leis y su operadora política Graciela Fernández Meijide un grupo de personas habla insistentemente de “pedir perdón”.

En concreto de lo que se viene hablando (clandestinamente, en secreto,  como todo lo que está mal y no se puede decir) es que una persona confiese delitos de “lesa humanidad” y pida perdón a nombre de los militares y policías acusados. De esto se habla, de que una persona que se atribuiría la representación de los acusados por “crímenes contra la humanidad”, en parodias de juicios vergonzantes,  ilegales, instituidos para escarnecer ancianos desvalidos confiese públicamente los delitos de los que se los acusa y pida perdón. Confesión, entrega de información y pedido de perdón a cambio de promesas de  libertad. Y aclaro que lo que se propone a cambio son “promesas” de libertad y no la libertad misma.

En mi carácter de abogada de  presos políticos creo necesario sentar mi posición.

No estoy en contra del pedido de perdón individual. Si alguien entiende que ha realizado alguna acción abominable que violenta su moral y necesita pedir perdón a título personal no puedo estar en contra.

En lo que no estoy de acuerdo es en que una persona o grupo de personas,  apropiándose de una representatividad que no tienen, pidan perdón por la totalidad de los presos políticos.

En este momento un grupo de personas que se arrogan esa representación se ha empeñado en negociar con los operadores mencionados (Leis y Fernández Meijide) una confesión pública, pedido de perdón y entrega de información  a cambio de promesas de  libertad o conmutación de penas de presos políticos.

En primer lugar,¿quiénes son estos “negociadores” para representar a los presos  políticos? Todos los presos políticos que han sido consultados respecto de este proyecto están fervorosamente en contra. Aun sabiéndolo estos “negociadores” continúan con el proyecto.

Por otro lado, ¿quiénes son Leis y Fernández Meijide para prometer libertad y/o conmutación de penas? ¿Están avalados por los buitres que hacen negocios con los derechos humanos? Los buitres ¿estarán de acuerdo con abandonar su negocio a cambio de una confesión y pedido de perdón de los acusados? ¿O es esta una nueva trampa para que los soldados confiesen y los buitres se aseguren una nueva victoria, esta vez definitiva? ¿Cómo se vuelve de la confesión cuando  descubramos que fue un fiasco?

Los militares y policías ¿deben contribuir dócilmente a la fabricación de la última etapa del relato legitimando a los otrora terroristas como víctimas?,¿ UNA VEZ MAS? ¿No existió un Balza? ¿No existe un Milani? ¿No existió un Scilingo que por confesar para involucrar a otros, negoció mal su impunidad y hoy se encuentra cumpliendo mil años de cárcel en España? ¿No alcanzan todos los traidores que ya han negociado a sus camaradas a cambio de beneficios personales? Y del otro lado ¿cuándo los terroristas van a pedir perdón?

Estos “negociadores”, les han explicado a los presos políticos que si este proyecto ve la luz deberán resignarse a no volver a usar la expresión “preso político”  y admitirse lisa y llanamente como “genocidas”?

Termino estas líneas dirigiéndome a los que se arrogan una  representación que no tienen. Cuidado! Acuérdense siempre de hablar a título personal. No negocien impunidad personal y beneficios mezquinos sobre la vida y la libertad de los que siguen en prisión. No entreguen a sus camaradas. No traicionen lo que se consiguió a muy alto costo de sangre argentina por unas promesas, seguramente vanas, y sin lugar a duda indignas. Pero por sobre todo, NUNCA, NUNCA pidan perdón por haber luchado por la supervivencia de nuestro país. No importan los errores o los desaciertos, nunca pidan perdón por haber ganado.

No coloquen a sus camaradas en una trampa de la que nadie podrá rescatarlos. No los entreguen al enemigo. No le  entreguen al enemigo lo que éste nunca pudo conseguir que es el señorío sobre la conciencia de los que los vencieron.

La Patria y los que no los dejaremos en paz  se lo reclamaremos.

Andrea Palomas Alarcón

Abogada

IDENTIDADES..."PEDID, Y SE OS DARÁ"


Miércoles, 4 de marzo de 2009

Por Horacio Ricardo Palma







Víctor Enrique Rei

Víctor Enrique Rei es gendarme. Está sentado hoy en el banquillo de los acusados.

Los dueños de la verdad, apropiados también de la justicia, lo acusan de quedarse con el hijo de los ex terroristas entrerrianos, Pedro Sandoval y Liliana Fontana.

El “niño hombre” supuestamente apropiado, se llama Alejandro. Y se lo promocionó como “Pedro Sandoval”, el nieto número 84 “recuperado” por Abuelas de Plaza de Mayo en Septiembre de 2.006.

Alejandro, sin embargo, además de ser una víctima de los violentos 70 de Argentina, entra en la categoría de “curiosidad”, pues las Abuelas de Plaza de Mayo ya lo habían “recuperado” y restituido en 1.988. No, no estoy delirando, es así.

Claro que en ese entonces, como los dueños de la verdad, (apropiados también de la justicia), afirmaban que los Sandoval - Fontana habían tenido una mujer y no un varón, la justicia les restituyó una hija con la velocidad de un rayo. Usted lo pide, usted lo tiene.

El caso de la restitución, devolución y restitución de los supuestos hijos de los entrerrianos Liliana Sandoval y Pedro Fontana, además de insultar la inteligencia, muestra a las claras el nefasto plan sistemático de las Organismos de Derechos Humanos de la Argentina para apropiarse de las identidades a cualquier precio.

Ahora, Víctor Enrique Rei está detenido. Y la historia lo ha llevado hasta el banquillo de los acusados. Frente a él, quien le habla al jurado es Chela Deharbe de Fontana, “abuela orgullosa”. Dice Chela ante el tribunal: “Los secuestradores usaban pelucas, robaron todo. Liliana se paró en la puerta y nos miró a todos. Dos años después un cura entrerriano le dijo a mi marido ‘sos abuelo de un varón, no te puedo decir nada’ y salió corriendo”… no se ría que el tema es serio aunque los testigos sean un chiste.

Un cura entrerriano le dijo “sos abuelo de un varón, y salió corriendo”. Interesante testimonio el de Chela. Pero mire qué curioso resulta hurgar en lo que Chela, la “abuela orgullosa”, calla…


LA INCREÍBLE HISTORIA DEL CASO SANDOVAL-FONTANA

Liliana Clelia Fontana, nacida en Viale, tenía 20 años; y Pedro Fabián Sandoval, de Nogoyá, tenía 33 y trabajaba como albañil, cuando fueron detenidos en 1.977. Y también en 1.977 Carmen Rivarola y Pepe Treviño, periodistas, tenían intenciones de adoptar un bebé. El 30 de mayo de 1978 recibieron formalmente la tenencia de una beba de pocos días de vida, y el 24 de octubre de 1979, el juez civil Mariano Grandoli les dio a los Treviño la adopción plena. Al llegar la democracia, Carmen Rivarola decidió ponerse en contacto con las Abuelas de Plaza de Mayo para tratar de averiguar si Juliana era hija de desaparecidos. La tele decía tantas cosas, contaba tantas historias de gente buscando gentes, que en enero de 1988 Juliana entró al hospital Durand de la mano de su mamá adoptiva para someterse voluntariamente al análisis de ADN. El 23 de junio del 88, los Treviño fueron informados de que el resultado indicaba que los padres biológicos de Juliana eran… ¿adivinen quiénes?, sí adivinó: Liliana Clelia Fontana y Pedro Fabián Sandoval. ¡¡Bingo!!.

Apenas se enteraron, los Treviño hablaron con "Abuelas" para encontrarse con la familia Sandoval-Fontana. Pero esso nunca ocurrió, porque el 24 de julio a la mañana, el juez federal de Morón, Juan Ramos Padilla los citó a todos en el juzgado. Y esa misma noche, con la celeridad de un rayo, resolvió que Juliana, de diez años, debía ser trasladada inmediatamente a la casa de los Fontana.

Los Treviño quedaron destruidos, no obstante apelaron a todos los recursos legales para que la Justicia les devolviera a su hija. Convocaron a una conferencia de prensa en su casa, y el martes 2 de agosto de 1988, Carmen Rivarola de Treviño se presentó con su abogado en el programa de televisión Tiempo Nuevo.

“Yo tengo que decir con todas las letras que Juliana NO es hija de esa pareja de desaparecidos, esto es tan grave, tan dantesco...”, dijo Carmen entre lágrimas.

¿Es decir que los abuelos no son abuelos?, preguntó Mariano Grondona

–“No. No lo son. Esto comenzó cuando en enero la llevamos a Juliana a hacerse el análisis de sangre. En marzo me llamó la señora Mariani, de "Abuelas", y me dijo (vea el lector la temeridad de los dichos de “la chicha” sobre algo tan científico como una prueba de ADN) que “esos análisis empezaban a aproximar a Juliana a esta pareja de desaparecidos”.

Carmen comenzó a sospechar de la veracidad de los dichos de las Abuelas de Plaza de Mayo, cuando leyó en los folletos oficiales de dicha Agrupación, que "el hijo de Fontana-Sandoval, había nacido en cautiverio a mediados de enero de 1978, y era varón”. Cuando los Treviño protestaron la fecha, les dijeron que “a lo mejor, su nena les pareció más chiquita porque estaba mal alimentada”. Y cuando protestaron por el sexo, la “chicha” Mariani les dijo que “habían descubierto que Liliana Fontana y Pedro Sandoval habían compartido calabozo mientras estaban detenidos, y esto daba la posibilidad de que ella hubiera perdido ese bebe por malos tratos, pero quedara nuevamente embarazada en agosto”. De esta manera, el nacimiento en mayo coincidía, y el sexo podría haber sido otro”.

Fue el juez Alejandro Sañudo, que había sustituido a Ramos Padilla, quien una semana después al 24 de julio, otorgó la tenencia de Juliana a los Treviño. Pero a pesar de devolverle a su hija, Sañudo acreditaba en su fallo el vínculo biológico que unía a Juliana con la familia Sandoval-Fontana. Recién en mayo de 1989 Carmen consiguió que la Cámara Federal ordenara otro análisis de ADN. En mayo de 1990, el nuevo estudio realizado en nuestro país, y confirmado en Estados Unidos y Francia, indicaba con absoluta certeza que Juliana no era hija de Liliana Fontana y Pedro Sandoval.

Carmen Rivarola dijo ese día en Tiempo Nuevo: “…Voy a repetir lo que pasó para que se entienda bien. En pocas horas, el ex juez Ramos Padilla basándose en una pericia que hasta el día de hoy los expertos no saben cuál es su verdadero alcance, y a pesar de que tenía en sus manos los medios para averiguar que había cuatro meses de diferencia entre el nacimiento del hijo de Liliana Fontana y el nacimiento de Juliana, decidió que ella era hija biológica de esa pareja. Nosotros dijimos que esto era imposible pero nadie nos creyó. Después de haber luchado un año y medio para un nuevo estudio del ADN, ahora no hay duda alguna de que Juliana no es hija biológica de esa pareja. Y, sin embargo, en este libro que Abuelas de Plaza de Mayo publicó en abril, cuando ya se sabía el resultado de las pericias, siguen hablando de Juliana Sandoval Fontana. Esto va a seguir sucediendo, y nosotros no tenemos medios para enfrentarlo porque la Justicia permite que las cosas continúen de esta manera. Por eso, a las Abuelas les pido, les ruego, que no tomen venganza con una criatura de doce años. Juliana no tiene nada que ver. No hay derecho a que la sigan manoseando así”.

Finalmente, el 13 de junio de 1990, la Cámara Federal de San Martín les reintegró la patria potestad a los Treviño.

No sabemos qué argumentos gritó Chela Deharbe de Fontana en aquellos años. Tal vez haya dicho que una monja francesa le dijo a su marido que había sido abuelo de una nena, y salió corriendo… vaya uno a saber.

MANIPULACIÓN DE DATOS GENÉTICOS

Lo cierto y lo preocupante, es la manipulación antojadiza de los datos genéticos que realizan en Argentina las Organizaciones de los derechos humanos.

Ana María di Lonardo es una de las genetistas más reconocidas de la Argentina. Se la pasó toda la vida estudiando e investigando. Científica de fuste internacional, fue una de las creadoras del Banco Nacional de Datos Genéticos, donde las Abuelas de Plaza de Mayo intentaron reunir las muestras de ADN de los supuestos 420 chicos “apropiados sistemáticamente” en los 70.

Pasaron los años, se realizaron intensas campañas, todo el Estado a disposición, pero resulta que 30 años después, el Banco Nacional de Datos Genéticos sigue incompleto. Por alguna razón, los supuestos familiares de los supuestos 420 chicos apropiados, nunca se han presentado para dejar en el Banco sus datos genéticos.

¿Desalmados?, ¿descreídos?... no creo. La opción más probable, es que el número de 420 chicos apropiados, número necesario (aunque no suficiente) para un supuesto “plan sistemático de apropiación de bebés”, sea una mentira.

Fue la mismísima doctora Di Lonardo la que tiró la primera piedra hace unos años. La reconocida genetista argentina se quejaba del apuro y las presiones de las Abuelas de Plaza de Mayo para obtener los resultados de ADN. Di Lonardo llamaba a la serenidad y la paciencia, sabiendo la complejidad de la labor técnica.

Y el idilio “genetista seria – Abuelas en apuros”, terminó el día que la doctora declaró al diario Clarín: “Hoy por hoy, el banco nacional de datos genéticos está incompleto. De los 420 casos de nietos a recuperar, sólo hay posibilidad de reconstruir la identidad de unos 100. Necesitamos hacer una campaña para que los familiares también se acerquen a dar su ADN". Bastó una verdad irrefutable, para que las Abuelas se comieran al lobo.

¿Imaginen quién salió públicamente a desmentir técnicamente a la genetista más importante de Argentina?... así es, Estela Barnes de Carlotto: “Lo que declara la doctora Di Lonardo es totalmente falso, en el banco de datos genéticos está toda la información de las familias que se necesitan”.
A la eminente genetista le dieron la jubilación, y desde entonces trabaja en su fundación científica… y la Abuela sabelotodo, tras desmentir a la científica, sigue regenteando en las sombras los datos del Banco Nacional de datos Genéticos su antojo.

SERIAS ACUSACIONES

Y hablamos de ADN, y volvemos entonces al caso Rei.

Declara Alejandro, el “niño hombre” supuestamente apropiado. Alejandro afirma en el juicio que el cepillo de dientes que secuestraron por la fuerza de su casa para extraer ADN, no era un cepillo suyo, sino que era un cepillo de su padre detenido, que él había traído de Campo de Mayo. Declara Alejandro además, que un secretario de la jueza María Romilda Servini de Cubría, le ofreció archivar su causa a cambio de 250.000 pesos…y declara también que la mismísima jueza le pidió: “Aceptá esta familia aunque sepamos que no son”.

Pobre Alejandro. Declara convencido de que el tribunal lo escucha. Ya caerá en la cuenta de la trampa. Más adelante. Por ahora, los que mañana le clavarán el puñal, lo adulan. Todavía les sirve.

Triste el periodismo argentino. El órgano oficial de difusión, el diario Página 12, publica una crónica del juicio. Pero no toma en serio las declaraciones de Alejandro, se mofa de Rei, el acusado por los Organismos de Derechos Humanos, minimiza las increíbles denuncias contra la justicia que vertidas en los distintos testimonios, y toma como serias, las historias increíbles y contradictorias de Chela, “la abuela orgullosa”.

Pero lo que Alejandro declara, eso que a la justicia le entra por una oreja y le sale por la otra, esa declaración de la que se mofan los periodistas adictos, y de la que ríen nerviosos los de las Orga de los derechos humanos de Argentina, no tiene nada de descabellado. De hecho, ya pasó antes en su mismo caso. Cuando la familia Sandoval Fontana juraba que buscaban a una nieta. Cuando la familia Sandoval Fontana se apropió de una nieta y la festejó como propia sabiéndola ajena.

EL CASO MANCUSO...O EL PAPELÓN DE LA CARLOTTO

Y pasó a fines del año pasado con la familia Mancuso. Con su mejor cara de piedra, la titular de Abuelas de Plaza de Mayo tomó la palabra en la conferencia de prensa, y anunció la recuperación del nieto número 94. Flashes. Aplausos.

Durante 5 años, Carlos y Dora Mancuso estuvieron acusados de haberse “apropiado” de su propio hijo. El caso de los Mancuso es un caso que también quedará en los anales de los papelones de la justicia Argentina. Durante 5 años, la justicia los acusó de haberse apropiado de su hijo biológico. Aunque usted… no lo crea.

Como Carlos Mancuso fue piloto del Servicio Penitenciario en los 70, las “orga” de los derechos humanos de Argentina, inventaron una denuncia anónima sobre la supuesta apropiación de su hijo. Durante 5 años, a Carlos Mancuso lo trataron de: Apropiador, torturador, genocida, represor, integrante de grupos de tareas…durante 5 años, Jorgelina Azzarri de Pereyra, juró ser la abuela del hijo biológico de los Mancuso.

Los Mancuso sometieron voluntariamente a su hijo Ignacio a un examen genético en el Cuerpo Médico Forense, con la participación del Primer Centro Argentino de Inmunogenética (PRICAI-Fundación Favaloro). El análisis arrojó como resultado un lazo de sangre con sus padres, Carlos Ángel y Dora Ignacia Jiménez, del 99,9999999 por ciento. ¿Imaginen por qué objetaron las Abuelas de Plaza de Mayo dicho estudio?... efectivamente, porque el estudio no se había realizado en el Banco de Datos Genéticos (BNDG) que funciona en el hospital Durand, y de la que Abuelas integra la Comisión.

Pero hay un dato en el caso Mancuso, que demuestra hasta donde llega la manipulación de la justicia por parte de estas organizaciones Argentinas de derechos humanos: Mientras acusaban a los Mancuso de apropiarse del nieto de Jorgelina Azzarri de Pereyra en el Juzgado Federal nro. 5 del Dr. Oyarbide, paralelamente, impulsaban otra causa por el mismo nieto en el juzgado del Dr. Jorge Ballesteros.

Al final, el día que con bombos y platillos las Abuelas de Plaza de Mayo anunciaron la “recuperación” del nieto número 94, el nieto de Jorgelina Azzarri, los Mancuso se enteraron por la televisión que el supuesto nieto de Azzarri era alguien investigado en el juzgado de Ballesteros, causa de la que ellos nunca tuvieron noticia. Los Mancuso no salían de su asombro. No entendían qué pasaba. ¿Cómo podía pasar?

Se quedaron además con esa sensación amarga que le queda a toda persona de bien que espera las disculpas sinceras de aquél que se equivocó.


Pero Estela de Carlotto no es de esa madera. No dijo una sola palabra. Anunció al nieto recuperado en el juzgado de Ballesteros… y apeló el sobreseimiento que el juez Oyarbide dispuso sobre los Mancuso. “No es de Azzarri, pero puede ser de otro”, dijo con soberbia la Carlotto.

SE VIENE...SE VIENE

Señores, las Abuelas de Plaza de Mayo se acercan con sus anuncios de nietos recuperados, a ese número fronterizo que es el número 100. La genetista más importante de Argentina, sostiene que en el banco de datos genéticos no hay material para mucho más. Claro que la doctora habla de rigor científico.

Pero viendo la manera impune como se manejan las “orgas” de derechos humanos en Argentina, más allá del rigor científico, y con o sin material serio para comparar ADN, las Abuelas de Plaza de Mayo tienen perfectamente delineado su “plan sistemático de apropiación de identidades”. Y hacia ahí van…

EL ADIÓS A UN LEAL AMIGO

El Regimiento de Granaderos a Caballo despide en formación militar a uno de sus integrantes, un caballo-granadero, que murió durante el acto de apertura de las sesiones legislativas.

"Mientras más conozco a los hombres, más quiero a mi perro" decía el sabio Diógenes. 



¿CHAU TABÚ?... ¿AHORA ES CORRECTO HABLAR DE LOS PRESOS POLÍTICOS?

Carta de María Lilia Genta... Lis...

María Lilia Genta
 
Preso Político argentino, encadenado a la cama de un hospital

El artículo de Omar Bello en la Revista Noticias, la posterior carta de Cecilia Pando, el programa que dirige Eliaschev en Radio Mitre con la entrevista al prestigioso médico forense Mariano Castex, las declaraciones del ex fiscal Strassera, el libro de Fernández Meijide y las diversas opiniones de algunos ex montoneros y/o erpianos, apuntan, al parecer, a un giro favorable que pronostica, quizás, un cambio en la inhumana e intolerable situación de nuestros presos políticos. Todo esto me ha llevado a reflexionar largamente sobre el tema.

Es muy posible -esto no da para más- que muy lentamente la condición  de los actuales presos se vuelva más humana, tal vez como lo fue, sin duda, la de quienes fueron juzgados en épocas de Strassera y a los que luego amnistió Menem.

Quizás todos los amigos de mi generación pasen a prisión domiciliaria, como permite la ley. Quizás los que tienen alrededor de sesenta años comiencen a gozar de buenos tratamientos médicos y se les vaya dando los privilegios de salidas como tienen los presos comunes, por ejemplo los violadores.

Todo esto es posible y me alegraré (más bien me aliviaré) cuando algún entrañable amigo de mi adolescencia vuelva a la “domiciliaria”, y con él muchos otros.

Por supuesto estoy segura de que por debajo de la mesa, en absoluto sigilo (costumbre eclesiástica de todos los tiempos) la Iglesia esté haciendo lo suyo en este sentido. No me cabe la menor duda de que el mismísimo Francisco esté actuando e inspire estas silenciosas y discretas gestiones. Siempre hay, sin embargo, excepciones al sigilo y al secreto; y aquí se distingue  la meritoria labor pública de Monseñor Lona, Obispo Emérito de San Luís, quien se dirigió por carta al Papa, hace unos meses.

La situación actual de nuestros presos se está volviendo un oprobio ante el mundo. Rivalizamos con Venezuela.

Todo esto pienso. Pero, después de cavilar y reflexionar llegué a la siguiente conclusión. No sólo Cecilia -si se diera el cambio esperado- será considerada un “extremo incorrecto”. ¡Cuidado con abrazarse con ella! Casi todos aquellos que desde hace años luchan de una manera u otra por la causa de los presos también, quizás, sean considerados “incorrectos”.

Me asalta una duda cruel: ¿qué pensarán los “políticamente correctos”, aún algunas de las familias de nuestros presos, de esta gente incorrecta que durante años lo expuso todo, particularmente la tranquilidad, para ayudar y confortar a presos y familias?

Por ejemplo, el informe que el doctor Hugo Esteva elaboró sobre la “sanidad” en las cárceles, después de recorrerlas casi todas, es mucho más amplio y detallado que el del mismo Castex (tengo entendido que el informe de Esteva fue entregado en mano al Papa Francisco integrando el pormenorizado dosier de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia). Me dirán: bueno, pero Castex es Castex. Sin duda, lo reconozco; pero Hugo Esteva, reconocido no hace mucho como Maestro de la Medicina Argentina,  siendo muy joven hizo el primer reimplante, en Argentina, de un brazo en una pequeña ciudad del interior y desarrolló después una brillante carrera de cirujano en el Hospital de Clínicas. Claro, Hugo Esteva fue y es políticamente incorrecto… Será por eso que me lo crucé más de una vez en la vida.

Recuerdo, también, a la Unión de Promociones, a Uno América, a la ya mencionada Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia y a los hijos de los muertos de los setenta que tocaron las puertas de obispos y políticos para llamarles la atención sobre la situación de los presos y sus familias. Esto último siempre me pareció muy bien porque la sangre derramada por los nuestros debía servir ahora a las nuevas víctimas que pueblan las cárceles kirchneristas.

Como ya soy vieja y la piel se me fue endureciendo desde que nací (soy hija de mi padre), creo que estoy preparada para escuchar cosas como: “¡Esto sí que sirve! ¡Esto sí es eficaz!”. Y hasta quizás alguno se atreva a decir que todo lo anterior fue una pérdida de tiempo y consideren que los libros valientemente escritos por Acuña, Yofre, Massot, Díaz Araujo, Márquez y otros tantos, también fueron tiempo perdido. Espero que no sean muchos los que así piensen.

Por supuesto que este recuerdo mío de los viejos luchadores que no tuvieron la ventura de hacerse escuchar no quita que me haya emocionado, hasta llorar, escuchar a Castex por una radio de gran alcance e invitado por un periodista “de pro”. Espero que si cambia la mano, no se olvide demasiado pronto lo que les costó a Cecilia y a su familia las vueltas a la Pirámide en la Plaza de Mayo y tantas patriadas. Ella fue pionera de la noble causa de los presos.

Si te sirve de algo, Cecilia, yo sí te abrazo.


¡ES LA IDEOLOGÍA, IMBÉCIL!

Por Agustín Laje (*)

El socialismo del Siglo XXI es un proyecto de carácter ideológico y, por consiguiente, es la ideología –y no el mero pragmatismo– la que orienta la práctica política de los gobiernos latinoamericanos que adhieren a aquél, al menos en la mayor parte de los casos.

Frente a tal aserto podría señalársenos, a modo de refutación, y no sin cuotas de razón, que los referentes del socialismo del Siglo XXI no han puesto en práctica a nivel individual las ideas que profesan para el grueso de la ciudadanía. En otras palabras, que no aplican para sí mismos los criterios según los cuales pretenden ordenar (o más precisamente desordenar) la sociedad.


La lista de contradicciones es infinita: las impagables joyas de la “abogada exitosa” Cristina Kirchner no van de la mano con la imagen montoneril que pretende vender; la ignorancia del impostor Evo Morales respecto de los idiomas nativos de Bolivia no va de la mano con los plumíferos atuendos con los que procura inscribirse en el mito indigenista; las inmensas fortunas que se le conocieron a Hugo Chávez y al propio Fidel Castro no van de la mano con la prédica redistribucionista que promete la revolución socialista; la condición de egresado de Harvard de Rafael Correa no va de la mano con sus muecas antiimperialistas, y así sucesivamente.

No se trata de poner en duda las hipocresías del socialismo. Eso se tiene muy claro. Después de todo, la hipocresía ha sido históricamente la regla general de la mayoría virtualmente absoluta de los socialistas que provienen de la llamada burguesía. De lo que se trata, al contrario, es de no perder de vista que, independientemente de las conductas personales de sus líderes, los gobiernos del socialismo del Siglo XXI están conducidos con arreglo a criterios ideológicos antes que pragmáticos, y sobre esta base hay que entender la Argentina que vivimos. Precisamente por desatender o desconocer este dato crucial, los partidos políticos que cumplen roles opositores en los referidos países llevan adelante un papel lamentable, exceptuando en los últimos tiempos a la oposición venezolana, que comprendió la naturaleza de la batalla ideológica que tiene lugar en la región.

En función de estas consideraciones es que podemos entender por qué, desde el inicio del kirchnerismo en 2003 hasta la fecha, todos los análisis políticos que avizoraban un cambio de rumbo en el sentido de la moderación y la rectificación, han terminado siendo erróneos. Las últimas promesas de mesura política fueron dadas tras la significativa derrota que sufrió el elenco K en el último octubre, y tras el consiguiente cambio de gabinete que, según intentaban de predecir voces optimistas, inyectaría dosis de racionalidad a una gestión dominada por anteojeras ideológicas.

Como se sabe, nada de eso ocurrió. Más bien, todo lo contrario. La economía sigue regida por el irracionalismo económico del marxista Axel Kicillof que nos conduce directo a una recesión con inflación. El Jefe de Gabinete Jorge Capitanich, presidenciable por algunos contados días, ha absorbido todos los cachetazos que las malas políticas del kirchnerismo le han endilgado, salvando el cuello de Cristina pero guillotinando el propio. En lo que hace a las relaciones internacionales, apoyos explícitos e incondicionales a la dictadura de Nicolás Maduro se han vomitado oficialmente. En lo referido a la inseguridad, un anteproyecto de un nuevo Código Penal pensado por delincuentes para beneficiar delincuentes es la perla de los últimos días (si para muestra basta un botón, entre los colaboradores de su confección se encuentra la Asociación Madres de Plaza de Mayo, apologistas de la delincuencia en todas sus formas, y responsables de uno de los actos más escandalosos de corrupción de los últimos años). Y, como frutilla del postre, hemos asistido hace no muchas horas al lanzamiento de Máximo Kirchner a la arena política a través de un reciente reportaje efectuado por Sandra Russo que, según se dice, lo sacará del quietismo y la nulidad política que tan característica en él ha sido desde siempre. ¿Será un intento desesperado de proseguir esta suerte de dinastía monárquica que nos rige?

Algo es claro: el histórico “vamos por todo”, como declaración de guerra al sistema republicano, sigue tan en pie como en los tiempos en que el kirchnerismo podía flamear la hoy mutilada bandera del 54%. Y es que según la última encuesta nacional de Management & Fit, sólo un 25% de los argentinos aprueba actualmente la gestión de Cristina Kirchner que, como una desquiciada al volante de un auto sin frenos, se dirige a máxima velocidad contra un inmenso paredón. El suicidio es el camino escogido ante la posibilidad de pegar un volantazo.

El problema es que ese auto, conducido por la ideología del socialismo del Siglo XXI, nos lleva en su interior a todos los argentinos.

(*) Agustín Laje es co-autor de “Cuando el relato es una FARSA – La respuesta a la mentira kirchnerista”.
Twitter: @agustinlaje


RECHAZO DE HABEAS CORPUS

Este documento es copia de un habeas corpus que rechazó Eugenio Zaffaroni cuando era juez del Proceso de Reorganización Nacional. Su conducta de entonces y ahora… nos exime de todo comentario, solo calificarlo como un ser deleznable.