miércoles, 30 de abril de 2014

¿QUÉ HAGO, MI GENERAL?

Por: Fernando Morales

Si bien la noticia tomó estado público la semana anterior, hace ya varios meses que las fuerzas armadas han comenzado a realizar tareas de “ayuda social” en barrios carenciados del gran Buenos Aires y de la Capital Federal.

Promediando abril, el Ejército puso por primera vez sus pies en un barrio carenciado porteño, ya no para imponer las rígidas normas del estado de sitio, ni para buscar terroristas armados, sino para llevar algo de bienestar a quienes más lo necesitan. La Armada, por su parte, hace tiempo trabaja en tareas sanitarias en la villa 31, la que le ha sido asignada por cuestiones de proximidad.  Enfermeros y médicos del cuerpo sanitario naval, relevan el estado de salud de la población local y tropas del cuartel del Estado Mayor General de la Armada realizan tareas varias de saneamiento y urbanización.

Escribir el anterior párrafo casi me hace creer que cualquiera de mis tantos amigos lectores llegarán a las lágrimas al ver cómo finalmente la sociedad civil y la militar se confunden en un abrazo fraterno sellando para siempre cualquier diferencia que pudiera haber existido. Dije bien; casi…..

Coroneles, capitanes, cabos y soldados, bajo la atenta mirada del superior comando operacional de “La Cámpora” y Madres de Plaza de Mayo, han de desplegar su arte ciencia oficio y profesión para la realización de tareas que podríamos denominar “ramos generales”, zanjear una calle, destapar un baño, levantar un muro, podar los árboles y tal vez sacar a pasear a los perros. Todo vale para el operativo “subordinación y valor”.

Será así que nuestras tropas conocerán un novedoso aspecto de su carrera militar, ésa a la que voluntariamente entregaron sus cuerpos y almas, obligándose a tomar las armas en defensa de la Patria, a someterse a un régimen laboral con condiciones especiales y a – llegado el caso- entregar su vida en cumplimiento del deber.

Este nuevo rol social, presupone un cambio radical en su “contrato” con el Estado Nacional. Menos mal que no se encuentran  agremiados, ya que cualquier aprendiz de delegado se haría un picnic con la demanda laboral que por ejemplo haría un obrero de la construcción al que quisieran poner a realizar tareas ajenas a su convenio colectivo de trabajo.

Pero, hasta donde podemos saber, las directivas políticas han sido tomadas con una alta dosis de profesionalismo castrense y otro tanto de resignación y nadie piensa en un planteo militar por trocar el fusil por la pala o la escoba.

Ahora bien, como junto con las nuevas tareas, se ha instruido a los mandos militares de todo lo que no pueden hacer para no afectar la sensibilidad de la población, han comenzado a surgir algunas dudas. El personal en “operaciones” tiene absolutamente prohibido intervenir en cuestiones de seguridad interior. Las ordenes son claras y contundentes: “van como obreros no como policías”

El problema radica en que-  sea en una villa de emergencia o en el coqueto barrio de la Recoleta-, la concurrencia diaria del personal militar a cumplir sus labores, terminará tarde temprano en la inevitable situación que hará que un militar presencie “in situ” la ejecución de un delito.  Sea éste relacionado con la droga, la presencia de armas ilegales, la violencia de género, el robo o lo que podamos imaginar, la directiva es la misma: “no intervenir en asuntos internos de seguridad”; “hagan de cuenta que son empleados de una empresa constructora”, fueron las órdenes que recibió un oficial naval como respuesta a su inquietud.

La pequeña y sutil diferencia, entre quienes ejercen el noble oficio de la construcción y un cabo del Ejército o la Marina puesto a fratachar una medianera, es que estos últimos, al igual que sus jefes superiores (ministro de Defensa incluido), revisten la calidad de funcionarios públicos. Esto los coloca en la incómoda posición de deber obligatoriamente dar por lo menos parte a las autoridades judiciales de cualquier ilícito del que tomen conocimiento. No hacerlo los coloca sin excepción en las puertas de una acción penal en su contra. Y ni siquiera entramos a considerar qué puede pasar con un funcionario militar que, en presencia de un delito in fraganti, mira para otro lado.

Por muy nacional y popular que pueda parecer, y a diferencia del muy razonable uso de las tropas cuando ocurre una catástrofe natural o un siniestro de proporciones (hemos abordado el tema recientemente), sacar a los soldados a la calle para cualquier cosa no es algo que parezca muy lógico.

Tal vez las autoridades no se han dado cuenta  de que disponen ya de otro ejército, mucho más numeroso que la suma de hombres y mujeres de las tres FFAA juntas.  Me refiero al ejército que conforman los beneficiarios de los planes, no trabajar, no estudiar, procrear y progresar y tantos otros  en los que el Estado Nacional invierte miles de millones de pesos sin pedir nada; absolutamente nada a cambio.

Tal vez sería bueno que profesionales de nuestras fuerzas, pudieran contar con toda esa gente que se ve “privada” de la bendición de contar con un trabajo digno y debe conformarse con recibir un subsidio sin poder demostrar su voluntad de trabajar, y enseñarles un oficio.  Qué bueno sería que, sin llegar a incorporarlos bajo estado militar,  nuestros militares ingenieros, médicos, arquitectos, informáticos, etcétera, brindaran parte de sus conocimientos a tanto desocupado a sueldo y, como dice el viejo proverbio, les comenzaran a enseñar a pescar para ya no tener que darles pescado.

Pero lógicamente, tal vez hacer eso presuponga la estigmatización del subsidiado, atente contra la dignidad social, viole alguna remota convención protectora de los derechos humanos o lo que es peor, nos reste algunos votitos a la hora del próximo acto electoral.

Lo inevitablemente cierto es que, en breve,  luego de terminar la jornada laboral, algún cabo; sargento o teniente se presentará ante su comandante para explicarle que algo  pasó delante de sus ojos mientras le reparaba el calefón a una familia carenciada cuyos planes sociales sumados superan largamente sus propios ingresos como soldado de la Patria, o mientras zanjeaba una calle interna en un asentamiento.  Desde la comodidad de su despacho el desafortunado oficial superior deberá hacer malabares para responder la pregunta que hoy por hoy nadie quiere escuchar: “Presencié un delito; dígame…. ¿qué hago mi General?


lunes, 28 de abril de 2014

QUE LA PATRIA NO OLVIDE A LAS VÍCTIMAS DEL TERRORISMO

Nuestro sentido y sincero homenaje al Dr. Jorge Vicente Quiroga, quien fuera asesinado hace 38 años, el 28 de abril de 1974, en Capital Federal. Nuestro máximo repudio a sus cobardes y crueles asesinos: Marino Amador Fernández y Raúl Argemi.

El Juez Jorge Vicente Quiroga y su Familia.

EVENTO EN LA FERIA DEL LIBRO - EDICIÓN 2014


Estimados Camaradas y Amigos

La Unión de Promociones organiza un importante evento académico-cultural, que se llevará a cabo en la Feria del Libro - Edición 2014. La actividad, se enmarca dentro de uno de los Objetivos de la Organización, cual es el de "Incidir ante la opinión pública para el esclarecimiento de la verdad histórica completa, guardando especial interés por la memoria de los muertos".

A tal efecto, recordamos primariamente que el día 05/10/75, en plena vigencia de un Gobierno Constitucional, la organización terrorista "Montoneros" protagonizó un fallido intento de copamiento al Regimiento de Infantería de Monte 29, de Formosa. En la acción, murieron en combate el Subteniente Ricardo Eduardo MASSAFERRO, el Sargento Ayudante Víctor SANABRIA, el Soldado Conscripto Dante SALVATIERRA, el Soldado Conscripto Tomás SÁNCHEZ, el Soldado Conscripto Ismael SÁNCHEZ, el Soldado Conscripto Herminio LUNA, el Soldado Conscripto Antonio ARRIETA, el Soldado Conscripto Mercedes CORONEL, el Soldado Conscripto Edmundo SOSA, el Soldado Conscripto Heriberto DÁVALOS, el Soldado Conscripto Alberto VILLALBA y el Soldado Conscripto Marcelino TORALES. También falleció en esa jornada, en oportunidad del copamiento del Aeropuerto Internacional Formosa, el Agente de Policía, Argentino Alegre NERI.

Repasando una vez más nuestra historia contemporánea, en homenaje a la memoria de héroes muertos por la Patria y a quienes sobreviviendo a la histórica y cruenta circunstancia hoy continúan estando junto a nosotros, se desarrollará entonces la siguiente actividad:

  • Nombre del Evento Académico-Cultural: Mesa de Diálogo Testimonial.
  • Actividad: Presentación de un compendio del documental "Los Valientes de Formosa", del cineasta, director y productor Sr Sandro ROJAS FILÁRTIGA.
  • Oportunidad: Día Jueves 08 de Mayo de 2014.
  • Lugar: Salón "Jorge Luis Borges" - Pabellón "Frers" - Feria del Libro - Edición 2014.
  • Horario: De 18.30 horas a 20.00 horas.


Participantes de la Mesa de Diálogo Testimonial (Al término de la proyección del film, responderán a las preguntas del público)
  • Sr Sandro ROJAS FILÁRTIGA, productor y director del documental "Los Valientes de Formosa". (También es Productor y Director del Documental sobre la Guerra de Malvinas, titulado "Honor y Gloria", entre otros)

  • Sr Ceferino REATO, escritor y periodista. (Autor del libro "Operación Primicia", que narra los hechos).

  • Sr Rogelio MAZACOTTE, ex Soldado del Regimiento de Infantería de Monte 29.
  • Coronel (R) Jorge Ramón CÁCERES, quien se desempañaba como Oficial de Servicio del Regimiento de Infantería de Monte 29, el día en que se produjo el intento de copamiento de la Unidad militar. 
  • Coordinadora del evento
    • Prof. Ana Delia MAGI de BARREIRO.
  • Regulador
    • Dr. Gerardo PALACIOS HARDY - Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia.
  • Presentadores de la Mesa de Diálogo Testimonial
    • Dr. Alberto SOLANET - Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia.
    • Cnl (R) Mg Guillermo César VIOLA - Unión de Promociones.

Datos complementarios

Este histórico Documental fue declarado de Interés Cultural y Educativo por el Ministerio de Cultura y Educación de la Provincia de Formosa, según la Resolución Nro. 0952 de fecha 20 de Marzo de 2013, llevando la firma del señor Ministro de Cultura y Educación, Dr. Alberto M. ZORRILLA.

Asimismo, es de hacer notar que con motivo de que cada 05 de Octubre se evoca la heroica defensa de los cuarteles del Regimiento de Infantería de Monte 29, el pueblo formoseño tributa homenaje a sus hijos. La medida se ha visto materializada formal y políticamente a través de la Ley Nro. 1.395, donde se establece esa fecha para conmemorar el Día del Soldado Formoseño.

Esperamos que junto a todos sus familiares, amigos, allegados e interesados en general nos acompañen. Se trata de refrescar la memoria histórica completa de nuestra Patria.

Muchas gracias.

Unión de Promociones.


P.D. Se solicita tengan a bien dar la más amplia difusión al presente evento.


VENEZUELA Y ARGENTINA FIRMAN ACUERDO DE FORMACIÓN MILITAR: CREARÁN CÁTEDRA “NÉSTOR KIRCHNER – HUGO CHÁVEZ”


Venezuela y Argentina firman acuerdo de formación militar: Crearán cátedra “Néstor Kirchner – Hugo Chávez”. La ministra para la Defensa, Carmen Melendez, encabezó la reunión en Fuerte Tiuna, con su homólogo de Argentina, Augustín Rossi, donde firmaron acuerdo en materia de defensa.

“Intercambios educativos y logísticos en materia de defensa entre Venezuela y Argentina se concretan en Fuerte Tiuna”, expresó Meléndez en la red social.

Cabe destacar que Meléndez informó que se creará la cátedra Néstor Kirchner – Hugo Chávez en la Universidad Militar Bolivariana.

Al respecto, Rossi indicó que la Universidad Militar Bolivariana de Venezuela se ha convertido en gran referencia para Argentina.

Por otro lado, también se trató tema de Las Malvinas como indicara el C/J Maduro.

En el encuentro, Agustín Rossi, ministro de Defensa, recibió una pequeña réplica de la Espada de Bolívar.


domingo, 27 de abril de 2014

CARTA DE DESPEDIDA DEL SEMANARIO “EL DÍA DE GUALEGUAY” POR HORACIO PALMA

PUNTOS Y COMAS...

“No tengáis miedo. Cristo sabe lo que hay dentro del hombre. Sólo Él lo sabe”
 (Juan Pablo II – Octubre 1978)


Uf… en este hermoso sábado de sol, en medio de perturbaciones más importantes y terrenales que hacen complicado mi día a día aquí, debajo de este cielo tan azul y tan claro que pareciera haberse amigado para siempre con el otoño, y después de una semana de rezar y rezar por la salud de un ser querido, con suerte por suerte (la Fe mueve montañas y tuerce voluntades y hará justicia el último día de la historia, lo sé), digo, aprovecho la claridad del día para aclararles que si bien yo escribo hace muchos muchos años en éste Semanario, no se confundan: yo NO soy el Semanario.
Estoy seguro que lo saben, pero por las dudas lo repito. Siempre que he escrito, me he hecho cargo de cada una de las palabras con sus puntos y sus comas.

 Y con mi nombre. Que no será mucho, pero es lo único que tengo. Y es bien mío y de nadie más. No tengo dinero… pero tengo algo mejor, algunos lo llaman dignidad.

Sé que con la dignidad no se come ni se cura ni se educa… pero con ella uno recuesta la cabeza en la almohada y duerme tranquilo. Con ella uno anda las calles con la frente en alto, sin esquivar miradas ni agachar la cabeza.

Hace unos días, en una charla, un personaje encumbrado me decía: “ustedes desde el Semanario…”. Aquí vamos otra vez, pensaba yo… a explicarlo nuevamente.

Yo soy yo… y lo que firmo. Nunca me he subido al púlpito en nombre de alguien. Siempre he hablado en mi nombre… así que las buenas y las malas consecuencias de eso, me corresponden. Me hago cargo.

Claro que la salud es importante… pero la dignidad también lo es.



Primero fue mi abuela Amalia, y luego fue mi padre. Ambos me enseñaron con su doloroso ejemplo, a morir con dignidad. Morir con dignidad… qué fácil se escribe ¿no?

Pero repita la frase con los ojos cerrados y piense en ese momento: Morir con dignidad.

Uno puede escribir sobre el tema, es más, hasta puede hablarlo… pero a mí es algo que me da vuelta en la cabeza desde hace mucho mucho tiempo.

Ese momento final, decisivo, solitario, entre lo último de nosotros acá, y el más allá.

Solitario y final momento de dejar este mundo.

El momento de la verdad, a partir del cual ya todo lo demás no tendrá razón de ser.

El momento en que lo que teníamos, lo que acumulamos, lo que escondimos, lo que ganamos, lo que robamos, lo que dijimos, lo que callamos, lo que gritamos, lo que mentimos… lo que amarrocamos con avaricia servirá para nada.



Vivimos en un mundo lleno de ruidos, de “empoderados” que militan en eso de hacer ruido alrededor de nuestras vidas, para que olvidemos nuestra finitud.

Tuve la desgraciada suerte de pasar toda la Semana Santa en el Hospital, y de tener que entrar varios días a la terapia intensiva. Pude hablar con amigos y familiares de otros enfermos o accidentados y compartir dolores y angustias para aliviar un poco las horas aciagas. Una familia entera llorando por la salud de un pibe que se accidentó en moto, un hombre que no paraba de hablar al ver a su mujer con hemiplejia nerviosa tras un asalto violento en su casa… hijos esperando abrazados y compungidos las horas finales de una madre. La angustia de la incertidumbre… el dolor de los desahuciados.

Las cucarachas que caminan por la sala de espera hoy no militan, salieron de paseo sin la remera de ninguna Gestión.

Hace tiempo leí un libro y me guardé este párrafo: “Hubo un instante eterno de silencio y luego se escuchó el ruido seco de la 9 mm. El tucu, cayó de boca contra el suelo, y en pocos segundos una enorme mancha de sangre circundó la gorda cabeza que yacía de lado, con la boca y los ojos bien abiertos, la enorme humanidad hasta recién suplicante y vital, acababa de traspasar con una loca ayuda la oscura cortina que nos lleva hacia la nada, para siempre.” El relato contaba cómo, una terrorista del ERP asesinaba a sangre fría al empleado de un Ingenio azucarero… obviamente no creo en eso de “la nada para siempre”.

Qué poco se cotiza la vida en el barrio. Qué gratis nos sale la muerte en el país. Qué caro nos cuesta el silencio cobarde a los argentinos.

Claro que tal vez uno se vaya de este mundo sin darse cuenta. Muchas veces he sido testigo de muertes así. Algunos dicen que las prefieren. Yo no estoy tan seguro.

Morir de repente, sin tiempo siquiera de mirar a los ojos por última vez a los que uno quiere. A los que uno ama. A los que les debemos un GRACIAS, así, con mayúsculas, aunque sea un GRACIAS con ojos, sin palabras.

Pero afrontar el momento final intuyendo el final también tiene sus cosas. Hay que ser fuerte, hay que estar preparado, hay que tener dignidad y hay que tener la conciencia tranquila para irse en paz.

Por supuesto que si uno tuviera la posibilidad de elegir, elegiría la opción menos dolorosa. Pero no se puede elegir. Hay que meter la mano en la bolsa con los ojos cerrados y sacar una opción. Y será lo que toque en suerte.

Los finales son así. A veces esperados y a veces sin aviso. Por eso hay que estar vestido para la ocasión. Con las medias zurcidas y los paños menores limpios.


Hermosa está la ciudad. Todos sabemos por qué. Y el que no lo sabe es un necio. Y el que no lo ve no sabe mirar. Acá hay gestión. Hay pasión por hacer.

Lo importante es hacer. Las formas en ese hacer son pormenores…no es cuestión de perder tiempo en nimiedades formales.

¿Se puede ser un poco más prolijo?… seguro que sí, pero se tardaría una eternidad.

En lugar de criticar a los políticos y funcionarios, deberíamos nosotros mirarnos el ombligo. Ver la viga en nuestros ojos, antes que andar hurgando pajas en ojos ajenos.

Si el Senador tiene diez testaferros, su esposa en un puesto creado a medida, pues mejor callar, mire usted dónde esconde su mugre antes de criticar a los demás.

Si la misma familia tiene al Senador, otro en el tribunal y además el estudio del doctor alquilado al juzgado, usted mejor métase en sus cosas que bastantes muertos tiene su ropero… todos tienen derecho de aprovechar las oportunidades doradas que la vida presenta.


Como verán, hoy he decidido hacer las paces con las mentiras que los “empoderados” quieren. Y todos contentos. Y todos “avestruzmente” felices, con la cabeza en la tierra y con el culo al aire.

Allá ellos que aprietan, allá los otros que temen,  mucha suerte usted, lector desprevenido y manso. Cuando tenga esta página ante sus ojos será domingo. Tal vez. Y Lolek, que nació Karol y murió Juan Pablo II, estará siendo Canonizado. Todos hemos sido testigos de su santidad. Cuando él murió nacía mi último hijo. En el sanatorio, con Bauti en brazos vi una y otra vez las últimas imágenes de Lolek… esa dignidad de la Cruz. La cargó hasta el último aliento con cristiana resignación. Así quiero morir yo. Pero veremos.

Siempre que he escrito, me he hecho cargo de cada una de las palabras con sus puntos y sus comas. Y claro, también me haré cargo, llegado el momento, del punto final.

Feliz vida para todos… y todas.

Horacio R. Palma
El Día de Gualeguay
Gualeguay

Entre Ríos

CRÍTICA DEL DOCUMENTAL “LOS VALIENTES DE FORMOSA”


“Los valientes de Formosa”, documental dirigido por Sandro Rojas Filártiga, (que dirigió anteriormente “Malvinas… aún esperan” y “El honor y la Gloria” documentales referidos a la guerra de Malvinas) pone en la pantalla un hecho de la historia reciente argentina que, como tantos otros, permanece oculto a la gran mayoría de la opinión pública.

El 5 de Octubre de 1975, durante el gobierno de María Estela Martínez de Perón, el Regimiento de Infantería de Monte 29 ubicado en la provincia de Formosa fue atacado por la Organización Montoneros. La quietud de la tarde de domingo en el cuartel formoseño se vio interrumpida por la entrada  a sangre y fuego de los atacantes. Los soldados conscriptos enfrentaron el asalto con un valor digno de ser reconocido y recordado, sin considerar siquiera la rendición, que hubiera significado entregar las armas y la plaza al enemigo de un gobierno constitucional.

Cayeron durante el ataque diez conscriptos, un suboficial, un oficial y un agente de policía de la provincia de Formosa. Muchos de los sobrevivientes resultaron heridos de gravedad y algunos de ellos presentan graves secuelas hasta el día de hoy.

Con acierto, Rojas Filártiga elige entrevistar y nos muestra en primeros planos a los protagonistas de aquella heroica defensa para conformar un relato que, poco a poco, lleva al espectador  a imaginar los hechos y la acción de aquel día. El director muestra el escenario -el RIM 29-  solitario y en un nostálgico blanco y negro invitándonos a recrear en él lo sucedido. Y así, sin que se escuche un solo tiro ni veamos un solo herido, sin que una sola gota de sangre ilustre la escena del combate ni la visualización de las consecuencias de las heridas de los relatores nos perturben, logra transmitir, a pura emoción, toda la valentía desplegada por aquellos jóvenes que pusieron el cuerpo y en algunos casos la vida por defender la bandera a la que habían jurado lealtad.

Los testimonios de los familiares de los ausentes destacan a través del dolor el predominio de los sentimientos de orgullo por el deber cumplido y a la nostalgia causada por el vacío se suman la dignidad y el honor de los caídos. Historias que ponen en evidencia que la nobleza es algo más que un arcaico reparto de títulos y que más bien se trata de vetas preciosas infiltradas  en cualquier estrato de la sociedad.

Cuenta el film con una oportuna introducción histórica que nos pone en antecedentes de la situación política del país y que ayuda a situar  los hechos en el contexto adecuado.

La música original de Ariel Sánchez acompaña con delicadeza la cinta subrayando distintos momentos sin tomar nunca el protagonismo.

En síntesis, “Los Valientes de Formosa” es un film valiente como sus protagonistas, que nos ofrece la oportunidad de acercarnos a un hecho poco conocido y menos reconocido todavía. Nos deja el plus de varias frases de sus protagonistas que nos inducirán sin duda a la reflexión. Pero dejaremos que cada espectador elija la que más le guste para destacar lo que más le conmueva y saque sus propias conclusiones.

Edurne Sarriegui