viernes, 12 de septiembre de 2014

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que el día jueves 11 de Septiembre de 2014, falleció el señor Coronel (R) Roberto Montes (Promoción 78 - Infantería - CMN), quién se encontraba injustamente detenido como  Preso Político.

Con él, son 253 (doscientos cincuenta y tres) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo subversivo que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, terror y violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 204 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Por tal circunstancia, adherimos a la reiterada convocatoria de la Unión de Promociones a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

TENGO FRÍO. TENGO SUEÑO

Tengo frío… tengo sueño… Son las 2 de la mañana y me levantaron para llevarme al médico (el turno es a las 9.30). A las 2.30 nos suben a una jaula con ruedas. 

Tengo frío. No hay calefacción y los chifletes me hacen tiritar.

Tengo sueño. Los asientos de plástico duro van de costado, los cinturones de seguridad no funcionan; cada frenada o cambio de velocidad me hace perder el equilibrio, oscilando de un lado a otro impidiéndome dormir, ni siquiera dormitar.

Después de una interminable odisea de ocho horas en esas condiciones, a las 10.30 llegamos a FLENI, inexplicablemente tarde (el viaje desde Ezeiza no puede tardar más de una hora y media).

Me bajan esposado, no me importa ni me da vergüenza, no soy un delincuente; mi “delito” es haber elegido la carrera militar hace ya 50 años y haber tenido así la posibilidad de defender a mi Patria de los ataques de los ejércitos del PRT y Montoneros. Pudimos evitar así, momentáneamente, que el sol de nuestra bandera fuera sustituído por la estrella roja o la tacuara cruzada por el fusil (¿puede ser que ahora fuera cambiado por el pañuelo?).

Una hora después de ser atendido por el médico, subo nuevamente a la jaula rodante para retornar a Ezeiza.

Después de un periplo interminable, con etapas desconocidas y demoras inexplicables, llegamos de vuelta a las 15.30, con frío, con sueño y con hambre.

Bajo del vehículo muy dolorido y contracturado luego de 12 horas de barquinazos, frenadas y arranques en un transporte con pésima amortiguación. Mis 70 años no soportan tan bien la odisea.

¡Qué ironía! Estoy siendo juzgado por haber expuesto mi vida día a día contra el terrorismo que azotó a la Nación (¿alguien se acuerda o se ha perdido la memoria?). Según sostienen los neo-guerrilleros modernos, disfrazados de funcionarios, jueces y querellantes, por “haber vulnerado los derechos humanos”. ¡Qué hipocresía! Pareciera que ahora los derechos humanos para nosotros, no existen.

Esto que relaté es un ínfimo ejemplo de los innumerables tormentos que soportamos, casi a diario, los más de 1800 miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, presos a lo largo del país.


Emilio Herrero Anzorena
              Tcnl (R)
     PP (Preso Político)


Nota: Creo que sería más acertado el sello de PG: Prisionero de Guerra. De una guerra que parece no tener fin; olvidados y abandonados no sólo por nuestros propios camaradas, sino por casi toda la sociedad.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

LOS MALOS FINALES DE LOS GOBIERNOS PERONISTAS

Por Luis Alberto Romero

En la película La caída se reconstruyen los últimos días de Hitler. Encerrado en su búnker, con las tropas soviéticas a pocos metros, trazaba planes fantásticos y daba órdenes a ejércitos inexistentes. Entre ellas, la llamada Orden Nerón: había que dinamitar puentes, ferrocarriles, diques y fábricas; nada debía quedar en pie, nada debía sobrevivirlo. Sobre todo le obsesionó que París fuera incendiada. Pocas de esas órdenes se cumplieron, en parte porque ya no había quien pudiera ejecutarlas, y en parte porque lo evitaron dirigentes como Albert Speer, que pensaba en la futura Alemania y también en su futuro personal. Poco después se precipitó el Untergang (caída, hundimiento) nietzscheano, y las pulsiones apocalípticas del Führer quedaron satisfechas.


Mutatis mutandis, algo de esto ronda hoy en la imaginación de muchos. Si bien quieren proteger al Gobierno hasta la conclusión de su período, temen una cierta pulsión incontrolable de quien, jugando al límite, termine arrastrando a todos. La analogía no debe ir más allá de eso. Pero incita a comparar este momento de final de régimen con otros finales peronistas, en 1955, 1976 y 2001. No porque las situaciones se repitan fatalmente; jamás funciona así la historia. Pero una parte del éxito del peronismo a lo largo de seis décadas se ha basado en una afirmación que, a fuerza de repetida, terminó por imponerse en el sentido común: “Los peronistas saben gobernar; los otros terminan mal”. ¿Es realmente así?


El primer peronismo no terminó con un cataclismo, sino por largo desgaste. La crisis de 1949 indicó que la fiesta inicial terminaba y que había facturas por pagar. Luego vino la crisis de 1952, año duro, con ajuste de cinturones, pan negro y la muerte de Evita. Perón capeó el temporal con inteligencia, logró contener la inflación y encaró un nuevo rumbo económico. Se preocupó por la productividad, estimuló al campo y llamó a los inversores extranjeros. Hubo protestas y resistencias en el frente interno, pero no llegaron a mayores, pues Perón detuvo sus reformas. Así, la crisis no estalló, pero tampoco se resolvió.


Más complicada fue la política. Perón obtenía cómodamente más del 60% de los votos, pero el resistente tercio opositor desmentía claramente su pretensión de unanimidad nacional. La maquinaria peronista se lanzó a eliminar disidencias. El adoctrinamiento, la peronización forzosa y la Sección Especial convirtieron el autoritarismo popular en dictadura. Un resultado fue empujar a la oposición hacia el golpe militar. También hubo otros costos. En el Ejército cayeron mal el adoctrinamiento y la faccionalización; la lealtad institucional no se quebró, pero se resintió. En la Iglesia, el rechazo a la peronización se sumó a otra cuestión más grave: los avances del gobierno sobre las organizaciones católicas y su audaz política en cuestiones de familia.


Ninguno de estos conflictos llevaba a un final inevitable. Perón tenía la legalidad institucional, el respaldo militar y un sólido apoyo popular. Lo que no tenía ya era el entusiasmo, la concentración y los reflejos de su comienzo. Se dejó dominar por sus obsesiones y por un ánimo autodestructivo. Cometió el pueril error de embestir groseramente contra la Iglesia y eso bastó para entibiar los ánimos de sus sostenes y amalgamar a sus diversos opositores, hasta entonces muy divididos, que así pudieron derribarlo. Perón no concebía resistir a costa de arrasar con el país y se retiró mansamente. Había desatado incendios, pero conservó su posición de “bombero piromaníaco”.


El segundo gobierno peronista, en cambio, terminó en un cataclismo. El incendio que se había iniciado en 1955 llegó a su clímax en 1973; entonces una gran mayoría de argentinos convocó al bombero y le confirió amplios poderes. Perón había dejado atrás la facciosidad y actuó como un ponderado jefe de Estado. Acordó con todas las fuerzas políticas, pero no pudo resolver dos problemas en su propio territorio: un conflicto violento en el seno de su movimiento y un conflicto de intereses sectoriales en la sociedad. Perón murió antes de que la crisis llegara a su punto culminante, pero había dejado como sucesora a su esposa Isabel. Si estaba pensando en liquidar la segunda experiencia peronista, no pudo haber elegido mejor.


Isabel destruyó lo que Perón había construido. Alejó a dos sostenes clave, Gelbard y Balbín, ignoró a los peronistas experimentados y entregó todo el poder a López Rega. Potenció a la Triple A -que había comenzado a actuar en vida de Perón- y así deslegitimó irremediablemente al gobierno constitucional. Desnudó sus limitaciones cuando pretendió imitar a Evita, amenazando con el látigo a la antipatria y a su frente interno. Enfrentó la crisis económica desbocada con dos leyes -la de abastecimiento y la de terrorismo político y económico- tan aparatosas como inútiles, pues sólo podrían usarse contra algún chivo emisario. Remató su faena con el “rodrigazo”, un giro de 180 grados que no le trajo ningún amigo, pero la enfrentó con los sindicatos, quienes le ganaron la pulseada. De ahí en más, todo fueron pasos para un final anunciado, que parecía deseado. Nadie pudo haber hecho más para que la alternativa militar arrancara con un clima favorable.


El gobierno de Carlos Menem no terminó en catástrofe porque concluyó un poco antes del inevitable colapso de la convertibilidad, que cayó sobre quienes lo sucedieron. Entonces presidió el gobierno un radical, particularmente ineficiente, acompañado por ministros y legisladores radicales, así como por un vicepresidente, ministros y legisladores entonces ex peronistas, la mayoría de los cuales ha retornado hoy a su tienda de origen. Conviene tener presente que en 1999 quince provincias, incluidas las mayores, siguieron gobernadas por peronistas ortodoxos; que éstos controlaban el Senado; que el nuevo gobierno convivió con la Corte Suprema armada por Menem, y que el ejecutor final de la crisis, el denostado Domingo Cavallo, había sido durante cinco años ministro de Economía de un gobierno peronista. En suma, a los peronistas les cabe una buena parte de la responsabilidad de la crisis de 2001. Justo es reconocerlo, fueron dos peronistas, Duhalde y Lavagna, quienes lograron salir de ella, bien o mal.


¿Puede sorprender que un gobierno peronista, que inicialmente conoció las delicias del éxito, esté llegando a esta situación límite? Todo lo que hoy vemos suena bastante familiar. Por ejemplo, la apelación a los discursos patrioteros y paranoicos o a leyes más propias de un gobierno totalitario, para tapar malamente las evidencias de una crisis económica y social galopante. Sobre todo, impresiona el desprecio, la soberbia con que se consideran las salidas alternativas y la marcha acelerada hacia un futuro sin salida. Y hasta la reminiscencia de una suerte de operación Nerón.

Muchos de quienes hoy rodean a la Presidenta ya especulan con el pos-2015, pero no se animan a abandonar el búnker, atemorizados por su poder de fuego. Ella no conoce el freno y no es fácil saber por qué. Quizá sea cálculo político, similar al de Perón en 1955: un final wagneriano, que esconda sus culpas, y luego una resurrección como la del ave Fénix. Quizá sea ceguera ideológica y pulsión destructiva, ya no moderada por su difunto compañero. Quizá simplemente, como Isabel, obtusa terquedad.


En suma, estamos ante otro final peronista, que dejará a sus supervivientes un país complicado, para decirlo de manera suave. Decididamente, los peronistas no han gobernado bien. No son los únicos, pero eso no los hace mejores. Por suerte, y a diferencia de 1955 y 1976, hoy no existe la opción militar, que transformó aquellos finales en verdaderas catástrofes; ya en 2001 -como en 1989, bajo un gobierno radical- el país salió de la crisis sin rupturas insanables. Ojalá nuestro actual gobierno deseche las pulsiones catárticas que hoy parecen animarlo y no haga las cosas tan difíciles para sus sucesores. Ojalá que quienes acostumbran votar a “los que saben gobernar” esta vez lo piensen bien.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que el día domingo 07 de Septiembre de 2014, falleció el señor Coronel (R) Nedo Otto Cardarelli (Promoción 84 - Artillería - CMN), quién se encontraba injustamente detenido como  Preso Político.

Con él, son 252 (doscientos cincuenta y dos) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo subversivo que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, terror y violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 204 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Por tal circunstancia, adherimos a la reiterada convocatoria de la Unión de Promociones a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

martes, 9 de septiembre de 2014

EL ESPEJO N°25 - LA INSEGURIDAD CRECE DÍA A DÍA

Publicado el 8/9/2014

Los políticos dicen tener un plan que no tienen, por ello invitamos a Juan Aníbal Gómez de “Red de Amparo” organización que viene trabajando por la seguridad ciudadana, lleva ya organizadas más de 79 Marchas por la Inseguridad, incluyendo las Mega marchas, del 13S y 8N en su bastión de concentración de Callao y Santa Fé, hoy coordina la acción en más de 82 ciudades, trabajando en la Prevención del Delito, como en la lucha por los Derechos de las Víctimas de la Inseguridad, toda una organización que trabaja por y para La gente.


domingo, 7 de septiembre de 2014

CRÍMENES, CANUTOS Y APRIETES


"Cuando la compra y la venta están controladas
por la legislación, 
lo primero que se compra son los legisladores".
P. J. O'Rourke

El viernes tuve un brutal ataque de furia. Los diarios publicaron un pronóstico de la Corporación Andina de Fomento (CAF) que confirmó lo que muchos habíamos previsto hace tiempo: llegó el fin de fiesta para toda América Latina, básicamente por la caída del precio de las commodities que, a su vez, obedece a un menor crecimiento de China y a la futura alza de las tasas en Estados Unidos; o sea, menos compradores y crédito mucho más caro y escaso. Me puse a pensar, entonces, en qué ha hecho el criminal kirchnerismo con el país a lo largo de esta década, cómo ha destruido todos y cada uno de los fundamentos de nuestra sociedad y nuestra economía y, sobre todo, cómo ha malversado y desperdiciado el período más favorable para la Argentina en casi un siglo.

Mientras leía los diarios, muy temprano por cierto, la bronca se transformó en preguntas: ¿es legítima una Presidente cuya campaña electoral fue financiada por el narcotráfico?; cuando S.S. Francisco nos pide que cuidemos a Cristina, ¿sabe que, porque ella y su banda de rufianes se robó el dinero, murieron sus familiares en una ruta que no se modernizó?; cuando los santiagueños votaron masivamente a los candidatos de Zamora, ¿sabían que, por las mismas razones, once maestros de la provincia se mataron en otro camino faltante?; cuando todavía un montón de bonaerenses manifiesta su apoyo a Scioli, ¿saben que La Plata se inunda porque la plata destinada a la canalización de un arroyo fue gastada en publicidad o hurtada?, ¿saben que los fondos destinados a solucionar las recurrentes inundaciones en la cuenca del Salado se dilapidaron en stands de Tecnópolis?; cuando muchas de las víctimas de la violencia y de la inseguridad sigue manifestando su apoyo al kirchnerismo, ¿ignora que gran parte de esos males se debe a la proliferación del narcotráfico, del cual algunos funcionarios, policías y jueces son cómplices?; ¿cómo puede obtener siquiera un voto en el Chaco un delincuente como Coki Capitanich, que dice que ya no hay pobres ni indigentes en la Argentina?; ¿y tipos como Insfrán (Formosa), Uribarri (Entre Ríos), Closs (Misiones), Alperovich (Tucumán), Urtubey (Salta), Fellner (Jujuy),  Corpacci (Catamarca)?

Me pregunto, también, sobre una idea de mi amigo Jorge Mones Ruiz, si la oposición no debería dar testimonio del permanente avasallamiento al que la somete el oficialismo en el Congreso y celebrar sus sesiones "en el exilio", reuniéndose fuera del recinto, así fuera en la plaza o en el teatro Colón, No sería más que un acto testimonial, pero un importante gesto cívico.

Las encuestas muestran que aún conserva la viuda de Kirchner un porcentaje interesante de opiniones positivas pero ¿recuerdan quienes así se expresan los fondos de Santa Cruz, Skanska, Ciccone, Lafsca, Aerolíneas Argentinas, Fútbol para Todos, los terrenos fiscales del Calafate, el enriquecimiento inexplicable de la familia imperial, las guerras contra el campo, la prensa libre y la Justicia y tantos otros latrocinios que justifican que la Argentina esté ubicada, según el Foro de Davos, entre los cinco países más corruptos del mundo?; ¿ignoran que las teorías económicas trasnochadas y fracasadas que aquí se aplican, sumadas a la inseguridad jurídica y los modos patoteros de los funcionarios, también nos han enviado al fondo de la tabla del clima de negocios apto para recibir las inversiones que necesitamos como el aire que respiramos?

Si a ese panorama le sumamos la desbocada inflación, la irresponsable y masiva emisión monetaria, el aislamiento del mundo, la ya inocultable recesión, el increíble déficit fiscal, los subsidios sin control, la enorme presión tributaria, las reservas que tienden a cero, la creciente desocupación, la falta de viviendas, agua corriente y cloacas, la pobreza y la indigencia enquistadas, el hambre y la desnutrición aparejados, el deterioro del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, el vaciamiento de la Anses, la absoluta dependencia de la impagable energía importada, el deterioro terminal de la salud y de la educación públicas, la crisis de la deuda en permanente default, la inseguridad cotidiana, el colapso de la infraestructura vial, ferroviaria y de las comunicaciones, la desaparición de las fuerzas armadas, la nefasta corrupción de los gobernantes y sus socios, el narcotráfico y los criminales blanqueos de dinero vigentes, la violencia generalizada e inducida, la desaparición de la inversión extranjera directa, la permeabilidad de nuestras fronteras, el buscado enfrentamiento social y tantos otros gravísimos males que integran el legado que recibirá el sucesor de la viuda de Kirchner, no envidio al heredero.

Los jueces federales que, como siempre digo, nunca se venden sino que se alquilan al poder de turno, han tomado rápida consciencia del fin del "modelo", y se están llevando puestos, cada día, a un nuevo funcionario. Guita-rrita no ha dejado delito por cometer, y se acumulan las causas en las que está procesado, pero la lista completa de imputados -engrosada el viernes con Guido Forcieri, su cómplice en muchas trapisondas y actual representante de varios países de la región, incluido el nuestro, ante el Banco Mundial- comienza a parecerse a la guía telefónica de una gran ciudad. La Juez Servini de Cubría ha comenzado a destapar la caja de Pandora de una investigación por narcotráfico que, indudablemente, conducirá a la propia Presidente, y sus colegas de Comodoro Py han comenzado a luchar por quedarse con las causas más resonantes con el mismo ímpetu que antes ponían en sacárselas de encima.

Cuando la crisis -que será distinta a la del año 2001 pero, seguramente, más grave por las razones apuntadas en el cuarto párrafo de esta nota- finalmente estalle y los argentinos comencemos masivamente a sentirla en carne propia, buscaremos, como siempre lo hemos hecho, a quien echar la culpa, y doña Cristina y sus cómplices serán los que tendremos más a mano para ocupar ese rol. En especial porque han dedicado los últimos once años a ofendernos de todas las maneras posibles; los empresarios, por ejemplo, que ahora se están poniendo las botas después de una década de trabajar de felpudos, han acumulado el odio que siempre trae aparejada esa humillación pública -¿podrán olvidar, por ejemplo, que se los obligaba a ponerse de pie cuando entraba Patotín Moreno quien, además, les pedía que a la siguiente reunión enviaran a sus mujeres, porque estaba harto de sodomizarlos?- y con los sindicalistas ocurre lo mismo.

Si el oficialismo, en su desesperación por conseguir dólares, realmente intenta aplicar la futura Ley de Abastecimiento e invadir los campos de los productores en pos de la soja no liquidada, estará acercando demasiado el fósforo al pasto seco; los chacareros no son gente que se deje arriar, como lo demostraron cuando los camioneros de Moyano, entonces en las filas del Gobierno, pretendieron disolver los piquetes agrarios de Gualeguaychú: ante la inminencia de un conflicto armado, optaron por la silenciosa retirada. No vaya a ser que ahora, ante la prepotencia de los funcionarios, reaccionen mal y terminen lastimando a alguien, porque la mecha está encendida y es muy corta.

Hace muchos años que sostengo que a éstos, los Kirchner, no los echaríamos del poder ni siquiera con votos; cada vez estoy más convencido que el final de esta horrible etapa será trágico; sólo espero que los "presidenciables" así lo entiendan y se preparen para ello.

Bs.As., 7 Sep 14

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

sábado, 6 de septiembre de 2014

UN DOCUMENTAL RELATA CÓMO LA GUERRILLA ATACABA UN CUARTEL EN PLENA DEMOCRACIA

Por: Nicolás Gilardi ngilardi@infobae.com

"El copamiento" cuenta lo ocurrido el 10 de agosto de 1974, cuando miembros del ERP irrumpieron en el cuartel de Villa María. Se llevaron armas y secuestraron a un militar, al que asesinaron un año más tarde. Perón había muerto un mes atrás y gobernaba Isabel. Infobae habló con los directores


El 25 de mayo de 1973 Héctor Cámpora asumió la presidencia, poniendo fin a siete años de dictadura militar. En ese momento había varios grupos guerrilleros operativos. El "Tío" pidió una "tregua" a las organizaciones armadas argumentando que su gobierno iba a "lograr la liberación". Las que adscribían al peronismo acataron y cesaron, al menos por un breve lapso, sus operaciones armadas.

Por su parte, el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) avisó que no atacaría al Gobierno ni a las "instituciones gubernamentales", porque representaban "la voluntad popular", pero aclaró que seguiría "combatiendo militarmente a las empresas y a las fuerzas armadas contrarrevolucionarias".

La policía también quedaba fuera de la mira del ERP, mientras "permanezca neutral" y "no colabore con el ejército en la persecución de la guerrilla y en la represión a las manifestaciones populares". Los encomillados pertenecen a un comunicado de abril de 1973 y que llevaba la firma de Roberto Santucho, máximo líder del ERP. O sea, la organización iba a seguir su actividad armada en democracia.

El gobierno de Cámpora fue efímero. Fueron 49 días convulsionados. Lo sucedió Raúl Lastiri, en forma interina, y en octubre Juan Domingo Perón asumió por tercera vez como presidente. En enero del 74, el ERP redobló la apuesta y atacó la guarnición de Azul, provocando una dura reacción de Perón y la salida del gobernador bonaerense, Oscar Bidegain. No sería el primer ataque del ERP a un cuartel en democracia. A fines de junio, planificaron "copar" la fábrica de pólvora y explosivos de Villa María, en Córdoba, pero la muerte de Perón el 1° de julio los hizo posponer la operación. Finalmente se concretó el 10 de agosto. Ese día, los comandos del ERP tomaron un hotel alojamiento llamado "El Pasatiempo" como base de operaciones y desde allí dirigieron el ataque a la guarnición, de la que se llevaron armas y secuestraron al mayor Argentino del Valle Larraburre, subdirector del cuartel cuartel cordobés. El militar estuvo cautivo en una cárcel del pueblo y más de un año después, el 19 de agosto de 1975, apareció muerto lejos de allí, en Rosario. Lo habían asesinado.

El documental El copamiento relata lo ocurrido en Villa María. Cuenta con testimonios de varios protagonistas directos e indirectos de aquel episodio de los violentos años que vivió el país. El film es el trabajo final de grado de Mariana Britos y Mauro Pérez, dos egresados de la Licenciatura en Diseño y Producción de Imagen de la UNVM. El copamiento fue seleccionado por el Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) en una convocatoria para posproducción en documental digital. Así fue como la cinta se presentó en diferentes espacios del país. Cuando se estrenó en el Bafici se produjo un encendido debate entre los espectadores e incluso generó polémica en las redes sociales. En los últimos días fue exhibido en el Colegio de Abogados porteño. Allí estuvo Infobae, que dialogó con los realizadores.


¿Por qué eligieron tratar el tema del copamiento del cuartel de Villa María?

Pérez: "Este proyecto comienza dentro del marco de la Universidad Nacional de Villa María, somos residentes de esa ciudad y cuando decidimos realizar nuestro trabajo final de grado, buscamos tomar un hecho relacionado con Villa María. Nos llegó este tema por medio de Mariana y por un testimonio de otra película. En un break del rodaje le dijeron 'mirá este tema'. Se trataba de un tema que prácticamente no conocíamos y cuando empezamos a indagar, nos dimos cuenta de que no había investigaciones fuertes en Villa María, tampoco había material audiovisual. Empezamos a investigar de manera exploratoria y mediante un trabajo de hormiga fuimos dando con fuentes que nos abrieron el panorama de estos hechos y nos surge la idea de contarlo desde la multiplicidad de voces. Nos parecía lo más importante, encontrar los actores sociales que estuvieron esa noche".

¿Qué predisposición encontraron en las personas que buscaron para dar testimonio?

Britos: "El tema de la predisposición fue relativo. Encontramos personas dispuestas a participar sin ningún problema, dispuestas a brindar su imagen dentro de la película. Otras decidieron permanecer en el anonimato, brindando información, datos muy útiles para entender lo que fue pasando, pero como fuentes reservadas. Y otras personas, que son dos, dieron nota de audio, pero sin brindar su imagen.

En cuanto a las personas que estuvieron ocupando un cargo en el Ejército en ese momento, habremos visto a siete u ocho, no quisieron hablar. Quienes ocuparon cargos militares en la fábrica en ese momento –no los ingenieros, que eran civiles–, ninguno quiso brindar testimonio ni nombre ante la cámara.

¿Cómo vive hoy el tema la gente de Villa María? ¿Lo tienen presente? ¿Cómo influyó el documental?

Pérez: "Cuando decidimos tocar este tema, al no haber información, y al toparnos con semejante cuestión, nos dimos cuenta de que ameritaba mucha investigación. Nuestro trabajo desde la primera investigación hasta la película terminada llevó aproximadamente cinco años. Un año y medio de investigación pura, de campo, pero por supuesto que la investigación siguió avanzando a medida que tratamos el tema. Mucha gente lo contaba como anécdota, otra no se animaba a hablar. Mucha gente hoy empieza a reflexionar viendo la película. Hay mucha intriga sobre qué es lo que cuenta la película, están intrigados en saber qué se muestra, un poco juega lo localista, ser de Villa María".

Britos: "El tema del motel todos lo recordaban, o sea, el toque digamos 'humorístico', que no se entienda mal. Ese toque de color, que fue tomar el motel El Pasatiempo como base de operaciones del copamiento de la fábrica, lo recordaban todos. Nosotros le preguntábamos a cualquier persona y decían 'ah, sí, el motel Pasatiempo'. Lo otro que se recordaba mucho también era el caso de Larrabure".

¿Cómo vivieron el caso de Larrabure, un caso paradigmático de esa época de violencia?

Britos: "El tema Larrabure es otra película. El copamiento dura 80 minutos y en 10 se trata de sintetizar lo de Larrabure, que pasó esa noche, pero continuó después. Es un tema para explayarse e incluso para hacer otra película. Ninguno de los militantes del ERP que dieron testimonio para el documental estaba en el grupo encargado del secuestro. Ellos estaban divididos en varios grupos, y ninguno estaba en el de secuestro. Tampoco ninguno estuvo en el grupo que después llevó a Larrabure a Rosario, no tenían información directa. Lo que sí hablaron, y sostienen lo que dice la revista Estrella Roja, es que el objetivo era canjearlo por presos políticos. En la película mostramos la carta en donde el mayor Larrabure escribe sobre el tema del canje. Ellos dicen que no lo quisieron torturar ni nada de eso, y que se deprimió y se suicidó. Se atienen a esa línea oficial (del ERP) que mostró la revista".

¿Qué repercusiones de la película tuvieron?

Pérez: "Que hoy estemos en Buenos Aires, invitados por un crítico como Paraná Sendrós, que nos vio en el Bafici, es muy importante. Muchos piensan que del interior nunca se puede llegar y yo creo que con esfuerzo, poniendo lo mejor, la mayor fuerza de trabajo, se pueden cumplir los objetivos que uno anhela. Nuestro objetivo es difundir la película, otro es entrar en el Instituto, que nos puede dar pantalla, el Espacio INCAA. Es un punto de aliento para seguir intentando y avanzando. Sin espectadores no hay película".

Britos: "El primer objetivo que teníamos, que era nuestra tesis. Luego, poder entrar al Instituto Nacional de Cine y Artes Visuales. Presentamos para posproducción de documental digital, ganamos la convocatoria, nos fomentó el Instituto. Después el festival que más nos interesaba era el Bafici, de cine independiente, uno de los mas importantes de América Latina, y quedamos en el Bafici. Dentro de éste estuvimos en la muestra itinerante de Mendoza, quedamos en el Festival Nacional del Conurbano, se proyectó en Banfield y en Lomas de Zamora. El mes que viene estamos en San Juan, en el Festival de Unasur.

El Incaa declaró además a El Copamiento de interés como película digital terminada y otorgó un fomento para el multicopiado en DVD de mil copias. Queremos agradecer a todas las instituciones y personas que hicieron posible la realización y difusión de la película. La Universidad Nacional de Villa María, Tándem Audiovisual Coop. de trabajo limitada, INCAA, Cine Argentino, Synergia, los medios de comunicación de todo el país que se interesaron en la temática y fundamentalmente a todo el equipo técnico y artístico, en especial a Eugenia Vera y Paula Tissera, que son nuestros pilares desde el primer momento que comenzamos a investigar.

Mauro Pérez (director), Paula Tissera (productora), María Eugenia Vera (productora) y Mariana Britos (directora)