viernes, 12 de septiembre de 2014

LA LEY DE ABASTECIMIENTO PARA EL DESABASTECIMIENTO


07/09/2014                                                                

Por Mauricio Ortín


Venezuela se parece cada vez más a Cuba y la Argentina cada vez más a Venezuela. La ley de abastecimiento que Cristina Kirchner quiere aprobar en el Congreso Nacional es una copia de la ley venezolana que ha dado el tiro de gracia a la producción y a la oferta de bienes en ese país. La pretensión fascista “bolivariana” de dirigir las empresas privadas por sobre sus propietarios ha terminado como tenía que terminar: con la quiebra de las empresas y el consecuente desabastecimiento. El mejor Estado posible, como empresario, es un pésimo ejecutor y administrador dado que su objetivo no consiste en  ganar dinero, y una regla elemental establece  que un emprendimiento económico subsiste en la medida que no produzca  más pérdidas que ganancias. Ni la estatización comunista, ni el control fascista de las empresas privadas han mejorado en nada el índice de consumo de los más humildes; más bien, todo lo contrario. Ahora mismo, en Venezuela, la oferta de bienes está en caída libre. Para remediar la crisis, el gobierno fascista de Nicolás Maduro dio un giro de 180º y, al control de las empresas, sumó el control de los consumidores. Según dicen, un pajarito le habría advertido al presidente que el desabastecimiento se debe a individuos, que nunca faltan, que compran más de lo que necesitan con el específico y perverso objeto de generar el caos político-social. La reacción de Maduro ha sido inmediata y tecnológica. Consiste en identificar (a través de las huellas digitales) y castigar al “delincuente” que, no obstante haber comprado el litro de leche asignado, con cara de “yo no fui”  se pone al final de la larga cola para comprarlo por segunda vez. En Cuba, en tanto, el tema del abastecimiento tiene sus contras pero también sus pros. A propósito de la leche, por ejemplo, es de destacar que Fidel Castro ha logrado bajar su precio en forma dramática y revolucionaria (al punto de que  allí el litro de leche es el más barato del planeta.) El detalle de que no esté disponible a la venta porque no hay, se solucionará (dicen) cuando haya. Hasta que ese día llegue, los cubanos siguen disfrutando del tiempo que les deja el hecho de no perderlo en una cola para comprar leche. En la isla caribeña ser empresario local representa la comisión de un delito que se paga con la cárcel. No sucede lo mismo con el “cochino” capitalista empresario extranjero que la visita como turista. Para él se reservan mejores playas, hoteles y servicios que el socialismo pueda brindar a un burgués y se prohíben a los cubanos. De allí que, aún en Cuba, sea el turismo capitalista y las remesas de dinero que los cubanos reciben de los familiares que viven en Miami el verdadero sostén de la economía socialista  El proyecto de ley de abastecimiento que los senadores y diputados nacionales kirchneristas se disponen a aprobar tiene como único objetivo el ganar tiempo para salvar de la derrota electoral. La intención es seguir con la emisión de moneda sin respaldo pero esta vez, dado el fracaso de “los precios cuidados”, impedir desde adentro de las empresas que estas aumenten los precios. Es decir, enajenarles (vía inflación) el capital de trabajo para financiar la compra de votos y los sueldos de la Cámpora. A esa patraña se reduce todo el cacareado proyecto de inclusión kirchnerista-chavista. Y, para cuando la plata para comprar voluntades se acabe porque se acabaron los empresarios el desabastecimiento capeará a sus anchas y será el momento  (Cristina no es de achicarse) de quitarle a Cuba el record y ostentar nosotros el “orgullo” de tener el precio del litro de leche más barato del mundo.

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que el día jueves 11 de Septiembre de 2014, falleció el señor Coronel (R) Roberto Montes (Promoción 78 - Infantería - CMN), quién se encontraba injustamente detenido como  Preso Político.

Con él, son 253 (doscientos cincuenta y tres) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo subversivo que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, terror y violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 204 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Por tal circunstancia, adherimos a la reiterada convocatoria de la Unión de Promociones a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre

TENGO FRÍO. TENGO SUEÑO

Tengo frío… tengo sueño… Son las 2 de la mañana y me levantaron para llevarme al médico (el turno es a las 9.30). A las 2.30 nos suben a una jaula con ruedas. 

Tengo frío. No hay calefacción y los chifletes me hacen tiritar.

Tengo sueño. Los asientos de plástico duro van de costado, los cinturones de seguridad no funcionan; cada frenada o cambio de velocidad me hace perder el equilibrio, oscilando de un lado a otro impidiéndome dormir, ni siquiera dormitar.

Después de una interminable odisea de ocho horas en esas condiciones, a las 10.30 llegamos a FLENI, inexplicablemente tarde (el viaje desde Ezeiza no puede tardar más de una hora y media).

Me bajan esposado, no me importa ni me da vergüenza, no soy un delincuente; mi “delito” es haber elegido la carrera militar hace ya 50 años y haber tenido así la posibilidad de defender a mi Patria de los ataques de los ejércitos del PRT y Montoneros. Pudimos evitar así, momentáneamente, que el sol de nuestra bandera fuera sustituído por la estrella roja o la tacuara cruzada por el fusil (¿puede ser que ahora fuera cambiado por el pañuelo?).

Una hora después de ser atendido por el médico, subo nuevamente a la jaula rodante para retornar a Ezeiza.

Después de un periplo interminable, con etapas desconocidas y demoras inexplicables, llegamos de vuelta a las 15.30, con frío, con sueño y con hambre.

Bajo del vehículo muy dolorido y contracturado luego de 12 horas de barquinazos, frenadas y arranques en un transporte con pésima amortiguación. Mis 70 años no soportan tan bien la odisea.

¡Qué ironía! Estoy siendo juzgado por haber expuesto mi vida día a día contra el terrorismo que azotó a la Nación (¿alguien se acuerda o se ha perdido la memoria?). Según sostienen los neo-guerrilleros modernos, disfrazados de funcionarios, jueces y querellantes, por “haber vulnerado los derechos humanos”. ¡Qué hipocresía! Pareciera que ahora los derechos humanos para nosotros, no existen.

Esto que relaté es un ínfimo ejemplo de los innumerables tormentos que soportamos, casi a diario, los más de 1800 miembros de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, presos a lo largo del país.


Emilio Herrero Anzorena
              Tcnl (R)
     PP (Preso Político)


Nota: Creo que sería más acertado el sello de PG: Prisionero de Guerra. De una guerra que parece no tener fin; olvidados y abandonados no sólo por nuestros propios camaradas, sino por casi toda la sociedad.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

LOS MALOS FINALES DE LOS GOBIERNOS PERONISTAS

Por Luis Alberto Romero

En la película La caída se reconstruyen los últimos días de Hitler. Encerrado en su búnker, con las tropas soviéticas a pocos metros, trazaba planes fantásticos y daba órdenes a ejércitos inexistentes. Entre ellas, la llamada Orden Nerón: había que dinamitar puentes, ferrocarriles, diques y fábricas; nada debía quedar en pie, nada debía sobrevivirlo. Sobre todo le obsesionó que París fuera incendiada. Pocas de esas órdenes se cumplieron, en parte porque ya no había quien pudiera ejecutarlas, y en parte porque lo evitaron dirigentes como Albert Speer, que pensaba en la futura Alemania y también en su futuro personal. Poco después se precipitó el Untergang (caída, hundimiento) nietzscheano, y las pulsiones apocalípticas del Führer quedaron satisfechas.


Mutatis mutandis, algo de esto ronda hoy en la imaginación de muchos. Si bien quieren proteger al Gobierno hasta la conclusión de su período, temen una cierta pulsión incontrolable de quien, jugando al límite, termine arrastrando a todos. La analogía no debe ir más allá de eso. Pero incita a comparar este momento de final de régimen con otros finales peronistas, en 1955, 1976 y 2001. No porque las situaciones se repitan fatalmente; jamás funciona así la historia. Pero una parte del éxito del peronismo a lo largo de seis décadas se ha basado en una afirmación que, a fuerza de repetida, terminó por imponerse en el sentido común: “Los peronistas saben gobernar; los otros terminan mal”. ¿Es realmente así?


El primer peronismo no terminó con un cataclismo, sino por largo desgaste. La crisis de 1949 indicó que la fiesta inicial terminaba y que había facturas por pagar. Luego vino la crisis de 1952, año duro, con ajuste de cinturones, pan negro y la muerte de Evita. Perón capeó el temporal con inteligencia, logró contener la inflación y encaró un nuevo rumbo económico. Se preocupó por la productividad, estimuló al campo y llamó a los inversores extranjeros. Hubo protestas y resistencias en el frente interno, pero no llegaron a mayores, pues Perón detuvo sus reformas. Así, la crisis no estalló, pero tampoco se resolvió.


Más complicada fue la política. Perón obtenía cómodamente más del 60% de los votos, pero el resistente tercio opositor desmentía claramente su pretensión de unanimidad nacional. La maquinaria peronista se lanzó a eliminar disidencias. El adoctrinamiento, la peronización forzosa y la Sección Especial convirtieron el autoritarismo popular en dictadura. Un resultado fue empujar a la oposición hacia el golpe militar. También hubo otros costos. En el Ejército cayeron mal el adoctrinamiento y la faccionalización; la lealtad institucional no se quebró, pero se resintió. En la Iglesia, el rechazo a la peronización se sumó a otra cuestión más grave: los avances del gobierno sobre las organizaciones católicas y su audaz política en cuestiones de familia.


Ninguno de estos conflictos llevaba a un final inevitable. Perón tenía la legalidad institucional, el respaldo militar y un sólido apoyo popular. Lo que no tenía ya era el entusiasmo, la concentración y los reflejos de su comienzo. Se dejó dominar por sus obsesiones y por un ánimo autodestructivo. Cometió el pueril error de embestir groseramente contra la Iglesia y eso bastó para entibiar los ánimos de sus sostenes y amalgamar a sus diversos opositores, hasta entonces muy divididos, que así pudieron derribarlo. Perón no concebía resistir a costa de arrasar con el país y se retiró mansamente. Había desatado incendios, pero conservó su posición de “bombero piromaníaco”.


El segundo gobierno peronista, en cambio, terminó en un cataclismo. El incendio que se había iniciado en 1955 llegó a su clímax en 1973; entonces una gran mayoría de argentinos convocó al bombero y le confirió amplios poderes. Perón había dejado atrás la facciosidad y actuó como un ponderado jefe de Estado. Acordó con todas las fuerzas políticas, pero no pudo resolver dos problemas en su propio territorio: un conflicto violento en el seno de su movimiento y un conflicto de intereses sectoriales en la sociedad. Perón murió antes de que la crisis llegara a su punto culminante, pero había dejado como sucesora a su esposa Isabel. Si estaba pensando en liquidar la segunda experiencia peronista, no pudo haber elegido mejor.


Isabel destruyó lo que Perón había construido. Alejó a dos sostenes clave, Gelbard y Balbín, ignoró a los peronistas experimentados y entregó todo el poder a López Rega. Potenció a la Triple A -que había comenzado a actuar en vida de Perón- y así deslegitimó irremediablemente al gobierno constitucional. Desnudó sus limitaciones cuando pretendió imitar a Evita, amenazando con el látigo a la antipatria y a su frente interno. Enfrentó la crisis económica desbocada con dos leyes -la de abastecimiento y la de terrorismo político y económico- tan aparatosas como inútiles, pues sólo podrían usarse contra algún chivo emisario. Remató su faena con el “rodrigazo”, un giro de 180 grados que no le trajo ningún amigo, pero la enfrentó con los sindicatos, quienes le ganaron la pulseada. De ahí en más, todo fueron pasos para un final anunciado, que parecía deseado. Nadie pudo haber hecho más para que la alternativa militar arrancara con un clima favorable.


El gobierno de Carlos Menem no terminó en catástrofe porque concluyó un poco antes del inevitable colapso de la convertibilidad, que cayó sobre quienes lo sucedieron. Entonces presidió el gobierno un radical, particularmente ineficiente, acompañado por ministros y legisladores radicales, así como por un vicepresidente, ministros y legisladores entonces ex peronistas, la mayoría de los cuales ha retornado hoy a su tienda de origen. Conviene tener presente que en 1999 quince provincias, incluidas las mayores, siguieron gobernadas por peronistas ortodoxos; que éstos controlaban el Senado; que el nuevo gobierno convivió con la Corte Suprema armada por Menem, y que el ejecutor final de la crisis, el denostado Domingo Cavallo, había sido durante cinco años ministro de Economía de un gobierno peronista. En suma, a los peronistas les cabe una buena parte de la responsabilidad de la crisis de 2001. Justo es reconocerlo, fueron dos peronistas, Duhalde y Lavagna, quienes lograron salir de ella, bien o mal.


¿Puede sorprender que un gobierno peronista, que inicialmente conoció las delicias del éxito, esté llegando a esta situación límite? Todo lo que hoy vemos suena bastante familiar. Por ejemplo, la apelación a los discursos patrioteros y paranoicos o a leyes más propias de un gobierno totalitario, para tapar malamente las evidencias de una crisis económica y social galopante. Sobre todo, impresiona el desprecio, la soberbia con que se consideran las salidas alternativas y la marcha acelerada hacia un futuro sin salida. Y hasta la reminiscencia de una suerte de operación Nerón.

Muchos de quienes hoy rodean a la Presidenta ya especulan con el pos-2015, pero no se animan a abandonar el búnker, atemorizados por su poder de fuego. Ella no conoce el freno y no es fácil saber por qué. Quizá sea cálculo político, similar al de Perón en 1955: un final wagneriano, que esconda sus culpas, y luego una resurrección como la del ave Fénix. Quizá sea ceguera ideológica y pulsión destructiva, ya no moderada por su difunto compañero. Quizá simplemente, como Isabel, obtusa terquedad.


En suma, estamos ante otro final peronista, que dejará a sus supervivientes un país complicado, para decirlo de manera suave. Decididamente, los peronistas no han gobernado bien. No son los únicos, pero eso no los hace mejores. Por suerte, y a diferencia de 1955 y 1976, hoy no existe la opción militar, que transformó aquellos finales en verdaderas catástrofes; ya en 2001 -como en 1989, bajo un gobierno radical- el país salió de la crisis sin rupturas insanables. Ojalá nuestro actual gobierno deseche las pulsiones catárticas que hoy parecen animarlo y no haga las cosas tan difíciles para sus sucesores. Ojalá que quienes acostumbran votar a “los que saben gobernar” esta vez lo piensen bien.


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

FALLECIÓ OTRO PRESO POLÍTICO


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que el día domingo 07 de Septiembre de 2014, falleció el señor Coronel (R) Nedo Otto Cardarelli (Promoción 84 - Artillería - CMN), quién se encontraba injustamente detenido como  Preso Político.

Con él, son 252 (doscientos cincuenta y dos) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo subversivo que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, terror y violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 204 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Por tal circunstancia, adherimos a la reiterada convocatoria de la Unión de Promociones a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

martes, 9 de septiembre de 2014

EL ESPEJO N°25 - LA INSEGURIDAD CRECE DÍA A DÍA

Publicado el 8/9/2014

Los políticos dicen tener un plan que no tienen, por ello invitamos a Juan Aníbal Gómez de “Red de Amparo” organización que viene trabajando por la seguridad ciudadana, lleva ya organizadas más de 79 Marchas por la Inseguridad, incluyendo las Mega marchas, del 13S y 8N en su bastión de concentración de Callao y Santa Fé, hoy coordina la acción en más de 82 ciudades, trabajando en la Prevención del Delito, como en la lucha por los Derechos de las Víctimas de la Inseguridad, toda una organización que trabaja por y para La gente.


domingo, 7 de septiembre de 2014

CRÍMENES, CANUTOS Y APRIETES


"Cuando la compra y la venta están controladas
por la legislación, 
lo primero que se compra son los legisladores".
P. J. O'Rourke

El viernes tuve un brutal ataque de furia. Los diarios publicaron un pronóstico de la Corporación Andina de Fomento (CAF) que confirmó lo que muchos habíamos previsto hace tiempo: llegó el fin de fiesta para toda América Latina, básicamente por la caída del precio de las commodities que, a su vez, obedece a un menor crecimiento de China y a la futura alza de las tasas en Estados Unidos; o sea, menos compradores y crédito mucho más caro y escaso. Me puse a pensar, entonces, en qué ha hecho el criminal kirchnerismo con el país a lo largo de esta década, cómo ha destruido todos y cada uno de los fundamentos de nuestra sociedad y nuestra economía y, sobre todo, cómo ha malversado y desperdiciado el período más favorable para la Argentina en casi un siglo.

Mientras leía los diarios, muy temprano por cierto, la bronca se transformó en preguntas: ¿es legítima una Presidente cuya campaña electoral fue financiada por el narcotráfico?; cuando S.S. Francisco nos pide que cuidemos a Cristina, ¿sabe que, porque ella y su banda de rufianes se robó el dinero, murieron sus familiares en una ruta que no se modernizó?; cuando los santiagueños votaron masivamente a los candidatos de Zamora, ¿sabían que, por las mismas razones, once maestros de la provincia se mataron en otro camino faltante?; cuando todavía un montón de bonaerenses manifiesta su apoyo a Scioli, ¿saben que La Plata se inunda porque la plata destinada a la canalización de un arroyo fue gastada en publicidad o hurtada?, ¿saben que los fondos destinados a solucionar las recurrentes inundaciones en la cuenca del Salado se dilapidaron en stands de Tecnópolis?; cuando muchas de las víctimas de la violencia y de la inseguridad sigue manifestando su apoyo al kirchnerismo, ¿ignora que gran parte de esos males se debe a la proliferación del narcotráfico, del cual algunos funcionarios, policías y jueces son cómplices?; ¿cómo puede obtener siquiera un voto en el Chaco un delincuente como Coki Capitanich, que dice que ya no hay pobres ni indigentes en la Argentina?; ¿y tipos como Insfrán (Formosa), Uribarri (Entre Ríos), Closs (Misiones), Alperovich (Tucumán), Urtubey (Salta), Fellner (Jujuy),  Corpacci (Catamarca)?

Me pregunto, también, sobre una idea de mi amigo Jorge Mones Ruiz, si la oposición no debería dar testimonio del permanente avasallamiento al que la somete el oficialismo en el Congreso y celebrar sus sesiones "en el exilio", reuniéndose fuera del recinto, así fuera en la plaza o en el teatro Colón, No sería más que un acto testimonial, pero un importante gesto cívico.

Las encuestas muestran que aún conserva la viuda de Kirchner un porcentaje interesante de opiniones positivas pero ¿recuerdan quienes así se expresan los fondos de Santa Cruz, Skanska, Ciccone, Lafsca, Aerolíneas Argentinas, Fútbol para Todos, los terrenos fiscales del Calafate, el enriquecimiento inexplicable de la familia imperial, las guerras contra el campo, la prensa libre y la Justicia y tantos otros latrocinios que justifican que la Argentina esté ubicada, según el Foro de Davos, entre los cinco países más corruptos del mundo?; ¿ignoran que las teorías económicas trasnochadas y fracasadas que aquí se aplican, sumadas a la inseguridad jurídica y los modos patoteros de los funcionarios, también nos han enviado al fondo de la tabla del clima de negocios apto para recibir las inversiones que necesitamos como el aire que respiramos?

Si a ese panorama le sumamos la desbocada inflación, la irresponsable y masiva emisión monetaria, el aislamiento del mundo, la ya inocultable recesión, el increíble déficit fiscal, los subsidios sin control, la enorme presión tributaria, las reservas que tienden a cero, la creciente desocupación, la falta de viviendas, agua corriente y cloacas, la pobreza y la indigencia enquistadas, el hambre y la desnutrición aparejados, el deterioro del poder adquisitivo de salarios y jubilaciones, el vaciamiento de la Anses, la absoluta dependencia de la impagable energía importada, el deterioro terminal de la salud y de la educación públicas, la crisis de la deuda en permanente default, la inseguridad cotidiana, el colapso de la infraestructura vial, ferroviaria y de las comunicaciones, la desaparición de las fuerzas armadas, la nefasta corrupción de los gobernantes y sus socios, el narcotráfico y los criminales blanqueos de dinero vigentes, la violencia generalizada e inducida, la desaparición de la inversión extranjera directa, la permeabilidad de nuestras fronteras, el buscado enfrentamiento social y tantos otros gravísimos males que integran el legado que recibirá el sucesor de la viuda de Kirchner, no envidio al heredero.

Los jueces federales que, como siempre digo, nunca se venden sino que se alquilan al poder de turno, han tomado rápida consciencia del fin del "modelo", y se están llevando puestos, cada día, a un nuevo funcionario. Guita-rrita no ha dejado delito por cometer, y se acumulan las causas en las que está procesado, pero la lista completa de imputados -engrosada el viernes con Guido Forcieri, su cómplice en muchas trapisondas y actual representante de varios países de la región, incluido el nuestro, ante el Banco Mundial- comienza a parecerse a la guía telefónica de una gran ciudad. La Juez Servini de Cubría ha comenzado a destapar la caja de Pandora de una investigación por narcotráfico que, indudablemente, conducirá a la propia Presidente, y sus colegas de Comodoro Py han comenzado a luchar por quedarse con las causas más resonantes con el mismo ímpetu que antes ponían en sacárselas de encima.

Cuando la crisis -que será distinta a la del año 2001 pero, seguramente, más grave por las razones apuntadas en el cuarto párrafo de esta nota- finalmente estalle y los argentinos comencemos masivamente a sentirla en carne propia, buscaremos, como siempre lo hemos hecho, a quien echar la culpa, y doña Cristina y sus cómplices serán los que tendremos más a mano para ocupar ese rol. En especial porque han dedicado los últimos once años a ofendernos de todas las maneras posibles; los empresarios, por ejemplo, que ahora se están poniendo las botas después de una década de trabajar de felpudos, han acumulado el odio que siempre trae aparejada esa humillación pública -¿podrán olvidar, por ejemplo, que se los obligaba a ponerse de pie cuando entraba Patotín Moreno quien, además, les pedía que a la siguiente reunión enviaran a sus mujeres, porque estaba harto de sodomizarlos?- y con los sindicalistas ocurre lo mismo.

Si el oficialismo, en su desesperación por conseguir dólares, realmente intenta aplicar la futura Ley de Abastecimiento e invadir los campos de los productores en pos de la soja no liquidada, estará acercando demasiado el fósforo al pasto seco; los chacareros no son gente que se deje arriar, como lo demostraron cuando los camioneros de Moyano, entonces en las filas del Gobierno, pretendieron disolver los piquetes agrarios de Gualeguaychú: ante la inminencia de un conflicto armado, optaron por la silenciosa retirada. No vaya a ser que ahora, ante la prepotencia de los funcionarios, reaccionen mal y terminen lastimando a alguien, porque la mecha está encendida y es muy corta.

Hace muchos años que sostengo que a éstos, los Kirchner, no los echaríamos del poder ni siquiera con votos; cada vez estoy más convencido que el final de esta horrible etapa será trágico; sólo espero que los "presidenciables" así lo entiendan y se preparen para ello.

Bs.As., 7 Sep 14

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado