lunes, 6 de junio de 2016

LA PARADOJA DE LA PREVENCIÓN

Por Juan Carlos Neves

Hace  unos años tuve la oportunidad de dialogar largamente con un prestigioso general europeo que, ya retirado, asesoraba a su gobierno en temas de defensa. Una de las anécdotas más interesantes que me relató fue la ocasión en que se dirigió a una de las máximas autoridades políticas de su país para alertarlo acerca de la amenaza que significaba una inevitable guerra en los Balcanes y las medidas de prevención que recomendaba para evitarla.

Guerra en los Balcanes

Lamentablemente - me dijo-  su consejo no fue atendido y nada se hizo hasta que efectivamente se desencadenó la guerra que requirió la intervención de su país  y que generó miles de víctimas y enormes daños materiales.

Políticamente incorrecto, el general no se privó de enrostrar al jefe político el hecho de que por no adoptar sus propuestas para prevenir el conflicto se habían producido finalmente muchas más bajas y sufrido mayores costos. La respuesta que recibió fue que a nadie le daban una medalla ni le atribuían un mérito por prevenir  una crisis sino por solucionarla. Si hubiera movido fuerzas y medios antes de la guerra –dijo el político- hubiéramos tenido menos bajas y menos costos pero no hubiera tenido forma de justificarlo porque el conflicto nunca se hubiera desencadenado.

Cuando la guerra estalló, la opinión pública aceptó y justificó las consecuencias. Es más, alabaron mi decisión y firmeza para terminar con el conflicto.

Con el tiempo aprendí que esta anécdota real no constituyó una circunstancia aislada sino una paradoja que se repite con notable frecuencia. La cuestión es que, si actúas eficazmente para prevenir una catástrofe o una crisis y la evitas, raramente podrás demostrar fehacientemente que sin tu accionar la catástrofe o la crisis se hubiera producido. Sucede tanto si te gastas el presupuesto de salud en prevenir epidemias como si no dejas salir a tu hija de noche por los riesgos percibidos. Siempre habrá quien te enrostre que gastaste o prohibiste sin razón. Que no hubo epidemias o que a tu hija nunca le pasó nada. El problema es que, si para evitar estas críticas dejas que el hecho perjudicial suceda, quizás después sea tarde o irreversible para evitar sus consecuencias.


Los altos mandos militares que tomaron el gobierno en el 76, apreciaban que si dejaban seguir creciendo a la guerrilla esta podría tomar el poder como en Cuba. Actuaron antes, pero ahora la sociedad descree que ese riesgo fuera real. Se dio la paradoja de la prevención. Evitaron una situación crítica y al hacerlo, hoy no pueden demostrar que tal situación se hubiera producido.


El presidente Menem pudo haber flexibilizado la convertibilidad, pero no lo hizo. Luego tampoco lo hizo su sucesor, De la Rua, pero a éste el problema le estalló en las manos y provocó la caída de su gobierno. Cuando le tocó el turno al presidente Duhalde, encontró una sociedad ya resignada a pagar los costos del desastre. El dilema es prevenir la catástrofe, cuya ocurrencia después no se podrá demostrar, o esperar a que estalle y luego actuar con consenso, pero con el riesgo de que la situación sea irreversible.


Esta cuestión está en el núcleo de la política actual del gobierno de Cambiemos. Macri asumió con la convicción de que si no tomaba medidas drásticas y urgentes, una insoportable crisis económica se precipitaría sobre el país. Con esa certeza aumentó servicios y transportes, dejó flotar el dólar y generó un ajuste de proporciones. Ahora la oposición, particularmente la que encarna el “kirchnerismo rabioso”, juega con la acusación de que no había crisis en puerta y que las medidas adoptadas por el gobierno responden a una concepción propia de un capitalismo deshumanizado que vino a romper un panorama económico idílico. Estamos convencidos de que esto es una falsedad grosera y más de la mitad de los argentinos acompañan esta convicción y ha aceptado el remedio amargo con resignación. Pero no se puede ignorar la forma en que este discurso perverso cala en las capas más vulnerables y menos educadas de la sociedad que no parece dispuesta a una larga postergación de sus necesidades inmediatas.


Como muestra de este pensamiento les comento que la Agrupación Oesterheld invita a una cena el 6 de junio en el Hotel “recuperado” Bauen, en que los invitados estelares son Amado Boudou y el cantautor Ignacio Copani. Del primero destaca que es atacado porque rescató 74.000 millones de los que se habían apoderado “legalmente” los bancos para ponerlos a disposición del pueblo y del segundo publica estos “versos”: “Quiero volver a estar mal, /quiero volver al relato /quiero mirar un canal /que me pueda informar /al menos un rato. /Quiero ese mundo irreal /de pensadores y artistas /y no esta felicidad /de matones, mediocres, burros y fascistas.” Finalmente, cierra la convocatoria “En plena Tercera Resistencia” con una cita de John William Cooke “Con la resistencia no alcanza, sin contraataque no hay victoria”.

Cito este ejemplo pues la invitación me llega a la casilla de correo, obviamente sin haberla pedido, y nos permite ilustrar cómo piensa  y actúa parte de ese 49 por ciento que  no votó a Cambiemos y que  no comparte la necesidad de encarar el plan de austeridad y sacrificio que la Argentina necesita para evitar la caída al vacío.


La realidad es que el “kirchnerismo” no dejó una herencia, sino un tumor maligno de odio, corrupción e incompetencia que es necesario extirpar para poder curar el tejido de la república.

El presidente y su equipo son conscientes de esta oposición agresiva y de la forma en que trabaja en vastos sectores de la población que sufre necesidades reales. El oficialismo avanza y retrocede. Duda. Arma su propio relato justificando un blanqueo con el pago de la deuda a los jubilados. Oscila entre la dureza y el populismo. Se equivocan con frecuencia y, aun así, se muestran enormemente superiores a sus antecesores del Frente para la Victoria porque aquellos eran los peores. El temor que en buena parte de la sociedad despierta la posibilidad de un regreso de la señora Cristina Fernández y su corte, le brinda al gobierno actual un amplio margen de fidelidad y tolerancia. Pero debe comenzar a acertar pronto, porque cada semana y cada mes que pasa comienza a ser visto más responsable y menos víctima de la situación. El peor escenario sería sufrir el dolor de las medidas de prevención y que igual se produjera la crisis, porque las medidas fueron malas o incompletas. Gobernar no es fácil pero quien lo hace en una democracia, es porque antes ha convencido a la sociedad de que sabe lo que hay que hacer y dispone de las mejores respuestas. Ahora hay que probarlo. 

Más allá de lo económico, que se ha situado en el centro de la agenda, surgen otros temas que requieren seria atención. La credibilidad de las denuncias del gobierno acerca de la situación recibida, exige que la justicia las convalide con investigaciones, juicios eficaces, condenas bien fundadas y confiscación de los bienes mal habidos cuando se trata de casos de corrupción. Claramente el tema no se resuelve con que caigan los empresarios cómplices. Son los funcionarios, empezando por la que fuera todopoderosa figura presidencial, los que tienen que rendir cuentas a la sociedad a través de la justicia. Es cierto que el gobierno debe dejar que los jueces actúen libremente, pero sería lamentable que la sociedad intuyera que desde el actual poder se trata de proteger a figuras del anterior, aduciendo razones de gobernabilidad o cualquier otro temor. Los argentinos debemos enfrentar nuestro destino y sus consecuencias y no hay posibilidad de avanzar hacia un futuro promisorio sin cerrar el capítulo de la corrupción y el asalto al Estado, con castigos justos y ejemplificadores.

También esperamos, en nombre del sector de la sociedad cuyas inquietudes representamos, que el gobierno comience a revisar los miles de millones de pesos (cifra nada exagerada) que el “kirchnerismo” dilapidó “indemnizando” a miles de familiares de terroristas pertenecientes a bandas subversivas (en muchos casos asesinados por sus propios compañeros), a exiliados y a organizaciones que se dedican a promocionar y defender las acciones violentas ejecutadas contra el Estado nacional. Que se ocupe de una vez por todas de atender las demandas de las víctimas ignoradas de aquellos terroristas. Que se atiendan con urgencia las violaciones a los derechos humanos de los detenidos acusados por delitos de lesa humanidad en cuyo juzgamiento y detención no se atiende a los Códigos de Procedimiento y a las leyes vigentes y que cesen los nuevos y aberrantes juicios que, como en el caso de Tucumán, se sustancian contra militares que actuaron durante un gobierno constitucional y en su defensa, con el agravante de tener como querellante a la actual Secretaría de Derechos Humanos de la Nación.


Largo y espinoso es el camino que deben recorrer quienes hoy nos gobiernan. A pesar de todos los inconvenientes, confiamos en que día a día aprendan, mejoren y atiendan las voces de quienes queremos que tengan éxito, porque apostamos a que a todos nos vaya mejor.  Mientras tanto, seguiremos apoyando lo bueno y criticando los errores recordando que el tiempo apremia, sobre todo para los que están injustamente presos y para los que se ven agobiados por las necesidades básicas insatisfechas y el flagelo de la inseguridad.

LUCHA ANTITERRORISTA

El presidente de la Nación ha manifestado su deseo de que nuestras Fuerzas Armadas tomen "protagonismo en la lucha contra el terrorismo internacional", y aseguró que éstas "vienen de años en los cuales el Estado las ignoró y las abandonó, y eso trajo problemas de presupuesto, problemas de equipamiento, de infraestructura". Si tomamos en cuenta que los camaradas que combatieron al terrorismo en nuestro propio suelo sufren ilegítimas e inhumanas prisiones, en las cuales van muriendo olvidados por las autoridades y gran parte de la ciudadanía, ¿cree alguien que nuestros soldados volverán a combatir al terrorismo?
Juan Manuel Otero

domingo, 5 de junio de 2016

SIETE JUECES FEDERALES DENUNCIADOS ANTE EL CONSEJO DE LA MAGISTRATURA POR DELITO DE PREVARICATO

Carlos Alberto Isidro Chevallier-Boutell 

El abogado, Carlos Alberto Isidro Chevallier-Boutell solicitó ante el Consejo de la Magistratura, la apertura de procedimiento de suspensión (con fundamentos en el inciso 5° del artículo 114 y en el segundo párrafo del artículo 115 de la Constitución Nacional) y la remoción por ser autores del delito de prevaricato, previsto en el artículo 268 del Código Penal, de los siguientes jueces:

- Carlos Norberto Nogueira, Antonio Pacilio y Carlos Alberto Vallefín, de la sala III de la Cámara Federal de Apelaciones de La Plata.|---> Link a la denuncia:


- Sergio Gabriel Torres, a cargo del juzgado federal n° 12 y los integrantes de la sala II de la Cámara Nacional de de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal de la Capital Federal, Horacio Rolando Cattani, Martín Irurzun y Eduardo Guillermo Farah |---> Link a la denuncia:


¿TIENEN SOLUCIÓN LA INFLACIÓN Y EL DESEMPLEO?


"Una vez que ha hecho presa en el ser humano,
la avaricia no conoce límites".
Henning Mankell

Se atrasó tres meses, pero aplaudo la decisión del Gobierno de dar a conocer anteayer "El estado del Estado", un inventario preliminar que describe en qué condiciones dejó el kirchnerismo a la nación, después de doce años y medio de ejercer el poder con una inédita vocación por el latrocinio más despiadado; no he tenido tiempo de leerlo en detalle, porque son 223 páginas, y por ello postergaré su análisis. Sin embargo, en esa nefasta herencia se destacan, además de la corrupción, los dos ítems que sirven de título.

Frente el feroz aumento de la inflación desde antes de la fallida entrega del poder por parte de Cristina -cuando la Secretaría de Comercio dejó de ejercer el poder de policía del cual había abusado hasta entonces- se ha planteado la discusión acerca de qué conducta asumir frente a los empresarios y los "formadores de precios"; liberales a ultranza y estatistas trasnochados se preguntan cómo disciplinarlos sin agredir al famoso "mercado".

Para situarnos correctamente frente al tema, debemos partir de un adecuado diagnóstico. Para atraer las indispensables inversiones productivas se requieren, prioritariamente, dos requisitos: la seguridad jurídica y el sostenido suministro de energía. El primero, después de seis meses de gestión de Cambiemos, está encarrilándose y, a mediano plazo, se habrá logrado transmitirlo así. En cambio, para el segundo se necesita tiempo, y nadie puede pensar en invertir -construyendo una fábrica, por ejemplo- si no sabe si tendrá luz y gas para hacer funcionar su proyecto.

Más allá de estar convencido que esa carencia de energía se debe, exclusivamente, a la voluntad de Néstor (q.e.p.d.) de robarse el 25% de YPF, operación que concretó a través de una compañía australiana teóricamente perteneciente a la familia Eskenazy, creo que llegar a la solución permanente de la escasez insumirá más que los tres años y medio que tiene por delante el actual turno presidencial.

Hasta entonces, y como decía Aldo Ferrer, deberemos "vivir con lo nuestro" en materia de fábricas, ya que ese requisito también incide en las decisiones de inversión de los actuales empresarios, habituados hace décadas a exigir barreras a la competencia internacional bajo la amenaza del desempleo generalizado. Así, por la vía de la extorsión más descarada, consiguieron -aún lo hacen- disponer de un coto de caza en el cual pudieron vender baja calidad a altos precios; total, nadie podía venir a poner en riesgo sus pingües negocios.

Sin embargo, existe un camino alternativo, ensayado con éxito por muchos países de la región y de Europa, de dimensiones poblacionales y atrasos tecnológicos comparables a los nuestros. Y ese camino, obviamente, es la apertura total de la economía y la firma de tratados de libre comercio. Antes que los cultores del más acendrado proteccionismo comiencen a gritar y maldecirme, aclaro que esa apertura debe ser concretada a mediano plazo, pero con fecha y hora previamente establecidas. En el ínterin, el Estado debe ofrecer a los industriales los créditos necesarios para que puedan reconvertir sus empresas y prepararlas para la libre competencia internacional. Podemos tener muchos defectos, pero disponemos de las materias primas y de los profesionales necesarios para llevar adelante esa transformación, y los adelantos tecnológicos están disponibles en el mundo.

Nuestro país tiene cuarenta y un millones de habitantes, pero un tercio de ellos se encuentra por debajo de la línea de pobreza; esto se traduce, linealmente, en un mercado interno muy reducido, al que cualquier cimbronazo en sus ingresos -y las actuales circunstancias son una prueba de ello- conmueve y lo hace dejar de consumir. El círculo maldito es, así, perfecto: las empresas, ante la caída en las ventas, comienzan a despedir personal y se incrementa el número de pobres pero, para no perder ganancias, los precios aumentan.

Con la descripción del párrafo anterior, resulta claro que la Argentina no está en condiciones, por su economía de pequeña escala, de fabricar productos en forma masiva; nuestros actuales costos internos (impuestos, salarios y cargas sociales) nos impiden competir con países (Sudeste asiático, China, India, Brasil, etc.) en los cuales la suma de esos ítems resulta sensiblemente inferior. Pero, en cambio, podemos hacerlo en condiciones favorables en aquellos mercados en los que se prioriza la calidad y el diseño sobre el precio, que pasa a ser un factor casi despreciable.

En resumen, ¿por qué fabricar prendas de jean o calzados mediocres y, además, internacionalmente caros cuando podemos vender excelencia, moda, innovación y, por qué no, lujo a un mundo cada vez más pretencioso y rico? Esa es la reconversión a la que me refiero, y allí sí el Estado debe estar presente para alentarla y favorecerla. Si lo logramos, podríamos levantar, sin riesgo alguno para el empleo nacional, todas las barreras aduaneras que hoy impiden que lleguen productos inferiores y más baratos, a los cuales accederían muchos de nuestros más pobres conciudadanos.

Si tuvo el privilegio de viajar, ¿vio a grandes y prestigiosas empresas de cualquier rubro -alimentos, indumentaria, decoración, belleza, etc.- protestar contra los productos baratos extranjeros?; no juegan en los mismos mercados, ni les interesa hacerlo. Si siguiéramos esa receta de vender al mundo de altos precios, estaríamos en condiciones de pagar mejores salarios y ocupar más mano de obra; a la vez, con el arribo de los productos inferiores importados bajaría la inflación y nos beneficiaríamos todos; en una palabra, nos pareceríamos más a Alemania, aunque allí haya más pobres, como sostenía Aníbal La Morsa Fernández sin que se le moviera el bigote. 

Cambiando de tema, la marcha que organizaron las dos CTA esta semana confirmó mis temores: la presencia de agrupaciones como Miles (D'Elía), Quebracho (Esteche) y Tupac Amaru (Milagro Salas) requirió de una financiación que sólo Cristóbal Timba López pudo proporcionar, sospecha que se reafirmó cuando vi cómo se tornaba cada vez más virulento el discurso desestabilizador desde su multimedios, encabezado por C5N. Creo que todos esos movidas tienen como destinatarios a los jueces federales, a los cuales se busca inquietar ante la posibilidad de un regreso del kirchnerismo; sin embargo, no podrá transformarse en impunidad, porque los magistrados están mucho más cómodos con Macri, cuya gobernabilidad misma sería puesta en riesgo si los autores de tantos desaguisados no fueran castigados, aunque los famosos sobres hayan dejado de circular con su administración.

Mañana, cuando Lázaro Bóvedas Báez concrete su reunión privada con los integrantes de la Sala II de la Cámara Federal Penal, seguramente la Justicia se acercará aún más a la ya muy inquieta emperatriz destronada.

Bs.As., 5 Jun 16

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

sábado, 4 de junio de 2016

CONTINÚAN FALLECIENDO MÁS PRESOS POLÍTICOS


Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que lamentablemente fallecieron dos camaradas más, acaecido en las fechas que para cada caso se especifican, quienes se encontraban injustamente detenidos como  Presos Políticos:
Miércoles 25 May 16: Señor Coronel (R) Fernando Jorge Rao (Comunicaciones - Promoción 78 - CMN).
Domingo 29 May 16: Señor General de Brigada (R) Alfredo Sotera. (Comunicaciones - Promoción 78 - CMN).

Con ellos, son 360 (trescientos sesenta) los Camaradas fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, de Seguridad, Policiales, Penitenciarias y civiles; en el marco de este proceso de persecución, teñido de incontables irregularidades jurídicas y sistemática venganza, propias de una justicia prevaricadora.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 205 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora. ¡BASTA!

Sinceramente,


Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

SIGUE LA CUÑA EN EL GABINETE

Eduardo Saiegh

Hay una cuña muy peligrosa en el gabinete nacional, en el Ministerio de Justicia, adentrada en la secretaría de Derechos Humanos, pues este organismo es el que administra las solicitudes y las cobranzas que luego paga ANSES.

No se conocen registros ni antecedentes con respecto al manejo de este vaciamiento continuo que desangra la economía del país a costa de todos sus habitantes.

Continuamos pagando los premios que, como pensiones, otorgó la ex presidente a los terroristas que asesinaron, secuestraron y torturaron a miles de inocentes, niños, ancianos, y mujeres con la finalidad de poner de rodillas a todo el país, bajo la férula del comunismo

En el propio gobierno hay legisladores que las cobran.

Pero no sólo a ellos se benefició con esta insólita legislación que por ley 26.913 reglamentó Cristina Fernández de Kirchner, ya que también la hizo extensiva a los desaparecidos y sus descendientes, una paradójica y monárquica decisión que la Justicia aceptó sin reparos.

El resultado de estas incongruencias fue de que de una cifra oficial estimada de 4.800 desparecidos se pasó a otra irreal de 30.000, fraguada con la ayuda de Amnesty International y otros pseudo organismos de derechos humanos ávidos de obtener ganancias a costa de un país desquiciado. Es conocida la polémica con el secretario Avruj sobre esta cifra que, aunque reconoce que es casi diez veces menor, afirma que debe mantenerse porque es una cifra simbólica. Es una estafa simbólicamente aceptada por el funcionario con un grave perjuicio al Estado.

Ratificamos que los organismos del Ministerio de Justicia son una peligrosa cuña abierta en el Gobierno Nacional, a la cual se unen organismos del Poder Judicial

La Jueza Federal María Servini de Cubría debe fallar sobre un reclamo de US$ 140 millones que el empresario Saiegh exige, ahora basado en un fraguado delito de lesa humanidad, pero la decisión está en suspenso hasta que se conozca el resultado del mismo.

Este caso comenzó cuando el dueño del Banco Latinoamericano, liquidado por insolvencia en 1981, Saiegh, demandó al Estado por daños y perjuicios. Encontró apoyo en Osvaldo Guglielmino, titular de la Procuración del Tesoro, pero la propuesta fue rechazada por el Ministro de Economía.

Ante este fracaso, convirtió la liquidación de su banco ocurrida en 1981 en una fuente retroactiva de crímenes de lesa humanidad ignorados hasta 2009.

Como no quedaron registros en la Conadep, ni médicos que recordasen los tormentos, ni secuelas de las torturas, ni historias clínicas, ni registros hospitalarios, ni fotos de sus lesiones, ni declaraciones notariales, alegadas por el farsante, la denuncia del banquero fue ignorada por el fiscal Carlos Rívolo, quien se negó a impulsar la acción penal ante el juez federal Daniel Rafecas por considerar que el relato carecía de seriedad. Pero la “justicia legítima” actuó de inmediato en favor de Saiegh, y ambos, Rafecas y Rívolo, fueron apartados.

Pero le quedaba la invalorable connivencia de la Secretaría de Derechos Humanos.

Todos los organismos del Estado recibieron la orden de apoyar el reclamo del aspirante a los 140 millones de dólares. La Secretaría de Derechos Humanos se presentó como querellante y también se alinearon tras Saiegh el fiscal Carlos Gonella, titular de la Procelac, ahora procesado por prevaricato; el entonces titular de la UIF, José Sbatella, ahora procesado por violación de secreto; el entonces presidente de la Comisión de Valores, Alejandro Vanoli, ahora procesado por abuso de autoridad, y el entonces director del Banco Central Pedro Biscay, hoy procesado en la causa por el dólar futuro. También pusieron sus medios de prensa al servicio de Saiegh beneficiarios de la pauta oficial, como el grupo Szpolski y Página 12, además de 6,7,8 en el canal oficial. Como se puede apreciar una alineación de verdaderos delincuentes. El ex banquero nunca logró convencer a las organizaciones civiles de derechos humanos, que, con toda perspicacia, prefirieron no mancharse con la proximidad del personaje.

El nuevo fiscal, Eduardo Taiano, impulsó la causa ante el nuevo juez, Norberto Oyarbide. Ante la desilusión de Saiegh, hasta el maleable ex juez consideró que el relato era falso y rechazó la denuncia, imponiéndole las costas. Nuevamente, la “justicia legítima” actuó en favor de Saiegh, y Oyarbide fue recusado y apartado. La Cámara Federal no se atrevió a revocar ese fallo contundente, pero, ante la presión política, ordenó una investigación más profunda, que conduce la jueza María Romilda Servini.

El juicio ordinario contra el Estado nacional se encuentra listo para sentencia, pero la decisión está en suspenso hasta que se conozca el resultado de la causa de lesa humanidad. El tribunal se encuentra dubitativo, ante la señal de apoyo al financista por parte del mismo Estado nacional, aun durante la gestión de Cambiemos. Indudablemente, los escollos son el secretario de Derechos Humanos Claudio Avruj y Justicia Legítima [1].

El apoyo obtenido de la Secretaría de Derechos Humanos equivaldría a un reconocimiento oficial de su reclamo, por más que el Banco Central haya probado que el Banco Latinoamericano fue vaciado con “autopréstamos” a más de 40 empresas insolventes del grupo Inversai.

Advirtiendo que debe aprovechar cuanto antes el valiosísimo respaldo oficial, Saiegh ha acelerado el trámite para concretar el cobro. Y así pretende interrumpir la investigación que conduce la magistrada Servini, para impedir las pruebas que demuestran su fraude y evitar un nuevo rechazo a su pretensión.

Silvio Pedro Pizarro


NOTA: Los destacados y referencias no corresponden a la nota original.


[1] Recordar que el actual Presidente de la Nación en campaña prometió acabar con el .

viernes, 3 de junio de 2016

SEPULTEMOS EL ODIO


Observo en silencio, con enorme desolación, la herida abierta y sangrante que existe en el país. Con palabras, gestos y actitudes, se profundiza impiadosamente. Por ambiciones políticas personales, se deja de lado toda proposición equilibrada que pueda conducir a un camino de solución de fondo, pensando en las próximas elecciones. La argumentación más eficaz que se da, frente a una situación conflictiva, es la famosa "discriminación", para poner fin a todo razonamiento lógico. Se reclaman derechos en forma persistente, con el olvido o la ignorancia de que todo derecho implica también obligaciones. Se habla con solemnidad de los "derechos humanos" y se hace política son su invocación. Desde los más diversos sectores se promueven viajes al exterior y declaraciones sobre el tema, algunas de ellas difíciles de entender por su contenido o por quienes las interpretan. Las noticias ponen a nuestro alcance encuentros sobre acercamientos donde hubo distanciamientos, pero paralelamente pocos pedidos de justicia hemos escuchado por civiles y militares de más de 80 años de edad, presos sin proceso ni sentencia, acusados de genocidas, algunos de ellos con pruebas fraguadas. Hay quienes se juegan por ellos con verdadera valentía, alertando por la situación infrahumana en que se los confinó oportunamente. Pero es tiempo de que la sociedad, el país y las instituciones tomen nota de que la justicia es justicia y no venganza, y se comience a actuar dentro del proceso de ley.

Me sobra experiencia en lo que afirmo. A mi padre la entonces presidenta lo acusó con nombre y apellido por cadena nacional de genocida y torturador y le promovió un proceso penal por haber suscripto un contrato de una fábrica de papel de diario, ignorando que mi padre había fallecido quince años antes. En ese acto se desautorizó a sí misma. No sabía de qué hablaba ni a quién acusaba. Le bastaba con la infamia. Es sólo un caso entre miles. Por eso nos animamos a afirmar que mientras el país no termine sepultando el odio que persiste, con decisión y sinceridad, para encontrar la unión en la verdad, la herida seguirá sangrando y no cerrará. Ése debería ser nuestro más firme compromiso.

Manuel J. Campos Carlés
DNI 4.316.033