jueves, 11 de agosto de 2016

HEBE, RICO, UN JUEZ Y UN SAINETE CRIOLLO

Por Fernando Morales[1]

10 de agosto de 2016

Ciertamente, no he de ser yo, querido amigo lector, quien guíe su pensamiento y fuerce una conclusión respecto al sainete criollo vivido en torno a la orden de detención librada por el juez Marcelo Martínez de Giorgi con el único propósito de que la señora Hebe Pastor (ex Bonafini, ya que está separada) comparezca ante la Justicia casi como si fuera un mortal común.


En lo que sí me gustaría entretenerlo un rato es en reflexionar sobre algunas temáticas que corren en forma paralela al personaje en cuestión y a sus particulares formas de relacionarse con la sociedad. Al menos con la inmensa mayoría de la sociedad a la que, de una forma u otra, siempre ataca, denuesta o ningunea.


La avanzada edad de la "rebelde" necesariamente ameritaba que se tomaran algunos recaudos para que el comparendo compulsivo no tuviera consecuencias lesivas para su integridad física. Pero el poco eficiente juez federal no pudo haber tenido más desafortunada elección de día, hora y lugar para intentar que su ya inoperante orden de comparendo se cumpliera.

Es bastante sabido que este magistrado en particular se caracteriza por protagonizar complicaciones para citar ciudadanos a su presencia; algunas veces lo hace a domicilios equivocados (este caso fue uno de ellos) y otras veces cita a personas equivocadas, o con sus apellidos y sus documentos errados.

Pero la historia judicial reciente aquilata sobradas muestras de megaoperativos nocturnos donde decenas de efectivos federales son movilizados para apresar a ancianos militares que, al margen de las imputaciones que pesen sobre ellos, ya no están físicamente en condiciones de representar amenaza de resistencia alguna. Al parecer, para la Justicia argentina hay viejos de primera y viejos de segunda.

Otro aspecto interesante de esta especie de novela policial es la patética obsesión de "su señoría" para aclarar que no detenía a la "defensora de los derechos humanos", sino a la presidente de una empresa constructora; como si haber tenido un papel destacado en algún momento de nuestras vidas nos cubriera de cierto barniz especial que nos eximiera de someternos al imperio de la ley.


Muchos cultores de los derechos humanos se mostraron horrorizados el pasado 10 de julio, cuando Aldo Rico desfiló junto a los veteranos de Malvinas. Una interesante comparación se puede hacer entre ambos personajes del presente nacional: Rico fue un bravo combatiente en Malvinas, respetado y por sobre todo querido por superiores y subordinados. Luego, equivocó el rumbo, pero, con indulto o sin él, pagó por su yerro y hoy es un ciudadano libre al que los sectores "progres" pretenden borrar del mapa.

Hebe ganó un lugar en la historia nacional e internacional por la lucha llevada adelante enfrentando a un gobierno de facto. Posteriormente, abandonó el rumbo y se erigió en censora de jueces, políticos, periodistas y, como frutilla del postre, se transformó en presunta cómplice de un desfalco millonario a las arcas del Estado. Rico cumplió su pena, Hebe se niega a sentarse en el banquillo.

"Macri, sos la dictadura", "Pará la mano, Macri", "Se viene una noche de bastones muy largos", y otras estupideces por el estilo fueron repetidas a coro por un grupo de loros parlanchines, mientras contribuían como escudo humano a que doña Hebe violara el mandato judicial que ordenaba su captura. El terrible agravante está dado por la circunstancia de que muchos de esos porristas de la ilegalidad son miembros del Poder Legislativo de la nación, funcionarios públicos que entre todos contribuimos a mantener, como también lo hacemos con los choferes y los custodios que fueron utilizados para sumar masa crítica a "resistencia popular".

No voy a intentar ponerme en los zapatos de la ministra de Seguridad que, en plena vigencia de la (luego retirada) orden de captura, debió ordenarles a los efectivos federales que hicieran todo lo posible por no llevarla adelante. De allí la facilidad que tuvo la octogenaria madre para eludir con una combi que transitó sobre la vereda el accionar policial de decenas de efectivos que se sentían más cerca de un sumario interno que de una medalla parecida a la que obtuvieron los que detuvieron a José López.

Todo patético, desde la sonrisa nerviosa de un juez que vaya a saber uno cómo hará para volver a infundir respeto en sus dependientes actuales y de sus próximos indagados hasta la seguidilla de apreciaciones de buena parte de la clase política nacional. En forma válida tenemos los ciudadanos comunes derecho a preguntarnos si para tomarnos el pelo se han puesto de acuerdo o se van turnando.

Podar el árbol de la puerta de nuestras casas, no colocarnos el cinturón de seguridad o sacar la basura fuera de horario son actos que, de ser descubiertos, nos conducen inexorablemente al pago de suculentas multas, a enfrentar a un inquisidor abogado verificador, y hasta a la apertura de un sumario municipal, y no le estoy diciendo, mi amigo, que ello esté mal.

¿Pero, en efecto, vivimos en dos dimensiones diferentes? ¿Será que realmente son ellos y nosotros, siendo ellos unos pocos y nosotros, casi todos? ¿Lázaro Báez es quien dice que lo usaron de "preservativo"? ¿Lo dice ahora desde la celda o lo decía también cuando disfrutaba de sus incontables mansiones, estancias y aviones? ¿Y a nosotros, entonces, de qué nos estarán usando?

¿No siente, por momentos, ganas de preguntar a gritos: "¿Qué más quieren de mí?" Un día, una presidente mandó a su ministro Aníbal "al rincón y con bonete" por confesar que tenía unos pocos dólares en su colchón. Meses después, su propia hija, que nunca tuvo trabajo conocido, nos sorprende con más de cuatro millones de verdes en su caja de seguridad. Nos desayunamos con bolsos que se pesan y nos vamos a dormir con monjas que no son monjas y criptas que son bóvedas, y mientras todo pasa ante nuestros ojos, pedimos permiso para pagar la luz, el agua y el gas en cuotas, sólo para alargar la agonía.

Podrá decir, estimado lector, con justa razón, que estoy mezclando todo con todo. Tiene razón, lo hago porque así se nos brinda la realidad cada mañana, porque somos usted, yo y algunos millones de argentinos los que debemos simplemente acatar, seguir la flecha, portarnos bien, mientras vemos atónitos cómo "las chicas y los chicos malos" no la pasan para nada mal, violando una y mil veces los semáforos en rojo de la vida misma.

Podemos esforzarnos para no bajar los brazos, podemos animarnos y levantar la voz, podemos enfurecernos hasta perder las formas, difícilmente a alguien le importe ocuparse de una buena vez de esos seres menores, secundarios y prescindentes (excepto a la hora de votar) que se llaman ciudadanos.

@fermorales40


NOTA: Las imágenes no corresponden a la nota original.



[1] El autor es Capitán de Fragata (RN), maquinista naval superior (veterano de guerra de Malvinas), licenciado en Administración Naviera.

miércoles, 10 de agosto de 2016

JUICIO MORAL A HEBE DE BONAFINI

Por Agustín Laje

El maniqueísmo y la política han guardado siempre un estrecho vínculo. Y es que tal vez no exista mayor muestra de la magnitud de un poder hegemónico que su capacidad para determinar, de modo tajante, certero e inexorable, aquello que se encuentra dentro de la dimensión del “bien” respecto de aquello otro que ocupa el lugar del “mal”.

Valga este comentario inicial para advertir que el maniqueísmo, llevado al terreno de las personalidades políticas, se traduce en ángeles y demonios. Los unos, incuestionables, insospechables, incorruptibles; los otros, chivos expiatorios todo-terreno, depositarios de todo aquello que es maldito y perverso.

Hebe de Bonafini ha ocupado en esta lógica, relato de por medio, el lugar angelical de la historia. Hace algunas horas, tras el pedido de detención de Hebe después de que ésta faltara por segunda vez a su llamado a declarar en la causa Sueños Compartidos, los medios de comunicación, los políticos y los periodistas, se mostraron incapaces de pronunciar cualquier análisis sin antes cubrirse con una extensa introducción al estilo de “no quiero desmerecer el trabajo por los Derechos Humanos de Hebe, pero”, o “entiendo el dolor de una madre que ha perdido a sus hijos, pero...”, o “se trata de la más importante dirigente humanitaria del país, pero...”.

De esa manera se trata a los ángeles políticos. Pero la única verdad de esta historia es que Bonafini no es un ángel, y no solo debería comparecer penalmente por el desvío de más de 200 millones de pesos que su Fundación robó al Estado argentino, sino que merece, de una vez por todas y mucho más importante inclusive, un juicio moral que eche por tierra con la mitología derecho-humanista de la cual se ha alimentado desde hace años.

Sería bueno comenzar diciendo la verdad sobre sus hijos: desaparecieron no por “tener barba y pelo largo”, sino por engrosar una organización terrorista y habiendo recibido entrenamiento en Cuba a cargo de Manuel Piñeiro, lanzarse a combatir gobiernos constitucionales y de facto para instalar acá el comunismo.

Va de suyo que esto no justifica los métodos ilegales que se utilizaron para acabar con ellos, pero si vamos a hablar de historia, la contemos completa.

Digamos también otra verdad que se desprende de esta última: a Hebe los derechos humanos siempre le interesaron un comino. Su diferencia y fragmentación con la “Línea Fundadora” de Madres de Plaza de Mayo tuvo como causa precisamente este hecho: la lucha para Hebe no era por los DDHH, sino por el comunismo. En los '90, viajó a España para reunirse con la ETA.

En 2003 le pidió a Néstor Kirchner que no acepte el pedido de extradición del terrorista etarra José María Lariz Iriondo, escondido en Argentina, acusado de la voladura de un vehículo policial y tenencia de armas de guerra.

Por aquel entonces Hebe también tenía estrechos lazos con la guerrilla mexicana liderada por el “subcomandante Marcos”. Sergio Schocklender ha contado que él y Hebe enviaban jóvenes izquierdistas argentinos a Chiapas. En Colombia, los vínculos se dieron tanto con el grupo terrorista Movimiento 19 de Abril como con las FARC. Aquí, en la Universidad Popular de las Madres, las FARC fueron tema de estudio desde el año 2001.

Vale agregar que cuando cayó el líder guerrillero Raúl Reyes y su computadora fue capturada, se encontraron e-mails donde se mencionaba a Hebe y se la vinculaba con transferencias de dinero. Pero Hebe también se embelesó con Al-Qaeda cuando éste derribó las Torres Gemelas el 11 de septiembre de 2001, y reconoció públicamente haber festejado “brindando con champagne” por la muerte de 3.000 inocentes.



¿Y para qué abundar en la conocida amistad y admiración que Hebe ha tenido para con dictadores como Fidel Castro? Imposible no recordar que cuando éste cumplió 80 años, Bonafini lo calificó en carta pública como “el mejor hombre de los últimos siglos”; ese mismo hombre sobre el que pesan innumerables causas de violaciones a los derechos humanos y delitos de lesa humanidad. Es momento de asumir que el ángel que creíamos tener en frente distó en mucho de ser tal cosa. Llegó el momento de que Hebe tenga su juicio moral.


FUENTE: http://www.eltribuno.info/juicio-moral-hebe-bonafini-n747541

NOTA: El video no corresponde a la nota original.

EL CORONEL (P.M.) ARGENTINO DEL VALLE LARRABURE


Hace 42 años el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) atacó la Fábrica Militar de Villa María, acción violenta que comenzó durante la noche de 10 de agosto de 1974 y finalizó el día siguiente. Ese acto terrorista se llevó a cabo durante el gobierno democrático de María Estela Martínez de Perón.

Esa noche fue secuestrado el señor Teniente Coronel Argentino del Valle Larrabure, subdirector del establecimiento militar, quién permaneció 372 días encerrado en una de las denominadas “cárcel del pueblo”.

El saldo del copamiento terrorista fue: tres muertos -un policía y dos terroristas-, 7 heridos, dos secuestrados y el robo de gran cantidad de armas y munición.

Larrabure se  negó sistemáticamente a colaborar con los terroristas en la fabricación de explosivos. El 23 de agosto de 1975 apareció su cadáver con 47 kilos menos,  signos de golpes, torturas y estrangulamiento. Dando un ejemplo de templanza y espíritu de bien, durante su cautiverio, envió 8 cartas a su familia, reiterándoles que no debían ceder al odio e instándolos a poner la otra mejilla.

Hoy rendimos un silencioso homenaje a un héroe y mártir de la Patria.

PANCARTA CON EL CHE



Como católica practicante, y tras observar una de las fotos que publicó LA NACION sobre la marcha desde San Cayetano, quiero pedir a las autoridades eclesiásticas del país que se le explique a la feligresía en particular, y a la población en general, que el "Che" Guevara no es un santo, sino que fue asesino múltiple que causó daños inconmensurables.

Isabella Berczely
DNI 92.393.727

martes, 9 de agosto de 2016

REPORTAJE A ALEJANDRO PATRÓN COSTAS (H)

Reportaje a Alejandro Patrón Costas (h) sobre su encuentro con el Secretario de Derechos Humanos de La Nación, Claudio Bernardo Avruj.




"Avruj dijo que no quiere interferir con la Justicia y que el organismo se seguirá presentando como querellante. Pero en el gobierno anterior se usaba esta figura para presionar a los jueces”

lunes, 8 de agosto de 2016

DERECHOS HUMANOS


La Argentina estaba en camino de transformarse en Venezuela. Este gobierno está cambiando el rumbo, pero en materia de derechos humanos es contradictorio. Mientras denuncia la situación de los presos políticos en Venezuela, aquí estamos igual o peor. Desde que asumió este gobierno han muerto más de 30 presos políticos. La carta del lector Guillermo Fanego sobre los juicios de lesa humanidad es muy clara.

Confío en que el Presidente, a quien voté, tome cartas en el asunto.

Patricio L. Leonard
DNI 4.522.485


ELISA CARRIÓ: "HEBE DE BONAFINI ES UNA VIOLENTA Y UNA LADRONA"

La diputada pidió en televisión la prisión domiciliaria para todos los detenidos por delitos de lesa humanidad mayores de 70 años: “Hay gente de 90 años muriéndose en la cárcel”

7 de agosto de 2016


"Hebe ha robado, ha dado dinero a su hija y no puede chantajear. Tiene que cumplir la ley", aseguró la diputada Elisa Carrió sobre los recientes incidentes que despertó la citación a indagatoria de Hebe de Bonafini, la titular de Madres de Plaza de Mayo, por el presunto desvío de más de 200 millones de pesos en la causa "Sueños Compartidos".

(Nicolás Aboaf)

A su vez, dijo: "Ella pide de manera injusta y arbitraria que gente de 90 años siga presa muriendo en la cárcel, para personas que han sido genocidas. Pero eso trasciende la pena. Tener presa a una persona de 90 años con los huesos rotos trasciende la pena, que es para reeducación. Para Hebe, aunque haya robado mucho, los derechos humanos indican que por su edad debe tener prisión domiciliaria. Como deben tener las personas mayores que están juzgadas por los 70 y se están muriendo en las cárceles".

Tener a la gente muriendo en las cárceles es convertirse en genocida

"Las penas no son para venganza. No digo que no estén presos en las casas. Pero tener a la gente muriendo en las cárceles es convertirse en genocida", dijo.

"Hebe de Bonafini no merece ni hablar, es una violenta y una ladrona. Esto no significa que, antes, ella no haya sido valiente. Ser valiente no da beneficios para cometer delitos. Si defiendo causas de Derechos Humanos mi deber es no cometer delitos", aseguró luego Carrió.

Mauricio Macri

Su relación con el gobierno de Macri

En cuanto a su vínculo con Mauricio Macri y el equipo de funcionarios, dijo: "Tengo una buena relación con el gobierno de Cambiemos, confronto para ayudar".

"No se entiende cómo designaron a Ricardo Echegaray", señaló en relación al ex titular de la AFIP que, tras el último mandato de Cristina Kirchner, fue a la Auditoría General de la Nación.

"Si yo no hubiera confrontado, hoy Echegaray lo tenía preso a Néstor Kirchner. En cambio, ahora va a ir preso por contrabandista, ladrón y extorsionador", concluyó Carrió.