viernes, 3 de mayo de 2019

PRESENTARON EN LA FERIA DEL LIBRO LA OBRA DE UN MILITAR DETENIDO EN CAMPO DE MAYO


“Macri incumplió la promesa de poner fin al curro de los derechos humanos”; fue uno de los duros reproches al Gobierno en la presentación de “Crónica de una guerra negada”, del ex teniente coronel del Ejército Jorge Di Pasquale, entre apelaciones a la memoria completa y críticas a la política de derechos humanos y a la “manipulación de la justicia”


Un público esencialmente formado por la llamada "familia militar" llenó la Sala Gorostiza en la Feria del Libro para asistir a la presentación de "Crónica de una guerra negada", de Jorge Héctor Di Pasquale (71), ex Teniente Coronel del Ejército Argentino, preso por su participación en la represión durante la dictadura. Cierto nerviosismo en el ingreso -las puertas se cerraron a las 20:30 exactas con casi todos los asientos ocupados y el servicio de orden no quería dejar ingresar a nadie más quizás por temor a eventuales incidentes- pero la presentación se desarrolló con total normalidad. Y esa tal vez sea la gran novedad.

Entre el público, algunos familiares de víctimas de la guerrilla, como Jovina Luna, hermana de un soldado conscripto asesinado durante el asalto a un cuartel de Formosa, o Silvia Ibarzábal, hija de un coronel secuestrado y asesinado por el ERP.

En el panel de presentación, además del moderador, coronel (R) Guillermo Viola, estaban el teniente 1° (R) José Luis D'Angelo Rodríguez, periodista y autor de varios libros sobre la temática de la violencia de los 70, el ingeniero Pedro José Güiraldes, hijo del comodoro Güiraldes, y Ceferino Reato, periodista y escritor, autor, entre otros, de Operación Traviata, Operación Primicia y Disposición final.

El libro escrito en Campo de Mayo y presentado en la Feria

La verdad a medias es una vil y asquerosa mentira; casi no se escuchan voces oficiales recordando a los caídos en defensa de la Patria; queremos un reconocimiento a todos los caídos; unas 2.300 personas están procesadas o afectadas por alguna clase de proceso y ya hubo unos 500 muertos en cautiverio. Todo eso se escuchó en la larga lista de quejas de quienes se sienten víctimas de una lectura sesgada de la violencia que se abatió sobre el país en el pasado.

La presentación del libro se inició con un corto que mostraba imágenes de la violencia guerrillera, en vertiginosa sucesión, con la finalidad de sustentar que "los terroristas fueron los agresores". Las letras sobreimpresas hablaban de una "Argentina en guerra" o de "un país rehén del terrorismo".

José Luis D'Angelo Rodríguez elogió el rigor de la obra de Di Pasquale, una detallada crónica de la violencia política desde 1955 hasta los 90, en tres tomos. Escrito en un marco signado por la impronta cultural de los derechos humanos que entre otras cosas, determina la obsolescencia de "unas fuerzas armadas castigadas por setentismo" y una manipulación de la justicia en los casos de "los llamados delitos de lesa humanidad".

Recordó el llamado de Jorge Lanata: "Paren de robar con los 70". Y, seguramente por aquello de que no hay peor astilla de la del mismo palo, también fueron evocados Luis Labraña y Héctor Leis, ex guerrilleros que hicieron una fuerte autocrítica de su experiencia, que denunciaron el uso de la temática de los derechos humanos como vía de acceso al poder. Se negó el terrorismo de la sociedad civil, decía Leis.

Martín Caparros también fue citado, en su caso por señalar que la democracia burguesa no era el objetivo de una guerrilla que quería asaltar el poder para cambiar radicalmente el país.

D'Angelo fue muy duro con el gobierno: "No sé qué hacer con los 70, entonces no hago nada". Así remedó la política oficial. "Este gobierno no declaró vencido el contrato de exclusividad" que tienen los organismos de derechos humanos para imponer su versión.

"Macri incumplió la promesa de poner fin al curro de los derechos humanos".

Pedro Güiraldes y Ceferino Reato (Fotos: Dino Calvo)
Finalmente, afirmó no ser optimista ya que, "para salir de la trampa de odio y del dolor" se necesita una dirigencia a la altura.

Para Pedro Güiraldes se pasó "de la orga de los fierros a la orga de los bolsos". Los 70 siguen proyectando su sombra paralizante sobre la Argentina, afirmó. Los organismos de derechos humanos otorgaron impunidad para el saqueo a cambio de todo tipo de prebendas e indemnizaciones cuyos montos enumeró. También apuntó contra la actual administración cuando señaló que el poder de las ong de derechos humanos sigue siendo impuesto a la Justicia.

En primera fila, Cecilia Pando. A su lado, Adriana Barreiro, esposa de otro militar detenido. A la derecha, de negro, Silvia Ibarzábal
Ceferino Reato, que habló en tercer término, destacó el "ejemplo de civismo" que implicaba ese acto realizado en perfecto orden. "Una presentación de libro muy atípica puesto que no está el autor", señaló. Y opinó que el Gobierno no hace nada por reconocer a las víctimas del otro lado, porque piensa que de todos modos no perderá el voto militar porque el rechazo a Cristina Kirchner es mayor aún. Podrán estar prescriptos esos crímenes -por los de la guerrilla- pero las víctimas existen.

Ceferino Reato
Finalmente, se escuchó la voz del autor del libro a través de un audio grabado por teléfono: "En Argentina hubo una guerra civil, cuyas consecuencias aún se viven y que empezó con una agresión de la subversión", dijo. Denunció que hoy están en prisión muchos oficiales de bajo rango que en aquella época tenían menos de 25 años y no disponían del control de la situación.


"El objetivo (del libro) es aportar información para que no se sigan tergiversando los hechos". Aludió a "un tiempo en el que la violencia era el denominador común de la política" y denunció "la mentira de los 30 mil desaparecidos", de "los jóvenes idealistas" y de que luchaban por la democracia.

La sala Gorostiza de la Feria del Libro estuvo repleta


TEMAS RELACIONADOS



OTRAS MENCIONES A LA PRESENTACIÓN:



martes, 30 de abril de 2019

SISTEMÁTICAMENTE CONTINUAN MURIENDO PRESOS POLÍTICOS… ES HORA QUE EL ESTADO REACCIONE Y HAGA ALGO



Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que lamentablemente fallecieron 2 (dos) Presos Políticos más en cautiverio, a saber:
  • Sábado 20 de abril de 2019: señor Suboficial Principal (R) Rodolfo Horacio Blanco (Policía de la Provincia de San Juan).

  • Jueves 25 de abril de 2019: señor Ex PCI Juan Carlos Francisco Bossi (Ejército Argentino), afectado de múltiples y gravísimos problemas de salud e imposibilitado de recibir una adecuada atención médica en el Complejo Penitenciario Federal I (CPF) / HPC - I de Ezeiza (Hospital Penal Central), donde se encontraba privado de su libertad.

Consecuentemente, ya son 502 (quinientos dos) los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, venganza y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora.

Debe destacarse que del total de Presos Políticos que han fallecido, 161 (ciento sesenta y uno) decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2015.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo subversivo que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, terror y violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 209 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Por tal circunstancia, adherimos a la reiterada convocatoria de la Unión de Promociones a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

lunes, 29 de abril de 2019

CONTINUAN MURIENDO PRESOS POLÍTICOS… ES HORA QUE EL ESTADO REACCIONE Y HAGA ALGO



Estimados Amigos:

A través de la Unión de Promociones hemos tomado conocimiento que lamentablemente fallecieron 2 (dos) Presos Políticos en cautiverio, a saber:

Jueves 04 de abril de 2019: señor Comisario Mayor (R) Miguel Gerónimo Kearney (Policía de la Provincia de Buenos Aires), Preso Político en cautiverio de 82 (ochenta y dos) años de edad.

Sábado 20 de abril de 2019: señor Ex Subcomisario Samuel  Miara (Policía Federal Argentina), Preso Político en cautiverio de 75 (setenta y cinco) años de edad.


Consecuentemente, ya son 500 (quinientos)  los fallecidos, pertenecientes a todas las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas Policiales, Fuerzas Penitenciarias y Civiles; en el marco de este proceso de persecución, venganza y exterminio, donde SE CONTINÚAN REPITIENDO en forma sistemática infinidad de irregularidades jurídicas, instrumentadas en el ámbito de una justicia prevaricadora.

Debe destacarse que del total de Presos Políticos que han fallecido, 159 (ciento cincuenta y nueve) decesos se han producido desde el día 10 de Diciembre de 2015.

Expresamos nuestras sentidas condolencias a todos sus familiares, allegados, compañeros y amigos, rogándole al Señor, les conceda pronta y cristiana resignación. Esperamos que la sociedad argentina y sus representantes políticos recuerden el manto de sangre y acciones del terrorismo que los llevaron a pedir y ordenar a las FFAA que aniquilaran al enemigo subversivo que pretendía alzarse con el poder mediante el miedo, terror y violencia. En todos sus reclamos contra el avasallamiento autoritario del poder de turno deberían incorporar un justo reclamo por la paz, concordia, justicia e historia completa dentro del marco de igualdad contra la ley.

Dadas las avanzadas edades y estados de salud de los Presos Políticos en la Argentina, estas lamentables noticias son cada vez más seguidas. Una vez más levantamos nuestra voz hacia el poder de turno, no pueden continuar con esta matanza selectiva… es su obligación como presidente de todos los argentinos garantizar el debido proceso, la igualdad ante la ley, brindar asistencia sanitaria adecuada y por sobre todo lograr la unión de la sociedad para superar las antinomias que después de casi 209 años aún nos mantienen divididos. Es hora de sin odios, ni venganzas, es hora de una mirada superadora.

Por tal circunstancia, adherimos a la reiterada convocatoria de la Unión de Promociones a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, a las distintas ONG e Instituciones vinculadas o afines, a familiares, amigos y allegados en general, a sumarse y trabajar en apoyo de todos quienes deben enfrentar esta injusta situación, a fin de afirmar y fortalecer el planteo de los justos reclamos por acceder a una justicia verdaderamente independiente, imparcial y objetiva, a través del irrestricto respeto por la Constitución Nacional.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre

MONSEÑOR ANGELELLI



Con vergüenza, católicos del mundo entero y, especialmente, de estas latitudes tendremos que ver cómo la Santa Sede -que debe presidir en la fe y la caridad a la Iglesia- proclama beato a monseñor Angelelli, en un acto de suyo falible. Causa enorme tristeza que se proponga como modelo a tan controvertido -por decir lo menos- personaje. Pues aunque es posible que el difunto obispo esté en el cielo -misericordioso es Dios-, ciertamente no constituye un ejemplo de seguimiento de Cristo, el buen pastor. Así como es claro que la muerte del entonces prelado no fue más que un accidente, también lo es que el personaje no fue precisamente modelo de virtud. No obstante ello, se insiste en su beatificación, bajo la premisa de su martirio.

En el orden prudencial, llama además poderosamente la atención que en tiempos de disgregación de nuestra Patria en ruinas, desde Roma se impulsen actos que ahonden grietas entre nosotros. A esta altura solo queda rezar frente a este acto reñido con la verdad y la justicia, y pedir especialmente a los verdaderos mártires las fuerzas para sobrellevarlo. Asimismo, encomendar la conducción de la Iglesia al Señor sabiendo que todos seremos juzgados por Cristo.

Francisco J. Roggero
DNI 25.647.360


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

domingo, 28 de abril de 2019

AGENDAR Y ASISTIR POR FAVOR



EL SANTORAL DEVALUADO



“Los Mártires Riojanos son una bendición para la Iglesia en la Argentina. Que la sangre derramada por ellos fecunde nuestro compromiso apostólico y nuestro camino de santidad”
AICA.- Agencia Informativa Católica.

En este tema habría dos preguntas a hacerse, en función de lo que dice el comunicado de AICA cabría preguntarse, ¿qué Iglesia es la que se siente bendecida por tener como “beatos” a unos pistoleros?, porque en los setenta -¿nos estamos enterando ahora?- la Iglesia era parte del drama bélico que se vivía ya que en ambos lados había sacerdotes; Angellelli era uno de los desaforados que en nombre de una “nueva iglesia” fomentaba la violencia marxista como medio para la “liberación popular” y, no lo olvidemos, echar de la Iglesia a las “vetustas jerarquías”; la defenestración en 1965 de Monseñor Castellano como Arzobispo de Córdoba, del cual era obispo auxiliar, es un hecho en el que la acción revolucionaria de Angelelli, amén de traicionar a su Arzobispo, indica a las claras a que sector rendía cuentas.

La segunda pregunta tiene que ver con la situación política, porque, beatificar una mentira como concesión a la “corrección política” ¿no genera una grieta entre los católicos que si vivimos en esa época, que sabemos, no porque nos lo hayan contado sino por vivido, los puntos que calzaba el futuro “beato”? Si esto, el “martirio”, hubiera sido  verdad,  y si tan seguros están de que fue asesinado, porque no declaran mentiroso a Mons. Witte que dijo que, por sus investigaciones, el “beato” había muerto en un accidente y no asesinado, esto lo dijo el Obispo de La Rioja que sucedió a Angelelli, y nadie aún lo ha desmentido.


Hasta hoy, excepto los jueces prevaricadores de la Argentina que, a fuerza de medias verdades y testigos falsos pueden “probar” cualquier cosa, nadie ha podido probar que “el beato” fue asesinado, y que si esto hubiera sucedido tampoco se puede probar que fue por “odio a la Fe”, salvo que por fe nos estuviéramos refiriendo a la fe marxista. Por ello, podemos deducir que los “argumentos” que los obispos argentinos le enviaron al papa para llevar adelante esta “beatificación” son más bien flojos, pero convengamos también que esta payasada le sirvió a este papa caprichoso para darse el gusto de “hacer lío en Argentina”. No obstante esto no exculpa al pontífice de ser cómplice de la ofensa al octavo mandamiento, ese que nos prohíbe falsear la verdad en las relaciones con el prójimo y que dice, por si ya no lo recuerdan: “No darás falso testimonio ni mentirás”

De cualquier manera, no vale la pena explayarse en los vericuetos policiales y políticos del caso Angelelli, ya María Lilia Genta, en un muy bien documentado trabajo, lo ha hecho.

Ahora bien, tampoco demos por el pito lo que el pito no vale, no es que al difunto Angelelli lo vayan a hacer santo, es solo una “beatificación”, y una beatificación, pese a su importancia, según nos dice el cardenal Billon, es “un acto por el cual el Sumo Pontífice concede permiso para rendir culto público al beato, en ciertas partes de la Iglesia hasta que el beato sea canonizado. Este acto no es pues un precepto; es un acto temporal y no definitivo; es reformable. La beatificación se reduce a permitir el culto. El acto de una beatificación no enuncia directamente ni la glorificación ni las virtudes heroicas del siervo de Dios beatificado”, es decir que no hay ni infabilidad papal ni obediencia debida.

Lo grave de esta sacra payasada es que la iglesia argentina ha tomado, definitivamente, posición en el debate que desde hace años existe sobre la verdad de lo ocurrido en los setenta; y nos importa de qué lado lo ha hecho, ya que el prontuario de los obispos que supimos conseguir nos lo venía diciendo desde hace mucho, lo grave es que ni siquiera se detienen frente a una mentira para llevar agua al molino de ellos, que no es el de la Iglesia.

Hoy, estos autodenominados pastores hacen bandera beatificando a un delincuente mientras los católicos miramos como la jerarquía de la iglesia argentina ha perdido espacio político, como se refugian en su propia cobardía disfrazada de “la otra mejilla” cada vez que un grupo de reventadas promete incendiar una iglesia, como carecen de valentía para reaccionar cuando cualquier cura con pretensiones de “poronga” se les ríe en la cara, como son utilizados por los grupúsculos que han hecho del reclamo violento su credo y como han conseguido que el pueblo les da la espalda pues creen, en su “venerable” sandez, que solo con misas demagógicas pueden atraerlo.


En verdad, las acciones de estos pastores con cada vez menos ovejas -manumitidos en su estupidez por el papa Bergoglio- están tan menguadas como el Santoral que hoy han contribuido a devaluar, porque son unos tipejos que si alguna idea de lo que sucede en el país, esta es, seguramente, errónea, porque su barata picardía los impele a llegar siempre tarde cuando la Fe está en juego -lo vimos con el aborto- y es tal su cobardía y su ruindad que no han sido capaces de llevar adelante una campaña de esclarecimiento frente al tema de los abusos y se han aguantado en su molicie que la gran mayoría de los argentinos crea que la Iglesia es un aguantadero de pedófilos cuando en realidad los sacerdotes condenados, no acusados, por pederastia en todo el país son el 0,4 % de todos los sacerdotes y religiosos, y esto, pastores vendidos a los lobos, clama al cielo,

Quedémonos alerta y refugiémonos en la Fe. En 2000 años la Iglesia ha tenido papas muchísimos peores que el papa Bergoglio y sigue en pie. Respecto de los obispos de Argentina, si lo que buscaban era algo popular -ya que al santo Brochero lo tienen a menos y a san Héctor Valdivielso mejor esconderlo pues fue fusilado por los socialistas en España- hubieran beatificado al Gauchito Gil y a la Difunta Correa, y por populares, no nos hubieran dejado un santoral devaluado.

Jose Luis Milia

Non nobis, Domine, non nobis. Sed Nomini tuo da gloriam.