miércoles, 8 de abril de 2020

¿ESTÁ VIGENTE EN NUESTRO PAÍS EL PRINCIPIO DE LA LEY IGUALITARIA?



Ante el otorgamiento del  beneficio de la prisión domiciliaria a Amado Boudou, quien se encuentra condenado a una pena de 5 años y 10 meses de prisión, en la República Argentina pareciera que la LEY NO ES IGUAL PARA TODOS.

La condena fue impuesta con el Tribunal Oral Federal N° 4, con la firma de los jueces Pablo Bertuzzi, Néstor Costabel y Gabriela López Iñiguez. El fallo fue confirmado luego por la Sala IV de la Cámara Federal de Casación Penal.

A nuestro juicio, el ex vicepresidente, no reúne los requisitos legales mínimos para que se un juez feriante le haya otorgado el beneficio de la prisión domiciliaria, solo tiene 57 años y no posee enfermedades crónicas.

Hasta que la CSJN se decida si abre el recurso extraordinario presentado por Boudou, en caso de que sospeche qué se hubieran violado las garantías constitucionales del ex vicepresidente durante su juicio, o si lo rechaza. Mientras tantos el reo debería continuar cumpliendo su condena en la Unidad Penal, ni siquiera pertenece al grupo etario considerado de mayor riesgo ante la pandemia que acosa al mundo.

Por irregularidades jurídicas como la explicitada en la Declaración de la Asociación de Abogados por la Justicia y la Concordia el 28 de marzo de 2020, desde este espacio insistimos con nuestra petición: Que se realice una Auditoría Jurídica sobre todo lo actuado en los juicios de lesa humanidad.

Por favor lean la siguiente actualización:


Si están de acuerdo, firmen la petición y colaboren en su difusión. ¡Muchas Gracias!

INCOHERENCIAS



En los años 70, la gran mayoría rogamos, políticos inclusive, que las Fuerzas Armadas salieran a defendernos de un terrorismo que sumió a la Argentina en un baño de sangre. Hoy, los dejamos olvidados, ancianos y enfermos, a que se mueran en las cárceles prácticamente sin ninguna atención, después de habernos librado de la instauración de un régimen totalitario carente de toda libertad. Aplaudimos a los profesionales de la salud por combatir la pandemia y por otro lado hay vecinos que los quieren echar de los edificios por miedo al contagio, sin pensar que muchos de estos detractores podrían necesitar de su ayuda. Por un lado, queremos prolongar la vida mediante la donación de órganos y por el otro muchos niegan la vida promoviendo una ley del aborto seguro, legal y gratuito.

¡País incoherente si los hay!

Juan Bautista Garona
garonajuan@speedy.com.ar


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

SEMANA SANTA



A todos los Camaradas de las Fuerzas Armadas, Fuerzas de Seguridad, Fuerzas
Policiales, Fuerzas Penitenciarias y sus familias.
A todos los Presos Políticos y sus familiares.
A los miembros integrantes de las distintas Instituciones, Asociaciones y ONG vinculadas.
A todos los allegados, amigos y compatriotas.

--------------------------------------------



Estimados Camaradas y Amigos:

Semana Santa, celebración litúrgica y conmemoración anual cristiana que rememora la Pasión, Muerte y Resurrección de Cristo, es tiempo de reflexión y reencuentro.

La Unión de Promociones hace llegar un saludo especial por este medio a todos los integrantes de las distintas Fuerzas, allegados, amigos y compatriotas en general, que día a día suman su esfuerzo en esta dura etapa por la que continúan atravesando tantos Camaradas y Civiles, todos Presos Políticos junto a sus familias. Hacia ellos principalmente, hacemos extensiva esta expresión.

Sepan que siempre estamos en forma permanente para todos y junto a todos, sin distinción de Fuerza a la que pertenezcan, grado, especialidad, oficio y/o profesión.

Como siempre así lo expresamos, vaya nuestro renovado y afectuoso abrazo, junto a los mejores deseos para estas muy próximas Pascuas de Resurrección y que el Cristo resucitado pueda renovarles la Fe, concederles la serenidad, afianzarles la esperanza y apuntalarles la fortaleza.

Coronel (R) Guillermo César Viola
Unión de Promociones

lunes, 6 de abril de 2020

LA GRIETA ES MORAL


Por Darío Lopérfido
5 de abril de 2020

Los jubilados se agolparon en la puerta de los bancos para cobrar sus haberes (Foto: Franco Fafasuli)

El Gobierno pasó de la gloria al ridículo en pocas horas. Las demoledoras fotos de ancianos haciendo colas infinitas para poder obtener el dinero de su jubilación están dando la vuelta al mundo. El contraste es tremendo porque habían querido instalar una épica berreta en la lucha contra el coronavirus cuando lo lógico era trabajar con perfil bajo sin buscar la gloria política en una pandemia. Mintieron, exageraron, hicieron demagogia y salieron a atacar a los que criticábamos esas actitudes. La corte de periodistas oficialistas, los militantes zombies, la gente del espectáculo y todo ese espectro falsamente progresista hablaba del “fin de la grieta” y nos cuestionaban a los que estábamos alertas al autoritarismo, la desidia y la mentira, que son las bases estructurales de este grupo político.

El Gobierno mintió y banalizó hasta el hartazgo. El ministro Ginés González García dijo que la Organización Mundial de la Salud nos tomaba de ejemplo y nos seleccionaba para pruebas. La verdad es que Argentina se ofreció, como otros países, para algunas pruebas. Eso solo. La única política de Estado es la mentira. En medio de una caída libre de la economía se dedicaron a agredir a las empresas privadas, que son las que generan riqueza. Debería ser un momento para la prudencia dado que en todo el mundo las empresas están perdiendo dinero y se están perdiendo puestos de trabajo. Las pequeñas y medianas empresas están luchando por su subsistencia y por poder seguir trabajando. No es momento para bravuconadas gubernamentales. En patético contraste con ese ataque a las empresas, el Presidente llamó a Moyano un dirigente “ejemplar” mientras inauguraban por tercera vez el Sanatorio Antártida (sobre la compra del mismo hay sospechas de lavado de dinero), propiedad del sindicato de camioneros. Las obras sociales ligadas a Moyano han recibidos cerca de 300 millones de pesos en lo que va del año y, además, cobrarán por cada paciente que reciban con coronavirus. Cualquiera que haya visto alguna película sobre la mafia sabe cómo es el asunto: hay que pagarles y agradecerles por la “protección”. Moyano no tiene nada de ejemplar. Tiene comportamientos mafiosos, extorsiona permanentemente y tiene varios problemas de corrupción, que si no avanzan en la Justicia es por dinero y por el temor a enfrentarlo. Que Fernández lo llame “ejemplar” es, asimismo, un desprecio a los argentinos ejemplares (que son muchos) y que ven como los políticos devalúan el sentido de todo en la Argentina. La escala de valores de Fernández es patética.

Hace varios días que muchos nos pronunciamos acerca de lo sensato que sería que los funcionarios políticos se bajaran los sueldos y hubo varios cacerolazos en todo el país con esa consigna. Uruguay lo ha hecho y el dinero recaudado irá a un fondo para asistir a la lucha contra la pandemia. La reacción de los cortesanos y militantes defendiendo el sueldo de los políticos dio vergüenza ajena. Siempre los K pueden caer más bajo. Como cualquier fuerza política autoritaria y populista siempre se expresarán para complacer al poder. Son una manada. Defendieron que se les quite dinero a los jubilados y ahora defienden el sueldo de los políticos. El dinero hace a los militantes K defender cualquier cosa. La indigencia intelectual de esta gente los lleva a repetir lo que les mandan sin capacidad de pensar por sí mismos. Hasta hace un tiempo decían “menos mal que esta crisis no fue con Macri”. Ahora, defienden la ejemplaridad de Moyano y dicen que el que se expresa con críticas o golpea la cacerola no quiere “cerrar la grieta”. La grieta en la Argentina es moral: está la mafia y están los ciudadanos honestos. No hay nada que cerrar. Y la intolerancia hacia el que piensa distinto solo muestra autoritarismo. El fanatismo hace que se encierren en su mundo de fantasía y buscan estigmatizar al que piensa distinto.

El desgraciado episodio de las larguísimas colas de jubilados (principal grupo de riesgo del coronavirus) para cobrar en efectivo sus ingresos marca que el Gobierno no tenía plan de contingencia para nada más que para autoelogiarse. El populismo visto en imágenes da contrastes descabellados. El Presidente que dedicó un tiempo insólito para hablar con el cantante de Calle 13 en medio de la crisis o autorizaba al hijo del conductor televisivo Marley a que coma más caramelos no pudo prever el desgraciado incidente de las colas de los jubilados que pueden haber provocado una cantidad enorme de contagios. Todo en una semana. Mirar la foto de los últimos días da vergüenza: Mirko, Calle 13, el “ejemplar” Moyano, la cola de los jubilados y la interrupción de la cuarentena. La estupidez y la desidia van de la mano en un momento trágico poniendo en peligro a los ciudadanos.

En España gobierna una coalición que integra Podemos, que son iguales a los K de autoritarios e irresponsables (de hecho son fuerzas políticas amigas). Cuando ya había muchísimas alertas acerca del virus y Europa estaba alistándose, el Gobierno fogoneó una marcha feminista el 8 de marzo. La mayor impulsora fue la ministra de igualdad Irene Montero, militante feminista (está en el cargo porque su marido es Pablo Iglesias, el vicepresidente; muy feminista). Las mujeres ministras del Gobierno encabezaron la marcha y asistieron miles de personas. Un par de días después la crisis del coronavirus se desató fuertísima en España. La misma ministra tuvo que admitir que se había contagiado. Muchos científicos explican que esa marcha fue un desastre en términos de contagios. Imaginen ustedes lo que significa que miles de jubilados hayan estado en esa situación. Los virus matan. El populismo mata. El autoritarismo mata. La estupidez mata.

Argentina hoy es el bochorno del mundo. Las fotos de colas larguísimas de jubilados (algunos en sillas de ruedas) están en la prensa mundial. Pocas veces se puede ver de manera tan cristalina el desastre populista. Tres días antes mentían que Argentina era ejemplo en el mundo y hoy el mundo habla del desastre argentino. Frente a lo que está pasando en el mundo y los países que mejor están haciendo las cosas se destaca un aspecto: la cantidad de tests que se hagan. Argentina en eso está atrasadísima, con lo cual se puede pensar lo peor. La reacción del Gobierno frente al desastre es la peor imaginable. Dicen que Fernández está “enojado” y se echan la culpa entre los distintos funcionarios y sindicalistas. No tiene que ver con el estado de ánimo del Presidente este tema. Tiene que ver con los tests y con respiradores. La filtración del “enojo” de Fernández marca que la preocupación del Gobierno es la “imagen” de Fernández. Y el problema, en realidad, son los miles de jubilados amontonados y al aire libre por muchas horas. Siguen equivocándose. Se empieza a ver con claridad lo que se sabía: querían el gobierno para operar sobre las causas de corrupción K desde el poder y para ocupar cargos y hacer negocios. No tenían muchas ideas ni personal idóneo para otra cosa. Un ejemplo los describe: en su ataque contra todo lo que no manejan y su ideologización idiota quitaron la posibilidad de que se paguen salarios, e incluso jubilaciones, por “billeteras virtuales” medida que había sido instrumentada por el anterior gobierno. Prefieren a la gente en la calle jugándose la salud.

La situación en el mundo es gravísima. En Argentina, mucho más. Hay que luchar contra la pandemia y, al mismo tiempo, ver cómo salir de esto con el aparato productivo destrozado y la economía en caída libre. Existe, además, una presión impositiva salvaje para el que trabaja o produce y un estado elefantiásico que gasta mal y despilfarra dinero. Hay un aparato de clientelismo que tiene a cada vez más gente sometida. Los políticos tendrían que estar pensando el presente y el futuro al mismo tiempo. Necesitamos estadistas y tenemos gente que no puede solucionar cómo pagarle a los jubilados. Mientras en algunos países están usando técnicas de bioingeniería para crear organoides humanos, que permitan investigar para encontrar el fármaco contra el coronavirus, en Argentina la primera dama organiza un teletón para juntar unos pesos y los canales de aire argentinos lo transmiten en cadena. La mediocridad es alarmante. Hay muchas vidas en juego.

sábado, 4 de abril de 2020

HÉROES DE MALVINAS



El 2 de abril de 1982 en un operativo militar conjunto, impecable desde el punto de vista profesional, se recuperó el irredento suelo patrio de Malvinas; el capitán de infantería de Marina Pedro Edgardo Giachino se erige en el primer héroe. El país se puso de pie y produjo lo que parecía imposible, la unión de los argentinos tras un objetivo común. Esta fecha, hito de la defensa de la soberanía argentina en los tiempos modernos, debe actuar de acicate en todos nosotros; la concordia y la paz deben primar. Esta es una deuda para con nuestros combatientes, aquellos que yacen en la tundra malvinense, en el Mar Argentino, como a los que vemos desfilar con orgullo en cada acto, en cada rincón de nuestra querida Patria.
Gloria y honor a nuestros caídos y héroes, gloria y honor a nuestros bravos combatientes, que su sacrificio no sea en vano, que las palabras “libertad, justicia, concordia, paz, equidad social y soberanía” no sean meras declamaciones de campaña, sino objetivos reales de la Argentina por venir.

Pedro Pablo Farías
DNI 11.420.597


NOTA: Las imágenes y destacados no corresponden a la nota original.

COMBATIENDO AL CAPITAL. RUMBO AL ABISMO



"Cuando la izquierda pierde una elección, intenta
 destruir un país; cuando gana, lo consigue".

Alberto Fernández se conducía reconocidamente bien en el manejo de la epidemia hasta que se coló en su discurso el gen peronista, aquél que creó la marchita que, 75 años después, el 48% de la Argentina sigue cantando con fervor militante. Eligió, como hicieron sus predecesores kirchneristas, un enemigo importante, y cargó como un toro enceguecido contra él.

Descalificó con fuertes epítetos a una de las mayores empresas industriales nacionales, presente en muchos países del mundo, olvidando que los 1.500 empleados que Techint suspendió por la paralización de las obras, pertenecen al gremio de la construcción y, consecuentemente, cuentan con un auto-seguro de desempleo (tienen para ello un fondo que se forma con aportes de quienes están trabajando) y, mucho más grave, que las empresas privadas resultarán indispensables para salir del profundo pozo en que ya nos encontramos, que será peor cuando la cuarentena termine. Y no lo sabe porque jamás fue emprendedor, arriesgó su capital o generó un trabajo.

Utilizó, para demonizar a su propietario, la palabra "especulación". Ignora, como todos los demagogos y, especialmente, los pobristas que todos, todos especulamos todo el tiempo. Cada vez que elegimos, estamos especulando; cuando compramos un producto cualquiera, cuando escogemos el colegio al que deben asistir nuestros hijos, cuando escogemos cómo ahorrar, y hasta cuando nos casamos, siempre especulamos: ponemos en una balanza los pro y los contra, y la decisión es el producto de ese resultado.

En cada empresario hay un especulador, y es fundamental que lo haya. Porque quien elige serlo sabe que está asumiendo riesgos monumentales, en especial en la Argentina: dará trabajo, deberá pagar fuertes impuestos, tendrá problemas con los bancos, con los proveedores, con los clientes, con el Estado y con el sindicato (aún cuando sea un perfecto empleador), invertirá tiempo que podría dedicar a su familia y, por si todo eso fuera poco y lo acompaña el éxito en su proyecto, será mirado con odio y envidia por una sociedad y un gobierno imbéciles.

¿Cómo imagina Alberto Fernández que nuestro país podría existir sin empresas y sin especuladores? ¿Realmente quiere seguir "combatiendo al capital" como método para "conquistar a la gran masa del pueblo"? ¿Piensa que el empleo público puede reemplazar al privado? Sin empresas, ¿cómo sostendrá el Estado su fenomenal estructura improductiva? ¿Cree, como quieren algunos de sus adláteres, que hay que acabar con los productores agropecuarios para entregar la tierra a los desocupados?; en ese caso, ¿de dónde saldrían los alimentos y las exportaciones que necesitamos como el aire? Sus dichos recientes nos invitan así, a un gran suicidio nacional.

Más allá de mi paupérrima opinión acerca de la moral del Presidente, tan groucho-marxista él, lo considero un tipo inteligente. De allí que me pregunte, retóricamente por cierto, por qué está haciendo cosas como las desmesuradas ponderaciones a Hugo Moyano, un sindicalista a quien comparé en otra nota con Jimmy Hoffa (https://tinyurl.com/wtu58mx), el líder de los camioneros estadounidenses que tanto incidió en la historia económica y criminal de su país y tan mal terminó; a raíz de los halagos de Fernández, se ha viralizado por WhatsApp un pequeño fragmento de la película "El Irlandés", con Robert de Niro y Al Pacino, que recuerda su vida.

El personaje tan exaltado por el Presidente ha cometido todos los delitos, desde contratar a sus propias empresas familiares para emprendimientos del gremio que conduce hasta lavar dinero y defraudar al club de fútbol que dirige; y a él debemos que traer una carga desde Salta a Buenos Aires resulte más caro que llevarla desde aquí a Shanghai, con todo lo que eso implica en materia de inflación.

Y digo que la pregunta es retórica porque la respuesta sólo puede ser una: ha decidido dejar de intentar alguna forma de independencia para plegarse sumisamente a los deseos de Cristina Fernández. A ésta, que mantiene un más que prudente silencio desde que regresó de Cuba con su falsamente enferma hija, le ha entregado el comando de todos los organismos de control, de las principales embajadas y de la posición geopolítica de la Argentina; y su mandante, a cambio, le ha dejado la conducción de la economía, con la esperanza de que fracase, y la defensa de su peregrina teoría del lawfare, con la cual busca impunidad.

Hay otros claros signos que ratifican esa afirmación: la llegada de médicos cubanos, la decisión -sólo momentáneamente postergada- de expropiar todo el sistema privado de salud, la derivación de multimillonarios recursos -indispensables para la lucha contra el virus- a demenciales destinos (la feria de Tecnópolis, la inactiva mina de Río Turbio y el pequeño hospital del Calafate) en manos de sus fieles, la identificación con el eje cubano-venezolano-ruso-iraní, etc.

Es probable que la viuda de Kirchner -que intenta llevarnos a una situación similar a la que ha generado Nicolás Maduro en su país- sentada atrás en el automóvil y con Alberto Fernández como chofer, pueda lograr su objetivo ya que el coronavirus, por el control social que implican las draconianas medidas adoptadas, la resultará útil.

Bs.As., 4 Abr 20

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado

2 DE ABRIL DÍA DEL VETERANO Y DE LOS CAÍDOS EN LA GUERRA DE MALVINAS