jueves, 13 de diciembre de 2012

¡A ESTUDIAR, SEÑORA PRESIDENTE, O A NO HACER TRAMPAS!



“La segunda imagen –que iba formando 
gradualmente la parte crítica y, al principio, poco 
numerosa de la opinión pública etíope- presentaba 
al monarca como un soberano capaz de hacer 
cualquier cosa con tal de mantener su poder y, 
ante todo, como un gran demagogo y un 
paternalista teatral que, con sus gestos y palabras, 
enmascaraba la venalidad, la cerrazón y 
el servilismo de la élite gobernante, por él creada 
y mimada”. Ryszard Kapuścińki


Hoy al mediodía, aprovechando la inauguración de un importante laboratorio de especialidades medicinales, la señora Presidente anunció, urbi et orbi, que promoverá en el Congreso la “democratización” del Poder Judicial. Obviamente, lo hizo apoyándose en el sospechosísimo fallo en el caso Marita Verón, dictado el martes por la Justicia tucumana.


La “abogada exitosa” que nos gobierna parece ignorar –o finge hacerlo- que una reforma de la magnitud que pretende requiere, casualmente, la modificación de la Constitución Nacional que, con el expreso objetivo de garantizar la independencia de los jueces, establece el modo en éstos son elegidos de por vida, de forma tal que esa permanencia actúe como un verdadero escudo contra las pretensiones del Poder Ejecutivo; sólo están sometidos –tanto como el Presidente, el Vicepresidente, los senadores y los diputados- al riesgo de la remoción, a través de un juicio político por mal desempeño de sus funciones. Para que usted lo recuerde, lector, fue un proceso de ese tipo el que sufrió el inefable Oyarbide, hasta ser rescatado por la mayoría kirchnerista en el Consejo de la Magistratura.


Ante este nuevo subterfugio utilizado por doña Cristina para intentar que una oposición, a la que considera boba, habilite la reforma constitucional –en la cual, también por casualidad, sería introducida la capacidad de la re-re-reelección en la Asamblea Constituyente, que puede declararse soberana y apartarse de los dictados de la ley de convocatoria- el fallo de antenoche adquiere una nueva dimensión, y crece el mal olor que lo rodea.


¿A qué me refiero? La Provincia de Tucumán –al igual que otros feudos nacionales, como Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, etc.- es gobernada con mano de hierro por José Alperovich, uno de los mandatarios más fanáticos y obsecuentes de la ocupante actual de la Casa Rosada. Es más, su mujer, la inefable Beatriz Rojkés de Alperovich, es la tercera en la línea sucesoria del Poder Ejecutivo, después de  Guita-rrita.


Admira tanto don José a los Kirchner que ejerce el poder como éstos lo hacían en Santa Cruz, cuando don Néstor (q.e.p.d.) gobernaba Santa Cruz, a punto tal que también disolvió la Fiscalía general, ya que no podía comprar a su titular; se inspiró, naturalmente, en el caso del Procurador Sosa quien, pese a tener tres fallos de la Corte Suprema de Justicia a su favor, no ha conseguido ser repuesto en su cargo en Río Gallegos. El resto del Poder Judicial de Tucumán ha sido colonizado sin remedio, como hizo su numen pingüino.

Después de haber perdido la inexistente batalla del 7D, no la guerra contra el grupo Clarín, la Presidente descargó sus frustraciones en su fiesta privada del domingo en la Plaza de Mayo. La primera mandataria, en manifiesta ratificación de los exabruptos de sus ministros y corifeos, acusó a la Corte y a los integrantes de la Justicia de utilizar “fierros judiciales”, impulsados por los “generales mediáticos”. Aunque la imposibilidad de reunir los dos tercios de las voluntades legislativas, imprescindibles para la apertura del proceso, convierte al juicio político en una fantasía, al menos hasta las elecciones de 2013, ello no significa que la señora de Kirchner no haya incurrido en delito contra la Constitución Nacional, según su artículo 31.


Ahora bien; debo confesar que no creo en brujas, pero que las hay, las hay. Seré mal pensado, pero me huele muy mal que estos jueces, que absolvieron de culpa y cargo a todos los sospechosos del secuestro y probable asesinato, envuelto en el tráfico de mujeres para destinarlas a la prostitución, tengan tantas vinculaciones con el Gobernador y hayan emitido una sentencia tan brutalmente chocante tan sólo cuarenta y ocho horas después del discurso presidencial del 9D. ¿No suena raro que ese fallo haya resultado tan funcional a las confesas intenciones de doña Cristina?

En un Poder Judicial tan, pero tan sospechado de corrupción, política y económica, como es el de Tucumán –tanto, o más, que la de Formosa, del Chaco, de Santa Cruz, de Catamarca, de La Rioja y de los demás feudos locales-, en el cual se reproducen como un espejo los desmanejos de los Kirchner en el sur, incluidas la trata de mujeres para la prostitución, ¿puede ser casualidad que se haya dado a la Presidencia de la República una excusa para seguir presionando al Poder Judicial en un momento tan oportuno?

Por eso, porque no creo en las casualidades sino en las causalidades, en especial en este ambiente político tan enrarecido, me veo obligado a reiterar el título de esta nota: ¡A estudiar, señora Presidente, o a no hacer trampas! En cualquier caso, Dios, la Patria y la República se lo demandarán en breve.

Bs.As., 12 Dic 12

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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Nota: las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

miércoles, 12 de diciembre de 2012

Aniversario de UnoAmérica

Desde el nacimiento de Pacificación Nacional Definitiva, el 8 de diciembre de 2010, el representante de UnoAmérica en Argentina el Lic. Jorge Mones Ruiz siempre ha estado cerca nuestro y nos ha mantenido informados sobre las actividades y noticias de su organización.  


UnoAmérica ha invitado a todas las fuerzas democráticas de América Latina a incorporarse activa y entusiastamente a su  iniciativa de defender la democracia y la libertad en nuestro continente, que se encuentran bajo amenaza. Nos ha invitado a construir un futuro maravilloso, donde prevalezca la libertad, la justicia social, la solidaridad y la integración en América.


Cuando el ingeniero Alejandro Peña Esclusa, presidente de UnoAmérica, fuera detenido como “preso político” del régimen bolivariano que preside el Comandante Hugo Chávez Frías en Venezuela, y por una causa armada por tenencia de explosivos y actividades terroristas, por supuesto también con “testigos estrellas”… hicimos llegar nuestra solidaridad y apoyo a su gestión en defensa de la libertad y la democracia. Una vez más demostró su amplia inteligencia, sentido del humor y fina ironía que solo puede exhibir los que con valentía son portadores de la verdad.



Hoy nos congratulamos en desearle un ¡Muy Feliz 4° aniversario! Y aprovechamos por agradecerle habernos señalado un rumbo correcto.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva

por una Nueva Década en Paz y para Siempre



Con motivo del aniversario de UnoAmérica
Por UnoAmérica
 
Política Urge rescatar las 
instituciones y encontrar 
nuestro destino histórico
Miércoles, 12 de Diciembre de 2012




Bogotá, 12 de diciembre.

Tenemos el agrado de informar que hoy se cumplen cuatro años de la creación de la Unión de Organizaciones Democráticas de América, UnoAmérica, cuyo objetivo –como  bien dice nuestra declaración inicial– es “proporcionar a los sectores democráticos de América un mecanismo de intercambio de información, coordinación permanente y apoyo mutuo” para defender la democracia, las libertades y los derechos humanos en la región.


América Latina experimenta una grave crisis, caracterizada principalmente por el derrumbe de los gobiernos pertenecientes al Foro de Sao Paulo (FSP): Brasil, país donde se fundó el FSP, es testigo de un escándalo de corrupción sin precedentes, que apunta directamente a Lula y a las estructuras del Partido de los Trabajadores; Venezuela, inmersa en un sinnúmero de problemas, enfrenta además una sucesión presidencial inesperada, debido a la enfermedad terminal de Hugo Chávez, principal financista del Foro de Sao Paulo; Cuba vive los últimos días de la dictadura de los hermanos Castro; en Bolivia ha quedado al descubierto una red de extorsión incrustada dentro del gobierno de Evo Morales, que arroja nuevas luces sobre lo ocurrido en la masacres de Pando y el Hotel Las Américas; el gobierno de Cristina Kirchner sigue los mismos pasos de Chávez, en la demolición de la economía y de las instituciones argentinas; el ecuatoriano Rafael Correa intenta acabar con todo vestigio de libertad de expresión; absolutamente desvinculado del mundo real, el uruguayo Pepe Mujica no tiene una mejor idea que proponer la legalización de la marihuana; mientras que el narcotráfico y las pandillas de las maras crecen vertiginosamente en México y en los países centroamericanos, amenazando la estabilidad de esos estados.


Frente a la crisis terminal de los gobiernos del Foro de Sao Paulo, los partidos tradicionales no representan una alternativa sólida, ni plantean soluciones programáticas; infestados por el populismo y la corrupción, parecieran estar paralizados ante la magnitud de las amenazas que nos asechan. Las organizaciones multilaterales como Unasur y Mercosur tampoco son capaces de ayudar, puesto que han perdido su objetivo y su identidad, poniéndose al servicio del Socialismo del Siglo XXI.  No es una exageración, pues, afirmar que América Latina vive una profunda crisis existencial, y que durante los próximos meses se definirá si el continente rectifica el rumbo, para así encontrar su destino histórico, o si se hunde en una espiral de violencia y de anarquía.

Los partidos políticos por sí solos, no tienen la capacidad de enfrentar el panorama descrito, hace falta el concurso y la participación activa de todas las instituciones: gremios, academias, universidades, sindicatos, fuerzas armadas, organizaciones civiles, iglesias, y demás representantes de las fuerzas vivas de nuestras naciones. Además, como las amenazas que nos rodean son de carácter global, no es posible derrotarlas dentro de cada nación de manera aislada, sino que se debe trabajar mancomunadamente, mediante una alianza latinoamericana por la defensa de la institucionalidad, la identidad, la estabilidad, el desarrollo, la justicia y la paz. 


En su cuarto aniversario, UnoAmérica reitera su disposición a trabajar en esta dirección, y colaborar con todas aquellas organizaciones que compartan los objetivos aquí planteados. Pese a los problemas y a los enormes obstáculos, los integrantes de UnoAmérica desean manifestar sus más sinceros sentimientos de optimismo por el futuro que nos espera. No en vano el Papa Juan Pablo II se refería a Iberoamérica como el “Continente de la Esperanza”.

Si los países europeos, tan disímiles en cultura, idioma, e historia, han podido conformar una poderosa comunidad económica; con mayor razón nuestras naciones, signadas por una misma cultura, prácticamente una misma lengua, y una historia similar, y bendecidas con gigantescos recursos naturales, podrán crear una estructura regional para el crecimiento y el desarrollo.


Aprovechamos para recordar que hoy es el Día de la Virgen de Guadalupe, Emperatriz de América y Patrona de UnoAmérica, a quien encomendamos la protección y la guía de nuestro continente.


Nota: las imágenes y negritas no corresponden a la nota original.

martes, 11 de diciembre de 2012

CARTA ABIERTA A LA SOCIEDAD PARA PEDIR JUSTICIA IMPARCIAL

Estimados Lectores, amigos, familiares y compatriotas:

El motivo de mi carta, tal como lo advierte el asunto, es reclamar que se haga Justicia del modo en que corresponde, respetando normas y sin quebrantar los procesos del juicio, sin callar a nadie, dando oportunidad de defenderse y no haciendo apagar las cámaras. Tanto el juicio como su tratamiento debe ser justo, sin tintes ni banderas políticas… ¿se puede ser imparcial?

Comodoro Don Luis Fernando Estrella

En el día de ayer, “7D”, mi abuelo el ex Comodoro Don Luis Fernando Estrella ha sido condenado injustamente y preso con reclusión en la cárcel común de la Provincia de la Rioja al declararlo culpable de los crímenes de los curas Murias y Longeville de la ciudad de Chamical.

sacerdotes Carlos Murias y Gabriel Longueville

Muchos colegas han titulado en los medios gráficos o dicho en la radio palabras como represor o genocida y tampoco han sido imparciales. Hasta donde sé no están siendo objetivos, sólo deben tratar de ser “buenos comunicadores”, ser el nexo entre la noticia y la gente. Pueden tener másters, post grados, pero de nada valen si no tienen valores y pierden la ética.

Soy periodista, profesión que elegí para poder transmitir la verdad y también sé lo que es que nos bajen línea, pero por favor, ante todo estemos informados y chequeemos las fuentes antes de publicar algo. Investiguen quien fue mi abuelo, pregunten a los vecinos de La Rioja, de Córdoba, y de otras localidades. Personalidades hoy reconocidas que lo conocieron pueden hablar bien de él.

Senadora Teresita Luna

Espero tener la oportunidad de que esta carta la lea la gente, algunos pocos o muchos… basta con que se sepa la verdad de las pruebas que se presentaron durante los 3 meses que duró el juicio y que no les dieron lugar. En cambio aceptaron que declaren personas que en esa época no estaban en Chamical, presentaron a “testigos” que dijeron que les habían contado (pero nunca visto, claro), pasaron por alto las contradicciones de la Senadora Teresita Luna con su padre Ángel Balbino Luna (mi abuelo solicitó juicio político y procesamiento por falso testimonio pero no hicieron lugar a dicho pedido).

Aníbal Gordon (en el centro)

El veredicto y la sentencia ya era algo que estaba prefijado. Se sabía que por cuestiones políticas y para dejar a algunos contentos iban a encarcelarlo porque parece que suma hacer un circo romano. No importa que Luis Fernando Estrella sea inocente, que se hayan presentado pruebas de que no estaba en la ciudad de Chamical, que tampoco estuvo involucrado como autor intelectual, como así tampoco importó, y no creo que lo hayan pasado por alto ni olvidado, que se encontraron a los verdaderos asesinos de los curitas: Aníbal Gordon y miembros de la Triple A, hecho reconocido al inicio de la causa por la misma Cristina Murias, hermana del fraile asesinado.

Cristina Murias

Así es pueblo argentino, es toda una falacia pero nadie lo dice. Hoy un bisabuelo de 80 años se encuentra privado de su libertad injustamente por el simple hecho de ser Militar. Parece que esa profesión, que más bien es un estilo de vida, hoy más que nunca es un insulto. Acaso ¿ser militar es ser represor, genocida o bien,  hay que ponerlo preso? ¿Por qué generalizamos? ¿Por qué no nos ocupamos de los violadores, pedófilos, verdaderos asesinos, abusadores, ladrones que entran y salen de la cárcel como si fuera un tour? ¿Por qué no juzgamos de la misma manera a los montoneros y al ERP por los crímenes que cometieron? Hay muchas familias que hoy lloran a los ausentes. ¿Por qué la sociedad permite que se bastardee y basuree a las Fuerzas Armadas que son las que defienden la Patria? ¿Por qué permitimos que se empañe la memoria de dos miembros de la Iglesia con falsos testimonios? ¿Por qué dejamos que la Institución Sagrada sea señalada de manera negativa sistemáticamente?

Mi abuelo es y será Militar por siempre. Eligió serlo y lo volvería a hacer. Jamás (y está en sus declaraciones) negó que haya habido crímenes de Lesa Humanidad pero no debe ser él quien pague por los muertos y desaparecidos porque es inocente y hay que juzgar a quienes si fueron los culpables. Ha rechazado por escrito la Ley de Obediencia debida dictada por el ex presidente Ricardo Alfonsín. Se ha presentado a todos los fueros provinciales y federales cuando se lo ha citado. Siempre dio la cara y estuvo tranquilo porque no tiene motivos que lo remuerdan. Porque es inocente y se ve en la imagen de mi abuelo durante el juicio que se puso en manos de Dios y rezó con el rosario en su mano. Esperando el milagro de que en nuestro país se haga justicia.

presidente Ricardo Alfonsín

Ojalá y no pierdo las esperanzas de que se haga justicia, que no se manche el apellido de mi abuelo que toda la familia lleva con la frente en alto. Señores jueces, pido que se tengan en consideración las pruebas presentadas por su defensor y que pueda recuperar la libertad que le pertenece. Si les queda algo de ética y de dignidad renuncien a su cargo porque sabemos que el juicio fue con la sentencia “decretada”.

No permitamos ser callados y exijamos JUSTICIA. Viva Dios y Viva La Patria. Roguemos que ahora no nos persigan. Igual combatiremos y lucharemos hasta el final.
 
María Agustina Rodríguez ESTRELLA


Nota: las imágenes y las negritas no pertenecen al original.

Un ejemplo de metamorfosis comunicacional

Posteriormente a los festejos partidarios del 09/12/2012 de la Fiesta de la Democracia y los DDHH, uno de nuestros socios fundadores, el señor Arturo Cirilo Larrabure, nos hizo llegar un artículo –de archivo- escrito por los periodistas Marcelo Araujo y Mario Viale escrito en septiembre de 1978. Ese archivo es una prueba palmaria de que “EL HOMBRE ES ÉL Y SUS CIRCUNSTANCIAS”[1] y que “NADIE RESISTE UN ARCHIVO[2].


Así como el poder de turno descubrió los DDHH a partir del 10 de diciembre de 2003, entre otras cosas, creen que los argentinos somos estúpidos, miedosos, mal informados y que no tenemos “memoria”…


Para refrescarla, este artículo de dos camaleones[3]Araujo y Viale, dos periodistas, conductores y opinadores de los tantos que han sido cooptados –de una manera u otra- repitiendo las consignas del relato oficial y confundiendo a sus audiencias , ya sea el primero en los programas de Fútbol para Todo o Mauro en sus programas de noticias y políticos… son una claro ejemplo de la metamorfosis comunicacional.

Sinceramente,

Pacificación Nacional Definitiva
por una Nueva Década en Paz y para Siempre


El Relator del Pueblo en 1978

En 1978 los periodistas Marcelo Araujo y Mauro Viale escribieron un artículo para una revista militar de la época. Ponemos a disposición este artículo, de escasa circulación en ámbitos futbolísticos.


La revista “Argentina ante el mundo para la defensa de la soberanía” fue, en palabras de su director, el coronel Hugo Guillermo Jörgensen, una publicación bilingüe puesta al servicio de los delicados intereses argentinos en cuestiones de jurisdicción y espacios nacionales, como al de todos los aspectos que hacen a la unidad e integridad del Estado. Siempre en palabras de su director, procura abordar el tratamiento de tales áreas, siempre conflictivas, mediante un honesto aporte descriptivo y de análisis técnico.

En el número de septiembre-octubre de 1978 esta revista publicó un artículo intitulado “Un campeonato jugado por todo un país”. Sus autores son Marcelo Araujo y Mauro Viale. El mismo intenta dar cuenta ante argentinos y extranjeros (la publicación era bilingüe) del éxito organizativo que habría sido la Copa del Mundo Argentina ’78. También trata de explicar cómo la sociedad argentina de 1978, gobernada por un régimen criminal e ilegítimo, habría logrado superar “divisiones internas”.
A continuación transcribimos el texto completo de dicho artículo (las imágenes y las negritas no pertenecen al original).

Un campeonato jugado por todo un país

por Marcelo Araujo y Mauro Viale

Septiempre 1978

Fue el milagro argentino. Nadie discute que el país ganó el Campeonato Mundial de Fútbol de 1978 antes de que se diera el puntapié inicial. Su organización lograda contra todos los presagios, sorprendió al mundo. Kelso F. Sutton, publisher de Sports Illustrated, la revista deportiva más leída de los Estados Unidos (tirada semanal: 2.250.000 ejemplares) narró en el número del 3 de julio pasado las primeras impresiones de su editor asociado Clive Gammon, quien cubrió en Buenos Aires los avatares del Mundial:

“Cuatro años antes, en Munich, Alemania (durante el Campeonato Mundial de Fútbol), le dijeron (en el centro de prensa) con malintencionado desprecio que Estados Unidos no era un país futbolístico y que no habría lugar para Sports Illustrated en la oficina de prensa. Diez días duró la lucha para que la decisión fuera revertida. Por eso se quedó asombrado en el Centro de Prensa de Buenos Aires cuando obtuvo su credencial para el partido final dentro de los cinco minutos de solicitada, siéndole entregada por una sonriente señorita que hablaba perfectamente el inglés”.


Este es solo un ejemplo. Los periodistas argentinos que tuvimos que convivir con nuestros colegas extranjeros durante esos días pudimos comprobar c6mo, en los más honestos de ellos -afortunadamente la mayoría-, se disolvían los prejuicios que traían de sus países merced a la insidiosa propaganda motorizada por las organizaciones subversivas y los ingenuos de siempre.


Hay que reconocerlo: la Argentina tenía muy mala imagen en Europa y Estados Unidos. Quienes vinieron del hemisferio norte estaban preparados para ver luchas callejeras, oír de terribles campos de concentración. Una anécdota caracterizó esa posición: en vísperas de la iniciación del Campeonato, un grupo de periodistas fue invitado a visitar las modernas instalaciones del estadio de River Plate. Entre ellos un francés; en su nota cantó loas a las comodidades, los tableros electrónicos y a la organización. Pero terminó el artículo apuntando que “desde lejos se oían los disparos que intercambiaban fuerzas policiales con un grupo subversivo”. Si el periodista francés lo hubiera preguntado en lugar de dejarse llevar por su imaginación se hubiera enterado que tales disparos provenían de los polígonos de tiro del Tiro Federal. Esos días previos marcaron el nadir. En Europa se veían afiches con símbolos del Campeonato rodeados de alambradas de púas. Incluso cuando algunos medios europeos, especialmente en Francia y Alemania comentaron el maravilloso espectáculo gimnástico protagonizado el 1 de junio, en el estadio Monumental, por miles de jóvenes argentinos lo calificaron como una mera expresión de “un régimen militarizado”. Eso fue el colmo de la mala fe, o por lo menos el mejor ejemplo que puede brindar una mentalidad cargada de prejuicios.

A todo esto, la publicidad negativa había llevado a varios gobiernos -especialmente al alemán, que todavía recuerda la masacre practicada por un comando palestino durante los juegos Olímpicos celebrados en Munich, y el francés, en cuyo territorio se encuentra una usina de propaganda antiargentina- a disponerse a enviar a sus equipos de fútbol guardados por agentes especiales. Una intención prontamente rechazada por el gobierno argentino, suficientemente capacitado para asegurar el normal desarrollo del campeonato.

DESPUÉS DEL 1 DE JUNIO

Pero, decíamos, el primer día del Mundial fue también el comienzo del cambio. Los periodistas comenzaron a ver en las calles a un pueblo entusiasmado, sin divisiones ni odios, que solo hacían bromas a los equipos adversarios, sin que tales bromas impidieran manifestaciones de respeto y afecto.

Es cierto en la mayor parte de los casos, los equipos extranjeros fueron recibidos por los mejores embajadores: los representantes de las colectividades de argentinos de origen español, italiano, francés, escocés, árabe, austríaco, alemán, etc. Argentinos que vieron la oportunidad de acercarse a los connacionales de sus padres o abuelos para mostrarle la realidad de su país y hacerles más grata su estadía.


Es cierto también que los argentinos todos vivieron por primera vez en décadas la oportunidad de salir a la calle bajo una sola bandera. Después de cuatro o cinco años de sufrir una guerra sucia, la guerra desatada por la subversión, surgió la ocasión de expresar entusiasmo. El mundo entero pudo ver en millones de televisores como todo el pueblo mostraba su mentalidad ganadora, viviendo entre continuas explosiones de júbilo que crecían noche tras noche en todas las ciudades de la República.

UN SELECCIONADO, UN PAÍS

“No sé si ustedes se dieron cuenta, pero yo tenía mucha bronca cuando terminó el partido contra Brasil, me fui muy decepcionado de la cancha. Y ayer todavía me duraba la mufa; por eso no quise reunirlos hasta que estuviera tranquilo. A mí me defraudan los equipos cuando no intentan hacer lo que saben y los jugadores no demuestran las razones por las que el técnico los convocó. No les puedo perdonar ni soporto que traicionen las convicciones en las que todos estuvimos de acuerdo el primer día. Y ustedes saben que esto no es un argumento nuevo; cualquier jugador de Huracán les puede decir si es cierto o no que una vez, en el entretiempo, dije que me iba de la cancha si seguían jugando así, y en ese momento ganábamos 2 a 0… A mí no me importa el resultado. Todo hubiera sido igual si el partido contra Brasil terminaba a favor nuestro. Lo que me preocupa es que no jueguen con alegría, que no respeten su vocación. Por eso quiero repasar a cada caso y volver a empezar”.

Estas palabras las pronunció César Luis Menotti a la Selección Nacional después del partido jugado con Brasil, “el peor partido de la Argentina”. En su libro Cómo ganamos la Copa del Mundo, el técnico apunta: “El equipo estaba mal parado en la cancha, sin movilidad, sin sorpresa ni siquiera toque de primera… Había exceso de individualismo, cada uno quería resolver por cuenta propia”.

Todas estas palabras de Menotti referidas a un momento y a un partido del Mundial podrían aplicarse a un momento de la Argentina. Individualismo, falta de responsabilidad personal, escepticismo, “jugar sin alegría” -es decir, trabajar, estudiar, investigar, enseñar, vivir en fin, sin el mínimo goce necesario para que la vida merezca el nombre de tal- eran defectos que se notaban hasta hace pocos meses en el comportamiento de los argentinos.

¿Las causas? El mal del siglo: esa mezcla de constante ansiedad, ese correr constante detrás del peso (o el dólar, el franco, el marco, el yen) para pagar la cuota de la casa o la heladera. Esa preocupación constante por ganar el día en un ambiente constantemente bombardeado por los estímulos de la televisión y la publicidad. Por cierto que éste no es un defecto argentino, es un fenómeno mundial. Se da en todas las ciudades del mundo. En Buenos Aires, ese individualismo se sintetiza en el clásico “no te metás”, en Nueva York, en el “Don’t be involved”.

En la Argentina, ese mal del siglo fue potencializado hasta extremos exasperantes por un clima de violencia, de inseguridad física, suscitado por el terrorismo. Este también es un fenómeno mundial, pero en nuestro país llegó a un límite extremo: “Este descanso de los disturbios que angustiaron a la Argentina por más de cuatro años permite explicar la explosión de júbilo, creciendo en intensidad noche tras noche, que hizo de cada ciudad argentina una loca abstracción de color, luz y ruido durante las pasadas tres semanas”, apuntó Kelso F. Sutton.

Es parcialmente cierto. En rigor, la tranquilidad estuvo volviendo lentamente antes del Mundial. Actualmente, los argentinos vivimos una calma maculada por las resonancias de escasos pero siempre dolorosos atentados, generalmente efectuados con bombas instaladas por manos anónimas. El último y uno de los que repercutieron más penosamente en el ánimo de la opinión pública: el que costó la vida a tres personas en la calle Virrey Melo, en Barrio Norte, entre ellas la de Paula Lambruschini, de 15 años, hija del jefe del Estado Mayor de la Armada.


De todos modos, esta calma expectante que vive la Argentina es anterior al Mundial. Muy probablemente sin ella no podría haber habido Campeonato. Pero fue durante su transcurso cuando casi mágicamente despertó en la conciencia colectiva esa necesidad de expresarse, de mostrar su unidad bajo la bandera nacional. De mostrarse patriota, en fin. También fue una manifestación de victoria. No sólo de victoria deportiva frente a los holandeses, peruanos o húngaros -esto era lo menos importante- sino de victoria contra la muerte, la inseguridad, el odio. Los argentinos tenemos fama de orgullosos. Quizás sea cierto, pero en los festejos del Mundial mostramos por primera vez en mucho tiempo que estamos orgullosos de ser argentinos.

Y fue una muestra de orgullo absolutamente positiva. “Casi milagrosamente no hubo violencia”, observó un periodista italiano. No fue un milagro; simplemente no hubo violencia porque no se gritó contra nadie. Ya lo dijimos; a lo sumo se gastaron bromas a los rivales ocasionales: “El que no salta es un holandés”, por ejemplo. Incidentalmente, cuando el lunes siguiente a la finalización del campeonato, nutridos grupos de estudiantes pasaron frente al Banco Holandés Unido, en la calle Florida, no faltaron quienes quisieron hacer saltar a un elegante y grave señor que salía de esa institución: “Lo siento -respondió el hombre- no puedo saltar porque efectivamente soy holandés”. Nadie sabe que podría haber ocurrido en otras latitudes ante tal respuesta. Aquí lo aplaudieron.

Un par de semanas antes, después del partido en que Italia venció a la selección argentina, un grupo de “hinchas” del vencedor que habían venido de la Península y se dirigían hacia el ómnibus que los transportaría al hotel fueron aplaudidos por un importante sector de los espectadores argentinos.

Sin duda, como pasó en Alemania, como pasa en todos los países que cuentan con equipos de primer nivel, el público argentino ayudó con su apoyo a su equipo. Ese apoyo moral -y consecuentemente, la falta de apoyo que inversamente sufrieron sus rivales- seguramente influyó en los triunfos de la Selección Nacional. Y también en ese sentido el Campeonato Mundial fue un triunfo de todos los argentinos.


¿Qué más vieron los extranjeros, los periodistas, que aprovecharon el Campeonato para conocer a este país, el más austral del mundo? Sin duda, un país pujante, que busca su destino bajo el sol. Algunos aspectos se pueden apreciar en las notas de esta revista. Pero lo más importante puede sintetizarse en esta frase: un pueblo con vocación de ganador.





[1] "El hombre es él y sus circunstancias", resumió, genialmente, Ortega y Gasset. Pues bien, el hombre que no filosofa es solo sus circunstancias. Al no saber por qué son y, en esa medida, qué son, él y las cosas, ese hombre no puede valorarlas ni, por tanto, escoger entre ellas. Es un hombre sin opciones que no tiene más norte que el que le da el cauce que forman las circunstancias desde las internas, como sus instintos o capacidades, hasta las externas, como su situación económica o social en que nació. Fluir por este cauce es su inexorable destino.

El hombre que filosofía, en cambio, es más él que sus circunstancias. Ese hombre que se ha planteado las grandes preguntas -¿qué soy?, ¿por qué soy?, ¿para qué soy?- y que ha tenido así el valor de salir de la caverna (de la comodidad de aceptar todo como nos viene planteado), a la "intemperie" de la duda, como lo exigía Nietzsche, tiene opciones: las cosas significan para él tal o cual cosa a partir de la comprensión que se ha dado del todo y puede, por eso, elegir verdaderamente entre ellas.
Este es un hombre con horizonte, que posee sentidos que lo motivan a empujar sus "circunstancias" en esta o esa dirección. Un hombre que sabe por qué hace lo que hace. Un hombre que piensa, como Sócrates, que "la vida que no se examina no vale la pena de ser vivida". Porque sabe que no es de seres humanos pasar nuestras cortas vidas como el agua pasa por la acequia: totalmente determinada y sin darse cuenta. Un hombre que, en fin, goza cada día del maravilloso don que es esa otra vida: la vida con filosofía, la vida consciente, la vida libre, la vida, en una palabra, humana.

[2] No lo decimos nosotros... son sus propias palabras, hay que leerlas, analizarlas y archivarlas –la web es una gran fuente de información abierta- la mayor parte de los sucesos, expresiones y discursos quedan grabados, disponibles y registran las personas, que se manifestaron y las circunstancias de los hechos. Últimamente se está utilizando como método para poner al descubierto a personas que han cambiado sus modos de actuar y que niegan anteriores posturas que hoy no le sirven a sus intereses. Se usan mucho para desmentir o recordar actitudes en un pasado reciente, especialmente en personas que tienen la posibilidad de influir en otras personas, especialmente políticos, comunicadores sociales, educadores, etc.

No negamos a nadie el derecho a modificar su opinión a cambiar de opinión… solo pedimos la honestidad de no renegar de su pasado y admitir con franqueza el mismo. Básicamente rechazamos la hipocresía.
El conocimiento de la historia y la valoración de la misma nos impedirá decir "yo no sabía", saber nos da la responsabilidad de participar y actuar en consecuencia.

[3] El Camaleón, popular canción de Chico Novarro, dice: “El camaleón, mama, el camaleón cambia de colores según la ocasión”.

lunes, 10 de diciembre de 2012

Perfume de Flores Marchitas


“Luego hazte la pregunta: ¿dónde está ahora todo esto?
Humo, cenizas, leyenda; o, tal vez, ya ni siquiera leyenda”.
Marco Aurelio

La viuda de Kirchner confundió –al igual que su marido desde los lejanos días de la Gobernación de Santa Cruz- “Estado” con “Gobierno”, “Gobierno” con “Poder Ejecutivo”, la “representación” de los votantes por la “delegación” de esa soberanía, y “República” con “Imperio”. En razón de esa confusión, actuó como hemos visto, es decir, transformó a los bienes y medios del Estado en gubernamentales, redujo a una categoría constitucional inferior al Poder Legislativo y pretendió hacer lo mismo con el Judicial, y desconoció que, en una República, “gobierno” son los tres poderes, transformándola, en su febril imaginación, en una monarquía absoluta.

El jueves, un día antes del terrorífico pero finalmente inocuo 7D, la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, objeto de un inmundo e irracional atropello del Poder Ejecutivo, dictó una resolución que, sin exageración alguna, salvó a la República del abismo en cuyo borde mismo se encontraba. Doña Cristina, la auto-celebrada “abogada exitosa”, resultó aplazada en el examen de Derecho Constitucional al que eligió presentarse sin leer bolilla alguna.

Por la noche, después de digerir lo sucedido durante el día (más allá de la nube tóxica y el diluvio, el hecho más relevante de la década fue la declaración de todas las asociaciones de jueces del país) se me ocurrió una metáfora muy complicada. Los emperadores romanos, para calmar los reclamos de los ciudadanos en épocas de crisis, celebraban grandes fiestas, cuyo epicentro era el Coliseo, en el cual los cristianos y los gladiadores debían enfrentar a fieras salvajes. Doña Cristina hizo lo propio pero, con las tribunas llenas de fanáticos que aspiraban ver sangre, los que debían morir para contentarlos faltaron a la cita, por orden judicial.

Lo lógico hubiera sido que uno de los muchos maestros de ceremonias de la Casa Rosada –Sanatella, Ala-k, Abalito, Anímal, Guita-rrita o Metralleta Kunkel- presentara las excusas del caso y despidiera a la multitud vociferante. Por orden directa de la Presidente, no se hizo y los actos previstos para hoy continuarán su desarrollo, aunque deban haber cambiado sus consignas. ¿Será así o seguirá echándose leña al fuego, aunque esté mojada? Con las desmesuras a las que la Casa Rosada nos tiene acostumbrados, es muy difícil prever qué sucederá, y ese incierto futuro inmediato no puede más que generar una honda preocupación.

Si la Comisión Nacional de Valores decidiera utilizar su nuevo recurso pseudo legal, que le permite prácticamente intervenir, en nombre de las minorías, los órganos de administración de las empresas, para destruir a Cablevisión con la excusa de “proteger” a Fintech, dueña del 40% (una situación incompatible con su condición de prestador de servicios públicos), generaría no sólo el descontento de sus usuarios, que son muchísimos, sino la reacción airada de sus combativos empleados; en resumen, una situación de complicado pronóstico.

Desde el viernes, desde Olivos emana un perfume a flores marchitas que predice, sin dudas, el comienzo del período del “pato rengo” en el pseudo imperio kirchnerista, confesamente sin herederos. Los sindicalistas, los suboficiales de las fuerzas armadas y de seguridad, los “barones” del Gran Buenos Aires, los gobernadores, los jubilados, la clase media, la Iglesia, los empresarios, los jueces y hasta los caciques del PJ han comenzado a percibirlo en sus fosas nasales y están preparando sus garrochas para abandonar el fracasado “modelo” de tan rimbombante nombre.

La señora de Kirchner, que no tiene un pelo –ni una extensión- de tonta, también está olfateando su final pero, como sostengo desde hace años, creo que estará dispuesta a transformarse en Nerón e incendiar Roma antes que someterse a la reglas de la democracia. Si Ud., lector, no me cree, simplemente cierre los ojos y trate de pensar en una foto en la cual se vea a doña Cristina entregándole banda y bastón a un sucesor que no sea del mismo palo. En cualquier escenario, el desastre que dejará cuando, finalmente, sea desalojada del poder –se mida en términos económicos o sociales- exigirá de quien se siente en el sillón de Rivadavia y en la ciudadanía toda un verdadero esfuerzo de imaginación y de coraje, de seriedad y de sacrificio.

Nada de eso es imposible, salvo que los argentinos insistamos en preferir este falso progresismo que tanto nos ha costado en materia de educación, de desarrollo, de empleo, de producción, de inseguridad, de descontrol gubernamental y hasta de secuestros de naves. Para readmitirnos en su seno, el mundo entero nos exigirá comportarnos como si fuéramos gente civilizada, capaz de respetar las normas y ser esclavos sólo de las leyes y de la palabra empeñada. Si, en lugar de buena educación o adecuado sistema de salud, de una infraestructura adecuada, de viviendas dignas o del autoabastecimiento energético, seguimos optando por irracionales subsidios, Fútbol para Todos, Aerolíneas Argentinas o la confiscación de YPF, si continuamos sin respetar contrato alguno o sentencia desfavorable, si continuamos tolerando que se barra con las instituciones, nuestro futuro será la nada, vestida de disolución nacional.   

Bs.As., 9 Dic 12

Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
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