|
|
La ausencia de los buques de la Armada Argentina Destructor ARA SARANDI y Patrullero Oceánico ARA BOUCHARD en el Operativo UNITAS LXII, comprometidos por nuestro país desde hace más de un año, habla de todos nosotros como sociedad.
La no participación argentina en un ejercicio de
enorme relevancia regional, en aguas de nuestra hermana República del Perú y en
ocasión del bicentenario de su independencia, deja de manifiesto la falta de
interés de nuestros políticos en uno de los asuntos que mayor importancia le
asignan los gobiernos del mundo: la Defensa. Haber invertido meses de
capacitación y entrenamiento, meses de planificación con otros países y el
tiempo dedicado por cientos de efectivos de la Armada Argentina, en otras
palabras, haber invertido recursos de todos los argentinos para una actividad
estratégica cuya autorización ni siquiera fue tratada por Diputados, en
cualquier país normal sería un escándalo.
La República del Perú contará con la participación
de las Armadas del Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México,
Panamá, República Dominicana y Uruguay. La única ausente será la Armada de la
Republica Argentina, porque la Cámara de Diputados no encontró el momento para
tratar semejante proyecto y evidentemente las autoridades del Ministerio de
Defensa tampoco lograron que eso ocurriese.
Nos debe interpelar a todos los argentinos de bien, el hecho de ver cuáles son las prioridades de nuestros legisladores. Los diputados tienen tiempo para recorrer canales de televisión y radios, programas de chimentos o de entretenimientos. Tiempo para grabar mensajes agraviantes contra el Presidente de la Nación, para festejos y celebraciones que observamos atónitos en redes sociales y medios, pero no tuvieron tiempo para atender un asunto que no entienden ni les interesa, como es la capacitación de nuestras fuerzas armadas y la reputación e imagen de la Nación Argentina.
Además de ser desmoralizador para los hombres y mujeres que dedican su vida a formarse para defender a la Patria y del mensaje que enviamos al mundo al no cumplir lo planificado, nuestra ausencia deja al descubierto la falta de compromiso de parte del Poder Legislativo con sus Fuerzas Armadas y la Defensa Nacional.
Ojalá la sociedad comience a exigir mayor responsabilidad y preparación a sus hombres públicos, porque la falta de capacidad en Defensa y en el control de nuestros espacios soberanos, nos expone con una enorme fragilidad a los difusos y desafiantes nuevos escenarios para los que todos los países de la región, con excepción del nuestro, se vienen preparando desde hace tiempo.
FUENTE: https://www.zona-militar.com/2021/09/24/una-verguenza/
En un nuevo atentado contra la libertad de expresión y la tolerancia, las páginas de Facebook del Celtyv fueron objeto de un hackeo
24 de noviembre de 2021

Victoria Villarruel - presidenta de CELTYV
No pueden caber dudas de que el atentado ha sido causa inmediata de los resultados de las elecciones últimas. No hay dialéctica que pueda cambiarlos en su legalidad y sentido más rotundo y auténtico, por insistentes que sean las distorsiones que pretendan instalarse desde distintos sectores del oficialismo. La presidenta de Celtyv, Victoria Villarruel, ha sido elegida diputada nacional al haber ocupado la segunda posición en la lista encabezada por Javier Milei, y ello es motivo de incomodidad para quienes han medrado con la interpretación de la historia, ajustándola a la medida de sus intereses políticos e ideológicos.
En Victoria Villarruel y su equipo de colaboradores se han concentrado desde hace tiempo las energías y el valor cívico ausentes en otras expresiones de la política y la cultura para replicar con absoluta claridad, palabra por palabra, argumento por argumento, una narración distorsionada que, bajo el aliento explícito del kirchnerismo, se pretende hacer prevalecer sobre el capítulo más desgarrador de la historia contemporánea argentina.
Ha sido tan intenso el trajín del movimiento derrotado en las urnas dos semanas atrás para instalar una versión inequívocamente arbitraria de los acontecimientos de hace casi medio siglo, que en la provincia de Buenos Aires está prohibido a funcionarios y empleados negar que fueron 30.000 los desaparecidos en aquella época del país. Tan en vigor está esa norma que durante la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal, incluso ella se negó a vetarla como hubiera correspondido. Los propios artífices de tan abultada cifra han reconocido con los años su falsedad, agregando que no tenía más que un valor cabalístico a fin de impresionar y movilizar los apoyos a la audiencia europea a la que se dirigían en busca de una solidaridad activa.
Que la presidenta de Celtyv haya sido elegida diputada es motivo de incomodidad para quienes buscan negar los crímenes del terrorismo
La imaginación de quienes provocaron con sus crímenes una represión del Estado de magnitud y dureza sin precedentes apeló así a una ficción frenética. No han conseguido, sin embargo, echar abajo el crédito de la comisión investigadora inspirada por el presidente Raúl Alfonsín y encabezada en la Conadep por Ernesto Sábato, que en 1984 incluyó 8961 denuncias de desaparición de personas entre 1.969 y 1.983. Por su parte, el informe de la Secretaría de Derechos Humanos de 2.006 detalla un total de 8.368 para el mismo período, entre desaparecidos y víctimas de ejecuciones sumarias. En 2015, el Registro Unificado de Víctimas del Terrorismo (Ruvte) actualizó el listado y presentó en orden alfabético 7.018 víctimas de desapariciones forzadas y 1.613 de asesinatos, mientras el Parque de la Memoria registra 8.751 casos. Otra rotunda rectificación del mito de los 30.000 desaparecidos.
Al frente de Celtyv, Victoria Villarruel ha luchado por la verdad, la justicia y la reparación negadas por un redituable fraude empeñado en ocultar los crímenes gravísimos del terrorismo alentado por gobiernos extranjeros, como el de Cuba. Mujeres como ella han alzado la voz por las víctimas olvidadas, unas 17.000 personas de las cuales 1.094 fueron asesinadas en algunos de los 20.000 atentados producidos por el terrorismo.
Militantes de izquierda, como era de esperar, manifestaron sus quejas cuando Claudio Abruj, secretario de Derechos Humanos durante la presidencia de Mauricio Macri, recibió en audiencia a la ahora diputada electa por la ciudad de Buenos Aires. Otro tanto hicieron, con llamativo descaro, los aplaudidores de asesinos de la ralea de Ortega y de Maduro cuando en el Instituto Hannah Arendt se realizó, con el patrocinio de Celtyv, un acto de homenaje al coronel Arturo Larrabure, víctima, después de haber sido secuestrado, de un largo martirio, hasta su muerte.
Victoria Villarruel se sobrepuso a las acusaciones infamantes y a las intimidaciones de todo tipo en su contra abogando por el dictado de una convención internacional que condene y defina universalmente y en forma inequívoca qué es terrorismo. Ya no está sola como en otros tiempos. El relato de quienes han procurado amañar la historia reciente de la Argentina se cae a pedazos, como el caudal de votos que en otra época lo asistió. Solo permanecen algunos sorprendentes rezagos como Rafael Bielsa, embajador argentino en Chile, quien contra todas las convenciones diplomáticas se ha inmiscuido en la política trasandina y ha denunciado –es una forma de decir– el intercambio amistoso de mensajes entre José Kast, el candidato más votado en la primera vuelta del domingo, y Milei.
Solo queda por desear que las plataformas a través de las cuales esta valiente mujer dialoga con la sociedad sean inmediatamente restablecidos y que tan lamentable episodio, no solo sea repudiado por quienes defendemos la libertad de expresión sino que también haga resonar en la sociedad aún con más vigor su lucha por la verdad, la Justicia y la memoria completa.
FUENTE: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/otros-ataques-repudiables-nid24112021/
![]() |
| Cámara de Diputados, BIM 5, Senado de la Nación |
![]() |
| Cuartel del BIM N° 5 Escuela |
Esto es un problema de política que está más allá de la capacidad intelectual de aquellos que se sientan imputados, porque ni siquiera con algo de misericordia podríamos adjudicar a la ignorancia las opiniones del periodismo occidental que hoy se vierten sobre los candidatos a presidentes de la república de Chile y decir que estas son imparciales. Cuando uno está psiquiátricamente enfermo, reacciona de acuerdo a su enfermedad y no de acuerdo a la razón. El “progresismo” es una enfermedad psiquiátrica y su manifestación es la “corrección política”.
El agregado del prefijo ultra en el titular de
cualquier diario define esta enfermedad, que tiene también como manifestación un desinterés
total por los matices. Ergo, cuando algunos políticos no nos gustan, en especial
si son conservadores, la palabra mágica es “ultraderechista” definición
que, por su repetitiva fuerza goebbeliana, nos remite a motociclistas “skin
heads” saludando con el brazo en alto.
Yendo al tema de las elecciones chilenas cabe
reconocer que José Antonio Kast acarrea algunos pecados capitales. Esa
clase de pecados que el “progresismo” no perdona y condena al
transgresor a un infierno de olvido: está en contra del aborto, de los
lineamientos lgtbq, cree en la propiedad privada y, por si esto fuera poco, es
devoto de la Virgen de Schöenstatt. Además -la izquierda y el periodismo
bien pensante se hace eco- le suma como maldades cardinales que es un defensor
del gobierno de Pinochet, aunque toda la presunta defensa se redujera a
decir: “Separando todo el tema de los derechos humanos, el Gobierno de Pinochet
para el desarrollo del país fue mejor que el de Sebastián Piñera”,
algo que cualquiera que tenga dos dedos de frente no puede negar.
Por si toda esta serie de “atrocidades políticas”
del candidato conservador fuera poco, los diarios se encargan de recordarnos
que es hijo de un oficial “nazi”. Que Michael Martín Kast, su
padre, hubiera nacido en 1924, que fue llamado al Ejército en 1942 a los
dieciocho años, que hizo la mayor parte de la guerra como fahnenjunker
(aspirante a oficial) y terminara ésta, con veintiun años, como unterleutnant
(subteniente), el grado más bajo en el escalafón de oficiales de la Reichwehr
no es, ni siquiera, algo a tener en cuenta, combatió como millones de alemanes
y eso lo condena, per sécula seculorum, a ser un “oficial nazi” para la
llana mentalidad de cualquier periodista
del mundo que se precie de políticamente correcto.
Augusto Pinochet Hiriart y su esposa
![]() |
| Michael Martín Kast |

Gabriel Boric
Que él, Boric,
apoye a las dictaduras de izquierda de Hispanoamérica: -Cuba, Venezuela,
Nicaragua- que han sumido a la región en la crisis humanitaria más grande de la
historia de la región es solo un dato menor. Para el periodismo “correcto”
Boric no es un “ultra”, no es de extrema izquierda; quizás crean
en su ingenuidad o en su bolsillo que Boric es un simple y pacífico
repartidor de riquezas ajenas, o sea un bienhechor social en el diccionario de
la “corrección política”.
josemilia_686@hotmail.com
El domingo, cuando “al kirchnerismo le fue bien donde al país le va mal” (Sergio Berenstein), nos dejó el mejor resultado posible porque alejó la probabilidad de un colapso institucional, puso un fuerte dique a la deriva hacia un socialismo del siglo XXI, mostró que el proyecto de impunidad y autocracia encontrará un límite a partir de diciembre y también, aunque sea raro decirlo, porque el innegable triunfo de la oposición no tuvo la magnitud necesaria como para permitirle más triunfalismo ni incurrir en graves errores políticos, como aquél que proponía quitar al Frente de Todos la Presidencia de la Cámara de Diputados y hacerse así corresponsable del desastre que la gestión de los Fernández² ha provocado.
Aún están en revisión las cifras finales del escrutinio oficial y, en algunos casos, la escasa diferencia obtenida en algunas provincias puede modificar la composición de las cámaras, como ya ha sucedido con bancas nacionales por La Rioja y Río Negro; el escaso lapso que media hasta el recambio de legisladores (10 de diciembre), habilita sospechar de las razones del oficialismo para entronizar como Juez electoral de la Provincia de Buenos Aires a Alejo Ramos Padilla y mantener en su cargo a su multi-procesado colega de Mendoza, Walter Bento; ¿se vinculará a las raras celebraciones del perdedor kirchnerismo?
La reacción del Gobierno ante la indiscutible derrota electoral (42,38% vs 32,93%), psicóticamente desconocida, fue convocar a un acto en Plaza de Mayo, pensado para que el Meme Presidente adquiriera músculo para independizarse de su mandante, resultó en otro dislate: Alberto Fernández, mientras mentía con denuedo y cargaba contra la oposición, a la cual necesitará con desesperación para evitar una gran catástrofe, la invitaba a un diálogo que nadie sabe sobre qué versaría y, para colmo, ratificó su comunión con las demenciales ideas de Cristina Fernández. Continuó con el envío al Congreso, en un manifiesto atropello institucional, de nada menos que 116 DNU’s para su aprobación antes del recambio legislativo, y con la prórroga por decreto, por otros cuatro años, de la prohibición de desalojar las ocupaciones de tierras ejecutadas por los terroristas pseudo-mapuches.
Lamentablemente esta nave de locos que es la democracia argentina que, como todas, debiera caracterizarse por la negociación permanente y cierta confianza entre las fuerzas políticas, aún tiene frente a si un iceberg que puede hundirla y que tiene nombre y apellido: Cristina Fernández. Mientras siga allí, mientras conserve alguna capacidad de mando frente al peronismo y, sea con cartas o ausencias, imponga su voluntad, es imposible llegar a ningún acuerdo; es razonable que así sea, toda vez que el aparato territorial, quizás a disgusto, le permitió conservar el núcleo duro de su clientela -los más pobres y famélicos, capturados con dádivas estatales y amedrentados con quitarles sus estipendios- del Conurbano bonaerense. ¿Aprobará ella un acuerdo con el FMI, que nos evite el default pero nos exija arreglar nuestra economía, a costa de ese capital simbólico?
Esto nos lleva, sin escalas, al enorme problema que convertirá en impracticable, tal vez por varias generaciones, nuestra transición desde el defectuoso consorcio (tenemos territorio, administrador y reglamento de copropiedad, que nadie respeta) que hoy somos hasta la nación que decimos soñar, con un cambio profundo en la mentalidad social: 70% de nuestros jóvenes preferirían trabajar en el Estado o emigrar. Todos somos conscientes de la imperiosa necesidad de reducir el gasto público y modificar los regímenes laboral e impositivo, bajar drásticamente la inflación, reconstruir la confianza en las instituciones, recuperar la seguridad jurídica, terminar con la generalizada corrupción, transformar el enorme universo asistencialista en trabajo genuino y bien remunerado, dejar de subsidiar tarifas energéticas y transporte, excluir de las decisiones escolares a los politizados “trabajadores de la educación”, etc..
Pero quien intente esas duras correcciones deberá hacerlo en un escenario con 50% de pobreza y miseria, con “organizaciones sociales” que lucran con ellas, con caciques sindicales enriquecidos y lógicamente reacios a ceder sus privilegios, con gobernadores feudales e intendentes eternos, con los mafiosos cristicamporistas enquistados en el aparato estatal y con una ciudadanía individualista y egoísta, colonizada por la ignorancia y el populismo. Ponerle un cascabel a ese gato requerirá de un enorme consenso político que reúna, al menos, un 80% de la representación; o sea, necesariamente acordar con el peronismo republicano y democrático que, además, se está comportando espléndidamente en la preparación de planes para la Argentina y al que ya no se puede, ni se debe, dejar de lado.
Está claro que esas dolorosas reformas son indispensables para salir del pozo en el que estamos hundidos desde hace muchas décadas y en cuyo fondo irracionalmente insistimos en seguir cavando, pero también lo es que, para que sean aceptadas por una sociedad tan enferma, se requerirá de mucha educación y, sobre todo de mucho, mucho tiempo. Pero, si queremos esa Argentina que todos soñamos, debemos comenzar ya mismo a trabajar en ese sentido y olvidar, al menos por un año, la campaña electoral permanente que deriva de los absurdas normas de la Constitución de 1994. Las urgencias socio-económicas son tales que deberían forzar a toda la dirigencia política -y así lo debemos exigir- a dejar de lado sus aspiraciones personales y sus consecuentes -y tan prematuras- rencillas internas para arremangarse y ponerse al hombro la enorme y trascendente tarea de la anhelada reconstrucción nacional.
Bs.As., 20 Nov 21
Enrique Guillermo Avogadro
Abogado
Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401
Cel. en Argentina (+54911) o (15) 4473 4003
Cel. en Brasil (+5521) 98128 7896
E.mail: ega1@avogadro.com.ar
E.mail: ega1avogadro@gmail.com