lunes, 25 de noviembre de 2013

LA CORRUPCIÓN EL PEOR DE LOS MALES QUE INVADIÓ ARGENTINA

Los mismos obispos han advertido que el narcotráfico se propaga con la complicidad de ciertos políticos que-agrega este periodista-sujetan la bandera de la corrupción.


Por Leandro Gasco

La corrupción es como uno de esos horrendos monstruos que aparecen en las películas de terror. De a poco fue alzando sus brazos y mostrando sus temibles garras, expandiéndose por toda la Argentina. Es definitivamente la madre de todos los males porque destruye el progreso, la esperanza y cualquier deseo de crecimiento en esta ex república, hoy desajustada a derecho.

Consecuentemente mientras el dinero compra voluntades es enorme la lista de pueblos sumidos en el narcotráfico donde la vida de los habitantes se sume en una pesadilla que nunca termina.

Muchos jóvenes viven en un clima de violencia tal que matan a los policías por encargo como si fuese un trabajo más: barrer la calle o vender caramelos en un kiosco.

El Estado no brilla por su ausencia sino que oscurece el horizonte porque sería el principal cómplice. Los mismos obispos han advertido que el narcotráfico se propaga con la complicidad de ciertos políticos que -agrega este periodista sujetan la bandera de la corrupción.

El matar por encargo, robar para drogarse o encontrar gente asesinada y tirada en las zanjas junto a animales sarnosos, enfermos y desnutridos son parte de ese cementerio al estilo Freddy Krueger en muchos lugares de la Nación .

Es verdad que en la Argentina donde crecen las villas de emergencia también hay gente honesta pero lamentablemente cada vez son más los que han entrado en el fantasma desolador del narcotráfico que les corta piernas y brazos, imposibilitándolos a la hora de tomar decisiones por cuenta propia.

Cientos de jóvenes habitantes de los asentamientos parecen robots sin baterías  y viven de balacera en balacera a cambio de más droga y unos pesos.

La corrupción ha infectado casi todo el país, ha minado toda la geografía, por lo que son muchos los desgraciados ejemplos de la misma, visibles en todos los oficios o profesiones.

Esta enfermedad cruel que busca hacer desaparecer el remedio en extinción de la honestidad ha levantado un paredón con maliciosos ladrillos de progresismo.

Cuando se premia lo incorrecto y cunde el desacertado ejemplo, se favorece la destrucción de una sociedad que en parte está enferma.

Un director de una escuela que arreglaría para sobredimensionar precios con el proveedor pagando más cara la merienda de los chicos, brindándoles productos de desechable calidad y quedándose con el dinero que recibe de un organismo estatal; un hospital público que sobrefacturaría insumos o vendería a privados aparatología o medicamentos que por pertenecer al Estado son de todos.

Diputados y senadores que recibirían altas sumas dinerarias a cambio de votar lo que el Ejecutivo ordena sin medir consecuencias en la población; obreros que trasladarían elementos que son propiedad de la fábrica a sus viviendas particulares para luego revenderlos y hacer un extra; contadores que a cambio de una buena paga arreglarían con la Administración de Ingresos Públicos para disminuir impuestos; abogados que utilizarían estrategias impensadas y se venderían al mejor postor con fines inconfesables; clínicas que serían reductos de la muerte porque entrarían en el negocio de la venta de órganos y mandarían al otro mundo a pacientes que tendrían que colocarse prótesis que otorgarían obras sociales afines a determinado gobierno; funcionarios que pondrían a sus hijos al frente de empresas paralelas que se beneficiarían con negocios millonarios del Estado y/o con otros países donde el populismo está de moda, tanto que en el exterior serían sindicados como testaferros de presidentes sudamericanos; empresas paralelas; negocio de obra pública; vista gorda para las zonas liberadas de droga, crimen y narcotráfico; periodistas que instalarían temas y harían honor al veletismo como deporte nacional, colegas que condenan su prestigio y suicidan su reputación asegurando sin vacilar la veracidad de hechos y situaciones falsas, mandados por organismos de inteligencia, gobiernos u organizaciones no gubernamentales financiadas desde adentro o fuera del país.


La lista es interminable e incluye a empresarios que arreglarían con el Estado manejando precios siderales en planificación e infraestructura con réditos acordados, viajes, autos de alta gama y casas lujosas mientras prospera la injusticia con desnutrición y más pobreza.

Siempre corren los sobres, vuelan las cometas y muere la esperanza en manos de la atroz corrupción que confunde inicialmente a desprevenidos pero utiliza todo su poderío para destruir el bien, sin mirar al cielo, con la soberbia de los inescrupulosos.

Aunque peque por ser el rey de la utopía, si hubiese un cartel que representara mi sentir diría: “Se busca ciudadano honesto para cambiar la Patria” (y digo esta última palabra porque la república se perdió y las instituciones subordinadas al ejecutivo no funcionan en Argentina). Hasta un ministro de seguridad habría negociado con los presos para que se fuguen, vaya a saber impulsado porque negocio o aplicación de un garantismo hipókrita. Otro de los hijos de la corrupción es el lavado de dinero, cuyos parientes suelen vivir en paraísos fiscales y contratar aviones, cuyas unidades, lógicamente, habrían sido adquiridas pagando más del valor real que tienen.

Desde luego el robo, padre de la corrupción, es un delito en cualquiera de sus escalas o dimensiones. Sólo con el ejemplo, la disciplina y la ley funcionando se podrá revertir y marcar un camino de advertencia. Duele saber que los narcotraficantes disfrutan de muchos beneficios mientras que los desahuciados “adictos paqueros” deambulan perdidos como zombis buscando la paz que sólo encontrarían con la muerte.

El político corrupto se ríe del pueblo y muestra sus lujos en TV mientras algunos ladrones de huevos o gallinas sin posibilidad de reeducarse se pierden en alguna cárcel del interior. Cuántas injusticias, cuántos funcionarios desvergonzados, cuántos pobres sin futuro, cuántos vagos acostumbrados a recibir limosnas para permanecer en la descultura de la militancia ciega, opresora, invasiva y, por cierto, limitante.

El cáncer de la corrupción tiene su matriz en la impunidad, por ende, un gran primer paso sería que los delitos de corrupción no prescriban. Los autores de los fraudes contra el patrimonio común sabrán que la persecución punitiva del Estado será a perpetuidad, aunque desalienta comprobar que los políticos que dejan su cargo negocian o pactan con los que llegan para que la impunidad perdure y el pobre pueblo pierda, una vez más, toda esperanza.

Por estas horas volví a leer el informe de Douglas Farah, consultor en temas de seguridad nacional y ex corresponsal del The Washington Post fechado en febrero de este año. Lo tituló "Volviendo al futuro. Argentina se deshilacha" y dice entre otros conceptos que: bajo el corrupto gobierno populista de Cristina Fernández de Kirchner, la Argentina se encuentra nuevamente en camino a la ruina.

En sus largas páginas se mencionan los cambios en los vínculos con Irán, el memorándum de entendimiento, el atentado contra la AMIA y los nexos con Irán y la revolución bolivariana, la investigación por Nismam de la red de Rabbani y el complot para atacar el aeropuerto JFK, el eje de la cocaína, la ruta de la efedrina y el papel de la Argentina en el comercio internacional de metanfetamina, los vínculos entre el comercio de la efedrina y la campaña de Cristina Kirchner, los vínculos entre los carteles mexicanos y una compañía naviera argentina, los tentáculos de la corrupción; el capitalismo amiguista en el sector energía, la estigmatización de los medios, el uso de la publicidad oficial, y muchas otras cuestiones.

Como bien supo dar cuenta el sitio Urgente 24 los bienes declarados se han incrementado de USD $1.6 millones en 2003, cuando fue elegido para la presidencia argentina su esposo, Néstor Kirchner, a USD $18 millones para fines de 2012, finalizando el primer año de la segunda gestión presidencial de Cristina K; el incremento fue de más de 1.000 por ciento. La gran mayoría del declarado incremento en bienes, que se basa en valuaciones de propiedad muy por debajo del valor en el mercado, apareció en 2008, poco después de que tomara Cristina K el mandato. En ese año, su patrimonio subió de USD $5.2 millones a USD $12.7 millones, y luego siguió creciendo en los años subsiguientes. Los salarios de la presidenta y de su esposo Néstor, representan menos del 4 por ciento de sus bienes.

Recuerdo cuando la oposición presentó "el paseo de la corrupción K", vaya muestra de que la justicia se ha echado a dormir y tiene un sueño profundo. Con el rostro de los principales referentes del kirchnerismo impreso en estrellas rojas que señalaban distintos edificios lujosos de Puerto Madero, varios jóvenes radicales intentaron mostrar las incongruencias del discurso kirchnerista. “Lo que buscamos es poner en evidencia la doble moral, el doble discurso y la doble contabilidad de los que dicen hacer la revolución social desde Puerto Madero”, contó uno de los organizadores  a la prensa local.

Tanto Cristina K, Aníbal Fernández y Amado Boudou, tendrían propiedades millonarias y un estilo de vida más cercano a una celebridad de Hollywood que al de un funcionario público. Sobre el puente de la Mujer porteño se vieron diez estrellas gigantes en las que se advertirán los rostros de la presidenta Cristina Kirchner, el vicepresidente, Amado Boudou; la ministra de Industria, Débora Giorgi; su par de Planificación, Julio De Vido y el del Interior y Transporte, Florencio Randazzo; el senador Aníbal Fernández, el jefe de la Secretaría de Inteligencia, Héctor Icazuriaga; el ex secretario de Transporte, Ricardo Jaime, el ex secretario de Medios, Enrique Albistur (que tendría vínculos con testaferros del chavismo) y el sindicalista, José Pedraza, todos con propiedades en el selecto barrio de Puerto Corrupto Madero.

Fue el valiente periodista Jorge Lanata quien mostró la ruta del dinero de Lázaro Báez. El  cuestionado empresario Leonardo Fariña reveló supuestas maniobras millonarias que tendrían como protagonista al empresario kirchnerista e involucró también a Néstor K. Lázaro Báez habría sacado millonarias sumas de dinero del país con destino a paraísos fiscales.

Fariña habría detallado las maniobras financieras que se habrían realizado para enviar alrededor de 55 millones de euros en un período de seis meses a Suiza, entre otros destinos, y que involucraría de forma directa al fallecido ex presidente Néstor Kirchner.

Del mismo modo, la diputada Elisa Carrió supo pedir que se investigue al empresario K Cristóbal López por los supuestos delitos de "cohecho y tráfico de influencias" en el marco de la operación de la compra de activos de la filial argentina de la empresa petrolera brasileña Petrobras. La legisladora hizo la presentación ante el juez federal Claudio Bonadio, basándose en el capítulo VI del Código Penal de la Nación.

"Se ha publicado que el empresario López habría pagado un soborno por 10 millones de dólares para destrabar la compra de la refinería San Lorenzo a la petrolera estatal brasileña Petrobras, en tanto lo publicara la revista Época de Brasil", recordó Carrió a través de un comunicado.

Ante la Justicia, Carrió manifestó: "Ha trascendido y en relación con el objeto de la presente causa el Ministerio Público y el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) Brasileros anunciaron días pasados que investigarán el presunto pago de sobornos e irregularidades reportadas en tres operaciones internacionales de la petrolera Petrobras".

Su imperio -el de Cristóbal López- monopoliza el negocio de los casinos, lidera el control de la basura y explota el negocio petrolero. Es sinónimo de Néstor Kirchner, pero su rostro supo guardarse en el anonimato hasta que comenzó a comprar radios, canales de TV y la principal productora de contenidos audiovisuales (Ideas del Sur) en Argentina.

Sobre vínculos y corrupción en el poder, fue el periodista Hugo Alconada Mon del Diario La Nación quien encontró relaciones comerciales entre Rudy Ulloa y Claudio Uberti que no podrían justificar su patrimonio ni la pertenencia a “empresas” donde se cruzan los “accionistas” y todo termina siendo una pantalla para encubrir otras cuestiones. Ulloa, ex chofer de Néstor Kirchner, sindicado como testaferro, viviría en Río Gallegos, en la casa del dueño de la valija que manipuló Antonini Wilson, la cual habría remodelado su gusto y contaría con seguridad privada en la puerta.

Allí aparece la sociedad Torre Sarmiento SA, constituida en diciembre de 2008 para construir y comercializar un inmueble sobre la calle homónima de la ciudad de Río Gallegos. El apellido de la señora Peisci figura como presidenta, y Rudy Fernando Ulloa Igor, como el “director suplente” de la firma. Uberti y Ulloa habrían recaudado para la campaña presidencial de 2003.

El grupo de medios de Rudy Ulloa Igor concentra más de la mitad de la publicidad que destina el gobierno nacional a esa provincia y en tiempo récord se posicionó entre los 10 mayores proveedores directos de avisos estatales en el interior del país. El multimedio de Rudy incluye el diario de distribución gratuita El Periódico Austral, la radio FM Estación El Carmen en Río Gallegos, otras dos emisoras en El Calafate y Caleta Olivia, explota los canales 2 y 10, creó las productoras Sky y El Cielo, y la revista Actitud, que tiene esporádica tirada nacional y se define como un medio “que no es independiente”.

Según un informe de la Asociación por los Derechos Civiles (ADC), la provincia presidencial es una de las favoritas para el reparto de la publicidad estatal: está entre las que más pauta reciben en forma directa, junto a Buenos Aires, Córdoba, Mendoza y Santa Fe.

Recientemente me encontré en las calles de Buenos Aires con una señora que tiene familiares en Santa Cruz quien me contó que a la presidente argentina se la conoce como “la dueña de las estancias del Sur”, dato que me lleva a preguntarme qué fructífera abogada será para poseer incontables extensiones de valiosas tierras.

La corrupción no es un tema menor porque afecta el futuro de todos los ciudadanos, frena la cooperación internacional en la lucha contra el narcotráfico y el lavado de activos, en manos de organismos de prestigio internacional que han perdido la confianza en la Argentina. Otro dato señala que el 50% del gasto público en Argentina es para obra pública, donde se focalizaría el centro de la corrupción unida a los tantas veces mencionados sobreprecios en manos de testaferros.

Entre los casos que no resisten análisis favorables se encuentra el del vicepresidente Amado Boudo porque además de Cicone Calcográfica, testaferro mediante, es investigado por presuntas irregularidades en el manejo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSES cuando estaba al frente de ese organismo y por la compra de 19 automóviles de alta gama sin una licitación pública, cuando era ministro de Economía en Argentina.

Desglosemos nuevamente la secuencia nominal: los hermanos Schoklender, la fundación de las madres de Plaza de Mayo, el cruce de acusaciones sobre corrupción interna en el INADI entre María Rachid y Claudio Morgado, los cargos que tienen familiares de Estela de Carlotto y el negocio que existiría en la administración de la millonaria caja de los derechos humanos tuertos, ocupan privilegiadas posiciones en el oscuro ranking.

No se puede dejar de citar el patrimonio del titular de la AFIP argentina, Ricardo Echegaray, que creció 81 veces en diez años. Fue entre 2001 y 2011, cuando declaró bienes por $ 4 millones. Tiene una casa en Tigre y un terreno en Nordelta. Recientemente en una publicitada y escandaloso noticia le regaló un Audi a su hija de 18 años.

La corrupción política no está sólo en el escenario clientelista, se testimonia en sospechas de posibles casos de fraude electoral como por ejemplo cuando llevan hacinados a cientos de indígenas para votar, quitándoles antes sus respectivos documentos de identidad. Pese a todo, el fraude también existe bajo la forma del cambiar las boletas en las urnas, la pérdida de urnas completas, hacer votar a los muertos, la no inclusión de electores opositores en los padrones electorales, entre otras.

Por algo los ciudadanos perdieron la confianza política. Cuando las personas, no confían en el sistema, crece el sentimiento de impotencia frente a éste. Así el entramado social se resquebraja y se pone de moda el sálvese quien pueda, fórmula infeliz que se refiere a la pérdida de la solidaridad social y su reemplazo por el reinado del egoísmo individualista.

Cuando tomaron estado público los cables del Departamento de Estado de EE.UU. se supo que uno de ellos aludía al escepticismo respecto de las intenciones del gobierno argentino para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo y una oportuna crítica evaluación sobre Aníbal Fernández sumado a que la cultura de la impunidad y la corrupción existe en el país.

El documento, que llevaba el número 1257  fechado en enero de 2009, repasa las conclusiones de un informe de la Financial Action Task Force (FATF) y planteó que pese a la expectativa de encontrarse con movimientos positivos, el líder del equipo que evaluó al país es escéptico respecto de la intención del gobierno de combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.

Ya en 2010 monseñor Jorge Eduardo Lozano escribió en el diario argentino La Nación que “…se quiere señalar, a modo de repudio, que no todos los delitos se sancionan; que la mayoría de los delitos de corrupción llamados de "guante blanco" quedan impunes.

Recordemos sólo algunos de los casos emblemáticos más ventilados en los medios de comunicación: pollos en mal estado, leche en polvo adulterada, el Cromagnon del yo no fui, el caso Skanska, sobreprecios en licitaciones, sobornos que compran leyes laborales, valijas con dinero inexplicable, fuga de capitales, medicamentos falsificados que generan enormes ganancias, radares que no funcionan (y no se reparan) para detectar vuelos clandestinos con droga o mercadería de contrabando, artistas beneficiados por franquicias, el Riachuelo, guardapolvos regalados y vendidos, arreglos no claros entre IBM y el Banco Nación, adquisición "casual" de dos millones de dólares días antes de su aumento, comprar barato y vender caro terrenos fiscales, sospechados viajes en avión de funcionarios, aduanas extraoficiales...

La impunidad no puede convivir con el Estado de Derecho. Es un ácido que corroe sus cimientos. Lamentablemente, ella se instaló en nuestra sociedad. Nos deja el sabor amargo de estar ante una coraza protectora que la verdad y la Justicia no logran penetrar. La impunidad protege a los corruptos en estructuras del Estado, funcionarios, políticos, fuerzas de seguridad, dirigentes sociales, empresas públicas y privadas, personas jurídicas y ciudadanos particulares. Decir que estos delincuentes de la corrupción tienen "guantes blancos" es demasiado naïf. Tienen las manos manchadas de sangre.

Existen también guantes que se usan para ocultar las manos sucias de la especulación y la avaricia. Las que lavan dinero de las mafias nacionales e internacionales. Las que promueven el juego y se enriquecen con el dinero de los pobres. No son, precisamente, guantes inmaculados. La corrupción pudre la convivencia social. La corrupción mata. La impunidad es su hermana melliza. Crecen juntas y van de la mano.

Acostumbrada a no callarse y denunciar la diputada reelecta por UNEN Elisa Carrió cuestionó en Buenos Aires la designación del gobernador de Chaco, Jorge Capitanich, como nuevo jefe de Gabinete, a quien definió como "el corrupto más dulce de la Argentina".

El sistema democrático requiere, necesariamente, del aporte de la ciudadanía en el fortalecimiento de las instituciones, como un ejercicio indirecto de la soberanía del pueblo. La corrupción es un flagelo que vulnera derechos, acentúa la desigualdad social y afecta el desarrollo de la población.

Volvamos a poner el foco en algunas informaciones: el gerente de noticias de canal 7 en Argentina, Carlos Figueroa, duplicó su patrimonio en 2012. El ex notero del programa oficialista Duro de Domar y militante de La Cámpora multiplicó más del 100% sus bienes desde que asumió en la Televisión Pública.

Así se desprende de la declaración jurada, presentada ante la Oficina Anticorrupción, en la que refleja una evolución patrimonial de más del 100%. El joven es otro de los miembros de La Cámpora que incrementó su patrimonio durante el transcurso del año pasado, al igual que su compañero militante y funcionario Mariano Recalde.

Su aumento de capital coincide con el transcurso del año en que asumió como funcionario dependiente de la Jefatura de Gabinete, en ese momento a cargo de Juan Abal Medina. Por otro lado el patrimonio del jefe del Ejército Argentino César Milani creció un 13% y sigue ahorrando en dólares. Milani, está imputado por enriquecimiento ilícito y dice tener un patrimonio total de $2.616.734.
Casi todo está invertido en seis propiedades en Córdoba y en la mansión donde vive, de 1.150 m2, ubicada en San Isidro, Buenos Aires. Llamativamente, pese a la campaña que hizo la propia presidenta Cristina Kirchner para que todos sus funcionarios se desprendieran de sus dólares, Milani sigue ahorrando en la moneda extranjera. El antes nombrado Mariano Recalde, presidente de Aerolíneas Argentinas, encabeza el ranking de los más ricos camporistas con más de cinco millones de pesos.

En el otro extremo aparece Andrés "El Cuervo" Larroque, otro de los líderes de la controvertida agrupación. El cuestionado diputado electo Juan Cabandié declara un patrimonio de casi un millón. Cobró, en 2012, una indemnización de más de $580.000 por ser hijo de desaparecidos cuando miles de familias que perdieron seres humanos como consecuencia de las bombas que ponía la guerrilla terrorista en los años 70 siguen olvidadas y humilladas, sin cobrar un centavo. Cabandié, otro de los líderes de La Cámpora, declaró además una casa de $180.000 y un terreno en el balneario de Punta del Diablo, en Uruguay, adquirido por 15.000 dólares, sin hacer mención a su costoso vehículo Mini Cooper.

Por algo desde la Oficina Anticorrupción en Argentina advirtieron que la nueva ley sancionada propone que las declaraciones juradas de los funcionarios de los tres poderes del Estado que se suban a Internet no contarían con todos los datos para investigar las dos cuestiones que son su principal blanco: el enriquecimiento ilícito y el conflicto de intereses con la función pública.

La nueva Ley de Carácter Público de las Declaraciones Juradas, que forma parte del paquete de la reforma judicial impulsada por Cristina Kirchner, deja muchas dudas porque introduce una modificación clave: el cambio de formulario de la declaración jurada. Ya no se presentará el detallado informe que requería la Oficina Anticorrupción, sino que los informes son iguales a aquellos que se presentan ante la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).

Es necesario garantizar que no habrán de quedar impunes las aberraciones cometidas por los funcionarios que utilizan al Estado en su propio beneficio. Por enriquecimiento ilícito, a fines de 2012 había 35 causas abiertas en las que están sospechados funcionarios y ex funcionarios del actual gobierno. Valga como dato de referencia el Índice de Percepción de la Corrupción que elabora Transparencia Internacional (TI), en el que este año la Argentina figuró como el sexto país más corrupto de América latina. Un 72% de los argentinos consideran que la corrupción ha crecido en el país.

“Los gobiernos deben responder con medidas concretas para reforzar la transparencia y la rendición de cuentas y asegurarse de que haya instituciones sólidas, independientes y con recursos suficientes para prevenir y remediar la corrupción. Cuando el flagelo de la corrupción erosiona a estas instituciones centrales y servicios básicos, demasiadas personas sufren las consecuencias”, indicó Huguette Labelle, presidente de TI.

"La corrupción es la hierba mala de nuestros tiempos, infecta a la política, la economía, la sociedad", ha dicho recientemente el Papa Francisco, que tanto la denunciaba desde los púlpitos de Argentina cuando su voz era la de un Jorge Bergoglio denostado por funcionarios incómodos de escuchar la verdad que no asistían a su Tedeums en la Catedral Porteña.

"Cuando advierta que para producir necesita obtener autorización de quienes no producen nada; cuando compruebe que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciba que muchos se hacen ricos por el soborno y por influencias más que por el trabajo, y que las leyes no lo protegen contra ellos sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un autosacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada.", reflexionó claramente Ayn Rand.

El último informe de la Convención Interamericana contra la Corrupción, que depende de la OEA, señala las graves deficiencias del Estado en la lucha contra los negocios ilícitos, reclamando mayor fortalecimiento de los órganos de control. En este sentido, el documento analiza principalmente el desempeño de los principales órganos de control del Estado, como la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA), el Poder Judicial, la Auditoría General de la Nación (AGN), la Sindicatura General de la Nación (SIGEN) y la Oficina Anticorrupción (OA).

Allí da cuenta de la falta de avances en la lucha contra la corrupción en Argentina, y detalla las falencias halladas en esos organismos. Por ejemplo, advierte sobre las demoras en el nombramiento de jueces y fiscales idóneos en la materia, sobre el incremento en la cantidad de causas que prescriben, muchas veces debido a que otros organismos estatales retacean información; y en la falta de coordinación para investigar casos de corrupción.

Retomando las advertencias y enseñanzas del entonces Arzobispo de Buenos Aires fue en su libro "Corrupción y pecado", publicado en 2005, cuando el ahora pontífice planteaba este flagelo como una realidad habitual en Argentina. A la luz de esa aceptación del fenómeno como un mal irremediable e inexorable, medita Bergoglio, hoy Francisco: "nos hará bien volver a decirnos unos a otros: '¡pecador sí, corrupto no!'".

Y en ese punto, el autor "populariza" su prédica: "'qué difícil es resquebrajar un corazón corrupto! 'Acumula riquezas para sí y no es rico a los ojos de Dios' (Lucas 12,21)... Y si la situación se pone difícil, conoce todas las coartadas para escabullirse como lo hizo el administrador coimero (Lucas 16, 1-8), que se adelantó a la filosofía porteña de 'el que no afana es un gil'".

En el Tedeum del 25 de Mayo de 2012 Jorge Bergoglio criticó que nadie se haga cargo por crímenes, tragedias, pesadas deudas que debemos pagar por hechos de corrupción en Argentina. Además, advirtió que el poder como ideología única es una locura mentirosa y dañina que impide la realización del proyecto de Nación

Como sólida conclusión final rescato palabras tomadas el pasado 20 de septiembre por la Agencia Informativa Católica Argentina. Con sabiduría el arzobispo emérito de Corrientes, monseñor Domingo Salvador Castagna reconoció que el clima social está hoy enrarecido por la corrupción ideológica y económica, por lo que consideró muy urgente la rectificación del rumbo moral señalado con sobrada claridad por Jesús.

Me estremece comprobar que lo robado no se devuelva a su dueño el pueblo para una sana administración. Me preocupa pensar en la gente que ha hecho trizas la justicia y que muere sin arrepentirse, existiendo una gradación inocultable en las responsabilidades.

*Por Leandro Gasco. Columnista exclusivo de Radio Miami Int'l.