jueves, 22 de diciembre de 2016

“QUEREMOS QUE SE SEPA QUE HUBO OTRAS VÍCTIMAS SISTEMÁTICAMENTE OLVIDADAS POR LA HISTORIA OFICIAL”


Familiares de civiles y militares asesinados por las organizaciones guerrilleras en los 70 recuerdan en una campaña de spots que “esto también pasó en la Argentina” y piden un trato igualitario ante la ley


Silvia Ibarzábal, cuyo padre fue secuestrado y asesinado por el ERP en 1974, protagoniza uno de estos videos en el marco de la campaña que promueve la AfaVitA (Asociación de Familiares y Amigos de Víctimas del terrorismo en Argentina).

"Nuestra asociación se ocupa principalmente de difundir la otra parte de la Historia. Nosotros bregamos por la concordia nacional sin que ello signifique olvidar lo que pasó", dice Ibarzábal.

Hermindo Luna tenía 21 años y era soldado conscripto en el Regimiento de Formosa cuando fue muerto en un ataque armado de Montoneros en octubre de 1975. En otro de los mensajes grabados por AfaVitA, su hermana, Jovina, recuerda hoy que la suya era una familia humilde, "que había votado al Presidente (Perón) que nos gobernaba". Los familiares de los doce soldados muertos en ese ataque todavía esperan un resarcimiento del Estado nacional, pese a que el Congreso argentino aprobó, hace dos años, una indemnización para las familias de los guerrilleros que cayeron al asaltar el Regimiento.


El 19 de enero de 1974, durante la presidencia de Juan Domingo Perón, el ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo) asaltó una guarnición militar en Azul. En el ataque, mataron al coronel Camilo Gay y a su esposa y a un soldado. Además, se llevaron secuestrado al Teniente coronel Jorge Ibarzábal, a quien mantuvieron cautivo en una "cárcel del pueblo" durante diez meses hasta que lo asesinaron en noviembre de 1974.

Estamos desprotegidos por una mirada sesgada del pasado
(Ibarzábal)

"La respuesta que se da siempre a nuestros reclamos es que estos delitos están prescriptos y se considera como delitos de lesa humanidad imprescriptibles únicamente a los que fueron cometidos desde el Estado -explica Silvia Ibarzabal-, pero con estos mensajes queremos que se escuchen otras voces y se vean otras caras, porque esto también pasó en la Argentina aunque sea sistemáticamente olvidado por la historia oficial. Queremos que se sepa que hay otras víctimas y que nos den un trato igual ante la ley."

Ibarzábal también recuerda que los propios jefes montoneros admitieron que en Argentina "hubo una guerra, cuando firmaron en Luján, en abril de 1989, un Acta de Pacificación: la llamaron 'guerra civil intermitente'".

Con esta campaña, AfaVitA espera mantener viva la memoria de esas víctimas. "Estamos desprotegidos por una mirada muy sesgada de ese pasado", dice Ibarzábal.